Capítulo I:
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COSAS DE LA VIDA
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Mi primer beso
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Primero de septiembre, mi primer día de clase de mi penúltimo año de secundaria. En dos años entraría a la universidad de medicina y podría seguir los pasos de mi tía, Tsunade Senju.
Pensé que este año iba a ser exactamente igual a los anteriores, yo observándote de lejos y tu ignorando mi existencia.
Quizás seguir así hubiera sido mejor.
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Feliz, así me levante esa mañana.
Cuando el despertador sonó ya estaba despierta, di media vuelta en la cama y observe la foto de mi mamá embarazada de mí sobre la mesita de luz.
Es idéntica a mi.
El mismo color de piel, los mismos ojos verdes y el mismo cabello rosado, si rosado, mamá y yo sufrimos de falta de pigmentación en el cabello. Ella murió al darme a luz y su tía decidió hacerse cargo de mi y criarme como si fuera su propia hija.
En cuanto a mi padre. Abandono a mi madre en cuanto supo de mi existencia. El era casado y tenía un hijo en camino, una hija bastarda solo arruinaría su reputación aun así jamás me falto nada. El se encargaba mes a mes de todos mis gastos incluidos el instituto privado donde actualmente estudio. Hace un año su esposa falleció y fue la primera vez en dieciséis años que se atrevió a visitarme.
Me levanté de la cama y camine en la oscuridad hasta llegar a la escalera de metal en forma de caracol que conducía al living. Mi dormitorio solía ser el ático del departamento de mi tía pero lo convertimos en mi habitación. En el piso central del departamento tenemos el dormitorio de mi tía, el baño y el living que conecta con la cocina
Me di una ligera ducha y regrese a mi habitación a terminar de arreglarme para ir al instituto. No quería despertar a mi tía, es médico en el hospital de Konoha y últimamente ha realizado demasiadas guardias seguidas. Camine a la ventana y abrí las cortinas para dejar entrar el sol y que iluminarán el lugar. Sobre la ventana se encontraban las escaleras de emergencias de metal que bajan a la acera.
Termine de cepillar mi cabello que casi llegaba a mi cintura y me coloque el uniforme escolar, que consistía en una camisa blanca, una falda tableada a cuadrille verde, blanca y negra, medias blancas y zapatos negros. Termine de pasar el protector por mis labios y tomé un ligero abrigo de hilo color verde con el escudo del instituto. No hacía nada de frío recién estábamos finalizando el verano pero aún así prefería llevarlo. Tomé mi mochila rosada de encima de la cama y rocíe algo de perfume en mi cuello antes de encaminarme a la salida.
―Buenos días, Sakura― Me saludo aquel viejo vecino abriendo la puerta.
Naruto, mi mejor amigo vivía en el piso inferior a mi departamento y siempre íbamos juntos al instituto.
―Pasa, pasa. Naruto aún sigue dormido― Dijo, mientras me dejaba lugar para pasar al departamento.
―¿Es enserio? Llegaremos tarde― Bufe fastidiada y me dirigí a ese dormitorio que conocía a la perfección.
Me acerque a la ventana para abrir las cortinas y esquive el montón de ropa sucia que había en el suelo. Naruto no noto mi presencia, continuaba roncando entre las cobijas
― ¡Naruto!―
Este pego un grito y cayó al suelo aún enredado entre las sábanas. Me miró furioso mientras intentaba enfocar la vista y sonrió al darse cuenta que era yo.
―Levántate de una vez o llegaremos tarde― Murmure y salí de su dormitorio para que se cambiará, el rubio no emitió palabra quizás aún seguía medio dormido.
―¿Ya estás aquí? ― Escuche la molesta voz de Pain, el hermano mayor de Naruto.
―Pain, deja en paz a Sakura― Dijo Jiraiya desde la cocina.
Yo sonreí de lado y Pain solo arrugó el ceño saliendo del departamento.
―Listo, Sakura-chan― Me llamo el rubio ingresando a la cocina ya con el uniforme escolar puesto.
―Bien. Vámonos― Le dije pasando por su lado y tire de su mano evitando que ingresara a la cocina y nos demorará aún más.
―Pero Sakura aún no he desayunado― Dijo entre lloriqueos mientras nos dirigíamos al ascensor.
―Eso te pasa por levantarte tan tarde―
―¿Podemos pasar por la panadería? Porfis―
Yo solo reí a modo de respuesta y nos encaminamos a la estación de trenes, pasamos por la panadería para comprar algo para el rubio. Me sentía nerviosa y no porque fuera el primer día de clases sino porque después de tres meses lo volvería a ver.
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― ¡Frentezota!―
Sentí más mejillas cada vez más calientes, sabía que estaba roja pero lo confirme cuando Ino Yamanaka mi mejor amiga se rio en mi cara.
―Cerda― La insulte a modo de saludo y ella amplio su hermosa sonrisa.
―Mira allí esta la tontona ¡Tenten!― Gritó, mientras agitaba su brazo, yo solo quería que dejara de llamar la atención hacia nosotras.
―Chicas― Saludo la castaña acercándose.
