Capítulo 2
La Bendición y la Desgracia.
Cuando la evangelista lucho contra los dragones parásitos, estos intentaron devorarla y lo lograron, pero lo único que devoraron fue su cascaron, la esencia de la evangelista cae sobre los cuerpos femeninos, fluye en sus pechos y bendicen a los hijos del fuego para volver otra vez con la evangelista en un ciclo eterno hasta el día que mueran los dragones.
La lluvia caía sin cesar las pisadas de los feligreses dejaban huellas en el lodo, parado frente a la mártir, se encontraba Rekka Hoshimiya dirigiendo el ritual.
-acérquense fieles, es hora de alzar la ofrenda para la diosa del fuego, la furia de los dragones no cesa por culpa de esta mujer-señalo el hombre a la mujer que tenia atada a un poste de madera.
Esta mujer era una chica de cabellos rubios, sus ojos eran azules, pero no se lograban ver debido a las contusiones que tenia en el rostro, su pecho estaba descubierto y esta tenía marcas de mordidas y moretones, en la parte inferior solo traía un vestido blanco el cual estaba enlodado y sucio.
-esta mujer produce un soma impuro, por culpa de ella ya han muerto varios guerreros ya que su soma es acido puro-dijo Rekka mientras la apuntaba con un chuchillo de sacrificios.
Iris miro al cielo, era color gris tristeza, en lo profundo de su corazón aun le quedaba una ínfima porción de esperanza de ser salvada, el destino, la diosa todos le estaban dando la espalda acaso sus ancestros cometieron actos tan deplorables que ahora era castigada por los dioses, a los catorce años comenzó a producir ese liquido blanco que algunas mujeres especiales producían para los piroquineticos pero el suyo era venenoso y acido. Pensó que seria de utilidad, pero ahora iba a ser castigada por culpa de su maldito soma.
Shinra sintió ese extraño aroma, aunque el olor a lluvia estaba presente por todo el lugar pudo sentir ese olor a soma dulce y poderoso, el pelinegro se alejo del camino y se internó en el bosque.
Iris ya no sentía nada, su cuerpo estaba entumecido de tantos latigazos estaba apunto de perder la conciencia cuando de repente se escuchó un fuerte relámpago caer cerca del lugar, por un breve instante los feligreses dejaron de lanzar los latigazos, pero otra vez volvieron a agredir a la chica.
-alto-ordeno Rekka-llego la hora final desátenla y viólenla-
Dos hombres desataron a la chica y esta cayó al suelo, no podía ni mantenerse en pie, todos los hombres se sacaron el miembro dispuesto a iniciar el acto deplorable, una que otra mujer también se quería unir a aquel acto cuando de repente se escuchó.
- ¡alto! ¿Qué están haciendo? –
Todos miraron a un sujeto que vestía una capa, este saco de detrás de su espalda una hacha media luna con estilo sierra, su hoja era tan brillante y pulida que reflejaba a sus futuras víctimas.
-espera, también te nos puedes unir, esta chica será un sacrificio, su cuerpo fue maldito por los dragones, esta chica produce soma, pero es venenoso y acido-dijo Rekka mientras se guardaba su miembro bajo el pantalón.
-ustedes son un montón de ignorantes-escupió Shinra con mucho enojo-déjenme pasar me llevare a la chica, hagan de cuenta y caso que soy la parca-dijo Shinra mientras mostraba su dentadura puntiaguda con aquella sonrisa involuntaria.
Shinra comenzó a avanzar y los feligreses de Rekka cedieron espacio para que el pasara, Shinra se agacho y toco la frente de la chica y después su cuello, aún estaba viva. De repente Shinra abrió sus ojos rojos y en cuestión de segundos ladeo su cabeza evitando un puñetazo de Rekka.
Shinra rápidamente rodo y cuando alzo la vista Rekka tenia su pie sobre la cabeza de Iris como si esta se tratara de un trozo de basura.
-quita tu sucio pie de ella-dijo Shinra perdiendo la paciencia.
-no aquí no vendrá ningún hereje a interrumpir mi ceremonia de sacrificio, mátenla ya, yo me encargo de este sujeto-dijo Rekka para después encender sus puños al rojo vivo y chocarlos listo para pelear.
