18-

Estoy más que agradecida de que sea sábado. No he parado de trabajar toda la semana en los pendientes de cada asignatura y he leído capítulos de antemano para la siguiente semana, así que lo único que tengo que hacer este fin de semana es celebrar mi cumpleaños.

No Ranma, no drama, sólo yo y mis amigos. Bueno, al menos en un rato.

Mientras Ukyo pasa la mañana con Ryoga, y Takeo ha quedado para almorzar, soy libre como un pájaro.

Es una pequeña bendición tener algo de tiempo a solas. No es ni la una de la tarde y ya he hecho la colada, ordenado mi parte de la habitación e ido a comprar palomitas y bebidas para nuestra maratón de películas esta noche.

Estoy sentada frente al espejo, ondulando mi pelo con la tenacilla de Ukyo cuando mi móvil suena sobre la cama. Dejo la tenacilla rápidamente y cojo mi móvil. La pantalla se ilumina con la foto de mi hermana Kasumi, solicitando un FaceTime. Deslizo la barra para aceptar e inmediatamente veo la animada cara de mi hermana mayor.

''¡Hola Kasumi! ¿Pensaba que íbamos a hablar más tarde?'' le pregunto, desenchufando la tenacilla.

''Hola hermanita, no podía esperar. Oh, mira tu pelo, ¡me encanta cómo te queda!''

''Gracias.''

La pantalla se mueve un poco fuera de su cara y puedo ver un brillante y verde césped tras ella. ¿Qué hace fuera? En teoría está lloviendo en casa.

Esté donde esté, parece super soleado. Noto los tirantes en sus hombros, parece que está llevando uno de sus vestidos midi de flores.

''¿Dónde estás? Creía que había una tormenta acercándose a Tokio hoy.''

''Bueno, esa es la mejor parte de la llamada, querida. Papá y yo estamos aquí fuera.''

''Fuera, ¿dónde?'' Pregunto tontamente.

''Fuera de tu residencia, ¡tontita! ¡Hemos pensado en venir a visitarte durante el fin de semana!''

Mi hermana gira el teléfono y puedo ver a mi padre haciendo un bailecito estúpido frente a las puertas de mi residencia.

''Dios mío, Kasumi...papá. No puedo creer que estéis aquí,'' digo en un chillido.

Mi padre se acerca entonces y puedo ver su cara en la pantalla. ''No podías esperar que no fuéramos a verte en tu cumpleaños.''

''¿Nos vas a dejar pasar?'' Mi hermana pregunta.

''¡Claro! Bajo en seguida.''

Cuelgo y cojo las llaves del gancho. Bajo las escaleras de dos en dos, y cuando les veo saludándome a través de las puertas de cristal, mis labios se parten de la sonrisa.

''¡Kasumi!'' grito, me estampo contra ella con los brazos abiertos en cuanto abro la puerta.

''Oof,'' respira, o lo intenta, mientras la aprieto en mi abrazo.

Es tan cálida, y puedo oler la esencia de lavanda de su perfume.

''Oh, he extrañado esto,'' me consuela, devolviéndome el abrazo.

''No llores, ¡este es un momento feliz, hija!'' me dice mi padre, abrazándome después.

''Y lo estoy.'' Hipo, sobrepasada por las emociones. ''Esto es increíble, no puedo creer que estéis los dos aquí.''

''Bueno, mejor que te lo creas porque tenemos planes para secuestrarte durante el fin de semana,'' anuncia mi padre con una sonrisa.

¿Todo el fin de semana?

''Como que tenía planes con Takeo y Ukyo en una hora. Si hubiera sabido que veníais no habría planeado nada.'' Digo pensando cómo decirles que no puedo ir con ellos.

''Pueden venir con nosotros,'' interrumpe mi padre.

''Sí, quiero conocer a esos dos nuevos amigos de los que tanto hablas. ''Pero querrás cambiarte antes hermanita. No puedes llevar esos pantalones a donde vamos.''

''¿Vamos? ¿Dónde vamos?''

''Vamos a ir en yate por la bahía,'' responde mi padre.

''¡Por favor dime que no has comprado uno!''

Sé que ha sido difícil mi salida de casa, pero juro por lo más sagrado que si han comprado un barco para quedarse aquí, le pegaré a algo.

