Gracias MariaGpe22 y Elizabeth por vuestras reviews... y a todas vosotras lectoras de EEUU, Mexico, España, Italia, Venezuela, Chile, Guatemala, Ecuador, Colombia, Francia, Costa Rica, Perú, Panamá, El Salvador, Reino Unido, Nicaragua, Brazil, Japón, Argentina, Canadá, Romania, Suecia... GRACIAS!
Capitulo 7.
Ya esta, ha ocurrido, me lo ha pedido: custodia compartida 6 meses yo, 6 meses él. Me lo ha dicho así sin más, y se me ha roto el corazón... ¿por qué? ¿por qué me ha sido infiel? Me lo ha confesado, me fue infiel antes, durante, y después de mi embarazo. Me fue infiel días después de que nos dijeran que el embarazo era de riesgo. ¿por qué?... no lo sé... duele tanto, yo lo amaba... ahora todo tiene sentido, su mal humor, su indiferencia... estaba con ella... solo volvía a mis brazos cuando ella le exigía que se quedara a su lado y él reclamaba su espacio... no le gustan los cambios, lo conozco, entonces tiene sentido que esos días conmigo buscara en mi la estabilidad... para después ¿volver con ella?... la que me quitó su amor... su cariño... ¿desde el principio? Ya no sé qué pensar, él me ha dicho que todo empezó en el 2011, pero ¿y si fue antes? y yo ¿qué hago ahora? no puedo afrontar esto con mis padres, Annie es muy pequeña y ella sufre mucho por mi, si se lo dijera se quedaría sumida en la tristeza... y Michael... Michael ya ha hecho mucho por mi... estoy confundida.
Escuchar Liebestraum No. 3 de Franz Liszt alivia a mi adolorido corazón... ir al trabajo ahora es lo peor, ¿cómo afrontar esto? No puedo... tengo el cuerpo descompuesto y quiero vomitar... ¿por qué me utilizó si no me ama? ¿por qué cuando le plantee separarnos antes de que me enterara de esto... por qué siguió utilizando mi cuerpo?...
Siento un golpe en el costado izquierdo, todo se vuelve oscuro y a la vez todo da vueltas... escucho a alguien, intento abrir los ojos poco a poco, es un ángel rubio de ojos azules, no como los de Terruce, estos ojos me trasmiten paz, pero está triste... otra vez la oscuridad.
- Candy, Candy por favor, reacciona... princesa lo siento tanto... perdóname.
Yo que tengo todavía los parpados pesados hago un intento... los abro lentamente...
- Candy, ¿conoces a este hombre? me pregunta una mujer
- Hola, digo por respuesta
- Candy, ¿estas bien? Soy Martha
- Ayyy me duele, me duele el tobillo... y tengo tanto frío...
- Hola Martha (saluda mi ángel)
- Hola, soy su compañera de trabajo (responde ella)
- Encantado de conocerte, lamento que en estas circunstancias
- Yo también, pero creo que Candy necesita una ambulancia, aunque con este tráfico probablemente tarde más en venir que tú en llevarla.
- Tienes razón
Cojo a Candy en mis brazos, con toda la delicadeza que me es posible, la recuesto en el asiento del copiloto muy despacio, le abrocho el cinturón de seguridad y me quedo contemplándola un instante, la sangre de sus preciosos rizos son de la frente tiene un pequeño corte, por lo demás parece que todo está bien. Cuando me doy cuenta ella se ha dormido, intento que reaccione pero no me hace caso, así que inclino el asiento para que esté más cómoda... Tengo que pensar a mil por hora, no puedo llevarla a un hospital, eso significaría que tendría que dar explicaciones y con las influencias de los Mcgregor o los Grandchester puedo terminar en un juzgado, ¡no! ¡imposible! eso sería la ruina de los Andrew.
Hemos llegado a mi piso, he subido con ella en brazos, es tan hermosa, la dejo en la habitación principal, y me voy al salón a poner la calefacción y regular las luces, tengo que quitarle el abrigo y ver si tiene algo roto... Pero antes tengo que llamar a George
- William ¿cómo estas? ¿dónde estas? ¿en tu piso verdad?
- Hola George, veo que tía Elroy te ha informado
- Así es, ahora mismo estamos trabajando para borrar las imágenes de las cámaras de seguridad de todo tu recorrido (lo tenemos por el GPS del coche), pondremos otras en su lugar; borraremos todos los rastros, no te preocupes, ahora tu coche lo esta recogiendo una grúa y será destruido.
- George ¿qué haremos con Candy?
- ¿Cómo se encuentra?
