12.-
Después de un corto camino, aparcamos delante de una considerable casa con un césped bastante decente que parece recién cortado. La fraternidad se ve exactamente como me la habría imaginado, sólo espero que por dentro sea agradable.
Varias personas están ya fuera, sosteniendo vasos de plástico azul, y la puerta de entrada está abierta, dejando que la música se oiga. De repente me siento fuera de mi elemento.
''¿Habrá mucha gente que venga esta noche?''
''Es una fiesta en una casa, Akane. Así que estará a tope.'' Se ríe ante mi poca experiencia y sale del coche.
Mientras caminamos por el pavimento a la puerta de entrada, siendo mi pulso acelerarse. Ukyo nota mi indecisión y me rodea con el brazo mientras caminamos.
''No te cagues Akane, te lo vas a pasar tremendamente bien una vez que entremos y además, estás conmigo, así que no va a pasar nada malo.'' Me siento reconfortada con sus palabras.
Cuando entramos en la casa, me veo inmediatamente rodeada de estudiantes, y siento que estoy atrapada entre un mar de gente. Hay ruido por todos lados y siento el suelo vibrar por los sonidos de la música. Nunca he sentido tanta claustrofobia como la que siento ahora mismo. Por suerte, Ukyo me tiene bien agarrada y me va guiando por el mar de gente hacia la parte trasera de la casa, donde parece estar todo más tranquilo.
Eventualmente llegamos a la cocina y Ukyo camina directa a una de las enormes cajas sobre la encimera, cogiendo dos vasos nuevos y se dirige a llenarlos con cerveza hasta arriba.
''Ten,'' me ofrece uno.
Realmente no es que me vaya mucho la cerveza, pero la necesito si quiero calmar mis nervios. Mientras tomo un sorbo, noto el sabor amargo bajar por mi garganta, lo cual no es del todo agradable, pero es bebible al menos.
Sigo a Ukyo a través de la casa, manteniendo mi vista fija en su vestido gris para no perderme entre el gentío. Mantengo mi vaso por sobre mi cabeza para evitar que alguien me de por accidente y que se vacíe así sobre mí, cuando entramos entonces en una habitación, donde veo a Ryoga sentado en un reposabrazos, teniendo una profunda conversación con Ranma junto a él. Aún no se ha dado cuenta de que estoy aquí ya, pero su amigo sentado al otro lado sí.
Una chica con pelo plateado llevando un increíblemente corto top, me mira con sospecha tras notar que estaba mirando directamente a Ranma. Ella me sonríe de forma astuta y se acerca más a él, colocando una de sus manos en su muslo.
Aparto mis ojos y examino el resto de la habitación.
Mi atención se desvía rápidamente a un atractivo chico con color avellana que se levanta con gracia de su asiento y viene hacia mí. Su cara me resulta familiar, pero no puedo adivinar dónde le he visto antes.
''Hey. Tú eres la chica que le gritó a Ranma en el café.''
Oh no. Sabía que me resultaba familiar.
Me dedica entonces una enorme sonrisa y me palmea el brazo. ''Relájate. Me gusta una chica que sabe defenderse. ¿Akane, verdad?''
Asiento levemente y doy un sorbo a mi bebida, demasiado nerviosa para hablar.
''Soy Jao. ¿Este es tu primer año en Osaka?'' Noto que trata sutilmente de darme un repaso, y pienso para mí que el makeover de Ukyo ha obrado su magia.
''Acabo de empezar a estudiar aquí; soy de Tokio.'' Sonrío tímidamente. Él se mantiene demasiado cerca de mí, y siento mi corazón latir con fuerza por los nervios.
''¿En serio? Yo soy de Yokohama, somos prácticamente vecinos.''
Me coloco un mechón de pelo tras la oreja y sonrío de vuelta. ''Sí, supongo que lo somos.''
Está a punto de preguntarme algo más cuando Ranma le interrumpe de golpe. ''¿Vais a venir a jugar a este puñetero juego o qué?'' Suelta con bastante molestia.
