12º capítulo: Que bien huele el aroma del hogar.
Knuckles volvió a la habitación con un cuenco lleno de agua fría. Nada más entrar, dirigió su atención a Shade. Estaba en su cama, con los ojos cerrados y respiraba de forma regular. Si no fuera por los movimientos bruscos de sus ojos bajo los párpados diría que estaba durmiendo.
El equidna se sentó en un taburete al lado de la cama y dejó el cuenco sobre sus rodillas. Después, cogió un paño de un cajón de su mesilla de noche y lo empapó en el líquido transparente. Finalmente, lo pasó por la frente de Shade con la delicadeza de una pluma y cuando apartó el trozo de tela mojado tres gotas se deslizaron suavemente hasta sus labios.
La joven se giró bruscamente. Knuckles se sobresaltó y le llevó una mano a su muñeca desnuda. El movimiento de la equidna la había destapado un poco así que cogió las sábanas y se las colocó hasta el cuello. Llevaba puesta la armadura porque, obviamente, Knuckles no iba a violar sus intimidades más preciadas. Sólo con pensarlo agitaba la cabeza de un lado al otro mas es cierto que le gustaría en el fondo.
Por fin, después de dos horas de cuidados, Shade abría los párpados lentamente y se movía de forma delicada. A cada poco emitía gemidos de dolor y molestias pero se fue incorporando muy despacio. Knuckles puso sus manos alrededor de ella y la sostuvo por la cadera. Se veía muy débil y temía que se desplomara de un momento a otro.
-Con cuidado, con cuidado- le susurraba.
Shade consiguió sentarse en el colchón pero una punzada de dolor sorprendió en su cabeza y tuvo que apoyarla en el hombro de Knuckles. Este acarició su cabello con suma suavidad, mirándola con preocupación.
-Con tranquilidad, Shade ¿no ves que te acabas de desmayar?
-¿Desmayar? ¿Qué quieres decir?- preguntó con voz muy apagada, casi inaudible.
Knuckles tragó saliva antes de contestarle.
-Verás- le miró a sus ojos púrpuras hipnotizantes- No sé como lo has hecho pero utilizaste las dos Chaos Emeralds que tenías para crear un ataque que descuartizó, literalmente, a las tropas Nocturnus. Las dos esmeraldas se alimentaron potencialmente de tu energía impregnada de sentimientos negativos y eso te dejó completamente agotada.
Shade se apoyó, temblando de pronto, contra la pared y cruzó las manos en su regazo. Un sentimiento de culpa invadió a Knuckles cuando vio una lágrima recorrer su mejilla.
-Así que maté a gente de los míos...
El equidna se sentó en el borde de la cama y secó con su dedo pulgar una segunda lágrima que caía de su ojo izquierdo. En ese momento, sintió la aflicción de Shade. La vergüenza interna que sentía hacia si misma. Para ella era como haber matado a su hermano.
-No...Shade, tú no. Las Chaos Emeralds se valen de los sentimientos de las personas para liberar su poder a través de ellas. Las esmeraldas potencian dichos sentimientos o emociones y canalizan su poder al individuo. Si el sentimiento es positivo se produce una acción espiritual, como es el caso de Sonic y su transformación en SuperSonic; mientras que si es negativo se produce una acción oscura como es tu caso y sólo las acciones espirituales se pueden controlar. Las acciones oscuras poseen a la gente y son las propias Chaos Emeralds quienes las controlan. No fue tu culpa, Shade. No te atormentes por ello.
Shade inspiró entrecortadamente y se frotó la frente con la mano izquierda.
-¿Dónde está mi hermano?- preguntó.
-Nux ha ido a dormir. He estado yo vigilándote.
-Veo que estamos en el Cyclone ¿adónde vamos?
-Tails ha encontrado tres Chaos Emeralds en la Colonia Voxai Alpha. Nos dirigimos hacia allí.
Y como si hubiera confesado algo terrible la joven se echó a llorar desconsoladamente y en un acto instintivo abrazó a Knuckles por los hombros. El equidna acarició su espalda y cerró los ojos. Estos se le enjuagaron cuando notó un torrente de lágrimas procedentes de Shade por su torso desnudo. No pudo evitar estremecerse pero al parecer la equidna no lo había notado porque seguía llorando sin parar. Tuvo que recurrir a su fuerza de voluntad para no sollozar. El dolor interno de Shade era extremadamente insoportable y le amenazaba con romperle el corazón de un momento a otro, si no lo tenía ya.
