''Bienvenida a la universidad de Osaka; puedes decirme tu nombre?'' una chica rellenita me pregunta tras el mostrador de recepción.

''Akane Tendo.''

Busca a través de un montón de sobres marrones en el interior de un cajón mientras susurra mi apellido. Sus gafas se deslizan por su nariz mientras busca, por lo que tiene que subirlas de nuevo cada pocos segundos.

Mientras espero a que encuentre el sobre que contiene mi llave del campus y los detalles del curso, me tomo un momento para mirar alrededor. El campus es increíble. Los edificios son modernos y con acabados limpios, hay césped por todos lados y gente disfrutando del buen tiempo.

''Ah, aquí está,'' anuncia la chica, volviendo a colocar sus gafas. Me entrega el sobre y me explica brevemente un par de cosas acerca del campus y de los diferentes sitios a los que ir si necesito algo antes de mandarme por donde he venido.

Ahora que tengo la llave de mi habitación, se siente definitivo. Tengo un nuevo hogar para el próximo año.

Miro el nombre de la residencia donde me quedaré y busco en uno de los muchos mapas situados en el campus. Por lo que puedo ver, es una caminata de sólo diez minutos desde donde estoy, así que decido llamar a casa para hacer saber que estoy sana y salva.

Tras hablar con ellos durante el trayecto a pie y asegurarse de que estoy bien y darme ánimos de nuevo, llego a la residencia y me dispongo a conocer a la que será mi nueva compañera de cuarto.

Estoy bastante nerviosa, solo esperamos que nos llevemos bien o de lo contrario esto puede ser un auténtico martirio.

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Cuando llego a la puerta de mi habitación, la abro con mi llave y trastabillo dentro mientras intento meter mi equipaje. Tras conseguirlo, me detengo y respiro hondo al comprobar que mi nueva compañera me mira con curiosidad.

Durante el verano, me imaginé muchas veces cómo sería mi compañera de habitación, pero jamás anticipé esto. Ante mi, una chica cubierta de pies a cabeza en ropa negra y piercings en la cara. Trago nerviosa y le doy una sonrisa leve.

La chica sonríe ante mi claramente sorprendida cara. ''Me apuesto lo que sea a que no esperabas esto, '' se ríe y se señala a sí misma.

Sigo la dirección de sus manos y compruebo que tiene tatuajes por todo el cuerpo.

''Um,'' tartamudeo.

Mi falta de palabras la hace reír más fuerte. ''No re preocupes, no soy tan intimidante. Mi nombre es Ukyo, por cierto.'' Me ofrece su mano, y me sorprendo ante el gesto amable.

Pongo mi mano en la suya para no parecer maleducada. ''Un placer conocerte,'' le respondo estrechando su mano.

Al examinarla más de cerca, puedo comprobar que es realmente muy guapa, tiene un pelo castaño hasta la cintura y unos ojos vivos y grandes.

''Espero que no te importe, pero me he asignado la cama a la derecha, junto a la ventana,'' me dice, sacándome del escrutinio que estoy haciéndole.

''Oh, no me importa, tranquila,'' le respondo.

Ukyo se hace un lado y me ayuda a colocar mis maletas en mi lado de la habitación.

''Gracias,'' le digo agradecida.

''Sin problema.''

La habitación es más grande de lo que esperaba. Dos camas en lugares opuestos del espacio, dos mesas de estudio separadas por una pared y una ventana con unas vistas bastante decentes.

''No es mucho, pero es mejor que algunos de los otros dormitorios,'' me dice.

''Es perfecto. Me gustan tus posters,'' le digo educadamente mientras señalo la pared sobre su cama, aunque no son exactamente de mi gusto.

Ukyo ha empezado a decorar, y casi toda su pared está llena de posters con bandas rockeras y películas de miedo.

''¿No es demasiado para tí, verdad?'' me pregunta, preocupada.

Muevo una mano para quitarle importancia y sonrío. ''No, está bien. Me hace querer empezar a decorar mi parte.''

Ukyo se sienta sobre su cama, apoyando la espalda contra la pared tras ella. ''Entonces, ¿cómo te llamas?''

Me doy con la palma de la mano en la frente. ''Soy Akane Tendo. Normalmente no soy así de mala cuando conozco gente; lo siento. Buen comienzo por mi parte,'' bromeo.

Ella se ríe. ''Está bien. ¿Supongo que ha sido un día largo para tí?''

''Podría decirse que sí,'' le digo mientras me siento en mi cama, cruzando las piernas por debajo de mi. ''Acabo de venir desde Tokio.''

''¿En serio? ¡Yo también soy de Tokio!'' Alzo las cejas sorprendida por la casualidad. ''Podría haberme quedado a estudiar allí, pero decidí venir aquí porque mi novio también estudia en Osaka, así que quería estar cerca de él.''

Coge su teléfono de su mesa y me enseña la pantalla. La foto que veo es de Ukyo en la playa, apoyada contra un chico con el pelo castaño claro y con tan solo unas bermudas hawaianas. Estoy un poco sorprendida de que ese sea su novio, pues no tiene ni piercings, ni tatuajes que pueda ver.

''Qué mono. ¿En qué año está?''

''En segundo.'' Tira su móvil sobre la cama y junta las manos ante ella. ''¿Qué hay de ti, tienes a alguien especial en casa?'' Me pregunta con una ceja alzada.

Sacudo mi cabeza. ''Tuve un novio cuando estaba en el instituto, pero rompimos antes de que empezara el verano.''

Ukyo apoya la cabeza en sus manos y se inclina hacia delante. ''Qué mierda. ¿Qué pasó?''

Encojo un hombro. ''Simplemente la cosa cambió. No hubo ningún final dramático ni nada. Aunque sabía que Shinnosuke quería que siguiéramos juntos más de lo que yo quería.''

Frunzo el ceño al acordarme. ''Creo que el tenía en mente todo el tema de la relación a distancia durante la universidad y casarnos en cuanto acabáramos, tal y como hicieron sus padres.''

''Oh, qué bonito.''

''Sí, sólo que no era lo que yo quería hacer, ¿sabes? No quería eso con Shinnosuke. Él me importaba mucho, pero sabía que no quería pasar el resto de mi vida con él.''

''Pues hiciste lo correcto,'' me reafirma. ''Pero tengo curiosidad, ¿cómo se lo tomó?''

''Bastante bien. Dijo que era una pena, pero nos las hemos apañado para ser amigos después y seguimos en contacto de vez en cuando desde que nos graduamos.''

''Qué guay que podáis seguir siendo amigos.'' Sonríe. ''Y ahora piénsalo, ahora que estás soltera podrás elegir entre un montón de chicos universitarios.''

Sacudo la cabeza y me río. ''Oh no, creo que quiero un descanso de los chicos durante una temporada.''

''Hmm. Ya veremos,'' dice con un brillo en los ojos, un plan probablemente formándose en su cabeza para juntarme con cualquiera que conozca a través de su novio.

Tras un par de horas de conocernos la una a la otra, los eventos del día comienzan a pasarme factura y me siento exhausta. Por suerte, Ukyo se siente igual así que acordamos irnos temprano a dormir.

Tumbada en la cama, reflexiono en los acontecimientos de hoy. De momento la universidad va bien. El campus es genial, tengo una compañera de cuarto con la que parezco llevarme bien y finalmente tengo la independencia que quería.

Estoy deseando saber lo que me depara el día de mañana.