Y deje de oírlas cuando lo vi. Su cabello lacio y negro caía con gracia sobre su rostro, su ojos negros, su piel tan blanca, sus labios, su nariz. Todo de él me encantaba.
―Ya despierta― Chilló la rubia a mi lado y yo deje de observarlo como una acosadora y me voltee hacia ambas chicas sonriendo nerviosa ―Si tanto te gusta. Ve y saluda. Esta con Naruto. Es una ventaja―
Yo rodé los ojos y Tenten hizo lo mismo encaminándose a nuestro salón de clases. Ella se sentía exactamente igual a mi con respecto a Neji Hyuga.
Ino se ofreció a llevarnos a casa en su nuevo coche color azul, regalo de sus padres por sus dulces dieciséis. Mientras iba de salida al estacionamiento del instituto lo vi subirse a su coche con Naruto.
―Observando lo que nunca vas a tener, Haruno―
Realmente quise golpearla en ese momento.
―¿Cuando te vas a dar cuenta? El ni sabe que existes ― Se burlo ―Pasamos todo el verano juntos. No te imaginas las cosas que sabe hacer― Comentó divertida.
―Ya, Karin, no tenemos que enterarnos de tu fácil vida sexual― Como siempre Ino defendiéndome.
Karin sonrió de lado y se alejo de nosotras.
―No sé porque dejas que te hable así― Dijo Ino mientras subíamos a su coche.
No pude evitar observar a la pelirroja. Karin era bonita no podía negarlo pero era esa clase de belleza que se arruina por lo vulgar que es. Su falda demasiado corta, la camisa desabotonada y ese cabello rojo fuego. No pude evitar preguntarme si esa era la clase de chica que le atraían a Sasuke.
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Cansada, así me levante a la mañana siguiente y al ver mi cara en el espejo vi porque me sentía así, mi pelo estaba enmarañado y enredado, mis ojos rojos e hinchados y me dolía horrores la cabeza.
Me tomé una ducha rápida, me cambie y me prepare un té con dos aspirinas, tenía el estómago revuelto.
Ese día empezábamos con gimnasia a mitad de la mañana, me coloque un pantalón deportivo color verde oscuro, un buzo color blanco manga corta y una sudadera del mismo tono que el pantalón. Me coloque los zapatos deportivos y tomé el bolso con la toalla y el uniforme escolar para cambiarme luego de la clase de educación física.
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―Dios, Sasuke es tan bueno en la cama―
Esa era la voz de Karin, realmente quería golpearla en el rostro.
Yo aún continuaba duchándome, ellas se encontraban en el pasillo donde estaban las bancas y los espejos terminando de vestirse.
―Lo sé, Neji es igual, es todo una fiera― Comentó Tayuya.
Ambas rieron y las escuche salir del vestuario. Cerré el grifo y salí de la ducha. Una vez me puse el uniforme escolar salí el jardín en busca de Ino y Tenten. Sonreí al ver a esta última a unos metros de mi sentada en una de las mesas de mármol con Neji Hyuga.
Decidí dejarlos solos y me fui a sentar debajo de un árbol, mientras escuchaba música en mi celular y esperaba mi próxima clase. Cerré los ojos unos minutos sintiendo el calorcito del sol en mi rostro pero una sombra me obligó a abrirlos.
―Sakura ¿Cierto?―
Sabía mi nombre.
―¿Cómo? ― Alcance a murmurar.
Debí verme como una idiota. El sonrió de lado.
―¿Vas a ir al baile de bienvenida el viernes? ― Me pregunto sentándose a mi lado.
Yo no podía pronunciar palabra. Lo conocía desde niños pero las veces que habíamos hablado era contadas con los dedos de la mano y esas veces habían descendido aún más a medida que crecíamos.
―Ah si, si. Pensaba ir con Ino y Tenten― Mi voz sonó mas baja y suave de lo normal.
―Dudo que vayas con Tenten― Comentó burlón.
― ¿Por qué?―
Me señalo detrás de mi mientras torcía su boca en un intento de sonrisa. Al voltear vi a Neji despidiéndose de Tenten, la cual se encontraba sumamente roja y nerviosa.
―Neji invito a Tenten al baile― Dijo mientras se recostaba en el árbol, con sus brazos detrás de su nuca y cerraba sus ojos.
―Eso no lo esperaba, supongo que tendré que ir sola con Ino― Dije mientras veía a mi amiga juntar sus libros con una sonrisa.
―O podrías ir conmigo― Lo soltó de golpe, como si fuera lo más normal del mundo, como si fuéramos amigos y habláramos todos los días.
Lo mire por unos segundos con el ceño fruncido y el abrió sus ojos clavándolos en mi. Mi corazón palpitaba tan fuerte que creía que en cualquier momento podría oírlo.
― ¿Tu no vas con Karin?―
―No. Pero si no quieres esta bien― Dijo mientras hacia ademán de levantarse.
― No. Digo. Si, si me gustaría ir contigo, Sasuke― Dije mientras sentí mis mejillas cada vez más calientes, él dibujo una extraña mueca en su cara, un intento de sonrisa que resulto más como una mueca macabra.
