15-
Ranma ha intentado llamarme tres veces desde que le vi el sábado, pero he ignorado todas sus llamadas. Mi nueva atracción física por él me ha tomado por sorpresa, y no tengo ni idea de qué hacer al respecto. Pero en lugar de encarar el asunto, he decidido tomármelo con calma y optar por esconder la cabeza en la arena. Hasta ahora, he conseguido evitarle, pero sé que sólo es lunes por la mañana, tengo que ir al campus a mis clases, lo cual supone un alto riesgo de encontrarme con él.
La lluvia cae con fuerza fuera, y siento las gotas caer sonando como tambores. Por suerte, he traído mi abrigo para la lluvia, pero el pobre Takeo está chorreando de pies a cabeza cuando se sienta junto a mi. El agua haciendo que su cabello parezca mucho más oscuro.
''¿Cómo fue la fiesta en la fraternidad?''
Gruño. ''Podría decirse que fue memorable.''
Él insiste y acabo contándole los eventos de la dichosa fiesta.
''Bueno, ese tal Ranma suena como un buen tipo. Debes gustarle realmente para haberte ayudado así,'' dice, guiñándome un ojo.
''No, no, sólo es alguien a quien conozco de casa.''
''Espera, ¿le conoces entonces?''
''Sí.'' Respondo secamente.
''Buenos días clase.'' El profesor entra justo cuando Takeo iba a preguntar algo más, con lo cual agradezco su interrupción.
-/-
Cuando la clase está por acabar, abro el portátil y compruebo en mi email que la siguiente clase se ha cancelado, pues el profesor alega estar enfermo. Es un chasco, íbamos a empezar a hablar de trastornos mentales hoy.
''No tengo clase por la siguiente hora, al parecer.'' Le digo a Takeo.
''Yo tampoco,'' comienza a recoger sus cosas. ''¿Biblioteca?''
''Eres un lector de mentes.'' Nos reímos y salimos fuera. La lluvia ha parado, pero hay unos densos nubarrones grises sobre nosotros, así que nos damos prisa en llegar a la biblioteca.
Takeo va a reservar una mesa y yo voy a la caza de un libro en la sección de psicología para comenzar a investigar sobre diferentes casos de trastornos mentales.
Mientras me agacho, pasando mi mano por la estantería buscando el libro indicado, oigo a alguien caminar tras de mí. Seguramente sea alguien de mi clase que ha tenido la misma idea que Takeo y yo, por lo que ignoro a quien pueda ser y continúo buscando el libro.
''Has estado evitándome,'' Ranma susurra detrás de mí, rompiendo el silencio completo de la biblioteca.
Jadeo ante su inesperada aparición, me pongo de pie de un sólo movimiento y me vuelvo para verle. Está como a un palmo de distancia de mí, y sus manos están cerradas en puños. Oh-oh.
''¿Q-qué quieres decir?'' Consigo decir.
''Exactamente lo que he dicho. Has estado evitándome. He intentado llamarte varias veces y no me lo has cogido ni una vez.''
''He estado ocupada,'' le digo como pobre excusa.
''¿Has estado ocupada todo el fin de semana?'' responde sin creerme.
Sé que sabe que estoy mintiendo, y doy un paso atrás, golpeando el estante de metal tras de mí. ''Vamos, 'kane. ¿Por qué no quieres verme?''
Doy una temblorosa bocanada de aire, teniendo dificultades para formar una frase. Esto parece llamar la atención de Ranma, que tiene el ceño fruncido y profundas líneas formándose en su frente.
En un momento, da dos pasos hacia mi y me encierra contra la estantería, colocando sus manos a cada lado de mi cabeza. Baja su cabeza para mirarme directamente a los ojos.
''¿Por qué estás evitándome?'' susurra.
Mi cuerpo tiene escalofríos por la proximidad de su cuerpo contra el mío, y mi cerebro se hace papilla. No hay palabras que pueda pensar para decir, pues mi cerebro parece solo poder procesar que Ranma me tiene presionada contra esta estantería. Lamo mis labios nerviosamente, y en cuanto lo hago, Ranma mira mi boca, dejando salir un profundo gruñido.
Muy lentamente, mueve una de sus manos y retira un mechón de pelo fuera de mi cara, acariciando mi mejilla en el proceso. ''No sabes las ganas que tengo de besarte ahora mismo,'' dice con voz contenida.
Miro a sus ojos azules y veo que sus pupilas están dilatadas. Sus hambrientos ojos hacen que mi mente vaya a mil por hora, sin saber qué debo hacer. ¿Quitarle de encima o empujarle contra mí?
Lentamente, mueve su cabeza hacia la mía de manera que nuestros labios casi se toquen, pero para justo antes de rozarlos, dándome pleno control de si esto pasa o no. Mi sentido moral me dice que esto es una muy mala idea, y que no debería caer por este agujero. Pero mi inmediato deseo por él está ganando la batalla. Estampo mis labios contra los suyos, cogiendo a Ranma con la guardia baja.
Mientras mis labios se mueven contra los suyos, gimo de placer, y él se aprovecha de ello, con lo que introduce su lengua en mi boca. Sabe como el cielo, y puedo saborear un delicado sabor a café en su lengua mientras la desliza contra la mía. ¿Cómo no he hecho esto antes?
