Esta historia participa en la dinámica #Rankane4Ever patrocinada por Fanfics y Fanarts Ranma Latino.

Gracias infinitas al staff de esta bella página por su invitación.

Advertencia:

Usted puede encontrar fallas orográficas, de cohesión, coherencia trama y desarrollo en este texto. Además de cambio de personalidad del personaje de forma drástica y universo semi alterno.

SI ALGO ES DE SU DESAGRADO, POR FAVOR SUSPENDA LA LECTURA.

Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a la obra original: Ranma . Escrita e ilustrada por Rumiko Takahashi. Todos los derechos reservados a sus autores e intérpretes.

Prohibida la copia, adaptación, traducción y manipulación de este escrito de manera parcial o total.

Jiyuu Akabane.


Boutonniere.


Si, acepto.

A veces, las personas correctas llegan a nuestra vida en los momentos equivocados.

Eso es lo que creía ella cada vez que lo miraba. Ya sea desde la lejanía o incluso sentada a lado suyo mientras desayunaban; no podía dejar de pensar que pudieron conocerse en un mejor momento. Hasta hoy.

Hasta que mirando al pasado, se dio cuenta de que no se conocieron en el momento erróneo. Lo hicieron cuando debían hacerlo, para que su lazo fuera suficientemente fuerte, capaz de resistirlas peores tormentas o la distancia.

Todos esos recuerdos se volvían eunoia cuando los contaba a alguien más. Se transmitían todas las dificultades, los momentos bellos y las tristezas. Quien quiera que lo escuchara, podría conmoverse, rabiar con sus decisiones e incluso llorar por las penas detrás de ellos y eso demostraba que estaban vivos, que su relación vivía a cada segundo. Que no era un desperdicio.

No cambiaría ninguno de los días pasados, porque ya estaban atrás. Ahora decidieron mirar hacia el futuro, un futuro elegido por ambos, sin cargas o responsabilidades más allá de los sentimientos del otro.

Akane había aprendido a lo largo de estos años, que Ranma podría ser un detallista empedernido. Siempre sorprendiéndola con gratas muestras de su afecto por ella, desde ir a buscarle a la clínica de Tofu, hasta comprar todos los obsequios que esperaba en Navidad. Incluso ahora, mientras le ofrecía un bouquet de sus flores favoritas.

A lo largo de los meses después de su matrimonio inconcluso, él decidió emprender su camino, ayudándola también a despegar el suyo; Ranma se había marchado rumbo Aomori, mientras ella se instalaba en Tokio para finalizar sus estudios. Provocando una espina de tristeza en su corazón.

Sin embargo, una tarde durante las vacaciones que estaban de visita en el Dojo, Ranma se plantó delante de su puerta acumulando todo el valor disponible y le habló con franqueza.

Akane. Tu me gustas.

Pero antes de que pudiera siquiera saltar de emoción, la tomó de la mano para continuar.

Sé que estoy enamorándome de ti, desde el primer día en que nos conocimos. Sé que no hay vuelta atrás para mis sentimientos y no te pido que me des una respuesta sobre el matrimonio ahora. No quiero que pienses algún día que hago esto por agradecimiento.

Ella no entendía lo que esperaba decirle. La dopamina le nublaba el juicio sobre sus palabras. Al verla emocionada los latidos de su propio corazón también se dispararon, aunque oprimiendo su felicidad creciente, el chico decidió ser más directo.

Cuando arriesgaste tu vida por mí, cuando sentí que jamás podría volver a escucharte o ver tus ojos; y después ví nuestra boda a punto de ocurrir, entré en pánico. Sentí que no podía aceptar un matrimonio siendo tan débil. Sentí que no merecías una boda por comparecencia. Alguien auténtica como tú, se merece un romance sincero; real. Así que… ¿Te gustaría comenzarlo conmigo?

Siempre creyó que por su compromiso, ellos no tendrían ninguna clase de romance previo, no tendrían las clásicas citas en los fines de semana ni celebrarían ningún aniversario además de su boda. Y se le desbordaron los ojos en lágrimas. Arrojándose a esos brazos llenos de calidez mientras lo oía prometer.

Prometo que me iré al demonio si no te gusto como novio.

Habían vivido un romance hermoso, uno que no requería verse todos los días, pero que volvía su tiempo juntos mucho más emocionante. Con la noticia de su relación floreciente, el caos se produjo entre su familia y conocidos, más, Ranma no permitió que eso los afectara, dándole la seguridad que siempre deseó.

Él aclaró todos los problemas con sus «prometidas», sin dejar espacio a objeciones, ella obtuvo la confianza para estar orgullosa de lo que estaban construyendo. Abandonó el miedo del pasado, entregándose al presente por completo.

Hasta que tuvo enfrentarse al futuro. Hasta que después de terminar sus estudios y crear un propio camino profesional, Ranma nuevamente la sorprendía con sus palabras.

—¿Te quieres casar conmigo?

