Capitulo 2: And darkness turns to light
Sentía como mis pulmones se llenaban poco a poco de agua... veía como las burbujas de aire pasaban ante mis ojos, apresuradas por llegar hacia la superficie y liberarse... apresuradas por escapar de este infierno.
Oscuridad y frio... era lo único que podía sentir, ver... ¿dónde estaba la orilla? ¿Dónde estaba la superficie? pero...¿a caso los estaba buscando o en realidad me estaba alejando de ellas?
Desesperación, angustia y tranquilidad, nunca había sentido esas tres cosas al mismo tiempo. Pero bien es cierto, que nunca me había encontrado en una situación similar.
Pronto, deje de moverme, mi cerebro paralizó todas y cada unas de mis acciones. Cerré mis ojos y espere a que todo acabara... porque ¡tendría que acabar en algún momento!
Lo siguiente que recuerdo es un dolor intenso que me recorría toda la garganta y una dificultad desesperante para respirar, trate de moverme y sentí como estaba acostada sobre algo húmedo y rugoso. Pero seguía habiendo oscuridad, ¿Dónde estaba? ¿Había muerto? ¿Será una especie de purgatorio? ¿Mi castigo será este? ¿No poder respirar con normalidad nunca más?, bueno, cualquier cosa es mejor que mi situación anterior. Entonces me di cuenta de lo ridículo y estupido que sonaba todo lo que acababa de pensar, aunque todo sonase ridiculo, de algo estaba segura, ¡seguia viva!… De repente, todo el dolor desapareció para dar paso a nauseas, sentía como un liquido pesado recorrió toda la distancia que hay desde mis pulmones hasta mi garganta y como quemaba todo el recorrido.
La
luz comenzó a entrar por mis ojos, los cerré rápidamente, siempre
me había molestado tanta claridad, sentí como alguien me subió la
cabeza haciendo que vomitar no se convirtiese en la causa de mi
muerte.
"De-demonios" – susurre con dificultad…
"¿Estás bien?" –dijo una voz que me resulto familiar, la verdad es que intente reconocer su rostro pero no podía verlo, los ojos me ardían debido al salitre, me lleve las manos a la cara y los frote para aliviar el ardor. Trate de enfocar de nuevo la vista a la cara de mi no-esperado salvador- "¡Que valiente señorita Swan" – y entonces reconocí su voz, su cara, mis instintos afloraron y me trate de arrastrar lo más lejos que pude.
"¿Laurent?"- volví a susurrar llevándome las manos a la garganta, era increíble el dolor que causaba y el esfuerzo tan descomunal que tenía que hacer para que me escuchase.
"Hola Bella" – dijo el
vampiro con una sonrisa que ocultaba su inhumanidad, su crueldad
hacia todas las criaturas que le rodeaban, su odio hacia mí.-
"mírate, estas hecha un asco"
Mientras salía de mi asombro,
seguía arrastrándome por la arena sin quitarle la mirada de encima
como si así pudiera esquivarle si se atrevía a mostrar su verdadera
cara. Cuando lo hacía me di cuenta que tenía la mirada puesta en mi
pierna, así que decidí por un segundo desviar mi mirada hacia ella
y ver que le atraía tanto, pero ¡solo un segundo! No iba a
permitirle ni un segundo más de ventaja sobre mí, si es que acaso
la necesitaba. Y la vi, tenía una herida que debía de haberme hecho
con las rocas que había dentro del mar, o al arrastrarme por la
arena. Fue entonces cuando el miedo, que se resistía a aflorar, se
apodero de mí.
Comencé a temblar, no coordinaba ningún movimiento de mi cuerpo, trate de arrastrarme un poco más pero fue inútil. La imagen resultaba un tanto peculiar y patética, llegue a resbalar un par de veces debido al temblor de mis brazos y a la húmeda y resbaladiza arena que se había compinchado con mi miedo.
"¡Oh vamos Bella!" – dijo echándose a reír y dejándome ver sus afilados y relucientes colmillos – "¿no temes enfrentarte a la muerte de la forma en la que lo has hecho y le temes a un simple vampiro como yo? – y desapareció, por un instante desapareció de mi vista, haciendo que mi corazón diese un vuelco, esto nunca era bueno - ¿Debería de sentirme alagado? – me susurro al oído, podía sentir su aliento rozándome la cara y sus labios tropezando con mi oído.