- En principio solo le duele el tobillo, pero se dio un golpe en la cabeza, me dijo que tenía mucho frío, y se durmió...
- Eso es peligroso tiene que estar consciente hasta que la vea un médico
- Lo sé George, necesito que me digas qué médicos tenemos disponibles en Roma.
- Llamare al doctor Leonard para que vaya a tu casa ahora mismo y la valore, pero creo que debes dejarla con sus padres y regresar a Escocia ahora mismo.
- No George, no la puedo dejar, no sé si Candy está bien, y ¿qué explicaciones le daríamos a su familia?, y si ella me reconoce y la policía la interroga ¿qué haríamos? Martha una compañera de su trabajo me vio, y seguro el personal de la empresa que la conoce también habrá visto lo ocurrido, o sino Martha se lo dirá a sus compañeros. No podemos dejarla, tengo que hablar con ella e intentar llegar a un acuerdo.
- Esta bien William... arréglate el Dr. Leonard estará en tu piso en 15 minutos.
- Gracias George
Una ducha rápida y de nuevo estoy con Candy, la casa ya esta en 23ºC así que le quito muy despacio el abrigo, es preciosa... su piel es suave, tiene fiebre, cojo el termómetro para comprobarlo, justo cuando iba al baño a mojar una toalla llaman, así que dejo todo y voy a abrir la puerta.
- ¿Sir william?
- Si soy yo
- Soy el Dr. Leonard, George me pidió que viniera
- Por favor, sígame
ºººººººººººººººººººº
- Es una bella dama, ¿qué le paso?
- Sufrió un accidente de trafico, pero dijo que le dolía mucho el tobillo derecho, después me dijo que tenia mucho frío y en el trayecto se quedo dormida...
- Debió haberla distraído para poder valorarla... dormirse puede ser perjudicial para su salud.
- Lo sé, pero no pude hacer mas, lo siento. Ahora me retiro para que pueda examinarla
- Prefiero que se quede presente y me ayude, mire vamos a quitarle las botas, usted sujete su pierna derecha firmemente y yo le quitare la bota, luego la pierna izquierda ¿de acuerdo?
- Claro doctor
- Voy a cortar los pantalones y la blusa así evitaremos moverla innecesariamente. Bien, parece estar efectivamente bastante mejor de lo que se esperaba, tiene algunos moretones pero no son de importancia, el corte de la frente cicatrizará y no quedará ni rastro, lo único es el tobillo, lo colocare en su sitio y le pondré una venda, usted sujétela bien, yo haré la maniobra.
- Ayyyyyyyy
- Listo, buenas tardes señorita, ¿cómo se encuentra?
- ¿Quién es usted? (Candy se da cuenta que está en ropa interior y se cubre con las sabanas)
- Soy el doctor Leonard, encantado de saludarla, lamento que en estas circunstancias, el dolor que ha sentido se debe a que le hemos tenido que realizar una maniobra para colocar el tobillo en su lugar.
- Pero ¿por qué? ¿qué me ha pasado?
- ¿no lo recuerda?
- No... no... no doctor... no sé quien soy...¿cómo me llamo?
- Candy... princesa... ¿doctor, qué le pasa, dígame que va a estar bien?
- Tiene fiebre y si se golpeo la cabeza puede que tenga alguna inflamación que le este provocando un episodio de amnesia, tengo que llevarla a la consulta para hacerle unas pruebas y confirmar que ese es el motivo y no una lesión irreversible.
- ¿Cuándo recobrará la memoria?
- No lo se Sir. William, no lo sé, pueden ser días, meses, años... hable con la señorita y cálmela, yo los esperare en el salón
- Gracias Dr. Leonard
- Candy
- ¿Por qué me llamas así, es que me conoces?
- Bueno digamos que tengo una hermana pequeña que se llama Candy y te le pareces tanto, de alguna manera te tengo que llamar...
- Oh!, la debes de querer mucho, esta bien llámame Candy
- Y tú ¿cómo te llamas?
- William Albert Andrew... Candy, confía en mi todo saldrá bien, te cuidaré y recuperaras la memoria pronto... tenemos que ir a la consulta... tuvimos que quitarte la ropa para ver como estabas...
- ¿Por qué no estoy en un hospital?
- Porque este es un lugar más privado, y quiero atención totalmente personalizada, pero sobre todo discreción...
- Pero vamos al consultorio del doctor...
- Así es, pero solo porque cerrarán una de las áreas de consulta del hospital Santa Juana para que lo usemos solo nosotros...
- Tengo frio Albert, me gusta más Albert, espero no te moleste que te llame por tu segundo nombre.
