19-

La vista de la bahía es increíble. Barcos de diferentes tamaños y colores los unos junto a los otros. Puedo oír su vaivén causado por las olas que rompen contra ellos. Los regalos de mi familia y mis amigos están sobre la mesa frente a mi mientras nos sentamos sobre los sofás de cuero blanco, absorbiendo la calidez del sol y compartimos recuerdos de la infancia. Estoy feliz por que todos se lleven bien.

''Esa es una buena,'' dice mi padre por lo que parece la millonésima vez.

''Cuando Akane tenía cinco años, dimos una fiesta que nos pidió para invitar a todos sus amigos. Uno de los padres resultó que era calvo y Akane fue hacia él, y le pidió acariciar su cabeza porque brillaba. Fue mortificante y tremendo a la vez.'' Se ríe, dando golpes con las manos sobre la mesa de madera.

Me estremezco historia tras historia, a diferencia de mis amigos que piden más historia tras historia, partidos de la risa.

''Ugh, por favor, ¡no más!'' Ruego.

''Oh vamos, Akane. Es super divertido,'' se regodea Takeo.

Les saco la lengua a ambos y me cruzo de brazos..

Por sobre sus risas, oigo pisadas que se acercan a la terraza, acercándose a la mesa. Miro atrás esperando ver a alguien de la tripulación, pero en su lugar, veo a Ranma cargando una pesada bolsa de deporte sobre su hombro.

Mi boca se abre al verle aquí. Pensé que después de lo que pasó la última vez que estuvimos juntos serviría para que captara el mensaje de que no estoy interesada en tener nada con él, y aquí está.

Mientras se acerca a la mesa, sus ojos azules se anclan a los míos y no tengo ni idea de cómo responder. Mi familia no tiene ni idea de los acontecimientos recientes entre los dos y la verdad, no planeo contárselo.

''¡Ah, ahí está el hombre del momento! ¿Por qué has tardado tanto?'' pregunta mi padre, levantándose del asiento y palmeando a Ranma en la espalda.

Mis ojos se mueven de Ranma a mi padre y mis cejas se fruncen al darme cuenta de que le ha invitado él.

''Lo siento. Quería entrenar un par de horas más antes de venir,'' Ranma responde lentamente, dejando caer su bolsa al suelo en un movimiento fluido.

Mira entonces a mi lado y ve a Takeo y Ukyo. La sorpresa en su cara revela que no esperaba verles.

''Oh, hola chicos.'' Les da una sonrisa irregular y se sienta junto a mi padre, con lo que queda frente a mi.

Le observo detenitamente y veo que lleva una camiseta gris claro que tiene un par de botones en la parte del cuello que ha dejado abiertos, dejando a la vista parte de su tonificado pecho. Puedo notar por su piel que ha tomado un poco el sol, y odio admitir lo bien que le queda ese leve bronceado.

''Feliz cumpleaños, Akane,'' dice suavemente.

Mordiendo el interior de mi mejilla, le miro a la cara y veo que apenas me mira. ''Gracias,'' le digo con frialdad, mirando a un lado. ''No sabía que ibas a venir.''

Él pasa su mano por su pelo negro y denso y mira a mi padre. ''Eh, sí. Tu padre me lo preguntó esta mañana.'' Vuelve su atención a mi y traga. ''Pero puedo irme si quieres.''

''¿De qué hablas? No te vas a ningún lado,'' mi hermana responde. ''Has llegado justo a tiempo. Estábamos contando historias de cuando mi hermana pequeña aquí, era una niña.''

''Y hemos disfrutado de cada una, oh sí,'' dice Ukyo.

''Ha, cierto. Yo tengo unas cuantas debajo de la manga.'' Dice Ranma, encontrando pronto su confianza.

AUtomáticamente temo que vaya a soltar que nos hemos liado, dos veces, así que hablo yo antes de que tenga la oportunidad de decir nada. ''En realidad, yo tengo unas cuantas sobre tí. ¿Recuerdas cuando tenías ocho y te pensabas que eras un samurai? Te fuiste corriendo una vez dentro del bosque cuando había anochecido y cuando tus padres te encontraron, estabas subido a un árbol y no podías bajar.''

''¿En serio?'' Ukyo jadea con una enorme sonrisa en su cara.

''Síp,'' digo con suficiencia, inclinándome en mi asiento.

Ranma sacude su cabeza, riendo. ''Había olvidado eso por completo. Esos pobres bomberos, apuesto que lo último que les apetecía era rescatarme en medio de la noche.''

''Esto es una maravilla,'' Ukyo dice.

Ranma y yo nos miramos y nos reímos ante el recuerdo, y es extraño pensar que hace sólo unos minutos quería estar en cualquier otro lado antes que aquí en este yate con él.

