16.-

El resto de la tarde no puedo parar de pensar. Sigo preguntándome por qué Ranma actuó de manera tan fría conmigo después de besarnos. No puede ser que sienta celos de Takeo. Además ni siquiera le gusto.

Por no hablar de lo claro que ha dejado que le gusta acostarse con tantas chicas como le es posible, y no me extrañaría que sea justo eso lo que busca, dado que es exactamente lo mismo que hizo en el restaurante.

Me masajeo las sienes, preguntándome cómo he podido ser tan idiota de meterme en esta situación.

''¿Cómo lo llevas?'' Me pregunta Ukyo, abrazándome por un lado. Claramente sabe dónde tengo la cabeza.

En cuanto Takeo y yo hemos llegado a nuestra habitación, la hemos puesto al corriente de lo que ha sucedido con Ranma en el pasillo de psicología.

Sacudo la cabeza, molesta por el sendero que eligen tomar mis pensamientos y que me llevan de nuevo a la biblioteca. ''Bien.''

''Necesitas dejar de pensar en ese gilipollas. No sé qué se le ha pasado por la cabeza, pero la próxima vez que le vea, pienso patearle las bolas tan fuerte que no va a saber por dónde he llegado.''

''No necesitas hacer eso.''

Estoy muy agradecida por su intento de defenderme, pero lo último que quiero es que Ranma la tome con ella. Me sentiría fatal si por mi culpa su amistad se viera afectada.

''Sólo di las palabras, y lo haré. Ese chico necesita que le bajen de la parra.''

Takeo y yo nos reímos suavemente cuando suena una alarma. Es el móvil de Ukyo. ''Bueno chicos, tengo clase de pole. Podéis pedir pizza para ocho porque cuando vuelva ese será mi punto de hambre.''

Miro a Ukyo y a Takeo, mis dos nuevos mejores amigos y sonrío. Me encanta lo fácil que es para ellos sacarme de mis malos pensamientos y simplemente ayudarme a estar sentada y relajarme. Nunca esperé sentirme tan cercana a alguien antes, especialmente en un periodo tan corto de tiempo.

Ukyo me da un beso en la mejilla y a Takeo un puñetazo amistoso en el hombro. ''Au revoir, chicos.'' Nos guiña el ojo y sale por la puerta.

''¿Qué te apetece hacer el próximo par de horas?'' me pregunta tras un suspiro.

''Podemos ver una peli en mi portátil, ¿te apetece? Tengo Grease.''

Apago mi teléfono y lo dejo sobre la mesa, así no tengo interrupciones durante la película.

''Es la favorita de mi chico. Buena elección,'' me sonríe feliz.

''Aw, me muero por conocerle,'' le digo entusiasmada y él suspira más feliz aún.

Nos colocamos en mi cama y apagamos la luz,

''¿Listo, Danny?'' bromeo.

''Listo, Sandy.''

Cuando empieza la película, enciendo la guirnalda de luces sobre mi cama.

''Muy acogedor,'' declara Takeo.

''Sólo intento poner un buen ambiente,'' bromeo.

Pronto encuentro una postura cómoda dejando caer mi cabeza sobre su hombre y trato de concentrarme en disfrutar de la película. Dejo atrás cualquier pensamiento que no sea sobre la misma e intento que así sea durante las siguientes horas por lo menos.

-/-

Vamos por la mitad de la película cuando unos tremendos golpes que provienen de la puerta nos sobresaltan, causando que Takeo y yo nos miremos a la vez.

''Seguro que es el volumen,'' me dice en voz alta.

''Quizás está algo alto,'' concuerdo.

Bajo el volumen de la película, esperando que quien se queja, se largue de una vez.

BANG-BANG-BANG.

''¡Lo he bajado tanto como se puede bajar!'' Grito.

''Akane, abre la puerta. Quiero hablar contigo.''

Mi estómago da una vuelta completa al reconocer la voz. ''¿R-ranma?''

''Sí, Ranma. ¿Quién más iba a ser? ¡Abre la puerta!''

Me siento, paralizada. Lo último que quiero es abrir la puerta y verle la cara. No puedo creer que se haya presentado aquí. ¿Cómo coño ha entrado en el edificio igualmente?

Estoy a punto de pedirle a Takeo que le ignore hasta que se canse y se vaya, pero parece que tiene otros planes. Pausa la película y me pasa el portátil, saltando de la cama y caminando a la puerta.

