Capítulo único:


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SECRETOS ENTRE AMIGOS

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Prostituta

La palabra se marcó a fuego en la mente de Sakura ¿Cómo se atrevía a quien por veintiún años se hizo llamar su mejor amigo y de quien estaba perdidamente enamorada -claro que él no lo sabía- desde hacia años, a llamarla así, en medio de la cafetería, delante, no solo de sus amiguitas sino delante de todos sus compañeros y no compañeros de clase?

―Idiota― Susurró y entonces lo golpeó.

El sonido retumbó por toda la cafetería, todos estaban alertas a la primera pelea que protagonizaban Sakura Haruno y Sasuke Uchiha.

Sasuke tenía la cara levemente ladeada a la derecha y la mejilla izquierda colorada, pero más que su mejilla le dolía su orgullo. Su mejor amiga, lo había golpeado frente a toda la cafetería. Lo siguiente que se escuchó fue el fuerte portazo que pegó la Haruno al salir de la cafetería y casi romper en mil pedazos el vidrio de la puerta.

Sintió los claros ojos de Ino fulminarlo y los ojos aperlados de Hinata verlo con decepción y claro, tuvo que escuchar los reproches del idiota que se hace llamar su mejor amigo.

―¿Por qué le dijiste eso? ¿Estás loco?―

Pero dejo de escuchar a Naruto para salir lo más rápido posible de allí, no iba a seguir aguantando la humillación de haber sido insultado y golpeado por su – ahora- ex mejor amiga.

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Sakura llego a su casa, roja de la furia, la sangre le hervía y tenía tantas ganas de llorar, no porque le doliera lo que él le dijo sino de la bronca y la rabia que sentía, aunque muy en el fondo si le dolía que él la haya llamado así. Cerró la puerta de un portazo con la vista clavada en la puerta de la casa de enfrente, donde por desgracia vivía su amigo y el amor de su vida.

Como se atrevía a llamarla así, bien, si Sasuke pensaba eso de ella, ella le daría una buena excusa para llamarla prostituta.

Secó las lágrimas con la manga de su abrigo rojo y tiró su bolso sobre la cama, sus ojos se clavaron en la ventana de la casa vecina y cerró las cortinas antes que ese idiota volviera a casa y la viera llorando en su dormitorio por él.

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Sasuke estaba más o menos igual que ella y es que Sakura no se conformaba con torturarlo todas las mañanas cambiándose de ropa frente a su ventana, no, ahora la señorita quería que la cubriera con sus padres para irse con uno de los idiotas con los que andaba todo el fin de semana. Ah, porque no lo había mencionado, si, llevaba toda su vida enamorado de Sakura Haruno, esa persona tan molesta e irritante que se hacía llamar su mejor amiga.

La cosa no mejoro para nada con el pasar de los días, más cuando Sakura desapareció toda una semana y apareció como si nada en la cafetería un viernes a la tarde, lugar donde acostumbraban reunirse con sus amigos luego de clases. Ella estudiaba medicina. Él abogacía.

―Hola, lamento la tardanza― Mencionó la Haruno mientras se sentaba, si, justo al lado de él.

Y no pudo evitar recorrer su cuerpo con la mirada, llevaba un jean azul ajustado y un sweater de lana color blanco, el aroma dulce llego a sus fosas nasales cuando ella sacudió su cabello y no pudo evitar clavar sus ojos en su cuello. Lo estaba haciendo adrede. Le hervía la sangre y estaba apunto de levantarse e irse pero se aguanto las ganas y desvió la vista del enorme chupetón que tenia Sakura en su cuello.

―¿Me peinas?― Murmuró la pelirrosa a su mejor amiga haciendo uso de una voz infantil y chillona.

Ino solo rodó los ojos divertida y se colocó detrás de ella peinándole la maraña que tenía de pelo.

―¡Ay!― Se quejó Sakura.

Ino solo sonrió con sorna antes de largar un comentario que desataría una nueva guerra entre esos dos.

―No te quejabas tanto cuando Sasori lo hacía en la biblioteca―

Sakura solo se sonrojó y sonrió con picardía.

Lo siguiente que se escuchó fue el fuerte ruido de la silla cuando Sasuke se levantó de golpe, cuatro pares de ojos lo miraron asombrados y Naruto se levantó rápido mientras lo seguía a la salida de la cafetería.

―Sasuke ― Lo llamó, él no se detuvo, acomodo la mochila en su hombro y siguió su camino ―¿Qué te pasa?― Le preguntó tomándolo del brazo y evitando que siguiera avanzando.

Por supuesto que él sabía que le pasaba a Sasuke, lo sabía desde hacía tres años cuando Sakura perdió la virginidad con él y Sasuke casi lo asesina cuando se lo dijo. Sasuke solo bufó y golpeo la pared. El sonido hueco que retumbo en toda la calle no fue la pared resquebrajándose, sino sus nudillos rompiéndose contra el fuerte concreto.

