Capítulo II:
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COSAS DE LA VIDA
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Mi primera vez
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El lunes cuando Naruto y yo salimos del edificio para dirigirnos a clase nos encontramos a Sasuke apoyado en su coche. Naruto me miró confuso mientras nos acercábamos a él.
―¿Qué haces aquí? ― Le preguntó el rubio.
―Suban, los llevo― Esa fue su respuesta.
―Pido adelante― Chilló el rubio y Sasuke l fulmino con la mirada.
Vi como lo empujaba al asiento trasero mientras me abría la puerta del copiloto. El rubio subió haciendo berrinche y nos encaminamos al instituto. Lo único que se escuchó en todo el camino fue la voz del rubio. Al llegar este bajo de prisa dejándonos solos en el coche.
― ¿Por que me besaste el viernes?―
― ¿No te gusto?―Dijo con una sonrisa aproximándose a mi ―¿O quieres otro?―
Mi rostro se torno color tomate y el río bajando del coche.
―Vamos o se nos hará tarde― Comentó abriéndome la puerta y obligándome a bajar.
Me sentí observada desde ese momento. Agradecí al entrar al salón de clases y ver a Ino y Tenten en el fondo del salón. Me aproxime a ellas dejando de lado al Uchiha y Tenten corrió a abrazarme.
―Neji y yo somos novios― Dijo dando pequeños saltitos de alegría.
― ¿En serio? Felicidades― Dije mientras la abrazaba y veía a Ino un poco más apartada, sentada en la mesa de su banco, con sus brazos cruzados.
―¿Y a ti que te pasa? ¿Mucha resaca?― Dije entre risas mientras veía su rostro muy serio.
―Mejor dime tu ¿Que hay con el Uchiha?― Dijo mirándome fijamente de una forma muy extraña.
¿Celosa?
―Pues nada, nos besamos cuando me llevo a mi casa y hoy de mañana paso por Naruto y por mi― Dije mientras sentía mi rostro arder.
La voz de Iruka sensei nos impidió seguir hablando y todos nos ubicamos en nuestros asientos mientras Iruka iniciaba la clase. Vi a Ino que estaba sentada delante de mi mirando por la ventana ubicada a nuestra izquierda. Tenten estaba tomando notas y observaba cada dos segundos al Hyuga a unos bancos más lejos de ella y entonces lo vi, Sasuke, levanto la vista de sus apuntes y me sonrió, mi cara se volvió color granate y sentía un fuerte calor en mi estómago.
El timbre sonó liberándonos de la clase y me encamine a mi casillero en el pasillo.
―¿Quieres almorzar conmigo? ―
Sabía que era él con solo sentir ese perfume pero lo confirme cuando cerré la puerta de mi casillero y lo encontré apoyado a mi lado. Yo solo asentí atontada y el se alejo a su próxima clase.
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―Oh, linda ¿Qué haces aquí?― Comentó con su voz envenenada, mientras acomodaba sus lentes.
―Permiso― Murmure en voz baja intentando pasar por al lado de la pelirroja.
―No, digo en este instituto. No es tu lugar lo sabes ¿No?― Mencionó mientras Tayuya, su hermana melliza y Shion se colocaron a mi lado y Kin detrás.
Me habían encerrado.
―Aléjate de Sasuke ¿Entiendes?―Dijo Karin bastante cerca de mi rostro, atine a bajar la mirada sin decir palabra y pronto sentí como se alejaban.
Sé que no debía dejar que me trataran así, pero generalmente era Ino quien me defendía de ellas.
Compré mi almuerzo y salí por la puerta de la cafetería que daba al jardín y ahí lo vi, esperándome en una mesa de mármol a la sombra de un árbol.
¿Cómo podía ser tan perfecto?
―Así que ¿Neji y Tenten?― Dije para iniciar conversación luego de unos minutos muy incómodos en los que ambos nos dedicamos a comer nuestro almuerzo.
