Hola a todas. Os dejo con Coincidencias (remastered). Espero que os guste. Un abrazo.
*La mayoría de los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Mizuki e Igarashi, TOEI Animation, Co., 1976. Tokyo.*
*Esta historia está escrita exclusivamente por mí, y solo por entretenimiento, sin remuneración económica para la autora*
Capítulo 1.
Enero 2012
- William, lo que propones es inaceptable, no te atrevas a marcharte, tienes que hacerte cargo de la familia, de los negocios. No puedes irte, ¿me oíste? no lo permitiré.
- Se equivoca tía Elroy, me iré esta misma tarde. He estado estudiando todo lo que estaba estipulado: Derecho, Administración, Economía, y todos los másteres que se habían incluido en el testamento de mis padres. Mi formación ha concluido y cuando regrese ocuparé mi lugar como Presidente de la multinacional y de los fondos de inversión. Por ahora, seguirá todo como estaba, George se hará cargo.
- Pero hijo, recapacita, tu lugar está aquí en Escocia, al lado de tu familia.
- Tía, espero que alguna vez lo entienda. Ya no soy un crio. He decidido que viajaré por el mundo y viviré como una persona normal, sin las comodidades, sin los prejuicios de nuestra sociedad. Cuando cumpla 35 años volveré. No antes. Adiós tía Elroy.
- Muchacho, espera. Dame un abrazo y prométeme que me llamaras todas las semanas.
- Lo haré, sabes que te quiero tía Elroy.
- Y yo, no te olvides de esta anciana.
- Volveré tía, te lo prometo.
Julio 2014
He sido trotamundos durante muchos meses, ahora empieza mi vida de persona normal, mi primer día, en una tienda, quien lo hubiera dicho...
- Hola, buenos días, me llamo Albert y es mi primer día, me dijeron que preguntara por Tom.
- Soy yo, el encargado, sígueme. Este es el almacén, aquí a la derecha están las taquillas, este es tu uniforme. Cambiamos de uniforme cada temporada, y te damos 4 trajes a inicio de la misma. Hoy te enseñaremos a doblar la ropa y a organizarla en los estantes del almacén y en los de exposición. No pongas esa cara, sé que doblar ropa es algo que hacemos todos, pero ya verás a lo que me refiero cuando salgamos. Bien, vístete, te espero afuera.
- Esta bien Tom, gracias.
...
- Tom, por favor, es guapísimo. Haz que se quede ¿sí?
- Eliza, por dios, déjalo ya, si el chico vale, se quedará, sino no... Está saliendo, así que vete a caja y déjanos.
...
- Muy bien Albert, ven, vamos a doblar las camisas, Arthur te enseñara.
Yo ya había aprendido a doblar siguiendo esas normas ridículas, estaba haciendo todo automáticamente, sin pensar en eso, en realidad solo pensaba en que haría con mi vida, si realmente quería estar en un trabajo así de normal, o buscar algo diferente, pero claro no podía usar mis títulos, así que esto era lo que podía permitirme. Además, ya estaba cansado de gustarle a las mujeres por mi aspecto y mi dinero, necesitaba a una mujer sencilla, que me amara a mí, no a mi dinero. Y estaba tan absorto en mis pensamientos que no me di cuenta cuando ella entró. Me percaté por su voz, estaba emocionada, ella era preciosa, y me quede totalmente anonadado, quería acercarme a ella, hablarle, pero no tenía posibilidad, porque hablaba directamente con Tom, ante mi insistencia visual, ella giró, me vio, sonrió, pero volteó rápidamente y ya no volvió a girar hacia mí, era la primera vez que me pasaba algo así. ¡Me ignoro completamente!.
Hablaba de prisa, y derrochaba felicidad, por un momento pensé que le gustaba Tom, pero no, por lo que entendí se iba de vacaciones a la playa y buscaba un regalo para ¿su novio?, Tom le habló de unas camisas de verano, y le enseñó una camisa de manga larga, color crema, demasiado larga para mi gusto, pero ella parecía una experta en moda, y con una sonrisa le dijo que era lo que buscaba. Sin embargo, cambió su sonrisa por una cara de desconcierto, y es que ella dudaba por el color, ya que el chico en cuestión era muy muy blanco, y nos dijo con cara de preocupación que ese color no le quedaría muy bien, pues le haría verse más blanco aún, pero de pronto volvió a sonreír y le dijo a Tom que a él si le quedaría bien pues contrastaba con el color de su piel bronceada, que era un color muy ¿bonito?. Él la miró seductoramente, pero ella pasó de él y me sentí inexplicablemente aliviado.
Parecía que se cuestionaba sola y se respondía sola, porque al final decidió llevarse la camisa, ¡vamos a la playa, así que cogerá color, se bronceara y quedara como tú y le quedara muy bien!, su monologo nos causó gracia a los tres, la verdad, es que era muy hermosa, sus ojos verdes brillaban, ¿estaba enamorada?, su pelo rubio desordenado la hacían verse sumamente sexy. Tom se la llevó a la caja, yo me fui acercando, la vi pagar, la vi irse, y con ello mi corazón no volvió a sentirse igual. Era ella lo que yo buscaba, pero ella estaba con otro.