Resoplo pero digo lo que dice y me siento en un espacio junto a Ukyo, mientras Jao va al otro lado de la habitación. Le miro levemente y me guiña un ojo, lo que hace que se me tiñan las mejillas. Pero cuando miro en otra dirección, Ranma está taladrándome con la mirada. Dejo caer mis ojos y tomo un sorbo enorme de mi cerveza.
''¿Te lo pasas bien?'' Me pregunta Ukyo animada.
''Puede. ¿A qué vamos a jugar?''
''Simon dice.''
Estoy confundida. ''¿No somos mayorcitos para jugar a eso?''
Ella sonríe y estoy a punto de preguntar por las reglas cuando un chico con una camiseta de color neón empieza a hablar al resto de gente.
''Vale, voy a empezar y a acabar con esto. Tori, Simon dice, desnúdate y paséate por la habitación.''
Algunas chicas gritan entusiasmadas y el chico que debe ser Tori, se levanta y empieza a desnudarse.
''¡Qué coño, Ukyo!'' Grito horrorizada.
''Relájate, se está vengando por lo de la última vez. Tori le hizo beber del váter, así que sólo buscaba venganza por eso. Créeme, el resto de órdenes no son nada en comparación.''
''Eso espero,'' susurro.
Cierro los ojos mientras Tori pasea feliz por la habitación, escondiendo sus partes tras sus manos y puedo sentir a todo el mundo, incluída Ukyo, gritando y animando al rededor.
Tras algunos turnos, tras hacerme beber toda mi copa de un trago y obligar a Ranma a bailar su bailecito de cuando era niño, nos sonreímos brevemente hasta que la chica de pelo plateado que está a su lado me mira y se posiciona en su regazo.
En un momento dado, debo gatear, no sin dificultad, hasta Jao, para darle un beso como orden. Todos gritan y vociferan, y cuando le beso entre risas en la mejilla, casi me caigo de lado intentando volver a mi sitio, con lo que me sostiene de la cadera y me río.
''Gracias.'' Le digo entre risas.
''Sin problema.'' Me responde sonriendo.
Al volver a mi sitio, noto mi móvil vibrar en mi bolso y lo saco. Me toma un momento ver las letras que bailan en la pantalla.
Ranma: ¿Y ese vestidito? ¿No es demasiado revelador?
Debo admitir que sí, mis piernas están totalmente al aire y mis tetas están apretadísimas, pero a él que le importa.
Yo: Me gusta, Ukyo me lo ha prestado. Creo que será mi nuevo look y además, me han piropeado bastante.
Ranma: Lo único que estás atrayendo ahora mismo son problemas.
Vuelvo a dejar mi móvil, cabreada por sus comentarios.
''¿Por qué te mira así Ranma?'' Me susurra Ukyo a mi lado.
''Ni idea,'' le respondo y bebo otro sorbo de mi bebida.
Cuando es el turno de la chica de pelo plateado, sentada sobre Ranma, sé que soy su siguiente víctima en cuanto me pone los ojos encima. Ruedo los ojos por la obviedad.
''Qué debería mandarte...'' canturrea feliz. La cara de Ranma refleja la misma incomodidad que siento yo en este momento. ''Ya sé. Simon dice, dedícale a Jao un baile erótico.''
''¡No!'' Ranma grita colérico a la misma vez que yo digo, ''No pienso hacer eso.''
''Olvídalo, Clhoe, elige algo más fácil para ella,'' dice Jao tranquilamente.
''¡Ni hablar! Si quiere estar aquí sentada, entonces tiene que obedecer,'' le contesta molesta.
Ranma la quita de su regazo y la mira duramente. ''No va a hacerlo, fin de la discusión.'' Zanja con voz profunda.
''Bien, sabía que no lo haría de todos modos.'' Apostilla.
''¿Entonces para qué me lo mandas?'' Le pregunto duramente. Tengo bastante alcohol en las venas como para que me de igual. ''¿Sabes qué, no contestes?''
Entonces me levanto. ''Paso.''
Una vez de pie dejo caer mi vaso medio lleno, salpicando a algunos en el proceso. Murmuro una disculpa y me dirijo fuera, intentando llegar al jardín para tomar el aire.
