17º capítulo: La oscuridad negra y la luz dorada.
Salieron del Cyclone uno a uno y sin decir media palabra. Todos rebosantes de confianza y seguridad aunque en sus emociones se podían percibir pinceladas superficiales de nerviosismo y miedo pero no se podían dejar llevar por esos sentimientos. Eso les llevaría directamente a la derrota.
Se detuvieron formando una fila de dieciséis miembros ante la ciudad de Nocturnia. Una ciudad negra, sin luz, sin sol donde reinaban los ríos de lava y el sufrimiento de la gente. Estaba claro cual era el palacio de X. Un edificio que destacaba tanto en anchura como en altura en el centro del la ciudad.
Sonic giró la cabeza hacia Shade y Nux, ambos con armadura. Los equidnas se miraban continuamente y los dos tenían un extraño brillo en los ojos. A veces, Shade lanzaba una rápida mirada a Knuckles para después dirigir sus ojos hacia el suelo y cerrarlos con sus párpados finos. El erizo no pudo entender ese comportamiento.
-No cambiar Nocturnia en nada- dijo Krag de repente.
-En nada...- contestaron casualmente todos a la vez.
A Sonic le pareció sumamente raro que los Nocturnus, todos armados y vestidos para el combate, no les atacaran ni despertaran alarmas aún girándose ellos para mirarles cuando pasaban por delante del grupo. El erizo se fijo bien en sus caras cubiertas. Para su confusión, no observó en sus ojos luminiscentes signos de aversión u hostilidad sino de tristeza y de auxilio. Ellos sabían que Sonic y sus compañeros eran fieles amigos de la justicia y del bien, por eso intentaban hacerle conocer su situación. Los Nocturnus no eran enemigos. Nunca hubo enemigos, sólo hubo un enemigo, el emperador X, quien influía en ellos de alguna manera.
El erizo dio dos pasos rápidos alzando una mano y empezó a decirles:
-Escuchad...
Uno de los soldados equidnas que pasaba delante de él con la misma expresión en los ojos se detuvo de golpe y lo interrumpió:
-No nos digas nada. No hables con nosotros. Nuestro señor X nos puede ordenar en cualquier momento ir contra vosotros- Sonic retrocedió con el alma llena de pena- Sonic the Hedgehog, limítate a cumplir la voluntad de la paz y olvídate de nosotros porque si derrotas al amo X nos liberarás a todos.
El erizo negó indignado con la cabeza.
-¿Por qué? ¿Por qué le llamáis amo y emperador? ¿No veis lo que os está haciendo?
-Nos vigila, Sonic the Hedgehog, y si no le llamamos como el quiere, da igual la distancia en la que estemos, nos persigue y nos mata. En nuestra vida no tenemos derechos ni elecciones...- el Nocturnus se estremeció y antes de echar a correr dijo- Ahora, vete. Vete y lucha por la justicia, no por nosotros- y se marchó.
Sonic tragó saliva y se llevó una mano al pecho. Vio de refilón como Tails y Knuckles se le acercaban por cada lado y como le tendían unos brazos de apoyo.
-Estoy bien...estoy bien...es sólo que...X...es un ser miserable...- jadeó.
-Sonic- le empezó a decir Knuckles, con voz silenciosa- el Nocturnus tenía razón. Tenemos que derrotar a X para liberarlos a ellos. Tenemos que hacerlo.
El erizo sólo pudo asentir con la cabeza ante las palabras llenas de realidad del equidna.
Gracias a Shade y Nux, que recordaban vagamente adonde daban las calles de Nocturnia, llegaron a la puerta del inmenso palacio. En todo el trayecto, ningún Nocturnus les amenazó ni les atacó. Sólo les miraban y pasaban de largo, como si perdieran de pronto el interés por ellos. Sonic se estaba poniendo cada vez peor. Tenía que acabar con todo eso lo antes posible.
Alzó la cabeza para mirar el descomunal edificio que una vez perteneció al emperador Ix. Era negro. Todo negro y de piedra. Sus duras paredes sólo dejaban traspasar el temor, la maldad y el miedo. Esas sensaciones que llevaban consigo los equidnas de aquel lugar. No se sobresaltó en absoluto cuando Amy corrió hacia él y se agarró a su brazo izquierdo. Él le colocó la mano en la cintura delgada de la eriza y esta profirió un largo suspiro lleno de preocupación.
-¿Y ahora qué?- preguntó Rouge de improviso agitando sus enormes alas de murciélaga.
A nadie le dio tiempo a contestar porque una voz claramente siniestra se propagó por el aire. Aquella voz parecía estar amplificada.
-Ahora entraréis en mi palacio, os acomodaréis y hablaremos tranquilamente. No hay por qué ponerse violentos. Todo puede solucionarse- la puerta principal del palacio se abrió de par en par- Entrad, mis invitados.
