Cap. 3. I have to hurt you

Note que Jake había dejado de seguirme, decidí mirar de reojo y le vi de pie pensativo y pálido, al parecer Jake había captado el mensaje, se había dado cuenta de lo que había intentado hacer.

"Bella…"- dijo con un hilo de voz.

"Déjalo, Jake" – dije moviendo la mano y sin darme la vuelta, sentía como el corazón me latía en los pies y en la herida de la pierna. Decidí echar un vistazo, parecía que no tenía más heridas por lo menos que se vieran. Abrí la puerta del coche pero una mano paso justo al lado de mi cuello y la cerró.
"No…"- dijo Jake justo detrás de mí. Cuando me di la vuelta pude ver su cara llena de ira –"no puedes hacerme esto, Bella, ¡¡no puedes venir a mi casa y hacerme sentir como una mierda!!"

Decidí no decir nada, pero es que ¿Qué iba a decir?... Jacob tenía toda la razón, no debí de haberme quedado cerca de la casa de los Black y mucho menos debí haber entrado. Abrí la puerta del coche, entre con mucho cuidado de que Jacob no cerrara de nuevo y me amputara la pierna, cerré la puerta y eche el seguro. Una vez dentro miraba hacia la nada. Podía ver la carretera húmeda y esos árboles frondosos y verdes a ambos lados con un cielo casi blanco arriba de ellos, no aguantaba más, así que cerré los ojos y deje que mi cabeza cayese, sin preocuparme del golpe, sobre el volante, mientras que alguna lagrima pudo hacerse camino entre mis parpados cerrados y caer por mi cara llevándose consigo algún que otro resto de sangre.

"¡¡Bella!!" – oía decir a Jacob desde fuera – "¡¡Bella!!" – volvía a gritar mientras daba pequeños golpecitos en el cristal. Decidí levantarme de nuevo y darle unas cuantas veces vueltas a las llaves para que el coche encendiera.

"Bella, sal del coche" – dijo Jacob, me sorprendió la pasividad de su voz así que me di la vuelta, su voz no correspondía al estado de su cuerpo, cada una de las venas de su cuerpo estaban hinchadas, a punto de explotar y sus brillantes ojos estaban opacos al igual que el cielo- "¡Maldita sea Bella, sal del puto coche!" – gritó y golpeo el coche tan fuerte que le hizo una abolladura con la forma de su puño, no pude evitar dar un pequeño grito y colocar las manos al volante como un acto de reflejo. Estaba furioso, esa fue la primera vez que temí a Jacob Black.
"Ja…Jake… ¿Pero… Qué…?...- dije confundida y tartamudeando, no pude evitarlo, en ese momento estaba furiosa con Jacob, abrí la puerta y me baje del coche y fui a ver si el daño era tan grave como se veía desde dentro. Pase mi mano por la abolladura, incrédula, con la boca abierta y los ojos como platos, mire el puño de Jacob que permanecía aun cerrado y no tenía sangre, ¡¡ni si quiera estaba un poco rojo!! ¿Cómo pudo hacer eso? Jake parecía avergonzado pero, no tranquilo, sus ojos seguían llenos de ira ¿Quién era ese? ¿Y que había hecho con mi Jake?
Sentí de nuevo un pinchazo en la pierna, que me obligo a hacer un gesto de dolor y a llevarme la mano hacia ella involuntariamente.

"¡Ya está bien! Entra en casa Bella o llamo a Charlie" – dijo Billy desde la puerta de su casa. Billy había cambiado de estrategia, me estaba chantajeando, ya el llamar a Charlie se había convertido en una opción y no en una obligación. ¡¡Charlie!! Charlie no podía saber nada, además ahora mismo yo no debería de estar aquí, debería de estar muy, muy lejos de Forks, no en casa de una de las personas que más quiero, es como si tuviese un enorme letrero encima de mi cabeza que pusiera "Ven a por mí, por favor". Así que, actualmente, tenía 2 opciones:

-Opción número uno: pasar de Jacob y de Billy, subir al coche y dirigirme rumbo Phoenix. Lo que me restaría tiempo, ya que Billy llamaría a Charlie y seguramente Jacob me seguiría.