―Bien, paso por ti el viernes a las ocho ¿Vives en el mismo edificio que Naruto, no?― Dijo mientras de levantaba.
―Si―
Pensé en decirle algo más para evitar que se fuera y ese momento se acabara. El solo sonrió de lado tomando su mochila del suelo y se alejo de mí.
―Adiós, Sakura―
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―Neji me invito al baile―
―Sasuke también―
La castaña me abrazo entusiasmada e Ino desbloqueo su coche para que pudiéramos subir.
―Entonces supongo que me tendré que conseguir una cita también― Murmuró la rubia de mal humor.
El resto de la semana solo desee que llegara el viernes.
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Mi tía se encontraba de guardia esa noche. Acabe de acomodar aquel viejo broche en forme de libélulas sobre mi cabello.
Era de mi madre
El vestido de volados color rosa se amoldaba perfecto a mi cuerpo, llevaba unas sandalias de tacón blancas, una gargantilla de perlas y un maquillaje ligero. Rocíe perfume sobre mi cuello y apreté con fuerza mis manos. Temblaba. Mucho.
A las ocho en punto sonó mi celular. Sasuke había llegado. Baje de prisa y lo observe apoyado sobre su coche negro. Llevaba un pantalón de vestir negro, una camisa oscura con los primeros botones desprendidos, una chaqueta azul marino y unos zapatos oscuros a juego con su ropa.
―Hola, Sasuke― Lo salude aproximándome a el.
Sus ojos me observaron de arriba abajo y abrió la puerta del copiloto, sonrió al tenerme a su lado.
―Sube― Me ordenó.
Sentí la puerta cerrarse y lo vi rodear el vehículo hasta la puerta del piloto. Que desilusión. Toda la semana esperando esta noche. Todo el día preparándome. ¿Para esto?
Subió de piloto y encendió el coche, pensé que aceleraría para irnos pero lo vi sonreír de lado y se volteo hacia mi. Estaba cada vez más cerca. Su perfume inundó mi pulmones y sentí su cabello rozar mi nariz cuando estiro la mano agarrando el cinturón de seguridad y pasándolo por mi pecho.
―Estás preciosa― Susurró volviendo a su asiento.
―Gracias―
En quince minutos habíamos llegado al instituto. Estaciono y me abrió la puerta para salir. Sentí su mano sobre la mía y nos guio al interior del lugar hasta llegar al salón de fiestas. Este estaba decorado con telas y globos blancos, la mayoría se volteo a mirarnos, mi corazón comenzó a latir cada vez más fuerte. Las chicas me miraron con el ceño fruncido y susurraron entre ellas a modo de burla. Sasuke tiro de mi mano obligándome a avanzar por el lugar y nos dirigíamos a la mesa donde se encontraban Neji, Tenten, Naruto, Shion, Shikamaru e Ino. Esta me miró en cuanto nos sentamos y pude notar por lo brillosos y rojos que tenia los ojos que estaba muy ebria.
Shikamaru se la paso toda la noche sentado, aburrido, mientras Ino me jalaba a la pista de baile junto con Tenten. A mitad de la noche los chicos estaban sentados en la mesa y yo estaba con Ino y Tenten, evitando que Ino siguiera bebiendo. No había podido bailar con Sasuke ni una sola vez, hasta que sentí que tomaban mi mano, al voltear lo encontré bastante cerca.
―No les importa que les robe a mi pareja ¿No?― Dijo mientras nos alejábamos, sin esperar respuesta ―No hemos podido bailar― Mencionó mientras colocaba mis manos alrededor de su cuello.
―Lo sé, Ino siempre toma mucho en las fiestas. Siempre la estoy cuidando―
―Si, pero yo soy tu pareja― Comentó aproximándose más a mi.
Mi cuerpo empezó a temblar, mientras sentía sus brazos alrededor de mi cintura y su respiración cálida en mi nariz. Observe por encima de su hombro y Karin parecía querer arrancarme los ojos, así que solo lo abrace mas fuerte por el cuello y cerré los ojos. Si está era la única noche que lo iba a tener, la iba a disfrutar. Bailamos el resto de la noche casi sin hablar de nada importante, hasta que tuvimos que irnos.
―Tranquila yo la llevo, váyanse― Dijo Shikamaru mientras sostenía a Ino por lo hombros, esta murmuro algo inteligible y Sasuke jalo de mi mano para alejarnos de la mesa y encaminarnos a su coche.
El viaje fue en silencio pero para nada incómodo. Estaciono frente a mi edificio, se quito el cinturón de seguridad y volteo a verme.
―Gracias por invitarme― Susurre apenada ante su mirada ―Hasta el lunes― Me despedí en vista que él no pensaba hablar.
Me quite el cinturón de seguridad y apoye mi mano en la puerta para bajar de el pero su mano me detuvo. Sentí una electricidad recorrer mi brazo desde donde él tenía apoyados sus dedos hasta mi hombro. Cuando lo miré a los ojos el sonrió y se aproximo a besarme.
Mi primer beso.
Esa noche no pude dormir pensando en él.
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