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En cuanto salimos de la feria, Ukyo se zafa de mi agarre y para. Antes de poder preguntar, pone sus manos sobre mis hombros y pega un gritito.
''Vale, no puedo esperar a llegar a la habitación. Me muero por saberlo.''
''¿Saber qué?''
''¿Cuál es la verdadera historia contigo y con Ranma?''
Se me desencaja la cara. ''¿Qué quieres decir con ''la verdadera historia''?''
Me mira exasperada. ''Ya los sabes. Tú...él. ¿Hos habéis acostado alguna vez?''
Mis ojos parpadean rápidamente mientras proceso su pregunta. ¿Ranma y yo? Inmediatamente suelto una carcajada como si estuviera loca. Ukyo no tiene otra opción más que soltarme mientras me inclino por la risa.
Incluso en mi estado de histeria, noto que otros estudiantes me miran mientras pasan, probablemente pensando que necesito algún tipo de ayuda.
''Lo siento,'' me disculpo tras un minuto. ''Es sólo...Ranma es el último hombre con el que querría estar,'' digo mientras me quito las lágrimas de los ojos por la risa. ''Literalmente no nos llevamos nada bien. Todo el mundo en casa lo sabe.''
''¿En serio?'' Pregunta incrédula.
''¡Sí! Todos dice que es como la tercera guerra mundial cuando nos juntamos.''
''¿Ni un simple beso? Porque sólo porque alguien no te guste, no significa que esas cosas no pasen,'' me dice mientras me agarra del brazo y continuamos caminando. ''¿Entonces ha pasado?''
Tan pronto como se lo confirme, puedo imaginarla pensando que es algo grandioso. Especialmente habiendo pasado tan recientemente, pero no quiero mentirle.
''Yo nunca he besado a Ranma. Pero Ranma me ha besado a mí,'' murmuro.
Sus ojos se agrandan. ''¿En serio? Espera, eso no tiene sentido.''
Me río amargamente. ''Ranma como que me arrinconó en un restaurante justo antes de mudarme aquí. Me estampó contra una pared y entonces me besó. Créeme cuando te digo que de romántico nada.''
''¡No!'' Se sorprende. ''Dios mío Akane. ¿Te hizo daño? Si lo hizo, te juro que vuelvo ahí y le arranco las pelotas.''
Cuando comienza a darse la vuelta, la agarro con fuerza y la hago volverse. ''No. No me hizo daño. No hay necesidad de castrarle.'' Encojo un hombro. ''Igualmente, si alguien inflingió más daño al otro, esa fui yo.''
Ukyo se para y me coloca las manos en los hombros otra vez. ''¡No jodas! ¿Qué le hiciste?''
Gruño por lo bajo. ''Puede que le diera una sonora bofetada.''
''¡Cállate!''
''Y estuve así de cerca de cruzarle la cara otra vez el lunes cuando me dijo que la única razón por la que me besó, fue porque se le torció el plan de tirarse a otra chica esa noche y básicamente me usó como premio de consolación.''
Ukyo suspira.
''Sí, suena como algo que Ranma haría. El año pasado fue un poco mujeriego con las chicas. Igualmente... ¿Estás segura de que ese fue el verdadero motivo? Puede que le gustes en secreto,'' me dice tontamente.
Hago un sonido de asco justo cuando llegamos a nuestro edificio. ''Créeme. Incluso si Ranma tuviera sentimientos por mi, nunca saldría con él. No sé si lo sabes, pero no es realmente buena persona. Al menos conmigo, no lo es.''
Ukyo niega con la cabeza. ''¿Qué te ha hecho el chico para que le odies tanto?''
''Por dónde empiezo,'' bromeo sombríamente.
Procedo a contarle a Ukyo cada historia desde mi infancia que envuelve a Ranma incordiándome en cualquier modo.
''Creo que lo peor que hizo igualmente, fue aquella vez que le dió un puñetazo a Shinnosuke.''
''¿Te refieres a tu ex?'' Pregunta Ukyo, mientras entramos al edificio.
Asiento en confirmación y subimos las escaleras.
''Vino de la nada. Shinnosuke estaba justo a mi lado cuando Ranma apareció del aire y le pegó un puñetazo directo a la mandíbula.'' Me estremezco al acordarme del ruido de su puño contra la cara de Shinnosuke. ''Le dió tan fuerte que mandó a Shinnosuke al suelo. Entonces Ranma saltó sobre él, echó el brazo atrás dispuesto a propinarle una paliza. Por suerte aparecieron sus amigos justo a tiempo y le quitaron de encima de Shinnosuke antes de que pudiera dañarle de verdad.''
Ukyo pone sus manos tras su cabeza. ''¡Joder! Sé que Ranma puede tener temperamento a veces, pero joder.''
