Una vez, mamá me contó el como las personas podían elegir sus batallas si tan sólo deseaban dejar de ser esclavos de la miseria, —También llamada vida. Pero sin embargo, estás eran lo suficientemente estúpidas como para no percatarse de ello...

Como un ciclo o una barrera que se ha formado la misma humanidad.

Esa frase tenía un significado. Y uno muy bueno a decir verdad.

Ese era...

Era...

...Ah... Mierda.

Lo he olvidado.

¡Pero igual no estoy aquí para dar una gran explicación y reflexión sobre eso!

Para eso están los libros de auto-ayuda, o yo que sé.

Sólo sé que le hice caso a mi madre. Muy sabía por cierto.

Y ahora aquí me encuentro.

Hummm... ¿De qué se supone que venía a hablar en realidad?

Oh, cierto;

¡Del estúpido y sensual bastardo cabello de pasto que llegó a arruinar mi vida!

¡No, esperen! ¡¿Dije sensual?!

¡Borren eso, por la puta madre! ¡Borrenlo dije!

¡Ese estúpido no tiene nada de lindo, así que olvídenlo...!

Ahg... Como sea.

¿En qué estaba?

Cierto, del como ese hijo de la gran verga llegó a mi vida y me comenzó a tratar como si me conociera de toda la vida.

¿Alguna vez vieron a alguien que tuviera una colección de cabellos? Y peor aún, ordenado dependiendo del familiar o conocido.

O tal vez, ¿Vieron a alguien que llevará tatuajes y se viera muy macho azotador, pero en secreto veía series como My Little Pony?

Él era así, tres veces peor.

Era extrañó, todo en él era extrañó, hasta su tatuaje de la rosa del mazapán en la nalga derecha lo era.

¿Cómo es que me enteré de que tenía un tatuaje así en aquella parte del cuerpo?

No lo sé, tratar de recordarlo me perturba bastante.

Y; ¿Cómo la frase de mi madre entra en este extrañó contexto?

Hummm...

Solía tener una idea, pero ya la olvidé...

...Creo que trataré de recordarla con el tiempo...