― Hmp, son novios o algo así― Mencionó, sin darle mucha importancia, mientras seguía comiendo
Tomates rellenos. Era su comida favorita. Lo sabía porque las chicas siempre comentaban sus gustos desde la comida hasta la ropa interior femenina que más le gustaba. Luego de un almuerzo sumamente incomodo, nos dirigimos a clase y volví a sentir las miradas cargadas de odio de Karin y su melliza, claro esta última miraba la puerta, por la cual entraban Tenten y Neji tomados de la mano.
Al terminar las clases Naruto me dejo plantada por irse con Shikamaru y Kiba. Me encamine a la salida pero un coche que últimamente conocía bastante bien se interpuso en mi camino. Sonreí como una idiota mientras me subía y nos encaminamos a mi casa.
―Debes despedirte correctamente― Dijo evitando que bajara del coche.
―¿Cómo? ―
Realmente debo verme como una idiota ante el.
Solo sonrió y sentí sus dedos enredarse en los cabellos de mi nuca mientras se acercaba despacito a mi. Cerré mis ojos y sentí sus labios muy fríos sobre los míos. Me baje sonrosada y atolondrada y escuché el motor de su coche alejarse detrás de mi y subí deprisa a mi departamento.
Mañana paso por ti.
Mañana vendría de nuevo. Chille emocionada ingresando a mi departamento y corrí a quitarme el uniforme escolar.
A la mañana siguiente al bajar, Sasuke nuevamente nos esperaba para llevarnos al instituto, Naruto se bajo de prisa en cuanto llegamos al instituto y antes de poder hacer lo mismo Sasuke me jalo del brazo y estampo sus labios con los míos.
―¿Por que me besas? Ayer no me contestaste― Nuevamente mi voz se escuchó como un murmullo y pude ver en su perfecto rostro, esa burlona y estúpida sonrisa.
―Por que― Susurró tomando mi mentón con sus dedos ―Eres mi novia y puedo besar a mi novia cuando yo quiera― Comentó mientras se acercaba para besarme nuevamente, corrí mi cara y sentí sus labios en mi majilla junto con un pequeño bufido.
― ¿Somos novios?― Dije mientras mis cejas se enarcaban.
―¿No quieres?― Mencionó observándome fijamente, él lo sabia, sabía que no iba a decirle que no.
―No, si quiero. Claro que quiero―Comenté con una tonta sonrisa, nuevamente me beso y llegamos al salón de clases tomados de la mano.
A mitad de mañana tuvimos educación física, Gay sensei esta loco, nos hizo correr media hora y la otra media hacer ejercicios. Al dirigirme a la ducha Karin me empujo haciendo caer mis cosas y me miro de una forma burlona por el rabillo del ojo mientras pasaba de mi.
―No la dejes― Me dijo Ino mientras pasaba por mi lado, sin ayudarme a recoger nada.
La note extraña pero no dije nada, supongo que se harto de protegerme.
Sasuke pasaba todos los días por las mañanas por mi y por Naruto y a medida que los días pasaban me iba a acostumbrando cada vez más a tenerlo cerca, a su voz, a su olor, a todo él. Pasaron varias semanas. Sasuke me llevo a varios partidos de fútbol, donde era el capitán, me llevó a varias fiestas y me presento a su hermano mayor. Itachi Uchiha.
Él si me daba mucho miedo. Se parecía a Sasuke pero era más alto, más fornido y más macabro.
También conocí a sus primos. Óbito y Shisui. Este último parecía el más normal de todos.
Estábamos empezando noviembre y comenzaba a hacer cada vez más frío. Karin dejó de molestarme, aún así podía sentir su mirada de burla cada vez que la cruzaba en los pasillos escolares. Ino y yo nos alejamos un poco, supongo que al estar ambas en pareja yo con Sasuke y ella con Shikamaru ya no podíamos vernos tan seguido como antes.