-Opción número dos: entrar en casa de los Black, decirles lo que quieren oír y "marcharme a casa", es decir, rumbo Phoenix, me daría tiempo, ya que Billy creería que me voy a casa y no llamaría a Charlie. ¿Por qué Phoenix? Muy simple, el sol de Phoenix no atraería jamás a Laurent ni a ninguna otra criatura de su especie. Creo que mis opciones eran muy limitadas y claramente tenía preferencia sobre una.

Entre en casa de los Black sin mirar a Jacob al que dejaba atrás y sin mirar a Billy que me esperaba en su puerta, estaba siendo terriblemente maleducada, pero no podía sacar a la señorita doña perfecta en una situación como esa.
"Jacob, tráele una de tus camisetas" – Jacob miraba con curiosidad la herida de mi pierna, seguramente preguntándose lo mismo que yo ¿Cómo me la había hecho?, desvió su mirada a Billy y asintió.

"Está bien Bella, has conseguido que no llame a Charlie, pero ¿vas a contarnos que te ocurrió?" – dijo Billy con un tono dulce, yo me limite a negar con la cabeza cuando oí un golpe en la pared, era Jacob que había vuelto a perder la paciencia.
"Jake…"- dijo Billy mirando a su hijo, rogándole con la mirada, control. Había algo que no me gustaba en esa escena, Billy sabía lo que le ocurría a Jacob pero por supuesto, yo no estaba en situación de preguntar nada. "voy a ir a la tienda a comprar alcohol y algunas vendas" – dijo Billy, cuando le paso por el lado a Jake pude oírle decir "cálmate" en un susurro.

¡Perfecto! Me había dejado sola con Jake. ¿Qué se suponía que pasaría ahora? Mire al reloj, había pasado ya más de una hora, si Laurent estaba jugando y lo estaba haciendo. Me había dejado suficiente ventaja, no tardaría en arrancar esa puerta y matarnos a los dos. Sentía que me faltaba el aire cada vez que pensaba en Laurent y mi dulce Jacob, estaba en peligro, solo por mi culpa. Estaba siendo repugnante, estaba involucrando en mi problema a gente que no tenía nada que ver, de repente sentí como mi estomago se llenaba de líquido que comenzó a subir por mi garganta. Me puse rápido en pie y corrí hacia el baño. De pronto me di cuenta de lo horrible que resultaba la imagen, Jake estaba en la puerta del baño, sin sacarme la vista de encima y yo tirada en el suelo esperando no resultar más patética.

"¿Por qué no dejas que te ayude?" – dijo Jacob desde la puerta.

"Jacob, por favor, no me preguntes nada, ¡no quiero implicarte más de lo que estas!"- dije llorando, de nuevo las lagrimas ¡¡¿es que nunca me iba a secar?!!
"¿Implicarme en que, Bella?" – pregunto con interés acercándose a mí, parecía orgulloso de haberme podido sacar algo.

"No lo entenderías"- sentencie, no podía permitirme contarle nada.

"No, Bella, ¡la que no entiendes eres tú!, tengo una noticia para ti, ¡me implicaste en toda tu vida desde el momento en que apareciste por esa puerta destrozada porque el imbécil de Cullen no supo apreciarte! ¡Me implicaste desde el momento en que me enamore perdidamente de ti!" – no, no lo podía haber dicho, no ahora, Jacob, ¿Por qué lo haces todo tan difícil? ¿Por qué acababa de sentir como mi corazón dejaba de latir y se secaba por dentro? – "Bella, solo quiero, dejar de sentirme como una basura"

"Jake…"- dije acariciándole la cara- "lo siento mucho" – no podía hacer una frase más larga, sentía un nudo en mi garganta que evitaba por todos los medios, llorar- "no debí implicarte nunca" – la verdad una parte de mi, estaba feliz de haberlo hecho, porque si no ¿Quién me hubiese apoyado todos estos meses?, pero debía de decir eso, era una forma de decirle: "fue un error".
Jacob se quedo de piedra, interpreto el mensaje justo como quería que lo hiciera. Me levante y salí del baño, dejando a Jacob en el suelo y por un segundo, intercambiando los papeles.
"Adios Jake" - dije mientras andaba por el pasillo esperando que me oyese.

Mientras Jacob permanecía en el baño, me saque la camiseta y cogi la que me había dejado en el sofá. Me la puse y salí de casa de Jacob.
Rezando por haberlo herido lo suficiente para que no me siguiera, rezando por no toparme con Billy, rezando porque Laurent no conociera mi relación con los Black.