- No para nada, es mi nombre favorito... bien veamos, debo de tener algo que puedas usar, mira tengo estas bermudas que puedes usar como si fueran pantalones, una camiseta y una gabardina...
- jajajaja, Albert pero eso es de gigante, estaré horrible
- jajajaja, pues ni modo princesa te tienes que vestir con esto hasta que te pueda comprar algo de tu talla o pretendes quedarte con las sábanas todo el tiempo
- ehhhh... uhmmm (Se ha puesto roja, sus ojos brillan de nuevo, es como si toda la tristeza que reflejaba desde meses atrás se hubiera evaporado... esta es la Candy que recuerdo vi la primera vez, risueña, alegre, divertida...)
- Ten ¿quieres que te ayude?
- No yo puedo sola, gracias Albert... ahora salgo
- Muy bien princesa, te esperaré en el pasillo
- Gracias
Ya en la consulta el Dr. Leonard confirma que la amnesia de Candy se debe a la inflamación, le receta algunas pastillas, bolsas de hielo y reposo para el pie (ha retirado el vendaje y le ha puesto escayola).
De regreso al piso Candy se volvió a quedar dormida, es preciosa, me encanta verla dormir... vigilar sus sueños... Suena el móvil, me olvide de ponerlo en silencio.
- George...
- William, ¿qué harás?
- Me quedaré con Candy, George, no la puedo dejar así
- Pero deberías llevarla con su familia tiene un niño y un esposo, llevártela sería secuestro
- Atropellarla ha sido un delito, dejarle lesiones y posibles secuelas, agravantes, sabes quienes son su familia, me condenaran George no lo puedo permitir. Pero tampoco voy a huir y dejarla desamparada, desmemoriada y al lado de un hombre que no la hace feliz, me la llevare a Escocia y enviaremos información a los padres de Candy para que reclamen la custodia del niño.
- William, entiendo pero aun así yo no puedo sacar del país a la señora Grandchester, ¿llevaba con ella el pasaporte acaso? sus documentos ¿los tienes? William ¡responde!
- George el bolso, mochila, o lo que fuera que llevara Candy se quedó en la calle...
- William eso ha sido un error...
- Lo sé pero no tiene porque, ahora encuentra una solución para sacar a Candy del país
- William la única que puede hacerlo es tu tía Elroy, pero le tendrás que dar algo a cambio...
- Entiendo, esta bien George, la llamaré
ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº
- William, ¿hijo cómo estas?
- Bien tía, gracias, imagino que George la tiene al tanto de lo ocurrido,
- Si pobre muchacha, pero tiene que estar con su familia
- Tia Elroy he decidido que mañana me incorporaré a la multinacional
- Me alegro mucho William... ya era hora
- Con una condición
- ¿Qué solicitas William?
- Que Candy venga conmigo
- ¡Pero es que acaso te has vuelto loco!
- No lo estoy, George me indica que solo usted lo puede conseguir, así que espero su respuesta ¿desea que me incorpore mañana?
- Si William, es hora de que vuelvas con tu familia, a las 19:00 os recogerá un chófer y os llevara al puerto..
- Gracias Tía Elroy
ºººººººººººººººººººººººººººººººººººº
- George ya esta hecho, por favor necesito que le compres ropa a Candy para estos primeros días
- Cuenta con ello William, en 2 horas tendrás lo que necesita
- Candy, pequeña dormilona, despierta
- Hola Albert, ¿qué pasa?
- Nos tenemos que marchar, ¿deseas darte una ducha antes?
- Sí, pero con el pie como está será difícil
- Yo te ayudare, sino te importa
- Gracias Albert, la verdad es que me hace falta... mi pelo esta fatal y lo tengo que domar...
- jajaja bien, manos a la obra
ººººººººººººººººººººººººººººººº
- Martha ¿qué te pasa? (pregunta Margaret)
- Esta mañana atropellaron a Candy y el joven que lo hizo se la llevó, ahora me arrepiento no sé si ella lo conoce, se lo pregunte pero como le dolía tanto el tobillo no pensé, se la ha llevado, no es su marido, el bolso de Candy estaba en la otra acera, lo cogí, es este... y ves su móvil, tiene 53 llamadas perdidas, sus padres y Terruce Grandechester...
- Oh Martha ¿y no sabes quién puede ser ese hombre?
- No, solo que es muy guapo y que conocía a Candy porque la llamaba por su nombre, pero ella no se dirigió a él por su nombre...
- Tenemos que hablar con su supervisora, creo que es Marie Jane, para decirle lo ocurrido, ella sabrá que hacer.
- Gracias Margaret