El viernes Sasuke me invito a una fiesta del equipo de fútbol, era en casa de uno de los amigos de Itachi. Kisame se llamaba. Sasuke se la paso bebiendo toda la noche con sus amigos, yo me la pase con Tenten e Ino paso de nosotras. Eran cerca de las cinco de la mañana cuando Sasuke se aproximo a mi y nos dijo que nos íbamos.
―Dame las llaves yo manejo― Le dije mientras estiraba mi mano para que me diera sus llaves.
Sasuke se acerco a mí y pude sentir su aliento a alcohol.
―Nadie conduce mi auto, mi amor― Mencionó lentamente mientras acercaba sus labios a los míos y daba de lleno en mi cara su aliento alcohólico ―Vamos a la playa― Comentó mientras se encaminaba al lugar.
Cruzo la calle sin mirar y bajo las escaleritas de piedra a la playa. Yo lo seguí más por miedo a que se ahogara que porque quería ir. Lo vi detenerse a unos metros de la orilla y se giro hacia. Sonrió de lado antes de besarme.
―Sasuke― Me queje.
El no me escucho. Me apretó más fuerte y mordió mi labio inferior para poder meter su lengua a mi boca, yo me removí entre sus brazos más asqueada que excitada y apretó mi seno con su mano derecha.
―Mejor vamos ya es tarde― Lo escuche gruñir contra mi cuello.
Se alejo unos centímetros y me dio la llave de su coche. Yo la tome con una mano y con la otra lo abrace por la cintura ayudándolo a ir al vehículo. No podía dejarlo así en su casa. Estaba en un estado deplorable. No conocía a sus padres pero sabía que ningún padre querría ver a su hijo en ese estado. Asique estacione frente a mi departamento y lo ayude a subir al ascensor. En cuanto ingresamos a mi departamento se desplomó en el sillón. Yo prepare café y los dejé sobre la mesita ratona mientras me sentaba a su lado.
―¿Estás bien?―
―Si, lo siento― Se disculpo tomando la taza de café de la mesita.
―No importa ¿Quieres quedarte a dormir?―
― ¿Y tu tía?―
―No llega hasta mañana a la noche , tiene guardia―
―Entonces ¿Dormiremos juntos?―
Y supe que la borrachera ya se le estaba yendo.
―Si. Solo dormir―
―Solo dormir― Comentó divertido y subimos a mi dormitorio.
Me coloque un remeron holgado y el se quito la ropa quedando solo en bóxer. Yo me sonroje al verlo casi desnudo, el solo largo una risa baja y se metió entre las mantas. Yo apague la luz dejándonos en penumbras y me encamine a la cama, sentí su cuerpo a mi lado mientras me acomodaba bajo las cobijas.
―Sakura― Susurro mi nombre.
Me voltee hacia el y vi sus ojos directamente. Nunca en la vida vi unos ojos tan negros. El beso mi frente y apoyo su mano en mi espalda para acercarme más a su pecho, cerro los ojos y se quedó dormido. Yo no podía creer que esto estaba sucediendo.
A la mañana siguiente desperté al sentir un cuerpo junto al mío removerse y acurrucarme mas contra su pecho, abrí los ojos despacio y observe su pálido rostro, me acerque despacito rozando mi nariz con la suya y contuve las enormes ganas que tenía de besarlo.
―No te detengas― Dijo con una sonrisa en su rostro y su voz adormilada, mientras aún mantenía sus ojos cerrados.
Sonreí y me acerque a besarlo. Iba a ser un beso de buenos días pero el morocho se acomodo sobre mi obligándome a separar las piernas para que se acomodara entre ellas. Gemí cuando me embistió despacito aún con la ropa interior puesta y lo empuje levemente por el pecho. Vi su cara de fastidio al alejarse de mi.
―Lo siento― Le dije desviando la mirada de él.