Cuando Sonic se dispuso a dar el primer paso, una mano agarró su hombro derecho. Se volteó lentamente, como si le hubiera molestado aquella interrupción. Shade enganchaba con fuerza al erizo. Era como si no quisiera dejarle avanzar y por una parte esa razón tenía su lógica.
-Sonic, estate alerta. Los Nocturnus son gente realmente astuta especialmente X. No se es emperador de todo un clan así como así. X no será trigo limpio.
-Lo sé pero no podemos negarnos- Sonic se apresuró a relajarla cuando la cara de la equidna reflejó sorpresa- Tranquila, no escucharé nada de lo que me diga. Sólo lo estudiaré para ver sus puntos débiles.
Al terminar la frase, sonrió a Shade, miró a su grupo y realizó un gesto con la cabeza en señal de que avanzaran detrás de él. Poco a poco, fueron entrando cada uno. Todos tenían una expresión de temor a lo desconocido. A lo que tendrían que enfrentarse. Pero ninguno estaba dispuesto a demostrarlo.
Caminaron en silencio. Solamente se oía la respiración continua del grupo en aquel pasillo interminable, gris y sin ningún tipo de decoración. Una puerta abierta se les apareció un rato después al fondo del corredor. Un brillo azulado salía de ella. Sin detenerse y con la valentía en el corazón la cruzaron.
Un salón se abrió ante ellos en el cual un trono de oro coronaba el centro y donde un equidna de pelaje amarillo reposaba con un extraño cristal blanco entre las manos. El equidna tenía los ojos cerrados y movía la boca como si estuviera rezando. Sonic frunció el entrecejo extrañado y carraspeó para llamar la atención del individuo. El equidna levantó súbitamente los párpados y miró para el erizo. Agarró con más fuerza el cristal que tenía en las manos.
-Bienvenido, Sonic the Hedgehog. Has hecho mucha fama en estas tierras- comentó X mientras se estiraba para coger un cetro con una joya azulada que estaba al lado izquierdo del trono- No intentes detenerme, erizo, soy más fuerte de lo que crees. Más fuerte que mi antecesor Ix.
Sonic no se amedrentó ante las palabras del sumo Nocturnus ¿de verdad creía ese necio que podría con él después de que se hubiera enfrentado a miles de enemigos con el mismo poder? Para demostrarle que no le intimidaba, levantó una pierna y dio una patada a ras del suelo para levantar una nube de polvo gris que flotó hasta los pies de X.
-¿Realmente piensas que podrás derrotarme?
Sonic escupió en el suelo y contestó:
-No lo pienso. Lo sé. No voy a perder ante un cabrón como tú.
X suspiró, levantó el cetro y puso el cristal que portaba en la parte superior. Encima de la joya.
-Te has olvidado de algo, Sonic ¿te acuerdas del "Cristal Meteoro"?- el erizo parpadeó- Te dije que sólo faltaban tres días para activarlo. Bien, pues ahora sólo queda media hora. Has llegado demasiado tarde.
¡El cristal! Era eso lo que controlaba a los Nocturnus. El erizo apretó los puños y rechinó los dientes. Se había olvidado completamente de ese cristal. Cuando ese objeto se activara, según X, una onda de poder se extendería por toda la Celda del Crepúsculo y dejaría a todos sus habitantes a su merced. Pero ¿cuánto tiempo quedaba? ¿Media hora? Sonic se rascó el mentón. Tenía suficiente tiempo.
Knuckles se abalanzó hacia Sonic aparentemente muy nervioso. El erizo le miró con enfado pero al equidna no le importó. Agitó el brazo del erizo y extendió un dedo hacia el fondo de la sala. Sonic giró la cabeza hacia allí. Detrás del trono de X, un intenso brillo verde asomaba. Era un brillo mágico pero a la vez poderoso. Sonic no tuvo duda alguna de lo que emitía esa luz.
-Claro...Necesitaba la Master Emerald para activar el "Cristal Meteoro"- se dijo.
-¿Crees que podrás pararlo?- preguntó Knuckles sin dejar de mirar al equidna amarillo.
Tails se apresuró hacia ellos con un raro aparato entre las manos. Parecía una PDA.
-Ni se te ocurra acercarte- dijo- El cristal ha creado un campo de fuerza alrededor de él. Si lo golpeas recibirás una potente descarga eléctrica.
-¿Y cómo lo desactivamos?
El zorro tecleó algo en el aparato antes de contestar.
-Al parecer el campo de fuerza está activado por la acción de X sobre el cristal. Si conseguimos que X deje de actuar sobre él lo desactivaremos y podremos coger el "Cristal Meteoro".