―¡Sasuke!― Chilló Naruto asustado cuando vio como la mano de su amigo pasaba a color bordo, lo miró con lástima y lo vio caminar al cordón de la vereda y sentarse allí. Naruto suspiró y se sentó a su lado ―Maldito orgulloso ¿Por qué no se lo dices y ya?―

¿Y ya? Qué acaso él no entendía que lo más probable es que perdiera a Sakura para siempre. Prefería tenerla como amiga a no tenerla. Jamás le diría lo mucho que la amaba.

Claro que toda su determinación se fue a la mierda, cuando vio al idiota de Sasori aparcarse frente a la cafetería, Sakura salió acomodando su bolso y lo observó de reojo, sonrió subiéndose al coche. Eso no paso desapercibido para el Uchiha y la sangre comenzó a hervirle, claro, ahora la niñita quería mostrarle a una verdadera prostituta como le dijo Ino, cuando le preguntó quien era el pelirrojo con cara de idiota que se llevo a su Sakura.

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―Solo díselo― Le dijo Naruto mientras lo empujaba a la mesa donde se encontraba la pelirrosa tomando un café y haciendo su tarea en su laptop.

Lo vio de reojo acercarse a su mesa, clavó sus ojos en la pantalla de su laptop presionando las letras sin orden ni sentido y rezo internamente que pasara de ella, pero no, Sasuke se aproximo a su mesa y bajo la pantalla de su laptop obligándola a verlo a los ojos. La Haruno frunció el entrecejo.

―¿Qué quieres?―

Él se quedó callado.

Está bien, lo admitía, lo amaba ¿Y que? Él jamás la amaría y de eso ya se había convencido hacía años por eso decidió hacer como Sasuke, estar con cuanto chico quisiera. Total, era libre ¿No? Podía hacer lo que se le viniera en gana sin reproches, ni dar explicaciones a nadie, entonces porque Sasuke se veía tan molesto.

―¿No vas a hablar?― Otra vez, silencio ― Bien―

Sasuke solo se le quedó mirando mientras Sakura guardaba su laptop y sus cosas en su bolso, tomo el café de encima de la mesa dispuesta a marcharse de allí, Sasuke levanto la mano y la tomo de la muñeca, ella lo miro sorprendida esperando quizás una respuesta. Nada.

―¿Ahora que?―

Pero no pude terminar de hablar cuando sintió los labios que llevaba deseando toda su vida contra los suyos. Abrió los ojos atónita y Sasuke mordió su labio inferior para meter su lengua en su boca y Sakura no pudo resistirse, cerró los ojos y llevó la mano libre a los cabellos negros del Uchiha mientras le correspondía el beso. Se sentía tan bien, nunca nadie la había besado así y entonces cayo en la realidad, se separo aún confundida y el chico sonrió de lado, esa sonrisa. Esa sonrisa solo la hizo enfurecer, quería matarlo y entonces Sasuke nuevamente tenía la cabeza ladeada a la derecha y su mejilla izquierda hirviendo y totalmente roja.

―¿Pero a ti que te pasa? ¿Quien mierda te crees que eres?― Le gritó Sakura mientras respiraba agitada.

―Te amo― Susurró pero no llegó a los oídos de la Haruno ―¡Te amo!― Gritó esta vez y los ojos verdes se abrieron de sorpresa, Sakura observó a todos lados para evitar que alguien los viera peleando ―¿Contenta? Te amo, te he amado toda la vida―

Sakura estaba totalmente asombrada y una felicidad infinita se apoderó de su cuerpo pero tan rápido como vino, se fue, él no la amaba solo lo hacía para que ella no se alejará de él.

Egoísta.

―Es increíble― Susurró cabizbaja ―Es increíble que digas eso solo para retenerme a tu lado ¿Quien te crees que eres? El dueño de mi vida. Claro, solo tu puedes salir y divertirte ¿Sabes con cuantas chicas he tenido que verte? ― Le preguntó sin esperar respuesta ― Eres un egoísta, Sasuke. Tu no me amas y yo no quiero volver a verte―

Sakura salió de prisa de la cafetería y agradeció que las pocas personas en el local no hayan reparado en ellos o en ella que ya había comenzado a llorar. Dolía, le dolía el corazón, el alma.

Sasuke quedó de pie junto a la mesa donde unos minutos antes estudiaba la pelirrosa, Sakura no le había creído y era obvio, si jamás demostró amarla, ni siquiera un poquito ¿Como ella iba a creerle si durante toda la secundaria le paso por frente con cuanta chica le pareciera atractiva?

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Había pasado una semana y ambos chicos se evitaban constantemente. Sakura evitaba concurrir a la cafetería cuando sabía que Sasuke estaba y él hacia lo mismo cuando veía a lo lejos la cabellera rosada o a alguna de las amigas de la chica cerca del lugar.