―No importa― Murmuró quitándose de mi y levantándose de la cama, yo sentí una desilusión enorme al verlo colocarse los pantalones ―Lo intentaremos cuando estés preparada―
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El lunes paso por mi y por Naruto, estaba en mi casillero cuando un aroma floral llego a mis fosas nasales, vi a una rubia de ojos verdes a mi lado, Temari, me llevaba un año y era la líder de las porristas y por extraño que parezca, era una de mis mejores amigas.
―Sakura― Dijo mientras se recostaba al casillero de al lado.
―Temari ¿Cómo estás? Hace mucho que no nos vemos, esta tarde iré a ver a Gaara―
―Si, ha estado preguntando por ti― Murmuró y su ceño se frunció ―¿Sakura?―
―Dime― Le dije mientras acomodaba algunos libros en mi mochila.
― ¿Estás saliendo con el Uchiha menor?― Pregunto en tono de duda.
―Es mi novio hace dos meses― Dije mientras formaba una estúpida sonrisa.
―Bueno. No lo tomes a mal pero― Parecía querer buscar las palabras justas ―Solo cuídate ¿si? ― Acabo diciendo.
Yo solo asentí ante su consejo y ella sonrió mientras se alejaba de mi.
Esa tarde fui a visitar a Gaara, el hermanito menor de Temari y Kankuro. Los conocía desde niños, habíamos crecido en el mismo vecindario y Gaara era muy amigo de Naruto. En cuanto ingrese quise irme. Odiaba ir a ese lugar pero más odiaba verlo allí.
Hospital psiquiátrico de Konoha.
―Gaara― Lo salude sentándome a su lado en aquella mesa de mármol que se encontraba en el jardín.
―Hace bastante que no venías― Murmuró medio a broma, medio enojado.
―Lo siento― Comente y saque de mi bolso un tupper con brownies de limón.
El sonrió de lado tomando uno y pasamos las siguientes horas hablando de trivialidades.
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Era sábado por la noche y Sasuke me había arrastrado a otra fiesta en casa de Sasori. Solo esperaba esta vez no terminará como la última. Aunque lo dudaba mucho.
― ¿Y como van las cosas con él?― Me pregunto Naruto sentándose a mi lado.
Había salido de la casa y me encontraba sentada en el cordón de la vereda tomando una cerveza.
―Bien, supongo― Le dije mientras le ofrecía de mi bebida ―¿El te ha dicho algo de mi? ―
―Ahí estás― Escuche la voz del Uchiha detrás de nosotros interrumpiendo nuestra charla.
Al voltear lo vi aproximarse a nosotros con una lata de cerveza en la mano. Naruto apoyo su mano en mi hombro mientras se levantaba e ingreso a la casa dejándonos solos.
―Ven, vamos a dar una vuelta― Me llamo y se encaminó al parque de enfrente sin esperar mi respuesta.
Yo lo seguí despacio cruzando la calle. Él se volteo hacia mi arrojando la lata vacía de cerveza al suelo y me beso. Brusco y pasional y me apretó contra un árbol que había junto a nosotros.
―Sasuke espera― Murmuré apoyando mis manos sobre su pecho y alejándolo de mi ―Detente―
― ¿Y ahora que mierda te pasa?― Dijo fastidiado alejándose de mi y encaminándose nuevamente a la casa de Sasori.
―¿Estás enojado?― Le pregunté mientras intentaba alcanzarlo.
―No― Dijo cortante sin detenerse a esperarme.
―Lo siento― Me disculpe ―Es que yo nunca― Deje la frase en el aire deteniendo la marcha y lo vi detenerse a unos pasos de mi.
Sentí mis ojos cada vez más pesados y húmedos. Genial, iba a llorar.
―No llores― Murmuró tomando mi rostro entre sus manos, paso sus dedos pulgares por debajo de mis párpados y me obligó a verlo a la cara ―Vamos a casa―
En todo el camino se mantuvo callado. No me dirigió la palabra cuando ingresamos a la fiesta a buscar nuestras cosas. No me dirigió la palabra al subir al coche. Ni siquiera me miró en todo el camino. Era mi culpa.