-Siguiente problema. Cómo lo hacemos- continuó Knuckles cruzándose de hombros mientras dirigía sus ojos hacia su preciada y brillante Master Emerald.
El erizo sonrió pícaramente y miró un momento a Omega.
-Fácil. Distrayéndole- contestó- Omega- el robot miró para él y se acercó- quiero que dispares con tus misiles a las paredes. Tampoco te pases en potencia. Sólo quiero distraer a X.
-Recibido- contestó.
Omega extendió los brazos hacia los muros que rodeaban la habitación y de pronto retiró las manos y las reemplazó por dos ametralladoras de puro acero inoxidable. Un olor a pólvora invadió el aire. Estaban completamente cargadas. Sonic se hizo a un lado, esperó un poco y levantó una mano para después dejarla caer inmediatamente.
Omega entendió a la perfección la señal del erizo y empezó a disparar a las paredes y al techo de la habitación. Millones de haces de fuego recorrieron el ancho y alto de la estancia y el humo pronto se hizo presente entre ellos. El ruido de las armas del robot disparando era bastante insoportable pero Sonic había logrado su objetivo. X saltó ante los disparos de Omega y tosió al respirar el humo producido. Aún agarraba el cetro pero había dejado de invocar el poder del cristal. Era su oportunidad.
Sonic se agachó ligeramente y saltó supersónico a la pared izquierda, extendió las piernas y rebotó en ella con un impulso ayudado por sus pies. El erizo se suspendió por un momento en el aire y justo cuando iba a pasar por encima de X, extendió un brazo y le arrebató el "Cristal Meteoro" que portaba en el cetro. El equidna rugió al percatarse de ello y Sonic rió ante su frustración.
Aterrizó limpiamente en el suelo cubierto de polvo negro. Sonriente y prepotente. Llevó la mano en la que agarraba el cristal a los ojos y lo estudió. El "Cristal Meteoro" no era más que un pedazo de cristal rómbico de color morado. En su interior, se podía percibir un pequeño remolino blanco giratorio que el erizo dedujo que era la fuente de su poder. Le dio un repaso más con los ojos, suspiró y lanzó el objeto al suelo donde rompió en miles de fragmentos con un ruido frío.
-Se acabó, X. Ríndete. Ya no tienes nada que hacer- acabó Sonic lanzándole una mirada de victoria.
X cerró con fuerza los puños y empezó a temblar. Sus ojos grises se contrajeron hasta tal punto que se hicieron casi invisibles. Recogió el cetro que había caído a sus pies y de repente soltó una risotada.
-No. No se ha acabado. No me habéis vencido. Todavía tengo en mis manos el poder máximo- alzó el cetro por encima de su cabeza y lo clavó en el suelo- ¡El espíritu de Nocturnia!
La joya que tenía el cetro en la parte superior comenzó a brillar. Un halo negro envolvió totalmente a X. Rayos de energía de color violeta giraron entorno al bastón y pronto se expandieron alrededor del Nocturnus. Un temblor sacudió la estancia y cada vez iba aumentando de intensidad. El equidna de pelaje amarillo emitió un gemido y entonces la Master Emerald se transformó en pura energía y penetró en él. Knuckles gritó alarmado.
-¡Rápido! ¡Tenemos que irnos!- alertó Shade.
-¡El asteroide de Nocturnia está a punto de desaparecer! ¡Hay que correr al Cyclone! ¡Deprisa!- continuó Nux mientras aguardaba en la puerta del salón.
Sonic asintió y empezó a apremiar a sus compañeros hacia la salida. Cuando ya salieron todos, el erizo traspasó la puerta pero antes miró a X, inmóvil y cabizbajo rodeado por un aura de color negro que iba aumentando por momentos.
Despegaron lo más rápido posible del asteroide y se alejaron lo suficiente para poder ver, aunque fuera apenas un puntito, Nocturnia. El asteroide también estaba envuelto en un halo negro y, el erizo se percató, de que se estaba desintegrando por la parte inferior de la enorme roca.
Sonic lanzó un murmullo de incredulidad ¿Qué le estaba pasando a Nocturnia? ¿Qué les ocurriría a sus habitantes?
-Serán absorbidos por X, al igual que la Master Emerald y Nocturnia...-le informó Thebes.
Nocturnia acabó de desintegrarse y sus partículas de poder violetas se juntaron hasta formar una esfera cargada de energía. Sonic contuvo la respiración. La esfera latía tenebrosamente en el lugar donde antes había estado un enorme asteroide rocoso. El erizo oyó a Shade sollozar y Sonic no pudo evitar sentir compasión por ella. La equidna estaba viendo la destrucción de lo que antes fue su hogar, y la desaparición de sus antiguos amigos.