''Al menos no es tan malo como esa vez que te pensabas que si besabas a un chico en la boca se te caerían los dientes, y entonces me besaste en la mejilla,'' dice Ranma.

''Tenía sólo seis años,'' replico.

Ukyo suelta una carcajada. ''Lo suficientemente mayor como para no creer esas cosas.''

''Cierto,'' se ríe mi padre.

''¡Traidores! ¡Todos vosotros!'' Me lamento.

Ranma encuentra mi vergüenza totalmente divertida y va más allá. ''No te preocupes si pierdes un diente, puedes volver a experimentar.''

Me guiña un ojo y me hace sonrojar mientras mi familia se ríe pensando que lo dice en tono de broma, pero Ukyo escupe parte de su bebida salpicando por todo.

''¿Estás bien, Ukyo?'' Takeo le da palmas en la espalda, aguantando la risa.

''Sí, sí sí sí.'' Se limpia la boca con el dorso de la mano. ''Se me ha ido por otro sitio, es todo.''

Cuando nadie me mira, le doy una patada a Ranma por debajo de la mesa y muevo los labios para que los lea, ''Córtate.''

Él me sonríe travieso y me guiña de nuevo, haciéndome sonreír tímidamente. Sacudo mi cabeza para volver a centrar la atención en mi familia y mis amigos.

Por suerte, Ranma se comporta el resto de la conversación y parece incluso algo feliz. Incluso Takeo y él parecen llevarse bien bromeando el uno con el otro, olvidando lo que pasó a principios de semana.

-/-

El sol se ha puesto hace un par de horas, volviendo el cielo negro con cientos de pequeñas estrellas brillando en él. Es una vista increíble, y con la luna baja, el agua capta su reflejo volviéndola aún más increíble.

No pasa mucho hasta que mi padre bosteza sonoramente, siguiéndole el resto de presentes, haciéndome consciente de la hora. ''Bueno niños. Creo que ya he tenido suficiente,'' dice mi padre adormilado.

Todos asentimos y uno por uno, nos retiramos de los sofás hacia las escaleras.

''Takeo, tú puedes ir al camarote que está al final del pasillo a la derecha, Ranma tú al de la izquierda. Chicas, espero que no os importe compartir camarote, tenéis una cama cada una,'' dice mi hermana.

Ukyo y yo hablamos a la vez.

''Nos parece genial.''

En cuanto Ukyo toca la almohada, se apaga como la luz. Pero yo estoy totalmente despierta, incapaz de relajarme. La habitación parece que arde a cien grados, y el sitio poco familiar me dificulta dormir. Después de dar unas veinte vueltas sobre mí misma, decido que es mejor dormir en los sofás de la terraza superior y disfrutar de la brisa nocturna. Salgo caminando sobre la punta de los pies para evitar despertar a Ukyo y subo las escaleras que conducen a la cubierta.

Cuando llego, compruebo que no estoy sola, pues veo a Ranma sentado frente a un vaso de agua. Su cabeza está agachada y no se ha dado cuenta de mi presencia. Aprovecho para estudiarle y veo que sólo lleva puestos un bar de boxers. Su torso desnudo brilla bajo la luna y puedo observar la silueta de los tatuajes de sus brazos. Pero cuanto más le miro, noto que parece triste. Sus hombros están caídos, y está mordiéndose el labio superior. No me gusta verle triste.

''¿Tampoco puedes dormir?'' Pregunto suavemente.

Ranma salta en su sitio y me mira al instante. ''No. Eh, mi cerebro no se apaga.''

Inclino mi cabeza a un lado y me pregunto qué le debe mantener despierto. ''Debe ser algo importante si no te deja dormir.''

Suavemente camino al sofá frente a él y me siento, cruzando las piernas debajo de mí.

Él se encoge de hombros y da un sorbo a su agua, ignorando mi comentario. ''¿Qué haces tú aquí?''

''Hace muchísima calor en mi camarote. He pensado en venir a dormir aquí.''

''Oh.'' Se pone recto y mira hacia las escaleras. ''Puedo irme si quieres dormir.''

''No, está bien. No creo que pueda quedarme dormida pronto, igualmente.''

Él asiente y vuelve a mirar al agua. Hago lo mismo y veo las olas pegar contra el barco mientras me pregunto qué debe tener Ranma en la cabeza.

''Siento la manera en la que te hablé antes de salir de tu habitación,'' susurra sin mirarme.

''¿De verdad lo sientes?'' le miro de nuevo.

Ranma se inclina hacia adelante y me mira a los ojos.

''Sé que no nos hemos llevado bien en el pasado, y aún no lo hacemos. Pero cuando estoy cerca de tí...siento...como este tirón hacia tí.'' Se señala el pecho. ''Joder, incluso cuando no te tengo cerca lo siento.''

