8-

Finalmente es sábado, lo que significa que he sobrevivido a mi primera semana de universidad.

Tras revisar los temarios durante la última hora, sé que voy a tener muchísimo trabajo, pero si sigo enfocada y paso mi tiempo libre en la biblioteca, sé que podré hacerlo.

Para prepararme las clases del lunes, estoy sentada en la cama leyendo algunos capítulos mientras Ukyo rebusca en su armario, resoplando cada pocos segundos. ''¿Necesitas ayuda por ahí?''

''No, lo encontraré,'' responde, apartándose el pelo de la cara. ''Sé que compré...¡ahá! ¡Lo encontré!'' grita triunfal, sacando una chaqueta negra de piel.

Cuando desliza los brazos por las mangas, mira el libro en mis manos y frunce el ceño.

''Voy a ir a la feria de actividades, y antes de que digas nada, sé que no quieres unirte a ningún club, pero no puede hacerte daño venirte aunque sea por diversión.''

Bajo el libro y considero su oferta. Sería agradable salir al sol un poco, además este capítulo me está dando dolor de cabeza. ''Vale, me pasaré un rato. Igualmente este capítulo es denso como él solo.''

Ukyo viene corriendo y me choca los cinco.

''Ese es el espíritu. He oído que hay clubs geniales. Una chica en mi clase dice que incluso hay uno de Quidditch. Imagina eso, corriendo por ahí todo el día intentando cazar a una persona vestida de dorado,'' se ríe.

''¡Estás de coña!'' Le digo, mis ojos como platos.

''No, por lo que se ve se lo toman en serio. Un año uno escaló a un edificio para escapar de los otros y se rompió la pierna.''

''Dios, qué locura. Voy a mantenerme alejada de cualquiera a quien le guste tirar el sentido común por la ventana.''

-/-

Cuando llegamos a la feria, vemos cientos de estudiantes que se han amontonado para ver qué ofrecen los clubs. Es una locura ver tanta gente en un mismo lugar, podría perder a Ukyo por aquí.

''¿No es una pasada?'' Me pregunta con los ojos brillantes mirando alrededor.

''La verdad es que sí.'' Ciertamente lo es.

''Pues venga, andando,'' me estira del brazo entusiasmada.

Caminamos observando diferentes stands, cuyos miembros de clubs nos incitan a acercarnos y firmar con ellos. Claramente se diferencia cuáles son más populares y cuáles menos.

Tras caminar a través de casi toda la feria, Ukyo ficha el stand de ''pole fitness'' y sus ojos se encienden. ''Oh, pole fitness. Sí por favor.''

''¿Lo has hecho antes alguna vez?'' Le pregunto, intrigada.

''No, pero seguro que es divertido, más que el club de Quidditch o el de cocina, igualmente. He leído que va estupendamente para fortalecer la musculatura. Sería una buen modo de mantenerme en forma.''

Me río. ''Además, seguro que Ryoga se volverá loco cuando se entere de lo que vas a poder hacer en una barra.''

Ukyo me guiña el ojo, haciéndome reír más fuerte. ''¿Por qué no te apuntas conmigo? Podemos ser coleguis de barra.''

''Ukyo, mírame. Ni de coña estoy hecha para eso,'' le digo, señalando mi cuerpo menudo.

Ella encoje los hombros y me empuja en direción al stand. ''Nunca se sabe''.

Cuando llegamos, Ukyo empieza a hablar con uno de los miembros y pronto se olvida de mí. Mientras ella se queda ahí, me alejo un poco para ojear otros stands.

''¡Akane! Eh, ¡Akane!''

Vuelvo mi cabeza en dirección a mi nombre y veo a Ranma a unos metros en medio del paso. Me hace señas para que me acerque a él. No hay manera en la que pueda salir corriendo ahora que sabe que le he visto. Dudosamente, me acerco. ''Hola, Ranma. Has besado a muchas chicas contra su voluntad estos días?'' Le pregunto un poco fría, no habiendo olvidado que me besó sin permiso.

''No. Pero he tenido muchas voluntarias en mi cama la pasada semana.'' Sonríe oscuramente. ''Se vuelven locas en la primera semana de universidad.''

Me estremezco ante esa imagen de chicas esperando su turno para acostarse con él. ''¡Puaj! No quiero saber sobre tu vida sexual.''

Siempre he sabido que era un mujeriego, y acaba de confirmarlo.

''Lo siento. Supongo que los viejos hábitos cuesta arrancarlos.''

''Ya, ya. Está bien.'' Digo atropelladamente.

Justo entonces, otro novato se acerca a Ranma para pedirle un flier, y es justo cuando me doy cuenta de la camiseta que lleva puesta. Es azul marino con el logo de la universidad de Osaka en el frente y las palabras Capitán de Artes Marciales escritas de lado a lado. Alzo las cejas incrédula. Sólo le he visto luchar profesionalmente un par de veces cuando mi escuela y la suya competían la una contra la otra, por eso sé que es bastante bueno.