La esfera llegó a su máximo esplendor y fue entonces cuando disparó en todas direcciones haces de luz violeta. La masa de la esfera se empezó a deformar de repente y pronto adoptó la forma de un reptil gigante muy parecido a un cocodrilo aunque más esbelto y mucho más largo. De su espalda brotaron dos extremidades iguales a las alas de murciélago de Rouge. Cuando la criatura estuvo perfectamente formada la energía que lo cubría fue desapareciendo siendo sustituida por una piel escamosa brillante de color negro. Tenía un hocico redondeado y dos cuernos coronaban su cabeza. Unos ojos rojos sin pupila ni iris chispeaban en aquel espacio negro punteado de estrellas. El dragón negro batió sus alas y se elevó un palmo en el espacio. Irguió la cabeza, abrió sus enormes fauces y rugió potentemente declarándole la batalla a Sonic.
-Ven si te atreves, erizo. Atrévete a pelear contra Nocturn, señor de Nocturnia. Quien domina esta dimensión y pronto gobernará las demás.
El erizo se mostró impasible ante el reto de Nocturn. Cerró los ojos y con los brazos cruzados salió de la nave para posarse en su techo. Estuvo meditando un largo tiempo. Esa era la batalla final. Habían llegado tan lejos...que si ahora perdía, su vida y la de sus amigos estaría acabada. Pero no había nada de que preocuparse. Puede que Nocturn tuviera con él el poder de la Master Emerald. Puede que pudiera controlar toda la Celda del Crepúsculo. Pero él, Sonic the Hedgehog, tenía el poder de las Chaos Emeralds y el bien consigo. Era invencible.
Sin abrir los ojos, lanzó un suspiro y relajó las articulaciones. Las siete esmeraldas aparecieron rodeando a Sonic y empezaron a girar alrededor de él. Un aura dorada lo cubrió. El erizo sentía como el poder circulaba por sus venas y como la energía nutría sus músculos. La adrenalina golpeaba su corazón. Las Chaos Emeralds giraban ahora más rápido que nunca. Sonic se agachó todavía con los párpados cerrados. Las esmeraldas se fusionaron con él y entonces...El erizo saltó en aquel espacio dejando tras de sí una línea de fuego anaranjado. Ahora sus púas oscilaban verticalmente y sus ojos pasaron de ser de un verde cariñoso y despreocupado a un rojo lleno de justicia y determinación. El color azul característico de su piel había desaparecido para dejar paso a un pelaje dorado y brillante tan parecido al mismísimo oro.
SuperSonic se volteó para mirar a todo el grupo que había salido del Cyclone y que posaban ahora en su techo. Todos, absolutamente todos le miraban indicándole que ellos también luchaban y que si tuvieran oportunidad de hacer algo que él se lo dijera. El erizo les asintió con la cabeza, alzó el puño y salió volando hipersónico hacia donde le esperaba Nocturn. Avanzaba sin mirar atrás sabiendo que a cada metro que avanzaba se iba alejando más de sus colegas. Colegas con los que compartió mitad de su vida.
-¡ESTAMOS CONTIGO SUPERSONIC!- pudo oír al unísono el erizo dorado a lo lejos. En el Cyclone.
Finalmente está aquí mi diecisieteavo capítulo. Y sólo faltan dos para terminar este fanfic...Me da mucha pena...en fin. Bueno, sin más preámbulos, vayamos con los agradecimientos (siempre en orden de publicación). Muchas gracias, Rashter, por tus halagos hacia esta historia. Siempre digo que no me los merezco pero no me hacéis caso, testarudos, jejeje. A mi también me pasa eso de estar con algo que me emociona y quedarme hasta las tantas sin darme cuenta de la hora que es. Me pasa muy a menudo. Por cierto, puedes pedirme lo que quieras, no me des las gracias por eso. Eres muy agradable y muy simpático, Rashter (al igual que tu hermano). Espero que nos sigamos viendo, amigo. Kamiase, te digo lo mismo que a tu hermano, amigo. Gracias por decir lo interesantes que están los capítulos. Sobre lo de Cream como personaje principal...estará junto con Amy pero no será tan participativa como lo serán Sonic o Tails. Aunque, como dije anteriormente, puede que meta algo de TailsXCream. Hola, Kira-Writer. Muchas gracias, de nuevo, por tus halagos. Eres realmente amable. Por cierto ¡enhorabuena por ese 8 en literatura! ¡Es una gran nota! Dales gracias de mi parte a tus compañeras por leer mi fanfic. Me alegro de que les gustara. Y a tu amiga si lo leyó también. Espero que ahora todo te vaya mejor. Bueno, ya termino que tengo ya que dejar el ordenador e irme a cenar. Gracias, gracias por todo, amigos. Espero veros en el siguiente capítulo. Muchos besos y cuidaros.
Wings-Dragon
PD: Feliz semana.