''No, claro que no,'' responde mi hermana sorprendida.

''El otro día jugaba al golf con el señor Yoshida y su hijo; recuerdas a Arata, cariño?'' dice mi padre y yo asiento.

''Bueno, pues Arata tiene un barco en la bahía de Osaka, y cuando mencioné que estábamos pensando en visitarte, el señor Yoshida nos lo ofreció. Así que durante todo el fin de semana, te quedarás con nosotros en él,'' dice entusiasmado.

¿Alucinante? No, ¡increíble! Necesitaré llevar algunas cosas. ''Supongo que debo guardar algunas cosas para llevar.'' Respondo feliz.

Cuando me acompañan a mi habitación y ven el oscuro lado de Ukyo, sus bocas se abren. Supongo que sus pósters de cosas sobrenaturales no cuadran mucho con la chica de la que les he hablado. ''Entonces, tu amiga es gótica?'' Pregunta mi hermana, un poco asustada.

Me río mientras empiezo a guardar cosas. ''Ukyo no se define como nada, realmente. Simplemente le gustan esas cosas.''

''Ah,'' responen a la vez.

''Es realmente genial, chicos.''

''Seguro que sí hija. Con todo lo que nos has dicho de ella, parece ser una agradable jovencita,'' concuerda mi padre.

Mi padre y mi hermana se sientan en mi cama y yo sigo guardando cosas mientras nos ponemos al día la siguiente media hora.

-/-

Mi padre se levanta de nuevo y comparte algo inesperado conmigo. ''He hablado con Ranma esta mañana. Dice que has salido un poco más del cascarón desde que estás aquí.''

''¿Ah sí?''

Me molesta un poco que Ranma le diga a mi padre cosas sobre mi después de que le pedí específicamente que no lo hiciera. Pero de nuevo, mi padre le ha debido de preguntar hasta la saciedad.

''Sí. Me alegro mucho de que te sueltes un poco el pelo Akane. Eso es exactamente lo que debes hacer, hija, no sólo enfocarte en las clases. De otro modo, no es sano.''

''Estoy experimentando la universidad un poco más, y en realidad es divertido.''

''Eso es genial, Akane,'' responde mi hermana.

''¿Ha dicho algo más?'' Como que nos hemos liado un par de veces.

''No demasiado. Me ha dicho que pasa más tiempo entrenando en la lona. Quizás vuelva para verle pelear cuando empiece la temporada.''

''¿Por qué?'' pregunto frunciendo el ceño.

''Porque es prácticamente familia, Akane, ese es el por qué.''

El sonido de una llave abriendo la cerradura nos hace mirar a la puerta.

Takeo y Ukyo entran con sonrisas en sus caras y por los siguientes minutos, mi familia les saluda con un cálido abrazo mientras se presentan.

''¿Entonces Akane os ha puesto al corriente del plan?'' pregunta mi padre, frotando sus manos.

''Más o menos,'' responde Takeo.

''Akane se quedará en el yate con nosotros esta noche, pero hay más que suficientes habitaciones para que os quedéis vosotros también.''

''¡Un yate!'' Grita Ukyo. ''Me apunto totalmente.''

''Suena genial,'' responde Takeo con una sonrisa.

''Akane, te esperaremos abajo mientras te cambias,'' me dice Kasumi.

''Genial.''

''Voy con vosotros para que las chicas se cambien,'' dice Takeo rápidamente, no queriendo quedarse en una habitación con chicas semi desnudas.

Cuando nos quedamos solas, Ukyo se me acerca y me empuja juguetonamente. ''¡No me habías dicho que tu familia era rica!''

''No es algo que vaya diciendo por ahí,'' respondo mientras me coloco mis sandalias blancas.

''Ya, ya, ¡pero mola mucho!'' Tira su pintalabios dentro de su mochila y entonces se señala de arriba abajo. ''¿Crees que estoy presentable?'' Me guiña el ojo.

Me río. ''Estás buenísima como de costumbre.''

''¡Genial!'' dice feliz.

Nos colgamos las mochilas al hombro y tras cerrar la puerta con llave, bajamos las escaleras y subimos al coche que mi familia ha alquilado.