Respira a trompicones. ''Si dices que no me quieres cerca, lo aceptaré, aunque sé que a cierto nivel tú también sientes algo por a mí. Pero espero que sí me quieras cerca porque he pasado una auténtica tortura estás últimas semanas deseándote.''

Suspiro lentamente. ''No sabía que te sentías de esa manera por mí. Creía que era sólo algo físico para tí.''

''No lo es. Y sé que te preocupa que me canse y pase de tí por otra chica, pero te juro que no es mi intención. Ni siquiera he estado con ninguna desde lo que pasó en el restaurante.''

''¿¡Qué!?'' exclamo, abriendo los ojos como platos. ''Me dijiste que te habías acostado con un montón de novatas a la vuelta.''

Me sonríe débilmente. ''Venga ya Akane. Pensaba que a estas alturas te habrías dado cuenta de que no era verdad. En ese momento, no sabía qué estaba sintiendo por tí, pero sabía que no quería estar con otra chica.

Hay algo diferente en tí de la chica que conocía el año pasado. Tienes mucha más confianza en tí misma y te has vuelto más fuerte. No te haces una idea de lo jodidamente atractiva que eso te hace ser para los chicos.''

Estoy pasmada por sus palabras. Nunca soñé que Ranma pudiera tener semejantes sentimientos por mí y...me gusta. Y el hecho de que no haya estado con nadie desde que volvimos a vernos, bueno, se siente increíble. Tras pensar con cuidado, finalmente encuentro las palabras que quiero decirle.

''Por supuesto que tengo sentimientos por tí, pero es que estoy tan confundida. Tú lo has dicho, nos cuesta llevarnos bien, pero también siento ese tirón hacia tí,'' susurro mirando al suelo.

Ranma rápidamente se levanta de su asiento, camina hacia donde yo estoy sentada y se arrodilla ante mí, poniendo ambas manos en mis mejillas y haciendo que le mire. ''Sé que estás preocupada, pero todo lo que te pido es que lo intentes. Me lo tomaré tan despacio como tú quieras.''

''Quizás no tan despacio,'' digo con una sonrisa tímida.

Sus ojos azules se alzan para mirar a los míos, y me muerdo el labio ante su amable mirada.

''Akane,'' susurra.

''Quizás yo también me lo tomé demasiado mal esa noche también.''

''¿En serio?''

''Hmm.''

Con movimientos muy lentos, Ranma alza su cabeza para acercarse a mí y se queda a meros milímetros de mi boca antes de hablar. ''Lo llevaré tan lejos cómo tú quieras y me permitas, Akane.''

Con las ideas claras, acabo con la distancia que nos separa y presiono mis delicados labios contra los suyos.

El beso comienza lentro y gentil que nuestras otras veces, como si Ranma tuviera miedo de romperme. Sus manos suavemente agarran mis caderas mientras me besa y me dedico a saborear este momento de calma entre los dos.

Continuamos besándonos así un poco más antes de que Ranma aumente el tempo y trace mi labio inferior con su lengua. Me estremezco en respuesta e introduce su lengua en mi boca, trazando movimientos circulares alrededor de la mía. Igualo su velocidad y cuando me siento audaz, le empujo el pecho, causando que su boca se separe de la mía. Puedo ver la mirada confusa en su cara, posiblemente preguntándose si quiero que pare. Para sacarle de dudas, paso mi dedo índice contra la cinturilla de sus boxers y le miro. ''Me encanta el Ranma gentil, pero ahora necesito al Ranma duro.''

Sus ojos se oscurecen con lujuria y sus labios se abren. ''Eso puedo hacerlo.''

Antes de que pueda coger mi próximo aliento, Ranma agarra mi pelo azulado y vuelve a besarme esta vez con fiereza, causando que gruña de éxtasis. Le permito que me consuma, pensando que esto es exactamente lo que he estado necesitando.

Me levanta entonces del sofá mientras continúa besándome con toda su fuerza y me da la vuelta en sus brazos para colocarme en el borde de la mesa. Mantengo mis labios firmemente presionados contra los suyos todo el tiempo, no queriendo alejarme ni por el aire. Él se posiciona entre mis piernas y yo voy algo más lejos, rodeándole con ellas para presionarle con fuerza contra mí mientras continuamos así los próximos minutos.

Cuando finalmente nos separamos, ambos respirando con dificultad, Ranma roza su nariz con la mía. ''Ese debería haber sido nuestro primer beso.''

Acaricio de vuelta su nariz con la mía y sonrío perezosamente al recordar el desastroso beso que me dio en el restaurante. ''Sí, debería haberlo sido, pero me alegra que estemos en el mismo punto ahora.''

