21-

Las siguientes dos semanas junto a Ranma pasan en un abrir y cerrar de ojos. Entre las clases y pasar tiempo con él, el tiempo parece volar.

Esa tarde, Takeo, Ukyo y yo nos encontramos en nuestra habitación, arreglándonos para una fiesta en la casa de Ranma de nuevo. Takeo está sentado en nuestra cama mientras nosotras nos maquillamos. Esta vez me mantengo fiel a mi misma, usando no demasiado maquillaje aunque esforzándome por darle luminosidad a mi piel y un toque de color. Espero que a Ranma le guste.

No le veo desde hace un par de días, cuando me convenció para saltarme las clases y me llevó a la playa, donde me provocó un tremendo orgasmo dentro del agua. Cosa que llevó a que fuéramos de vuelta a su habitación y yo me animara a hacerle eso que jamás le había hecho a ningún chico antes. Me dijo que no tenía por qué hacerlo, que a algunas chicas no les gustaba. Chico...algunas chicas están locas.

Me sonrojo levemente al recordar y termino de aplicarme el gloss, luego me levanto y me pongo mi nuevo vestido lila. Es estrecho en el torso y con algo de vuelo en la falda que me llega a medio muslo, tiene tirantes finos, pero esta vez no me siento tan desnuda como con el vestido de Ukyo. Me coloco un par de tacones negros y me paso los dedos por mi melena lisa.

''¡Lista!''

''Sep, yo también,'' canturrea Ukyo, metiendo su pintalabios de vuelta en su bolsa de maquillaje.

''Por fin,'' añade Takeo, devolviendo su móvil a su bolsillo. ''Vamos a empezar a beber un poco.''

Para cuando salimos de la residencia, inmediatamente ubico el Mercedes aparcado junto a los coches echos polvo. Tiene las ventanas bajadas y Kings of Leon suenan por los altavoces.

''Hola, nena,'' me saluda Ranma en cuanto me meto en el asiento del copiloto.

Sus labios inmediatamente buscan los míos, y oigo a Ukyo y Takeo burlarse en la parte trasera del coche. Pero les ignoro y sigo besándole, disfrutando de tener sus labios contra los míos.

''Mm, sabes a melocotón,'' dice, lamiendo mi labio.

Aspiro el aroma que emana su colonia y suspiro. ''Hemos tomado algunos chupitos.''

''¿Ya habéis empezado? Tío, vais a acabar desfasados esta noche.'' Se ríe.

Sacudo la cabeza con vigor. ''Ni hablar. Yo no. Voy a comportarme totalmente.''

''Ya veremos,'' bromea.

Al llegar a su casa, Ranma me coge de la mano al salir del coche y me guía por la casa, directamente a la sala de estar. Ryoga está sentado en uno de los sofás con su pelo peinado hacia atrás, y lleva una camiseta de manga corta que casi no puede contener sus músculos. Cuando Ukyo le ve, instantáneamente salta sobre él y comienzan a liarse delante de todo el mundo. Uno de los chicos sentado junto a él se levanta y se sienta en un asiento vacío, lejos de ellos.

''Supongo que no somos los únicos tortolitos,'' me susurra Ranma en el oído.

Me giro y le doy un beso rápido en los labios. Vamos a sentarnos en un sofá vacío y mientras Ranma habla con Ryoga y Ukyo, yo hablo con Takeo.

Mientras estoy junto a Ranma con su mano sobre mi muslo, un destello plateado capta mi atención. Chloe.

Increíble, justo quien no quería ver hoy.

Se adentra en la habitación con confianza y sus ojos inmediatamente caen en mi regazo, donde Ranma tiene su mano. Una mueca se forma en su cara, y se sienta en una de las sillas vacías antes de mirarme directamente. Me tenso en mi sitio, sintiéndome incómoda en su presencia. Ranma lo nota y me pesa en la cabeza.

''Ignórala. Sólo está celosa.''

Sí, porque te quiere para ella.

Tras veinte minutos de charla y bebidas, alguien baja un poco la música y propone jugar a algo.

''¿Qué tal, 'Yo nunca'?'' grita Chloe.

Jodidamente perfecto. Ya estoy segura de que voy a odiarlo.

El grupo se muestra de acuerdo y Ryoga empieza el juego.

''Nunca me han arrestado.''

Sorprendentemente, unos cuantos beben de su vaso, incluyendo a Ukyo. La miro de hito en hito y ella simplemente se encoje de hombros. ''Me arrestaron en una protesta hace un par de años. No presentaron cargos ni nada.''

Sacudo mi cabeza y sonrío.