Nos quedamos calladas un par de minutos mientras Ukyo procesa lo que le he contado. ''¿Seguro que no le gustas? Eso suena como un chico que está celoso.''
Ruedo los ojos. ''Por última vez, Ranma no me ve así,'' digo mientras meto la llave en la cerradura de nuestra puerta y la abro. ''Todo tuvo que ver con una pelea previa en un torneo de lucha.''
Cierro la puerta. ''Nuestras escuelas eran rivales en y luchaban la una contra la otra, en algún punto, empezaron a pelearse por algunos movimientos ilegales realizados a uno de los compañeros de Ranma.''
''¿Fue así?''
Frunzo el ceño pues no sé exactamente qué pasó ese día. ''En realidad no lo sé. Me aburrí de la pelea así que me puse a mirar el móvil hasta que escuché la conmoción. Shinnosuke decía una cosa y Ranma decía otra. Pero todo el mundo tuvo claro que el primero en saltar sobre Shinnosuke fue Ranma en la lona. Eso me cabreó, y cuando vi a Ranma en la fiesta de después, no me pude aguantar y le tiré mi bebida encima.''
Ahora que lo pienso, no fue uno de mis momentos más finos. Pero igualmente, Ranma fue muy lejos.
Ukyo apoya la cabeza sobre una de sus manos mientras parece pensar. ''¿No crees que podrías superar vuestras diferencias? Parece que Ranma está abierto a ello.''
Bufo. ''No está en lo alto de mi lista de prioridades.''
''Quizás sería bueno para ambos si lo hiciérais.''
''Dios, ¡ahora suenas como nuestros padres!'' digo frustrada.
''Bueno, me alegra saber que tenemos el mismo punto de vista,'' me responde triunfal.
''Sí, sí. ¿Podemos cambiar ya de tema?''
Por suerte, el resto de la tarde queda libre de Ranma, pues Ukyo no menciona su nombre de nuevo. Creo que en algún modo, le ha sorprendido la manera en la que Ranma se comporta a mi alrededor, pero espero que eso no haya cambiado su forma de verle pues no quiero interferir en su amistad.
Ella ha confirmado mis pensamientos sobre que Ranma es un mujeriego, al decir que el año pasado no se controló mucho con las chicas. Eso me demuestra que no ha cambiado mucho desde que estaba en el instituto, pues siempre tenía a alguna chica colgada del brazo cuando estábamos en cualquier fiesta. Y eso hace que la idea de que yo le pueda gustar a Ranma, sea aún más absurda.
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Con Ukyo fuera toda la noche para estar con Ryoga, me pongo una mascarilla hidratante y me tumbo contra mis cojines sobre la cama mientras estudio para mis clases del lunes. Me encuentro bastante concentrada cuando mi móvil suena a mi lado.
Contra mis instintos, cojo el móvil y veo que es una petición de mensaje de Ranma. Suspirando, acepto el mensaje y lo leo.
Ranma: ¿Aún estás cabreada conmigo?
Yo: Sí.
Ranma: Quieres arreglar eso?
Yo: No. Y por última vez Ranma, ¡déjame en paz!
Lanzo mi móvil sobre la cama de Ukyo y cojo mi libro de nuevo, leyendo desde dónde lo dejé.
No ha pasado ni un minuto cuando el dichoso aparato vuelve a sonar. ¿Este chico no pilla el mensaje nunca?
Cuando suena dos veces más, dejo el libro con un gruñido de molestia y al comprobar que no va a dejarlo estar, cojo el móvil de nuevo.
Ranma: Venga `kane. Queda conmigo mañana para tomar un café.
Ranma: Te prometo que me comportaré.
Ranma: En serio. ¿Me estás ignorando?
Yo: SABES lo mucho que odio ese mote. Es AKANE, A-K-A-N-E. Y no, no puedo porque voy a salir de compras con Ukyo.
Realmente no es así, pero él no tiene por qué saberlo. En cuanto amanezca pienso pasar el día en la biblioteca.
Ranma: Ukyo dice que no tiene ni idea de lo que estás hablando. No intentes hacerte la graciosilla conmigo, Akane. Sabes que ganaré este juego.
Pillada.
Ranma seguramente le habrá tendido una trampa para que le diga la verdad. ¿Hay algo que este tío no haga?
Mi teléfono suena de nuevo y soy consciente de que Ranma no va a dejar pasar esto, y después de pillarme en mi pequeña mentira, no tengo excusas.
Yo: Vale. ¿Cuándo y dónde?
Ranma: Nos vemos en el Movement Café, a las 12 en punto.
Yo: Vale, pero pagas tú.
Ranma: Supongo que es lo menos que puedo hacer.
No le contesto de vuelta y decido apagar mi teléfono.
No puedo creer que deba gastar parte de mi día mañana viéndole. Suspirando, abandono mi estudio por ahora y voy al baño a quitarme la mascarilla de la cara.