Se ríe y besa la punta de mi nariz. ''Sólo hemos tardado catorce años.''

Encojo un hombro casualmente. ''La gente dice que la gratificación tardía es la mejor.''

Cogiendo mi cara entre sus manos, se acerca de nuevo y se detiene antes de que sus labios encuentren los míos. ''Absolutamente.'' Captura entonces mi boca con la suya y me besa aún con más vigor que antes.

El tiempo pasa entre nosotros mientras vamos cogiendo confianza y pronto siento la mano de Ranma deslizarse en el interior de mi top, la anticipación creciendo en mi interior a la vez que lentamente sube su mano hasta mis pechos. Sus dedos acarician la parte inferior de mi pecho izquierdo y gimo suavemente contra sus labios.

''Eres tan preciosa, Akane,'' Ranma dice entre respiraciones, apartando levemente su cabeza para mirarme a los ojos.

Le sonrío tímidamente y bajo mi cabeza. Pronto Ranma toma el mando de nuevo y vuelve a besarme mientras su mano se mueve sobre mi piel hasta acariciarme el pecho por completo. Me estremezco cuando aprieta mi carne y él aprieta su agarre en respuesta, con lo que aprieto mis manos contra la base de su cuello y rozo mis dientes contra su oreja.

Ranma deja salir un gruñido de lo más profundo de su garganta, y siento las vibraciones viajar desde su pecho a través de mí. Libera mi pecho de su agarra y posiciona su mano en mi baja espalda, mientras la otra recorren el camino hacia abajo por mi estómago, dejando cosquillas a su paso.

''No sabes cuánto tiempo llevo queriendo hacer esto,'' murmura contra mi cuello.

''Me hago una idea.''

Sonríe y me besa el cuello, haciéndome gemir quedamente. Arqueo mi espalda para darle mejor acceso y le noto sonreír contra mi piel.

Continua moviendo su mano más abajo. tira del elástico de mis pantalones de algodón y lentamente la entierra en mi ropa interior, haciendo que mi cuerpo tiemble visiblemente.

''¿Está esto bien?'' pregunta suavemente, comprobándolo antes de seguir.

Asiento mi cabeza. ''Sí.''

Feliz con mi respuesta, me besa de nuevo, moviendo su lengua en círculos contra la mía antes de introducir un dedo en mi interior. Tras unos minutos, introduce un segundo dedo y gimo en respuesta.

''Shh, preciosa, vas a despertar a todo el mundo en la maldita bahía.''

Me muerdo el dorso de la mano para acallar una risa y me concentro en tratar de permanecer callada mientras Ranma continúa tocándome. De repente, mis paredes se contraen, y una explosión de energía se cierne sobre mí, mandando olas de calor y electricidad a través de mi cuerpo.

Mis gemidos son sofocados por los labios de Ranma mientras vuelvo en mí y me apoyo contra él durante un minuto, demasiado aturdida para moverme. La manera en la que descanso contra él, hace que pueda sentir su dureza contra mí. Muevo mi mano en un camino descendente desde su duro pecho, pero Ranma alcanza mi mano y me besa en la palma.

''¿No quieres que lo haga?'' Le pregunto, un poco avergonzada y algo dolida por su rechazo.

Él aleja mi cabeza de su hombro para mirarme a los ojos. ''Joder, claro que quiero. Pero quiero demostrarte que puedo ser bueno.''

''Quizás no quiero que seas bueno,'' le pico.

Deja caer su cabeza y murmura. ''Me estás matando.''

''Bien.''

Se ríe y me besa en los labios. ''Venga, hora de irse a la cama,'' me dice, ayudándome a bajar de la mesa.

Ruedo mis ojos. ''Vale.''

Intento no perder la verticalidad por culpa de mis temblorosas piernas al ponerme de pie, lo que le causa gracia a Ranma, entonces pone sus dos dedos en su boca y emite un sonido aprobatorio.

Mi boca se abre. ''No puedo creer que acabes de hacer eso.''

''¿Te molesta?'' me pregunta, alzando una ceja.

¿Lo hace? ''No.''

''Bien.''

Caminamos a nuestros camarotes sujetando nuestras manos y cuando llegamos a mi puerta, me besa lentamente.

''Buenas noches, 'kane,'' suspira.

Le doy una sonrisa lánguida.

''Buenas noches.''

Le beso ligeramente en la mejilla y entro en la habitación. Cuando cierro a mis espaldas, veo a Ukyo dormida con su boca un poco abierta, respirando pacíficamente.

Me tumbo entonces y miro al techo, alucinada por lo que acaba de pasar. La habitación sigue cálida, pero yo me siento hervir por motivos totalmente diferentes ahora.