Gracias por escribir Guest, MariaGpe22, Maribel, Guest, Mia Brower Graham de Andrew... Y a todas las que leéis el fic. ¡GRACIAS!

Capítulo 6.

Domingo 27 de septiembre de 2015

- Madame, buenas noches.

- Buenas noches George, ¿tienes ya el informe?

- Así es, toda la documentación que solicitó el joven William se encuentra en esta carpeta, son casi 500 páginas.

- Muy bien George, espero que puedas quedarte en la mansión, he mandado a preparar tu habitación. Esta noche tendré que estudiar todo esto y veremos qué hacer.

- Si gusta puedo acompañarla.

- No hace falta George, es mejor que te retires a descansar, mañana te espero aquí a las 07:00, para que puedas luego irte a las oficinas y enviar lo que consideremos a William.

- Me retiro entonces.

- Gracias George

- No tiene porque lady Elroy, usted sigue siendo la matriarca, hasta que William no asuma el control, yo debo acatar sus órdenes.

- Lo hago por el bienestar de la familia, pero sobre todo por él.

- Entiendo su punto de vista, y estoy de acuerdo con usted, buenas noches madame.

- Descansa George.

"William, ¿por qué me tienes que causar tantos dolores de cabeza?; hijo, ¿por qué deseas saber la vida de esta joven? ¡Por dios William! está casada..." La señora Elroy toma la primera taza de café de una larga noche...

ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

Lunes 28 de septiembre de 2015 07:00

- Buenos días Madame.

- Buenos días George, toma asiento. George, debo felicitarte el informe es bastante completo.

- Yo también estoy asombrado, sobre todo por la rapidez, puede contar con la total discreción del caso, el informe fue elaborado por la misma directiva de la filial de seguridad de los Cornwell, es una de nuestras mejores inversiones. Y la decisión fue suya.

- Así que los Cornwell... Muy bien George, es una historia un poco triste, pero estoy admirada esa muchacha ha hecho cosas increíbles, los documentales y los proyectos de investigación son verdaderamente impresionantes.

- Es cierto, lo que no entiendo es por qué todavía no la han ascendido...

- De eso me ocupare personalmente. Es una lástima que su talento siga sin ser reconocido. Solo quiero que me aclares una duda George, ¿ella ha manifestado que le gusta William no es así?

- Así es, el mismo día que William me pidió que la investigara, ella escribió sobre él en su perfil de facebook, la numeración es el nº de empleado de William.

- Entiendo... Muy bien George obviaras esa publicación y también omitiremos algunos extractos de las conversaciones que mantuvo con su hermana Annie y con Michael (ese jovencito, ¿lo he visto antes?) ¿Estás de acuerdo?

- Como usted lo ordene, parto ahora hacia las oficinas.

- George, mantenme informada.

- Si madame, descanse.

- Gracias George.

ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

3 meses después

He decidido que regresaré a África, voy a pasar los dos últimos años que me quedan de libertad en la naturaleza. He dejado ya todo listo para que a Candy no le falte nada, así que en esta semana tendré que dejar la tienda, no pre avisare, es mejor que Eliza no se entere de nada hasta el final.

Estoy terminando de atender a unos clientes, y la veo...

- Hola, buenos días (no me responde, se dirige directamente a donde normalmente ponemos la nueva colección).

Termino de cobrar y me dirijo hacia ella, es un ángel, es preciosa, aunque sigue con la mirada un poco perdida, esa fragilidad, verla tan pequeña, tan vulnerable... ella siente mi presencia y gira, se saca los auriculares y me sonríe tímidamente (me siento aliviado, no me ha ignorado, solo no me ha escuchado)...

- Hola

- Hola ¿en qué podemos ayudarte?

- Estaba buscando algo nuevo, pero veo que no han traído todavía la nueva colección.

- Es cierto, en principio la traen el lunes.

- Regresaré (me regala una hermosa sonrisa, sus ojos verdes brillan)

- Te esperamos.

Ya no te volveré a ver Candy, nunca te olvidaré, solo espero que nunca olvides sonreír.

ºººººººººººººººººººººººººººººººººº

Ya es viernes he quedado con Eliza en ir a su casa, he decidido decirle que me iré de viaje, no le daré más explicaciones.

- Entonces lo has decidido ya... te vas.

- Sí

- ¿Cuándo? ¿Podríamos ir juntos? Lo puedo arreglar...

- Eliza, yo necesito estar solo...

- No me puedes dejar Albert no lo permitiré.

- Lo siento Eliza, desde un principio te dije que no podía ofrecerte nada. Es tarde, es mejor que descanses.

- ¿Es por esa estúpida rubia verdad?

- Adiós Eliza.

Salgo de su casa, no me puedo quedar ni un minuto más, sería discutir absurdamente. Así que me dirijo hacia mi coche y cuando voy a arrancar me llama mi tía Elroy. ¡Lo que me faltaba! Pongo el manos libres y empiezo a conducir.

- Tía buenos días, son las 7:30 ¿se encuentra usted bien?

- William ¿qué has hecho? no deberías involucrarte con una mujer casada.

- No he hecho nada reprochable tía Elroy, le pido no se meta en mis asuntos.

- ¡Ya basta William!, has comprado parte de las acciones donde trabaja esa mujer... no quiero que te involucres con ella ¿entendido? ¡Y te exijo que regreses cuanto antes!

- Tía, pensé que le había quedado claro que me incorporaría a la multinacional cuando cumpliera los 35 años, todavía tengo un margen de 2 años así que le pido no vuelva a mencionar el tema.

- Pero William no te das cuenta que estas siendo irresponsable, estas descuidando los negocios, tu vida, tu fortuna personal...

La Sra. Elroy se queda sin respiración por un momento, ha escuchado el ruido de algo que ha impactado contra el coche, un frenazo y luego gritos. Se recupera de la impresión y con nerviosismo pregunta:

- ¿William? ¿Qué ha sido eso? ¿Estás bien?

- ¡Joder! ¡Joder! Tía Elroy, ¡he atropellado a alguien!

- Santo cielo, William ¡no!

Salgo del coche, intento recapitular que ha pasado, si... no me he dado cuenta y al doblar no me percaté de que el semáforo estaba en ámbar a punto de cambiar a rojo... no he visto que alguien había empezado a cruzar el paso de cebra, está todo muy oscuro, y es que en invierno tarda en amanecer... todos me están mirando, y claro he atropellado a alguien, me acerco lentamente a donde se encuentra mi víctima, su cuerpo esta tendido en el pavimento... no se mueve, tiene un abrigo azul bastante grueso y tiene la capucha puesta, mientras me voy acercando me doy cuenta de que es una mujer, me inclino poco a poco, me fijo en unos rizos dorados manchados de sangre, el corazón me ha dejado de latir, es Candy.