17-
Mi espalda cosquillea, esperando a que Ranma empiece a hablar, pero continúa mudo.
Me observa con cautela, posiblemente preparándose para otra pelea. Pero sólo quiero que diga lo que tenga que decir para que pueda irse y yo pueda intentar salvar mi tarde con Takeo.
''Me estoy haciendo vieja.''
''Sí'', carraspea como si tuviera la boca más seca que el Sáhara. Tose dos veces, aclarando su garganta antes de hablar.
''Antes de que me explique, quiero disculparme por cómo he tratado a tu amigo.''
''¡Sólo lo sientes porque has descubierto que no le gustan las tías! Y además no es a mí a quien tienes que pedirle disculpas,'' le acuso.
''Lo haré antes de irme,'' me dice rápidamente, colocando sus manos sobre las rodillas.
''Vale,'' resoplo. ''¿Para qué has venido igualmente? ¿No podría esto haber esperado a otro momento?''
''He querido escribirte. Pero me he dado cuenta de que tu teléfono estaba apagado porque mis llamadas no llegaban, imagino que lo has hecho para evitarme.''
''No ha sido por tí. Lo he apagado para no tener distracciones durante la película, Einstein.''
Apunto al portátil que está sobre mi cama, el cual está pausado en la escena en la cual se le canta a Frenchy para que vuelva al instituto.
Ranma mira la pantalla y frunce el ceño. ''Ya, eso lo sé ahora.''
Ruedo los ojos y vuelvo a mirarle, sobre la cama de Ukyo. ''Bueno, ¿vas a hablar de una vez, Ranma?'' le digo, cruzando mis brazos sobre mi pecho.
''Quería ver cómo estabas después de lo que ha pasado en la biblioteca esta mañana. Mi...temperamento ha tomado el maldito mando y lo he dejado ir lejos, incluso cuando tratabas de expicarte. Cuando te vi con tu amigo-''
''Takeo,'' interrumpo, golpeteando mi pie contra el borde de mi cama.
''Takeo. Se me metió en la cabeza que de algún modo estabais juntos y que no querías que supiera lo que estábamos haciendo. Tu reacción al verle me cabreó, y quería gritarle que hasta ese momento tenía mi lengua en tu garganta para que se cabreara.''
Se me abre la mandíbula.
''No sé con qué clase de chicas saldrás normalmente, Ranma, pero yo jamás engañaría a alguien con quien estuviera. Y deja que te diga que la manera que tendrías de hacer romper a una pareja, es horrible.''
''Como he dicho, me sentía cabreado en ese momento.''
''Oh claro, y eso lo perdona todo, ¿no? Estabas cabreado, así que me lo merecía. Lárgate ahora mismo de mi cuarto.''
¿Cómo se atreve a pensar que yo haría algo así y encima asumir que una disculpa con tan poco fundamento lo arreglaría?
Camino por entre las dos camas y marcho en dirección a la puerta, pasando por delante de él. Cuando abro la puerta parcialmente con un crack, la mano de Ranma se estampa contra ella y la cierra, me coge de la mano y me da la vuelta antes de estamparme contra ella. De nuevo me encuentro atrapada entre algo y Ranma. ¿Por qué sigue estampándome contra cosas?
Por suerte, esta vez me deja ir inmediatamente y da algunos pasos atrás. ''No quería hacer eso Akane, pero no he acabado. Eso no es todo lo que quería decirte.''
''¿Qué más queda por decir? Me has dicho exactamente el por qué de tu comportamiento hostil hacia mí después de besarme.'' Le miro fijamente, molesta por no dejarme que le eche.
''¿Sabes...-sabes cuánto me atormentas?'' dice, pasando sus manos por su cabello. ''Probablemente no tienes ni idea.''
Su comentario me confunde. ¿Se refiere a que le atormenta que no le aguante las tonterías, o hay más? Con mi interés picado, le pregunto, ''¿A qué te refieres?''
''Me refiero a que has plagado mis pensamientos por semanas. Al parecer no puedo parar de pensar en tí.''
Su confesión me coge con la guardia baja. ''¿Q-qué?''
Siento que el aire de mis pulmones me ha abandonado en un segundo. ¿Acaba de decir lo que acabo de oír?