Shinra aparto la vista de Rekka y observo por detrás de este como los feligreses alzaban sus cuchillos dispuestos a matar a la rubia, el Kusakabe dejo caer su gran hacha al suelo y se montón en ella, unos segundos después Rekka pudo ver un disco pasar por detrás de él, una ráfaga de viento le hizo girarse.
La parte superior de los feligrese cayeron al suelo mientras salía humo de las cinturas vacías de aquellos sujetos, un olor a carne quemada invadió el lugar.
-Aaaaaa-gritaron las mujeres al ver que sus hombres estaban muertos partidos a la mitad.
Shinra tomo de nuevo el hacha en su mano y la guardo en su espalda, acto seguido tomo a la chica y la cargo en su espalda para después salir volando a toda velocidad con la mujer de cabellos rubios.
Rekka cayo arrodillado en el suelo y se sostuvo el muñón ya que el ataque de Shinra le había cortado la mano.
En alguna parte del bosque, cerca de la aldea perturbación.
La lluvia aun caía tenuemente, era ya de noche, y en medio del bosque dentro de una cueva se encontraba Shinra moliendo hierbas medicinales, cada cierto tiempo el pelinegro se levantaba y aplicaba la pomada resultante sobre las heridas de la chica rubia que aún se encontraba inconsciente.
Shinra se acerco otra vez a la chica y miro su pecho, este acerco su mano a aquella zona y de inmediato comenzó a brillar una extraña marca de color verde, esta marca era un símbolo de una flecha apuntando hacia abajo.
Iris abrió un poco sus ojos y dijo débilmente.
-esa marca… la tengo desde mis catorce años, y a sido causa de mis desgracias-dijo la chica mientras se tocaba la marca que se iluminaba.
Shinra tomo mas de la pomada que estaba fabricando y se la unto en el rostro para después decir.
-creo que lo que para unos son situaciones de desgracias para otros son de bendición, todo depende por supuesto de que lado de la moneda estes-
Iris con su mirada entrecerrada observo la mano de Shinra mientras este le tocaba el rostro a la rubia.
-después de ver mi estado, ¿puedes decir que esta marca, que este soma impuro que produzco es una bendición? -pregunto la chica.
-si, en este caso, puedo decirte que tu bendición tardo en llegar poco, tu soma no es impuro es exclusivo-
Shinra se acerco a la fogata donde tenia una especia de parilla de donde tomo, una olla y vertió su contenido en un cuenco de madera.
-no entiendo mi soma ha matado a muchos hombres-dijo Iris algo incrédula mientras se toca el pecho.
-si, te creo, pero como dije tu soma es exclusivo y el mas raro, posees el soma de la María del Unigénito, una sola mujer en el mundo lo tiene y solo los elegidos pueden tomar de él, lo que para algunos es desgracia para otros es una bendición-
Shinra tomo de la nuca a la chica y la ayudo a ponerse sentada.
-anda bebe esta sustancia, te hará sentir mejor-Shinra le acerco el cuenco a Iris y esta bebió.
Después de mucho tiempo al fin Shinra conseguiría sus poderes de cuarta generación.
Ciudad Dimensión.
Los doctores y enfermeras corrían a toda prisa mientras llevaban al paciente en la camilla.
-cual es el nombre del paciente- pregunto la doctora.
-doctora su nombre, es Sho Kusakabe-
-mándenlo al quirófano, ¿hay algún familiar afuera esperándolo? -
-si, una mujer lo trajo parece ser su hermana mayor-
-bueno, reconfórtenla y llévenla a la cafetería esta operación durara mucho tiempo-
Y la camilla entro al quirófano.
Continuara…
Bueno hasta acá, me gustaría hacer capítulos mas largos pero el tiempo no me da mas que para hacerlos en este formato, creo que peor es nada.
Sin mas espero sus review y hasta la próxima.
Data book.
Disco del Infierno de Demonio: Técnica empleada únicamente por Shinra debido a su naturaleza de piroquinesis. Coloca su pie sobre su hacha medialuna y emite grandes cantidades de fuego con la que comienza girar como un disco, comportándose como un bumerang que puede cambiar su trayectoria, su filo a altas velocidades es letal y capaz de cortar hasta escamas de un dragón.
María del Unigénito: Aún se desconoce datos sobre este tipo de soma, pero solo puede ser ingerido por los elegidos, a través de los universos este soma trae a los elegidos a luchar por una noble causa, además de permitir acceder a la cuarta generación de piroquinesis.