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Estaba sentada en su cama, era sábado por la noche y para colmo sus amigas le habían cancelado la noche de chicas debido a la tormenta, había empezado a llover a la tarde y ya eran cerca de las once de la noche y aún no paraba. Sus padres se habían marchado a un casamiento, mismo evento al que habían asistido los padres de Sasuke ya que se manejaban en el mismo circulo social.

Observó por la ventana y vio a Sasuke caminar de lado a lado en su habitación, estaba solo con el pantalón pijama puesto y el torso desnudo, suspiro mientras lo observa pero todo el deseo se esfumo cuando se le cruzo la idea que probablemente estuviera con otra chica aprovechando que tenia la casa sola ¿Tan rápido la había superado? Pero no, Sasuke estaba solo en su dormitorio y en su casa. Cerró las cortinas evitando que el Uchiha notará que lo espiaba y bajo a la cocina a preparase la cena. Metió el plato que había sobrado del mediodía en el microondas y se sirvió una taza de té caliente. Respiró profundo el vapor que emanaba la taza y entonces el microondas se detuvo, las luces parpadearon y toda la casa y el barrio quedó en completa oscuridad.

Sakura tragó grueso dejando la taza sobre la mesada, odiaba la oscuridad, quiso prender la linterna de su móvil y recordó que lo había dejado en su dormitorio sobre la cama. Genial. Debía subir las escaleras en completa oscuridad ¿Dónde guardaban sus padres las velas? Un ruido la alerto. La lluvia golpeaba con fuerza la ventana de la cocina haciendo la escena aún más tétrica y el corazón de Sakura empezó a bombear cada vez más fuerte. Tranquila. No es nada. Entonces una rama cayo sobre la ventana rompiendo el cristal en mil pedazos y ella salió lo más rápido que pudo de la casa.

Observó la puerta abierta y la completa oscuridad que había dentro de su hogar, no quería volver allí sola, la lluvia golpeo su rostro y dio media vuelta despacio buscando el único lugar donde se sentiría segura. La casa de Sasuke Uchiha. Y entonces lo vio, de pie apoyado en el umbral de la puerta. Su casa también estaba en completa oscuridad pero el moreno parecía no importarle. Sonrió de lado observándola y ella escondió sus manos en las mangas de su abrigo encogiéndose en el mismo. Sasuke sabía lo exagerada que podía llegar a ser Sakura, por eso cuando la luz se fue en todo el barrio salió a observar el espectáculo, Haruno en pijama en medio de la calle temblando de miedo y si no estuviera tan enojado con ella, estaría abrazándola contra su pecho y consolándola.

Sakura se fue acercando despacio a él, se paró frente al azabache temblando de miedo y de frio. Sasuke enarcó una ceja y recorrió su cuerpo, genial, esta niña de verdad quería volverlo loco. La lluvia la había empapado, la blusa de tirantes gris se pegaba a su cuerpo y traslucía sus pezones ya que no llevaba sostén y el pantalón pijama le quedaba holgado pero se pegaba a sus piernas debido a lo mojado que estaba. El saco de lana se había empapado también y le quedaba más grande haciéndola ver más pequeña de lo que en realidad era y tuvo que reír cuando vio sus medias de Bob esponja. Ella apretó los dedos de los pies avergonzada.

―Lo siento― Susurró cabizbaja, Sasuke estaba por abrir la boca pero la pelirrosa se le adelanto ―Yo también te amo. Te he amado casi toda la vida pero. No sé. Tenía miedo, sabía que tu nunca me verías más que como una amiga, así que solo me calle― Dijo levantando la vista y observándolo directamente a los ojos ―Pero no quiero verte con otra―

―¿Ah no?― Preguntó divertido.

―No. Odio verte con otras, me mata de celos porque― Susurro y respiro profundo juntando valentía, ya había llegado hasta aquí, ya no podía echarse para atrás ―Porque eres mío y yo soy tuya―

Sasuke sonrió.

―Lo siento. Lo siento mucho sé que ahora debes odiarme y no te culpo, fue mi culpa. Yo. Solo lo lamento mucho― Mencionó dando media vuelta y regresando a su casa.

Bien, ya le había dicho todo.

Sasuke solo se quedó en silencio viendo como la pelirrosa cruzaba la desierta y empapada calle y entonces reaccionó, la siguió de prisa y la sujeto de la muñeca obligándola a voltear y verlo a los ojos. Sakura tembló entre sus brazos y Sasuke la apretó más a su cuerpo.

―Yo soy tuyo ― Susurró ― Y tu eres mía―

Y la besó. Y Sakura supo que era real, que Sasuke no mentía, ni era egoísta, que la amaba.

Que era suyo y ella, ella siempre sería de él.

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