"La…Lau…rent… por favor" – la verdad, resultaba gracioso ¿Por qué demonios le temía tanto? Laurent podría acabar ahora mismo con lo que yo había empezado, ¡¡él tenía razón!!... pero si era así, ¿Por qué mi corazón latía tan rápido que sentía como se saldría en cualquier momento por mi garganta y sería capaz de llegar más lejos de lo que pude llegar yo tratando de escapar? ¿Por qué no paraba de temblar?, ¡¡Dios!! Como deseaba en ese momento que todo hubiese acabado cuando tuvo que acabar, pero, un momento… entonces volví la cabeza hacia Laurent – "¿Por qué?"
"¿Por qué? – repitió pensativo- "¡¡ah te refieres a porque te salve!!" – y de nuevo oí su risa y mis pelos volvieron a ponerse de punta- "¡Pues muy fácil señorita Swan… simplemente este no es tu destino"
"¿Qué?" – pregunte incrédula mientras mi mirada se volvía desconfiada y volvía al plan A: tratar de huir
"Demasiado fácil, muy "bonito" por decirlo así, a ti te espera algo más Bella, te espera un sufrimiento tan grande que me rogaras de rodillas que te mate" – me dijo volviendo a sonreír y poniendo su mano sobre mi herida, cerré los ojos del dolor mientras que él se llevaba la mano a la boca y saboreaba cada gota que pudo robarme. Entre en un estado de pánico ¡maldita sea! Nunca había sentido tanto miedo, comencé a buscar por la playa desierta algo o alguien que me pudiese ayudar y vi, a pocos metros de distancia, en la carretera, mí coche, tal cual como lo había dejado, con la puerta abierta y las llaves puestas. "Corre" dijo una voz en mi cabeza – "¿Edward?"- volví a oír su risa que se torno llena de ira al oír el nombre de Edward.
"No, Edward no te podrá salvar esta vez" – dijo sonriente mientras tocaba mi rostro llenándolo de mi propia sangre.
"Corre Bella, demonios, ¡¡¡corre!!!" – gritaba la voz dentro de mi cabeza con insistencia, comencé a arrastrarme de nuevo por la arena tratando de alejarme un poco de él, esperando una señal, su señal- "Vamos Edward, vamos" – iba susurrado con un hilo de voz - "Corre" se volvió a repetir – saque fuerzas de donde pude y eche a correr, eche a correr muy rápido, sentía como mis pies se hundían en la arena e iba rezando para no caerme. Tan pronto toque con las puntas de los dedos la carretera, supe que Laurent no me estaba siguiendo, era imposible, no habría llegado hasta ahí, tal vez no hubiese podido ni levantarme.
De cualquier modo seguí corriendo hasta entrar a mi coche y cerré la puerta como si eso fuese una barrera entre Laurent y mi cuello. Y pise el acelerador rezando, de nuevo, porque no fallase mi coche.
No podía respirar, lo intente de muchas formas pero no podía "ya se ha ido" intentaba tranquilizarme Edward, pero yo no podía parar de mirar atrás "Maldita sea Bella, mira hacia el frente ¡¡Te vas a matar!!" – "Cállate, ¡¡Maldición, cállate!! ¿Dónde has estado todo este tiempo? ¿Dónde has estado todas las noches que no podía dormir? ¿Dónde has estado cuando decidí acabar con todo? ¡¡Deja de darme consejos!! ¡¡No eres nadie para dármelos!! ¡¡Nadie!! - gritaba desesperada, llorando, ahogándome con mis propias lagrimas, desahogándome. - ¿Ahora qué hago? ¿Me quieres decir qué coño hacer, Edward? ¡¡Me va a matar!! ¡¡lo sé!!... ¡¡Edward, me va a matar!! ¿Por qué coño me dejaste sola? ¡¡¿Por qué?!! – "Baja la velocidad, Bella" repitió – ¡Oh cállate, cállate!! – frene de golpe y me baje del coche llorando, no me sostenía en pie, las piernas me temblaban como la gelatina que hace Charlie por Navidad, seguramente me había vuelto loca, camine hacia adelante y caí de rodillas. No lo soportaba más. "¡¡A ver Edward!! ¡¡Dime ahora que hacer!"!- gritaba desesperada.