''Veo que te has unido al club de artes marciales. Y capitán. Debe ser guay.''

Ranma sonríe. ''Es genial. Es mi primer año como capitán, así que estoy un poco cagado, pero los chicos no me habrían votado su no supieran que lo daría todo.''

''Bueno, felicidades.''

''Gracias, 'kane.''

Ruedo mis ojos. ''Veo que sigues enganchado a ese estúpido mote.''

Sus labios se curvan hacia arriba. ''Sólo tú lo odias.''

La calle de repente se llena con mucha más gente y Ranma me coge del brazo y me lleva a un lado, así nos situamos a un lado de la carpa de artes marciales. Tan pronto como estamos fuera del camino, libero mi brazo de su agarre. Ranma nota mi brusquedad y sacude la cabeza.

''¿No te has aburrido de luchar todavía? Lo haces desde que eras pequeño,'' le pregunto con curiosidad.

Él suelta un resoplido. ''¿Estás de broma? ¡Me encanta!'' Deja el taco de fliers a un lado y se vuelve para mirarme. ''Tengo suerte de que después de todos esos años luchando por diversión, al final me haya ganado una beca.''

Dejo salir un sonido estrangulado. ''¡Espera! ¿Tienes una beca?''

Ranma me mira con una expresión de confusión y se rasca la nuca. ''Eh, sí. Pensaba que ya lo sabrías porque te lo habría dicho tu padre.''

Puede que lo haya mencionado. Pero por costumbre, cada vez que el nombre de Ranma es pronunciado en casa, mi mente vuela a otro lugar. ''Probablemente se me había olvidado.''

Como si la hubiera llamado, Ukyo aparece a mi lado. ''Hola compi.''

Suspiro de alivio, sabiendo que ahora puedo huir de Ranma y de esta feria. ''¿Te has apuntado?'' Le pregunto.

''Sep.'' Se muerde el labio inferior. ''Deberías haberte apuntado conmigo. Sería una pasada hacer pole fitness juntas.''

Entonces Ranma se ríe casi atragantándose. ''¿Akane haciendo pole? Pagaría por ver eso.'' Nos guiña el ojo a las dos. ''Especialmente si hay montones de chicas en paños menores paseando por ahí.''

Reprimo una arcada y Ukyo se ríe. ''Lo siento por la decepción, pero no es esa clase de club.''

Ranma suspira. ''Una pena. ¿Igualmente, no vas a abrazarme, preciosa? No te he visto desde hace una eternidad,'' Ranma le pregunta a Ukyo con una sonrisa ladina.

Mi boca se abre sola mientras Ukyo se le acerca. ''Claro que sí,'' ella responde, abrazándole.

''Pero como me llames preciosa una sola vez más, te parto la pierna y no volverás a luchar. Jamás,'' añade sonriendo.

''¿Cómo conoces a mi compañera de habitación?'' Suelto de golpe, mirando directamente a Ranma.

''Es la novia de Ryoga'', responde. Pero viendo que no ha aclarado nada, continúa. ''Él está en mi fraternidad. Ella se queda en casa de vez en cuando.''

Siento que mi cabeza va a explotar. Ukyo conoce a Ranma, y bastante bien por lo que parece.

''¡Por todos los santos! ¡Por qué, de todas las personas que podría haber tenido como compañera de habitación, me toca la que te conoce a tí!''

''Es bastante divertido si lo piensas,'' responde con una sonrisa socarrona en sus labios.

''¡No, no lo es!'' Me doy un susto cuando Ukyo se inclina, partida de la risa por mi ataque.

Con ellos dos conociéndose, esto significa que le veré más de lo que originalmente quería. Soltando aire, me paso la mano por el pelo preguntándome por qué tengo la peor suerte del mundo.

''Espera, entonces, ¿cómo os conocéis vosotros?'' pregunta Ukyo entre risas.

''Nuestros padres son amigos cercanos,'' explica Ranma con la voz anodina.

''Oh. Apuesto que vosotros dos no lo sois,'' adivina correctamente mientras nos mira de uno a otro.

''Eso es correcto,'' digo justo cuando Ranma dice, ''Lo estamos trabajando.''

Miro a Ranma, molesta.

''Ah. Bueno, divertíos intentando averiguar eso,'' continúa Ukyo riéndose aún.

Cogiéndola del brazo, la guío rápidamente lejos de Ranma y en busca de aire.

''Adiós Ukyo. Adiós 'kane,'' Ranma grita mientras nos vamos.

Gruño alto por ese estúpido mote y me vuelvo para darle una mirada mortífera llena de furia, pero todo lo que veo en la cara de Ranma, es tranquilidad.