Sus ojos azules me miran y tentativamente, da un paso adelante. ''La noche en la que caminaste dentro del restaurante con tu padre y te sentaste en la mesa, no podía quitarte los ojos de encima.
Pensaba que era porque no te había visto en un año, así que a mi mente le estaba costando mucho recordar cuánto te odiaba. Pero cuando te tuve a solar en ese pasillo, lo único en lo que podía pensar era en poner mi boca sobre la tuya.''
Trago. ''Dijiste que lo hiciste porque tu ligue de turno te había fallado.''
''Mentí.''
''Oh.'' Oh dios mío. ¿Qué es lo que está pasando?
''Creo que necesito sentarme.'' Murmuro mientras paso a su lado y caigo sobre la cama, colocando mi mano sobre mis manos.
''¿Estás bien?''
''Necesito un minuto,'' respiro.
Debo decir que respeta mi necesidad de procesar esta bomba y se mantiene callado.
''Sinceramente no lo entiendo.'' Susurro.
''¿Qué necesitas saber?'' pregunta, moviéndose para sentarse frente a mí de nuevo.
''Aparte de en el restaurante y en la biblioteca, ¿te has sentido así otras veces?''
''Prácticamente cada vez que te he visto desde entonces. Lo peor fue cuando viniste a la fiesta.''
''¿Por qué?'' frunzo el ceño.
''Llevabas ese maldito vestidito super corto que se te apretaba en el pecho a más no poder. Todos los tíos te miraban y quería reventarles la cara a todos.'' Encoge un hombro. ''No es que pueda culparles. Me puse durísimo sólo con mirarte.''
''Imagino que Chloe tuvo algo que ver ya que la tenías sentada encima,'' le respondo secamente.
''No, para nada. Fuiste tú. No he sentido nada parecido a eso por Chloe en mucho tiempo, y tienes que sacarte de la cabeza eso de que hay algo entre los dos, porque no lo hay.''
Ranma me mira largamente, esperando por una respuesta, así que asiento levemente para hacerle saber que he registrado esa información.
''Y te equivocabas en la biblioteca al decir que nunca deberíamos habernos liado. Te sentiste exactamente igual que yo cuando tenías tus labios contra los míos.''
Me muevo incómoda en mi cama. ''No, tenía razón. Fue un momento de debilidad.'' Aunque encuentro difícil creérmelo.
''Tus gemidos me decían lo suficientemente claro que esto, no se ha acabado,'' replica roncamente.
Mis labios se abren en respuesta a sus palabras y siento mis mejillas enrojecerse al recordar cómo se sintió besarle. Aprovechando mi repentina debilidad, se arrodilla en el suelo delante de mi y me sujeta suavemente la barbilla. ''Dime que quieres esto,'' susurra, rozando su nariz con la mía.
''No lo quiero,'' le digo sin aliento, mi boca moviéndose peligrosamente cerca de la suya. A quién pretendo engañar.
Permitiendo que mis hormonas tomen el control, presiono mis labios contra los suyos y exhalo en el beso. Comienza lento al principio pero mientras nuestra necesidad física por el otro aumenta, el beso se torna apasionado y Ranma cubre mi cuerpo con el suyo mientras me empuja sobre la cama.
Enredo mis piernas en su cintura, acercándole a mi mientras su mano derecha desciende sobre mi cuerpo y presiona sobre mi pecho por sobre el top. Gimo por su toque y uso mis manos para estirar de su camiseta, subiéndola por su torso y sacándosela por la cabeza.
Mis manos rápidamente se mueven a su ahora desnudo torso y le siento cálido bajo mi toque. Bajando mis manos hacia su estómago, repaso los profundos surcos que llevan a la cintura de su pantalón, sintiéndole hasta que desaparecen. Ranma ruge en satisfacción y mueve su mano bajo mi camiseta, moviendo sus dedos por debajo de mi sujetador.
''¿Te gusta así, preciosa?'' me pregunta en un bajo gemido.
¿Preciosa? No, no no. ¿Qué estoy haciendo?
Soy plenamente consciente de que Takeo podría volver en cualquier momento y encontrarnos en una postura aún más comprometida. Debo quitarme a Ranma de encima antes de que pierda el resto de voluntad que me queda y le deje llegar más lejos, pero con su boca firmemente enredada con la mía, me doy cuenta de que no podré decir mucho.