Era mi primera vez.
Sasuke ya había estado con otras chicas y supongo que se le hacía bastante molesto tener que esperar por algo que cualquier mujer estaría dispuesta a entregarle cuando el quisiera.
―Detén el coche, por favor― Mi voz se escuchó sumamente baja.
El aparco a un lado de la carretera sin hacerme preguntas.
―Si quieres― Susurre quitándome el cinturón de seguridad, el me miró de reojo ―Si tu quieres podemos hacerlo aquí―
―No quiero presionarte― Comentó sin interés.
Y el único miedo que tenía en ese momento es que se aburriera de mi.
―No lo haces. Yo si quiero, es solo que. Yo no se― Sentí mi voz disminuir hasta convertirse en un pequeño murmullo y lo siguiente que sentí fueron los suaves labios de Sasuke sobre los míos.
El beso fue suave y tierno. Nada comparado a como me beso en el parque. Nos movimos al asiento trasero, Sasuke se sentó en el medio y yo me senté sobre el colocando una pierna a cada lado de su cadera el apretó mi cuerpo contra el suyo y yo gemí en su boca mientras nos besábamos. Paso su lengua por mi cuello y metió las manos dentro de mi vestido para subirlo hasta mi cintura. Pasé mis manos por su abdomen y le levante la remera, el sonrió de lado ayudándome a quitársela. Hizo lo mismo con mi vestido que terminó en el asiento delantero y me desabrocho el sostén de prisa. Mi cara ardía y más cuando vi la forma tan descarada en que miraba mis senos. Me sonrió y se metió uno a la boca sin dejar de verme a los ojos, me restregué sobre el y sentí como su duro miembro chocaba contra mi. El me obligó a levantarme un poco para poder bajarse los pantalones y el bóxer. Vi como desenrollaba el condón a lo largo de su miembro, corrió mi ropa interior hacia un lado y me levanto un poquito para sentarme sobre el.
Dolía. Dolía bastante.
No quería meterlo del todo y Sasuke lo noto. Beso despacito mi cuello y metió dos dedos dentro de mi boca. Yo los chupe y luego el los bajo hasta mi clítoris para masajearlo despacio. Tire mi cabeza hacia atrás sintiendo el placer y sonrió de lado apretando su otro brazo entorno a mi cintura y me penetro por completo. Yo apreté los labios y las piernas y el se mantuvo quieto unos segundos.
―Ya va a pasar― Susurró.
Y si paso. Cuando quise darme cuenta era yo quien me movía sobre el. Sasuke lo noto y apretó más fuerte sus dedos en mi cadera marcando el ritmo que quería que siguiera. Unos minutos más tarde sentí mi cuerpo temblar, Sasuke me apretó aún más fuerte.
Nuestros cuerpos se cubrieron de una delgada capa de sudor, mientras los vidrios se empeñaban por el calor que había dentro del coche y el frio del ambiente exterior.
Respire profundo y me quite de él. Lo vi quitarse el preservativo haciéndolo un nudo y tirándolo en una pequeña bolsa que había colgada de la palanca de cambios.
―¿No te dolió mucho, verdad?―
―No― Pronuncie aun recuperando el aliento.
El respiro profundo y se acomodo el bóxer y los pantalones. Yo hice lo mismo vistiéndome algo avergonzada y volvimos al asiento delantero. Encendió el coche y se encaminó a mi departamento. En cuanto estaciono volvió a besarme, apretó mi nuca con sus dedos enredando mi cabello y apoyo su frente contra la mía al separarnos.
―Debo bajar― Susurre y lo que menos quería era bajar de ese coche.
―Bien― Acepto alejándose de mi ―¿Sabes? ― Susurro serio mirando al frente ―Voy a pensar en ti cada vez que me masturbe―
―Sasuke―
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