Una de sus manos se mueve para agarrar mi cadera, empujándome completamente contra él, mientras que la otra se enreda en mi pelo, echando mi cabeza atrás para poder tener mejor acceso a mi boca. Me deshago ante su toque y me agarro con fuerza a sus hombros para poder mantenerme sobre mis débiles piernas.
Entonces aleja su boca de la mía, y me quejo en protesta, pero rápidamente coloca sus labios sobre mi cuello, dejando un reguero de besos que bajan por mi garganta, poniéndome la piel de gallina. Mi respiración se hace más pesada mientras continúa descendiendo, y cuando aspira mi sensible piel, gimo de nuevo.
Al oírlo, Ranma hace más fuerza en mi cadera, presionándome más fuerte contra la estantería y se restriega contra mí en agonizantes y lentos movimientos. Mis mejillas se encienden cuando noto su dureza presionando contra mí, tirante contra sus vaqueros, y el calor en la parte inferior de mi cuerpo se siente como si estuviera en llamas.
Sintiéndome valiente, le agarro del pelo y devuelvo su boca contra la mía. Los gruñidos que vienen de su interior me dicen que está disfrutando esto tanto como yo, y sintiéndome atrevida, le muerdo el labio inferior.
Justo entonces, una tos repentina a nuestro lado hace que empuje a Ranma rápidamente y cuando miro a la derecha, veo a Takeo ahí parado con su boca apretada, intentando no reírse.
''Lo siento Akane, no sabía por qué tardabas tanto, no sabía que tenías compañía.''
''No, está bien, eh. Ya iba a volver a la mesa,'' le digo intentando respirar con normalidad y peinándome un poco con los dedos.
Los ojos de Ranma se endurecen ante mi respuesta, y se gira para encarar a Takeo. ''¿Este quién es?'' gruñe, moviendo su cabeza en dirección a Takeo.
''Un amigo.''
Me mira fiero. ''Amigo,'' responde con total sarcasmo.
''Eh, yo hmm, te voy esperando en la mesa, Akane,'' dice rápidamente Takeo antes de irse.
Cuando mis sentidos vuelven a mi, inmediatamente me doy cuenta de lo que he hecho con Ranma. ''E-eso no debería haber pasado.''
''Hmm, quizás deberías haberlo pensado antes de empujar tus pechos contra mí,'' me responde secamente.
Siento como si me hubieran dado una bofetada en la cara. ''¡Que te den, Ranma!''
''Eso quisieras Akane. Pero quizás tu 'amigo' ya esté dispuesto para ti,'' insulta, apuntando en la dirección por la que se ha ido Takeo.
No me lo puedo creer. ''¿Me estás vacilando? Es sólo un amigo, ¡y no debería importarte de todas maneras!''
''¡Si así es como lo quieres, entonces vale!'' grita.
Estoy tan cabreada por si reacción hostil que no lo quiero ni ver. ''¡Lárgate, Ranma!''
Me mira duramente a los ojos y cuadra los hombros, pero igualo su intensidad, retándole a que se atreva a contradecirme. Después de un par de segundos, Ranma aparta la mirada y sale disparado pasando por mi lado. Sé cuándo ha llegado a la escalera mientras oigo la puerta estamparse contra la pared, sonando por toda la tercera planta de la biblioteca.
Incluso sola en el pasillo, aún puedo sentir la boca de Ranma en mis labios hinchados, y lo odio. Una lágrima cae por mi mejilla, pero la aparto salvajemente. No pienso llorar por ese capullo.
Respiro un par de veces para controlarme, cojo el libro que venía buscando y vuelvo a la mesa con Takeo como si no hubiera pasado nada.
Takeo me ofrece una sonrisa empática y pone su mano sobre la mía. ''Lo siento si te he causado algún problema.''
''No, no has hecho nada malo. Ha sido él.''
''Asumo que ese era Ranma.''
Sólo oír su nombre me pone de mal humor. Asiento buscamente, pero mi cuerpo me traiciona, y otra lágrima cae por mi mejilla.
''Akane, ¿qué está pasando con vosotros dos?'' Deja su asiento y viene a sentarse a mi lado, tira de mi y me envuelve en un cálido abrazo.
''No tengo ni idea,'' bufo contra su hombro.
Paso los siguientes veinte minutos poniendo al día a Takeo de mis idas y venidas con Ranma y sobre cómo recientemente hemos acordado una tregua.
''Hmm. Quizás el año que no os habéis visto a alterado tu percepción de él, o al menos ha hecho que sus acciones ya no sean un problema tan gordo, de manera que le ves con otra luz.''
Estoy agradecida de que intente ayudarme, pero nada de esto tiene sentido.
Viendo mi cara decaída, me empuja en el hombro juguetonamente. ''O quizás en este año se ha vuelvo simplemente más buenorro,'' bromea, intentando quitarle hierro a la situación.
Dejo salir una débil risa, feliz de poder confiar en él.
''Eres un buen amigo, Takeo.''
Él suspira con pesar. ''Lo sé.''
Su gesto cómico me hace reír más fuerte, y me estrecha en otro abrazo antes de cambiar de tema para que no siga pensando en Ranma.