Knuckles la meció despacio en un acto de consolación pero la equidna no parecía responder. Ahora temblaba y gemía mientras que la llama de la culpabilidad le quemaba los órganos. Sobre todos los pulmones. Y Knuckles no podía ayudarla sólo podía escuchar su llanto e intentar tranquilizarla.
Eggman recibió la orden de su copiloto, Tails, y giró noventa grados hacia la derecha para aterrizar limpiamente en un lugar en el que Thebes les dijo que antes se usaba como pista de aterrizaje de las naves cargadas de mercancías en la Colonia Voxai Alpha y desde allí se llevaban a la Beta.
Sonic, desde su habitación, se agarró fuertemente a su cama durante la toma de tierra brusca del Cyclone. Apretó con fuerza la mandíbula y clavó sus dedos en las sábanas pretendiendo mantener el equilibrio a pesar de los incesantes temblores que se producían.
En un momento, el erizo había escuchado algo en la habitación de al lado.
-¡Mierda! ¡Maldita nave de las narices! ¡Las manchas de café no salen!- rugía.
Sonic negó con la cabeza y sonrió. Sabía de donde procedía esa voz. Era de Amy que seguramente le hubiese caído el café encima de su peculiar vestido rojo, su favorito. Tendría que decirle a los demás que tuvieran cuidado con ella a partir de ahora a no ser que quisieran recibir un martillazo por parte de su Piko Piko Hammer. Mortífero, sin duda.
Por fin cesaron los temblores y Sonic suspiró aliviado pero maldijo y dio una patada en el suelo cuando vio su Nintendo Ds partida en el suelo. Cogió la pantalla y la parte con los botones y los miró con tristeza y a la vez con rabia. Ahí había acumulada horas de diversión y no podría volver a vivir todas aquellas aventuras saltando y volando sobre ríos de lava.
-Oh, mi Nintendo...
La guardó en el cajón con la esperanza de que Tails le ayudara a repararla y salió de la habitación.
La Colonia Voxai Alpha era demasiado luminosa para el gusto del erizo pero, aún así, sus brillos rosas y blancos espectrales le daban un aspecto espeluznante. El lugar era claramente un hogar alienígena forrado con suelo de mármol y decorado con extrañas esferas de color rosado que emitían titileos continuos. Desde donde ellos habían aterrizado, un pequeño saliente alto, se podía ver que en el centro de aquel lugar había una extraña plaza redonda en donde por el punto central recorría una larga línea gruesa rosa en el que también había grabado un círculo blanquecino cuyo extremo se dividía en dos para formar otro par de círculos.
Thebes salió corriendo del Cyclone y conectó su mente a la de Sonic de modo que el erizo notó su alivio por que todo fuera bien pero sobre todo por volver a casa.
-Mmm- el Voxai olisqueó de alguna forma el aire- Que bien huele el aroma del hogar. Bien, tenemos que ir inmediatamente al Salón de la Mente. Mi sustituto habrá captado mi presencia y esperará con ansia a que regrese. Espero que no tuviera mucho trabajo en mi ausencia.
-¿Él también sigue vivo después de tres mil años?
-No, pero sé que tuvieron descendientes. Todas las razas estamos obligadas a tener al menos un hijo, da igual el sexo, porque en el futuro serán guerreros y al fin y al cabo siempre son una ayuda más contra los Nocturnus.
-¿Y si no tienen?- preguntó Sonic, interesado en el tema.
-Imposible. Si no es por las buenas, es por las malas.
Sonic gimió de sorpresa y en parte por indignación.
-¿Quieres decir que los violáis?- su voz se cargó de furia
-Si eso significa hacerles tener hijos, sí, los violamos- Thebes estudió las emociones del erizo y se apresuró ha hacerle entender la situación- Sé que no está bien. Más bien odio esa alternativa pero es necesaria sino hace tiempo que estaríamos acabados.
El erizo admitió que tenía razón pero no por eso rebajó su indignación. Era el método más cruel al que puedes someter a una persona.