Ya esperaba algo como esto después de tanto misterio para citarla hoy, pero no creyó que la anhelada propuesta llegaría así de pronto. Los temblores de sus labios la estaban traicionando, impidiéndole emitir una palabra. En cambio, aceptó el ramo de flores eligiendo una entre todas. Con un amaryllis en la mano, alcanzó el ojal en la solapa del traje masculino y lo colocó cuidadosamente.

Ante su silencio, él sintió ligera ansiedad, intentando persuadir—. Sé que no puedo ofrecerte una vida perfecta, que tendremos que enfrentar muchas dificultades en el camino. Pero, me gustaría ser el pilar en el que te puedas apoyar cuando estés cansada. Ser quien comparta el resto de tus días contigo. Me gustaría que estés a mi lado hasta que nos volvamos viejos. Por favor Akane. Cásate conmigo.

—Sabes Ranma. Cuando un hombre propone matrimonio con flores y le colocan una en la solapa, significa que han aceptado su propuesta. —Confesó ella al verlo terminar su nervioso discurso. Entonces él se puso de pie en un salto, sus pupilas azules temblaban de emoción.

—Eso quiere decir que…

—A esto se le llama boutonniere. Es un «Si acepto» en otro idioma.

Ranma no pudo contenerse, para abrazarla. Su fornido pecho la acunó tiernamente mientras la llenaba de besos en la oreja, repitiéndole cuanto la amaba, hoy y para siempre.

Al separarse, ella pudo notar las pequeñas gotas de agua en las esquinas de sus orbes azules—. Oh, Ranma. No llores.

Él sonrió mostrando sus dientes, acomodando su rostro en el marco de la palma femenina—. Es que no puedo creer que al fin esté pasando. Te amo. Te amo Akane.

—Y yo a ti Ranma. También te amo.

Entonces, ambos se fundieron en un tierno beso prolongado. Sus labios cubrieron perfectamente los del otro, se abrazaron con fuerza, queriendo inmortalizar este momento en su memoria, no importaba si estaban en un estacionamiento en absoluto. Al separarse, él mostró una pequeña caja de terciopelo hacia ella. A estas alturas los ojos almendra también se cristalizaron. Asintió para demostrar que estaba lista para llevar su anillo de compromiso.

Ranma extrajo uno de las dos alianzas dentro del estuche para colocarla en el anular de ella. Luego, Akane también colocó la de su prometido respectivamente. Al contemplarla, él depositó un beso en su frente—. Sé que no es el lugar más romántico para proponerte matrimonio. Pero si el sitio más cercando al Registro Civil. —Aquello la sorprendió, haciéndola abrir un poco más los ojos.

—¿Quieres decir que…?

—Estamos en el estacionamiento del Registro Civil. Creo que nos podemos saltar la parte de ser prometidos ¿Qué piensas? —indagó con tono coqueto.

Ella explotó de risa. Parece que tantos planes fallidos en el pasado le dejaron un recelo a tener tantos invitados presenciando algo tan importante. Pero ella no se oponía, tampoco deseaba que nadie arruinara este momento. Entrelazando los dedos con los de él, lo instó a ir dentro de la oficinas para firmar los documentos de matrimonio.

Al entrar, se dio cuenta de que lo tenía preparado desde el principio, pues una de las amigas de Akane durante la preparatoria y uno de los colegas de Ranma estaban esperando para ser sus testigos. Caminaron hacia el juez, quien tenía su acta lista.

Tan solo un día después de su cumpleaños, se convirtió en su aniversario.

Al terminar, el cuarteto celebró destapando una botella de licor para un brindis conmemorativo. Los testigos felicitaron a sus amigos, retirándose con tacto después de algunos minutos donde acordaron invitarlos a la celebración posterior.

Saliendo del Registro Civil, Akane se aferraba a su brazo, sin contener las risas— ¿Qué pasa? —Quiso saber él.

—Es solo que, estoy emocionada —respondió honestamente. Lo que había parecido imposible desde que se conocieron, sucedió sin venir a cuento, tan repentino. Pero no menos especial—. Ahora entiendo porqué compraste este vestido blanco y me pediste usarlo hoy. —Él se rascó la nuca tímidamente. Luego Akane liberó una gran carcajada, interrogando— ¿Te imaginas las caras de todos cuando se enteren que no los invitamos?

Ranma perdió la timidez, tomando la cintura de ella para mirarla a los ojos—. No importa lo que piensen, si quieren pueden organizar una enorme fiesta y también se puede arruinar. Pero tu ya eres mi esposa. Señora Saotome.

Boutonniere.

Mayo-18-2023


Holi. Un poco atrasada con la fecha jajaja, pero no quería quedarme sin participar en esta dinámica para nuestros hermosos prometidos. Siento que tenía muy abandonada a esta parejita, así que me quise poner melosa con ellos. Espero la historia les haya gustado.

Nuevamente gracias a la página de Facebook Fanfics y Fanarts Ranma Latino por considerarme e invitarme a su hermoso evento.

Mucha salud para todos. que tengan un excelente mes.

Bye bye.