Ginny: Estoy sin ropa.

Edmund: como Dios te trajo al mundo.

Ginny: Cállate, patético, títere de Jadis (se tapó las tetas).

Edmund: Puedo hacer lo que vos me pidas.

Ginny: Vete.

Edmund: No.

Ginny: Date vuelta.

Edmund: No.

Ginny: No me mires.

Edmund: No.

Ginny: ¡Entonces no haces lo que yo te pido!

Edmund: Quiero estar con vos.

Ginny: Tengo novio.

Edmund: Que puedo ser yo.

Ginny: ¿Eres un acosador o qué?

Edmund: Te presento el paraíso de la bruja Jadis.

Ginny: Ella es cómplice de Voldemort.

Edmund: Ese nombre trae yeta.

Ginny: Está bien, ganaste.

Ginny se destapó y lo besó a Edmund.

Edmund: Eso no basta. Si quieres que te resguarde tendrás que aceptar una noche de amor y de pasión conmigo, ser mi esposa y te proclamaré reina como dios te trajo al mundo.

Ginny le pegó una cachetada.

Ginny: ¡Vete con la manzana prohibida, estúpido!

Edmund: Aya, eso sí dolió, hermana.

Ginny: Te gusta tu hermana.

Edmund: ¿Qué decís, cara de torta frita?

Ginny: Lo que escuchaste. No sabes hacer feliz a nadie, y menos a una chica. La bruja te tiene lastima. Ella ama al valiente de tu hermano, pero no lo puede tener, entonces por eso te usa a tú, perdedor.

Edmund: Mi Primo Eustace es más perdedor.

Ginny: No estamos comparando (hizo un breve silencio). Bueno, háblame de ese puto Eustace que se ganó el premio al cachetazo más que tú. Ni en eso sos primero.

Edmund: Él juega a las Barbies.

Ginny: ¡Mientes!

Edmund: Él se queja de todo.

Ginny: Los hombres que se quejan de todo son los que más resultados tienen, distinto a los pasivos como vos. Ay, qué frío.

Edmund: Yo puedo ser tu abrigo (le extendió su mano).

Ginny tomó la mano de él.

Edmund: ¿Sientes?

Ginny: Calor. ¡Tu mano me da seguridad, hermano!

Edmund: Eustace se escapó de la nieve el día que fue a esquiar y quería volver a ver televisión.

Ginny: Qué tonto era ese, eh. ¿Sabes que no me caes tan mal?

Edmund: Vamos a hacer el amor en el lago.

Ginny: ¡Nos resfiraremos!

Edmund: El calor de nuestro amor nos abrigará del frío.

Ginny: ¿No es mucho arriesgar?

Edmund: Para nada. Acompáñame.