Esperaron a que salieran todos su compañeros para caminar hacia el Salón de la Mente, el hogar de la Mente Suprema, y mientras lo hacían, Sonic se fijaba en los Voxai que caminaban, o más bien flotaban, por sus alrededores. Si le pusieran tres Voxai y uno de ellos fuera Thebes y tuviera que diferenciarlo de los demás perdería, porque todos eran exactamente iguales. Pero en cambio, sí se diferenciaban entre ellos porque miraban al Voxai supremo con un aire de sorpresa e incredulidad. Desde la mente de Thebes, Sonic podía oír a los demás alienígenas decir:
-Ese no puede ser la antigua Mente Suprema, Thebes. Desapareció hace tres mil años- y cosas por el estilo.
El erizo rió ante los distintos comentarios. Nadie prestaba atención en ellos. Estaban demasiado ocupados intentando confirmar si Thebes era su Mente Suprema.
Rouge iba bastante incómoda. Con una mueca de repulsión dibujada en su cara. Al parecer, los Voxai se veían atraídos por su perfume de rosas que apestaba y revolvía el estómago por su fuerte olor. Eso era lo que pensaba Sonic pero en cambio, a los alienígenas les encantaba y se acercaban a la murciélaga danzando y con múltiples descargas de pasión en sus emociones. Hasta Thebes se veía en parte hipnotizado.
Lo más gracioso de la situación era que cada vez que se le acercaba un Voxai a Rouge con naturalidad y confianza, la murciélaga lo espantaba lanzando alaridos de asco y asustando a la manta voladora que huía despavorida del lugar.
El Salón de la Mente era más grande abajo que visto desde el saliente en el que ahora reposaba el Cyclone. Los tres círculos brillaban suavemente extendiendo lazos de luz rosácea a toda la plaza. Un Voxai azul se encontraba en el centro. Era distinto a los demás, incluso a Thebes. Era más grande que los demás aliens; sus aletas eran más largas y una fina vena gruesa que emitía una tenue luz blanca recorría cada una y en el interior de la cabeza, el cerebro de la criatura también resplandecía, pero Sonic lo veía normal ya que debía de tener un montón de poder para ser capaz de vigilar a toda su gente con la mente.
El erizo recordaba haber visto a Thebes así. Fue justo cuando, años atrás, fue elegido Mente Suprema por los Voxai para heredar el trono que antes tenían las Mentes Supremas, Leucosia, Ligaia y Riadne.
-La Mente Suprema es la realidad única e incomparable- le dijo Thebes.
El líder de los Voxai se aproximó cuando los vio y fue entonces cuando Sonic vio claramente que hasta era más grande que ellos.
-Menudo animal ¿eh, Sonic?- le susurró Tails en voz baja.
-Ya te digo- respondió ensimismado.
-A mí no me parece tan increíble- saltó Shadow desde detrás- No es más que una mole fofa y gorda. Seguro que a la hora de pelear no es rival digno para mí y mi poder.
Thebes se volteó velozmente hacia el erizo negro y lo que dijo a continuación lo transmitió a todos.
-No estés tan seguro- lo dijo firme y seriamente.
Shade caminó hacia Sonic con paso elegante. Tenía el puño derecho cerrado fuertemente. Como si contuviera las ganas de darle un puñetazo a alguien. Cuando llegó a la altura del erizo estiró el cuello hasta su oreja y susurró:
-La Mente Suprema es astuta y si quiere puede controlarte por medio de la mente por eso te voy a dar esta Chaos Emerald. La otra está en la nave- la equidna llevó el puño derecho a la mano izquierda del erizo y la abrió dejando caer en su palma la esmeralda brillante- Esta Chaos Emerald te protegerá y sólo Thebes podrá entrar en tu mente pero aún así ten cuidado. No sabemos que poder tiene.
Sonic miró disimuladamente la joya verde y la giró en sus manos.
-Guau, gracias ¿cómo lo habéis hecho?- estaba intrigado por saber como habían conseguido "hechizar" la esmeralda.
-Knuckles le pidió a la Chaos Emerald que nos protegiera de la Mente Suprema pero no le pidió la protección contra los demás Voxai. No son lo suficientemente poderosos para controlarnos.
No le sorprendió que Knuckles pudiera hablar con las Chaos Emeralds. Su conexión con la Master Emerald era tan profunda que hasta las siete esmeraldas le tenían afecto. Él era el verdadero guardián del caos.
