Esther: ¿Alguien cumple años hoy?

Harry: Yo.

Petunia: Bueno, sí.

Esther: Claro que sí. Tenemos que ir a festejar.

Vernon: Mamá, te va a hacer mal tanta comida.

Dudley: Vas a engordar, abu.

Ginny rió.

Ginny: Qué estúpido tu primo.

Esther: La torta es para mi nieto segundo, no para los gordos de la familia.

Petunia se rió y luego Vernon la increpó con la mirada. Ella lo miró asustada.

Vernon: Claro, vos serás la primera en comer ese pedazo de torta. Si es para ti, qué estás famélica.

Esther: El primer pedazo y unos cuantos más serán para el cumpleañero. Estoy recordando un chico apestoso. Sniff, sniff.

Vernon: Sí, mamá.

Esther: Ah, no, no recuerdo nada. Mi memoria es cada vez más nula. Ojalá mi marido no aparezca por muchos años. Eso me traerá paz.

Ginny: La comprendo, señora (le tomó las manos).

Vernon: Saque las manos de ahí, mocosa.

Petunia le retiró las manos a Ginny.

Esther: Sepa tratar mejor a las niñas, mi Vernon, a quien consentí demasiado por obligación de mi marido.

Dudley: ¿Qué hay de mí?

Vernon: Comerás de la torta que te compre.

Esther: No en mi presencia. Harry, Ginevra, los llevaré a la pastelería.

Vernon: No se irán sin mí.

Esther: Luego volveremos a casa y la comerán: Harry, Ginny y Petunia.

Vernon: Pagarás tu, insolente.

Harry: No tengo dinero muggle.

Esther: ¿Qué, mi tesoro?

Harry: Que…, que no tengo dinero.

Ginny: ¡Te olvidaste la billetera, cabeza de novio! Ja, yo tengo dinero, señora.

Esther: Esto es mi regalo para el señor.

Vernon: ¡El señor de la casa soy yo!

Petunia: Muy cierto.

Dudley: El señor es, fue y será papá.

Esther: He leído el diario latinoamericano…

Vernon (susurrándole a Petunia): El diario más apestoso después del de los magos.

Petunia: Ja, ja.

Esther: Y leí lo bien que se salió la Patagonia de la crisis de tequila. El único país con suerte del cono sur.

Ginny: En realidad, se llama la Argentina.

Esther: No, querida, la Antártida es la Argentina, el resto es la Patagonia.

Vernon: No me puedo creer que estemos discutiendo estupideces.

Esther: No son idioteces.

Ginny: Por cierto, la Argentina tiene más que la Patagonia: la Provincia del Río de la Plata…

Esther: Ah, ya veo donde quedó el frigorífico que vendió mi marido.

Ginny: el Cuyo y el sur de la zona Inca.

Esther: ah, Por favor, qué zonas tan zaparrastrosas. Nadie quería hacer negocio por el norte de la Argentina. Pero sí que el presidente Menem ha sabido llevar tecnologías a donde tienen que ir.

Petunia: Muy cierto.

En Privet Drive…

Esther: Que los cumplas feliz

Ginny: Que los cumplas feliz.

Petunia (susurrándole a Dudley): Qué mal que canta.

Dudley se rió.

Esther: Que los cumplas, Harrysito.

Ginny: Que los cumplas feliz.

Esther: Tres deseos.

Harry pensó los siguientes deseos: matar a Voldemort, revivir a Sirius y hacer el amor con Hermione.