Subo mis manos a su pecho y le empujo para que no le quede más opción que soltar mis labios. Cuando nos separamos, ambos buscamos aire con fuerza, signo de cuán consumidos estábamos en el otro con ese beso.
Los ojos de Ranma se han oscurecido y noto cómo caen para mirar mis hinchados labios, deseando probarlos de nuevo. Antes de que tenga la oportunidad, me levanto de la cama y me aparto hasta estar junto a la ventana, lo más lejos posible de él para no correr el riesgo de sucumbir a sus avances de nuevo.
''No deberíamos seguir haciendo esto. La tregua que acordamos no creo que debiera incluir liarnos así.''
Él resopla, saltando de la cama. ''Tú eres la que ha empezado a besarme, Akane.''
''Porque me estabas incitando a ello,'' le grito. Dejo caer mi cabeza y restriego mis sienes con la yema de mis dedos. ''Ugh, ¡somos un desastre!''
Él da un paso hacia mí. ''No, lo estás pensando demasiado. Tenemos una clara atracción física por el otro, ¿así que por qué no divertirnos un poco? Y quién sabe, quizás con ese añadido podamos aprender a realmente gustarnos el uno al otro más rápido.''
''Pues porque todo lo que a tí te gusta es la persecución. Una vez que me tengas, pasarás a la siguiente chica. He visto cómo tratas a las chicas y es horrible. ¿Por qué querría convertirme en una de ellas?'' Me cruzo de brazos y miro a la puerta. ''Lo mejor es que te vayas. Han pasado muchas cosas y me está empezando a doler la cabeza.''
''¿Que a ti te duele la cabeza? Akane, tengo latigazos de tus cambios de humor.''
''Ídem. Vete, Ranma.''
''¿En serio quieres que me vaya?'' me pregunta incrédulo.
''Sí, quiero que te vayas.''
''¡Vale!'' grita. ''No necesito esta mierda.''
Intento permanecer impasible ante sus palabras, pero en el fondo me duelen.
Le veo ponerse su camiseta antes de salir a grandes pasos de la habitación, estampando la puerta contra la pared tras él.
En cuanto se va, las lágrimas caen de mis ojos y me las limpio con rabia. Odio que me haga sentir así. Pensarías que tras estos años debería ser inmune a él, pero se las apaña para sacarme de quicio.
''Oh Akane. Sabía que no tendría que haberte dejado aquí,'' dice Takeo en cuando aparece por la puerta, viendo mis mejillas hinchadas.
''No, necesitaba eso,'' respiro a trompicones mientras me limpio las lágrimas con el dorso de la mano. ''Se acabó todo con él de una vez. No puedo tener una tregua con él, es demasiado duro.''
Takeo no dice nada en respuesta pero cruza la habitación y me estrecha en un abrazo. Me sujeta por un rato, esperando en silencio.
Cuando empiezo a sentirme mejor, dejo caer mis manos y sorbo por la nariz. ''Gracias por eso,'' le digo, refiriéndome a su amabilidad por estar aquí para mí.
Me sonríe y asiente. ''Será mejor que encarguemos esas pizzas. Ukyo nos matará si no están aquí antes de que llegue.''
Asiento y me muerdo el labio, buscando en mi móvil el teléfono de la pizzería más cercana e intentando contener mis emociones.
''Akane,'' me llama tras un minuto de silencio.
''¿Si?''
''Ehm, quizás no te interese saberlo, pero antes de bajar como alma que lleva el diablo por las escaleras, Ranma se ha disculpado conmigo,'' me dice suavemente.
Levanto mis ojos de la pantalla de mi móvil y le miro. ''Le he dicho que lo hiciera. Igualmente, al menos lo ha hecho. Siento mucho que te hayas visto envuelto en nuestra pelea.''
Takeo sacude la cabeza. ''No tienes nada por lo que disculparte. No sabías lo que iba a pasar.''
Me encanta cómo Takeo perdona tan fácilmente a otros, aunque tenga derecho para estar enfadado.
Cuando sabemos qué pedir, llamamos y esperamos a que nos traigan las pizzas, continuando con la película por donde la habíamos dejado con un silencio que Takeo sabe que necesito.