Ukyo es la siguiente, y besa a Ryoga en la mejilla antes de hablar. ''Yo nunca he fingido un orgasmo.''

Algunos chicos gritan y vociferan. Doy un sorbo a mi bebida y Ranma me mira de inmediato. Toso un poco y le acaricio la mano. ''No ha sido contigo, no te preocupes.''

La arruga que se forma en su frente me dice que no está contento de escuchar eso tampoco, pero lo deja pasar y me da un apretón en el muslo.

El juego sigue, y Takeo y yo comentamos lo locos que son algunos de los comentarios. Cada vez que veo que Ranma bebe de su vaso, me doy cuenta de todas las cosas que ha vivido.

La atmósfera se vuelve tensa cuando Chloe abre la boca para criticar lo aburridos que somos todos. Ukyo no para de mirarla como si fuera a tirársele encima de un momento a otro, y durante un instante, temo que lo haga.

Cuando llega el turno de Ranma, junta las palmas de las manos y me rodea con los brazos.

''Yo nunca he puesto patas arriba el mundo de mi novia.''

Mucha gente grita en júbilo y bebe de sus vasos, mientras algunos chocan los cinco entre ellos. Miro a Ranma sorprendida, preguntándome si eso es lo que soy para él. ''¿Novia?''

Él me sostiene una mejilla y se inclina hacia mí. ''Sólo si quieres serlo, nena.''

Asiento feliz y le beso apasionadamente. La habitación irrumpe en gritos y aplausos, y me aparto rápidamente, avergonzada. Ukyo mira en mi dirección y me guiña un ojo.

Tras algunos turnos, llega el momento en que le toca a una chica sentada junto a Chloe. Está a punto de decir su 'yo nunca' cuando Chloe la agarra del hombro y le susurra algo al oído. Puedo adivinar que ese algo va a tener que ver conmigo en cuanto sus ojos brillantes se encuentran con los míos. Un escalofrío me recorre la columna en cuanto la chica la mira y asiente en respuesta a lo que sea que le haya dicho Chloe.

''Yo nunca he hecho un trío con Ranma Saotome.''

A cámara lenta, observo a Chloe mover su vaso a sus labios y dar un enorme sorbo.

En shock, giro mi cabeza hacia Ranma y le veo ahí sentado con una expresión culpable en el rostro. Se me hiela la sangre. El mero pensamiento de pensar en Ranma haciendo un trío con ella hace que se me revuelva el estómago.

Me aparto de él y en seguida me mira con ojos suplicantes. ''Hiciste eso con ella.''

''Por favor, Akane. No quiero hablar de eso, esa mierda fue hace mucho.''

''No me digas.''

''Oh, ¿presiento una pelea?'' canturrea Chloe, feliz.

Ranma la mira con una expresión feroz. ''¡Cierra la boca ahora mismo, Chloe!''

Ella se carcajea, claramente disfrutando de lo que ha causado. ''Lo que te pierdes, Akane. Ranma sabe cómo satisfacer a dos chicas a la vez.'' Me sonríe directamente. ''Pero puedo decir que eres demasiado puritana para llegar hasta eso.''

La habitación se queda en silencio, todos los ojos fijos en nosotras dos. Me siento tan humillada que quiero que la tierra me trague. Algunas risas suenan junto con algunas maldiciones, el shock por lo que acaba de decir. La rabia se apodera de mi y siento la adrenalina en el brazo.

Cruzo la habitación y en cuanto la tengo delante, impulso mi brazo hacia atrás y acto seguido, le doy un puñetazo limpio en la cara.

Chloe cae sonoramente hacia atrás. Oigo los gritos y cómo la gente empieza a ponerse de pie. Voy a dar otro paso en su dirección cuando una mano me agarra del hombro y un brazo me sujeta por la cintura.

Lucho por librarme e ir a por Chloe. Su cara bravucona ya sin rastro de esa valentía mientras se levanta y se sujeta la mejilla con horror. Hago aún más fuerza para que me dejen libre e ir a por ella.

''Deja de revolverte,'' gruñe Ranma en mi oído.

Ni siquiera me he dado cuenta de que él me sostenía. Noto la sangre en las sienes y mi mirada aún está fija en Chloe. No noto mi alrededor. Aflojo el agarre que no me he dado cuenta que ejercía sobre el brazo de Ranma y me fuerzo a mí misma a calmarme.

Cuando me nota menos tensa, consigue sacarme de la sala de estar y me dirige a las escaleras.

Me resisto un poco, pero sus fuertes músculos me mantienen firme mientras sube las escaleras más rápido. Está respirando con fuerza cuando al llegar a su habitación, cierra la puerta con seguro detrás de él y me coloca sobre su cama.