En cuanto la abre lo suficiente, le grita a Ranma en la cara, ''¿Qué demonios quieres, gilipollas?''

La expresión de Ranma pronto cambia de shock a furia. ''Estoy aquí para hablar con Akane. ¿Qué demonios estás haciendo tú aquí?'' Le espeta, golpeando fuerte a Takeo en el pecho.

Takeo se tambalea por el golpe, pero se mantiene firme en su sitio, impidiéndole a Ranma entrar a la habitación. Entonces se encoje de hombros con actitud descuidada. ''Estamos pasando el rato.''

Sé que probablemente debería levantarme o decir algo, pero mi mente va a la deriva. Sólo de ver sus brazos desnudos y tatuados me hace recordar que no hace mucho, esos brazos me han estado sujetando de la forma más agradable posible, y que su aliento me hacía cosquillas mientras me devoraba a besos.

''Quita de en medio antes de que lo lamentes,'' amenaza Ranma, dando un paso adelante y encarándose a Takeo.

''¡Deja a Takeo fuera de esto!'' finalmente encuentro mi voz.

Ranma me mira entonces, aún sentada en la cama, y me escanea de pies a cabeza. Sus ojos paran en mi hombro izquierdo, así que echo un vistazo y veo lo que está mirando, dándome cuenta de que el tirante de mi camiseta azul ha caído sobre mi brazo. Esto, junto con la estampa de verme en la cama, ha debido disparar su alarma y lo está malinterpretando por completo. Subo mis ojos a sus fríos orbes y noto que ha llegado a mi misma conclusión. Se le dilatan las fosas nasales, está a punto de que se le vaya la olla. Lentamente niego con la cabeza, tratando de enviarle el mensaje de que Takeo y yo no hacíamos nada. Pero parece no ver la señal o ya es demasiado tarde para que lo procese.

De repente, Ranma agarra a Takeo y lo empuja contra la puerta.

''¡Takeo!'' grito, saltando de la cama.

Agarro la parte trasera de la camiseta de Ranma, intentando forzarlo a dejar a Takeo, pero es demasiado fuerte para moverlo. ''Ranma, ¡déjale! ¡No ha hecho nada malo!''

''Está claramente tratando de meterse en tus pantalones. Estás en una puñetera habitación oscura con él sobre la cama,'' ruge.

Se acabó. ''¡Es gay, so imbécil! ¡No está intentando seducirme!''

La cara de Ranma se sobresalta, y deja ir a un Takeo con la cara roja. Aparto a Ranma y me acerco a Takeo. ''Oh Dios mío, ¿estás bien?'' Le toco la cara y los brazos.

''Eso ha sido inesperado,'' murmura, sobándose un hombro.

Ranma se aclara la garganta detrás de mí. ''Akane, yo-''

Miro sobre mi hombro y le miro con dureza. ''¡No! ¡No quiero oír tus excusas!''

Cada segundo que paso mirándole hace que me hierva la sangre.

''Te quiero fuera de aquí. ¡Ahora!'' Le digo, apuntando a la puerta.

''No sin hablar contigo primero.''

''Estás loco si piensas que voy hablar contigo después de lo que le acabas de hacer.'' Señalo a Takeo mientras le miro incrédula.

''Por favor, Akane,'' susurra tenso.

Noto que Takeo me coge de la mano, y me giro para mirarle.

''¿Quieres hacerlo?'' pregunta, su usual amabilidad saliendo a la luz de nuevo.

''No. Sí. No lo sé,'' le miro lastimera.

''¿Sabes qué? Esperaré fuera para que podáis hablar. No estaré lejos.''

Asiento con la cabeza, de acuerdo con él. ''Lo siento, soy un grano en el culo.''

''No lo eres Akane. Si tiempo es lo que necesitas, pues sin problema. Cualquier cosa, me llamas.''

''Vale.''

Se vuelve hacia Ranma antes de salir. ''Mejor no la enfades aún más, gilipollas,'' le dice, golpeándole con el hombro al salir.

Cuando sale de la habitación, se siente como si la temperatura hubiera descendido varios grados, y reina un silencio que ninguno rellena. Me abrazo a mi misma, tratando de calmar los escalofríos, y paso el peso de un pie al otro.

Sin decir una palabra, Ranma se dirige a la cama de Ukyo para sentarse, por lo que yo me siento al otro lado, en mi cama, y le miro.

''Habla.''