El gran Voxai se aproximó lentamente y su sombra oscureció el suelo delante de él. No dijo nada, sólo se limitó a observar a los presentes excepto a Thebes. Estuvo así un largo rato hasta que Sonic pudo percibir un leve estremecimiento recorrer su enorme masa flotante. Supuso que había intentado entrar en sus mentes pero gracias a la Chaos Emerald que poseía no había sido capaz. Entonces, sí que miró a Thebes.
-Mmm. La Mente Suprema os da la bienvenida a la Colonia Voxai. Sin embargo, dice que debéis abandonar la protección de la Chaos Emerald porque sino deducirá que no sois de suficiente confianza para que os de las dos esmeraldas que él posee- Sonic entrecerró los ojos dubitativo y Thebes suspiró- Entendemos que no te fíes del todo de él pero comprende que mientras te muestres así, tú y cualquiera de vosotros, es como si ocultaras algo, quizá un plan secreto.
-Pero tú sabes que no es así ¿no basta con eso?- le dijo en secreto.
-Me temo que no, Sonic. La Mente Suprema es muy prudente, quizá demasiado, pero es esa prudencia la que les mantiene a salvo. Por favor, compréndelo. Además si intentara controlar a alguien de vosotros ten por supuesto que os defenderé y en mí sí que confías ¿verdad?
El erizo miró a sus compañeros que también mostraban rostros de inseguridad y desconfianza pero clavó los ojos en Shade, que estaba entre Knuckles y Nux. La equidna dirigió su mirada durante cinco segundos a Thebes y la volvió a dejar en Sonic. Frunció el entrecejo y asintió.
-Está bien- se giró hacia Knuckles- Knuckles, anula la protección de la Chaos Emerald.
El equidna parpadeó, estiró los brazos y pronunció:
-Chaos Emerald, princesa de la bendición y la maldición a la vez. Tú que controlas el tiempo y el espacio; el mar, el cielo y la tierra; a vivos e inertes; de esta dimensión u otra. Deshaz la protección impuesta por mí, Knuckles the Echidna, contra los poderes de la Mente Suprema de los Voxai.
Desde la mano de Sonic, la Chaos Emerald ascendió levitando en el aire hasta quedar a la altura de los ojos del erizo. Titiló cuatro veces brillando con una luz esmeralda intensa y cayó suavemente al suelo.
Sonic se agachó a recogerla y fue entonces cuando una presencia muy distinta y poderosa a la de Thebes penetró en su conciencia como una brisa de aire. Para su sorpresa se dio cuenta de que la Mente Suprema era hembra.
-Mis saludos, Sonic the Hedgehog. Soy Elixia, reina de los Voxai. Puedes confiar en mí. En tu estancia, tú y tus amigos seréis alimentados y atendidos en todo lo que necesitéis. Os instalaréis en mi palacio y tendréis las habitaciones que queráis. Durante vuestro tiempo aquí podréis visitar lo que os apetezca de mi reino y seréis tratados con respeto y tranquilidad. Seréis mis mayores invitados y, claro está, os daré las dos Chaos Emeralds que poseo.
Sonic suspiró, sonrió agradecido y dijo telepáticamente:
-Mis más sinceras gratitudes, su majestad, Elixia.
¡Regreso de nuevo, amigos! ¿Qué tal va todo? Yo aquí, colgando mi doceavo capítulo donde quise centrarme en explicar como era el hogar de Thebes y la nueva Mente Suprema (que se conocerá mejor en los siguientes capítulos) Bueno, tocan los agradecimientos a vuestros reviews. Kamiase, gracias por preocuparte de mí. Sólo era un pequeño cansancio pero de todas formas me ha emocionado que estuvieras tan atento. Me alagas mucho diciéndome que tengo mucha imaginación. La verdad, es que me encanta la imaginación porque es el único medio en el que puedes cumplir tus propios deseos, crear tu mundo soñado, desahogarte...y nadie, nadie puede violarlo. Gracias a ti, Kira-writer, por lo mismo que le dije a Kamiase. Al menos hago algo positivo escribiendo este fanfic ¡entretenerte en tu aburrida existencia! Jajaja (es broma...). Hago bromas porque sois mis amigos. Si en algún momento os ofendo con alguna cosa, por favor, decídmelo. No es mi intención hacerlo. Bueno, tengo que dejaros para ponerme a estudiar que tengo examen mañana...Muchísimos besos y a cuidarse.
Wings-Dragon
PD: Feliz semana a ambos.
