Gracias Cla1969, Eydie Chong y Guest... y lamento los disgustos, pero poco a poco veremos que ha pasado y que pasará... ¿los rubios estarán juntos?

Capítulo 4.

Estos días me he visto obligado a salir con Eliza, y es que ahora no sé cómo cortar esta "relación" sin que ella se sienta mal, además el grupo es muy cohesionado, terminar con ella implica muchas cosas más... Y yo sigo pensando en Candy... no puede ser... no puede ser... ¡maldita sea! ¿Cómo puedo luchar por ella? ella no me puede corresponder.

Hemos tenido sexo, ha estado bien, los he tenido mejores... pero es que no es amor, yo solo pienso en Candy. Una vez más estoy en la caja nº2, la sigo usando porque es la única en la que sólo puede haber un dependiente, y es que es la forma más cortés que se me ocurre para mantener alejada a Eliza, creo que nunca acabaré de arrepentirme lo suficiente, todavía no entiendo su comportamiento, ha cambiado turnos y días para estar conmigo todo el tiempo y yo ya estoy cansado.

Mi monotonía se rompe con ella, mis compañeros están en la otra ala, y yo acabo de terminar con un cliente, ella fija en mí sus maravillosos ojos verdes y yo sonrío, me acerco y de nuevo noto sonrojar sus mejillas. Quiero decirle que me confunde. Pero claro, ¿cómo se lo puedo decir?

- Hola

- Hola ¿en qué podemos ayudarte?

- Buscaba un regalo...

- Un jersey ¿verdad?...

- Sí (ha vuelto a sonrojarse)

Camino junto a ella y veo que lleva un par de bolsas de Benetton y una de Imaginarium (sí, la tienda de juguetes), no sé cómo definir lo que siento. Por un lado me causa ternura, seguro es una madre increíble, y por otro lado, sigo enfadado conmigo por ser tan inconsciente... Pero ¿cómo frenar lo que siento por ella?... veo sus esmeraldas, me miran fijamente ante mi silencio, así que desvío la mirada y le digo:

- Nos acaban de llegar estos en azul y gris. ¿Qué te parecen?

- Uhmmmm (mira en las estanterías de las paredes y sus ojos se quedan fijos en el jersey rojo, el que me dijo que el color era muy fuerte la última vez)

- Ese (lo señala) en M por favor.

- ¿No es muy chillón?

- No para lo que lo necesito...

- Bien ¿algo más?

- Pues creo que unas camisetas básicas en negro y blanco

- Bien, ya tenemos todo, sígueme por favor (ella vuelve a sonrojarse, sus ojos brillan, no sé qué pensar)

Me coloco detrás del mostrador, ella me entrega su tarjeta bancaria y su DNI... he pensado en que a lo mejor le puedo escribir mi teléfono junto con una nota detrás de la tarjeta donde ponemos el ticket de compra, así que cojo el bolígrafo, pero no sé qué paso que se me cayó, para colmo creo que a sus pies... he sido torpe pero fue lo mejor, ¿qué tal si piensa que soy un pervertido? pero mi torpeza hace que ella se sorprenda y es que claro ¿qué excusa le puedo poner?, no tenía por qué haber cogido un bolígrafo, así que me inclino hacia ella (es tan pequeña...)

- Lo siento, de verdad lo siento, no fue mi intención, (ella se me queda mirando, puso cara de no entender nada, pero esbozo una tímida sonrisa). Lo siento, (repetí)

- No te preocupes, (se agacha un poco para buscar el bolígrafo, mueve las bolsas y pone cara de desconcierto) no lo encuentro, no sé dónde está. uhmmm, espera, esta aquí (sonríe, se agacha de nuevo y saca el bolígrafo de una de las bolsas). Ten.

- Gracias

- De nada

- Aquí tienes tu compra, gracias por venir.

- Gracias a ti

Sin más se va, no mira atrás... yo me he quedado de nuevo perdido observándola irse, ha sido unos segundos, hasta que escucho a alguien carraspear, es Eliza.

- Cariño ¿quién era?

- ¿una cliente?

- Pero ¿no la conoces?

- Buenos días señor ¿en qué podemos ayudarle?

Felizmente el día fue bastante ajetreado así que Eliza no tuvo ocasión de seguir con su interrogatorio, claro que intentó retenerme cuando llegó la hora de irnos, pero alegue un dolor terrible de cabeza y me fui sin más.

El lunes no me tocaba trabajar, así que cuando George me envió el sms indicándome que ya tenía el informe completo de Candy, tenía todo el tiempo del mundo para leer las 367 páginas del informe, que incluían fotos, certificados, etc, etc. Cuando acabe de leerlo comprendí muchas cosas, entre ellas que aunque Candy estuviera casada no era feliz, y que desde hace ya tres años había manifestado su intención de divorciarse. Pero ¿por qué no lo hizo? ¿Por qué en vez de divorciarse continuo con él? ¿Por qué tuvo un hijo si ya no creía en esa relación? Tenía que averiguarlo, algo entre todos estos papeles tenía que revelarme lo ocurrido.

Así que al final pedí permiso a Tom para ausentarme unos días, tampoco quería ver a Eliza, así que este "descanso" me vino bien, aunque claro tenía que dedicarle todo el tiempo posible a Candy, a su pasado, y es que ella había vivido momentos muy difíciles, así que yo me encargaría de hacerla feliz, desde la distancia, aunque si ella me lo permitiera me gustaría que fuera feliz a mi lado.