"¿Bella?" – dijo una voz justo detrás de mí, asustándome tanto que se me escapo un pequeño grito.
"Bella, hija, ¿estás bien?" – me di la vuelta, era Billy, no me había dado cuenta pero había parado justo enfrente de la casa de los Black. La cara de Billy no expresaba ni la mitad de lo mal que debía de estar – "Bella, ven aquí, entra en casa, por favor" – me tendió la mano y yo se la di con muchas dudas, notaria como temblaban de miedo.
Entramos en la casa de los Black, esa casita tan acogedora que te hacia olvidar todo lo malo que había fuera, pasamos justo por delante de un espejo y comprendí la cara de Billy: Estaba empapada y llena de arena, la cara tenía restos de sangre que había dejado Laurent, mis pies estaban ensangrentados, supuse que fue al correr por la carretera y mi pierna tenía una herida que parecía mucho más grande de lo que pensaba. Sin duda yo misma me preocupe.
"Ven, pasa al salon y echate en el sofa, por favor" – decía Billy mientras me empujaba desde su silla, mientras mi cabeza no dejaba de moverse de un lado a otro. "No Bella, Jake no está" – dijo Billy suponiendo que le buscaba a él.
Me sente en el sofa, la cara de preocupacion de Billy lo
decia todo, asique decidi hablar.
"Billy, no llames a Charlie,
por favor" – le susurre, no me había dando cuenta que aun me
dolía la garganta.
"Bella, no te voy a preguntar que te ha ocurrido, porque se que no me vas a responder, pero no me digas que no llame a tu padre"- dijo Billy sentenciante y con cara de pocos amigos. "Le llamare cuando acabe el trabajo" – dijo mientras se daba la vuelta.
Apoye la cabeza en el sofa y quede profundamente dormida. Lo siguiente que oi fue el golpe de una puerta que se acababa de cerrar, permanecí con los ojos cerrados porque... no queria despertar.
"¿Bells?... - dijo la voz de Jacob, se le notaba preocupado, y yo solo queria levantarme y abrazarle pero permanecí con los ojos cerrados.
"¡Papá!... ¡¡Papá!!.... ¡¡¡BILLY!!!- gritaba Jacob mientras se puso de rodillas junto a mi, mientras Billy iba por el pasillo - "¿qué...?" - pregunto Jacob pero Billy no dejo que terminara la frase.
"Esperaba que te lo dijera a ti..." - dijo Billy en tono preocupado.
"¿vino asi?" - pregunto Jake mientras me acariciaba la cara...¡oh Jake!... pensaba que no te volviera a oir o a sentir nunca más.
"La encontre asi, fuera de casa... lo unico que me ha dicho esque no llame a Charlie" - oi como Billy se alejaba hacia la cocina.
"Bells... Bells... despierta..."- Jacob decidio "despertarme", ojala nunca lo hubiese hecho, despues de unos minutos y oir como Jake comenzaba a desesperarse decidí abrir los ojos.
"ho...hola..." - dije haciendo un gesto de dolor al sentarme en el sofa.
"hola Bells... ¿qué...? - intento preguntarme pero yo le esquive la mirada y me puse en pie.
"Debo irme Billy..." - dije mirando hacía la cocina y cojeando hacia la puerta, la abri y sali con paso firme.
"ya me encargo yo, papá" - dijo Jacob al fondo y saliendo detras de mi - "Bells... ¿quien te ha hecho esto?... ¡¡Bells!! ¡¡¡mirame!!! - dijo apresurando el paso y cogiendome del brazo - "¿Quien te ha hecho esto?"
"no te atrevas Jake... ¡¡no te atrevas a preocuparte por mi!! ¡¡maldita esa, no lo hagas!!" -dije apuntandole con el dedo y haciendo que me soltara- ¿quien me ha hecho esto?... ¡¡tu mejor que nadie lo deberias de saber!! ¡¡Por favor, Jake!! ¡¡Dejame en paz!! - por dentro me estaba muriendo al decir todo esto, pero primero debia desahogarme y segundo debia de alejar a Jake de mi antes de que Laurent me encontrase.
