Aterrizaje

- ¿Sakura? – Abrió el intercomunicador sintiendo como el tiempo se le acababa poco a poco. El sudor en su frente escurrió hasta perderse en el uniforme de piloto Inter espacial experto. Ahora con calma se había dado cuenta de la manera en el que Naruto Namikaze se comunicó con ella; por medio del traductor en su oído derecho, el único que servía porque el izquierdo dejo de funcionar meses terrestres atrás – Sakura – Llamó por segunda vez. Las marcas de calor indicaban que todas las mujeres estaban en la habitación de la peli rosa, quizás era la líder del nuevo "sindicato" que formaron en cuanto se notaron que el dinero que poseían era indiferente; en cuestión de riqueza ella poseía mas que cualquier otro Terrano en el espacio exterior – ¿Ves ese temporalizador? – Sabia que ellas no se podían comunicar de regreso, los Saps les quitaron esa opción a los dormitorios desde que los ruegos de un "cargamento" enloquecieron a un piloto cuyos Chips acababan de ser implantados – Cuando llegue a cero seremos atacados, hay un uno porciento de probabilidad de que todos lleguemos a salvo a la superficie de un planeta llamado Valhalla, entonces entenderán que hice todo esto para darles una oportunidad de vivir. He visto los registros de cada una y se porque Temari Sabakuno perdió el material genético del general TOOSK; Ella nunca se alimento con la carne de Saporima, de hecho, no ingirió ningún tipo de proteína. Si tienen una oportunidad de vivir eviten comer carne hasta que expulsen el material genético por su canal reproductor, solo entonces estarán a salvo- Apretó el volante, repasando el plan en su cabeza otra vez – Vayan al sector de descarga, ahí hay una capsula preparada para cada una, es el sector mas seguro de la nave. Esas capsulas están fabricadas con el material mas duro del universo conocido – Ninguna se movió – ¿Qué otra opción hay? No iremos a Saporima, jamás conocerán ese infierno. Si logramos aterrizar en el planeta Valhalla, los Viks tienen la obligación de comunicarse con Terra 64 y las enviaran a casa de nuevo – 251228 no podía mentir, eso era lo que tenia que hacer un planeta cuando una nave no identificada se estrellaba o aterrizaba de emergencia. Aunque dudaba mucho que los Viks quisieran hacer eso- ¡Vayan a las malditas capsulas! – Corto el intercomunicador, esperando pacientemente a que la obedecieran. Pasaron unos buenos diez minutos antes de que la primera se moviera y todas empezaron a seguirla. Encendió las luces manualmente, indicándoles el camino que debían seguir. Solo cuando la ultima de ellas se puso a salvo, presiono el botón de hibernación. Sus ritmos cardiacos disminuyeron indicando el sueño profundo en el que estaban –

-No sabia que las maquinas podían mentir – 251228 se sobresaltó cuando la ronca voz sonó en uno de sus oídos –

- ¿Estas intentando distraerme? – Se levanto y procedió a quitarse la chaqueta del uniforme –

- Me comería un maldito Fuks antes de comunicarme con Terra 64 –

- Yo también – admitió – y ni siquiera conozco a los Fuks – El hombre soltó una carcajada, sorprendiéndola porque parecía sincera –

- ¿Si no eres un robot, que eres? –

- En este momento, un piloto que intenta aterrizar en un planeta enemigo – Hizo una mueca al notar como la sangre en su mano seguía saliendo. Camino hasta la pequeña habitación asignada a los pilotos y la abrió por primera vez –

- Dime tu nombre, lo pondré en la lapida en la que enterraré lo que quede de tu cuerpo – Ella suspiro, rebuscando entre sus cosas hasta dar con unos guantes de cuero. Era lo único que le quedaba de su antigua vida. –

- No poseo un nombre – Se los coloco, eso retendría la hemorragia un poco – Soy solo uno de los tantos objetos que posee el planeta Saporima–

- ¿Eres un numero? –

- Soy menos insignificante que un número, cada número es único; con un valor diferente- Se sentó de nuevo, abrochándose el cinturón – Existen miles, tal vez millones, que son exactamente como yo, que valen lo mismo que yo – Ahora fue el turno de él de suspirar – Me identifico como 251228, pero eso suena… - Pensó en esa palabra – triste – El vikingo no respondió – Escoge un nombre para mi Naruto Namikaze y ponlo en mi lapida, pero antes de eso; saca cada implante que quede en mi cuerpo, no quiero ser enterrada con ellos –

- No recibo ordenes de nadie – Ella sonrió, ajustando la silla en una posición más cómoda – Pero puedo mostrar un poco de misericordia con un enemigo tan insignificante. –

- Gracias – Miró el temporalizador, quedaba menos de tres minutos –

- ¿Si prefieres comerte un Fuks antes de comunicarte con Terra 64, porque le dijiste a las hembras que lo harías en el remoto caso de que logres aterrizar? –

- Dije que los Viks lo harían, no yo – Desactivo el mando mecánico, ahora toda la nave estaba en su entero control – Pero sé que ustedes no se comunicarían con Terra 64, solo lo dije para que se metieran en las malditas capsulas –

- No existe un material indestructible, por eso te llame mentirosa – Ahora fue el turno de ella de soltar una pequeña carcajada –

- ¿Qué me dices del metal Viks – Naruto soltó un gruñido aterrador –

- ¿Qué sabes tu del metal Viks? –

- Si me das otro Kit de ventaja te lo diré –

- Definitivamente no eres un Robot, eso es genial, estoy cansado de cazar naves con pilotos robóticos. Todos tienen las mismas maniobras predecibles de escape –

- ¿Qué dices? – Faltaba muy poco para cruzar el anillo –

-Te daré diez Kit de ventaja si me dices de donde están robando el metal sagrado – Ella tragó saliva –

- ¿Quién hablo de robar? – Sus ojos se fijaron en la barrera de energía. Sabia que no iba a ser pulverizada nada más al entrar porque no llevaba armas en la nave –¿Por qué crees que los Saps instalaron una base tan cerca de Terra 64? ¿Por qué crees que no destruyeron a Terra 64 como lo hicieron con todos los otros planetas? – El carguero tembló cuando la traspaso –

- Todo el mundo sabe que de una sola hembra pueden nacer millones de larvas –

- No es solo por eso – Piloteo en línea recta, no necesitaba malgastar energía en curvas innecesarias, porque solo necesito un vistazo a la ruta que tomaría para memorizarla. – ¿Sabes de que esta echo el centro de Terra 64? – Estaba volando a ciegas; todo el sistema de rastreo había quedado inhabilitado tras arrancar los rastreadores – de metal Viks – Naruto se rio fuertemente, ella ya había gastado unos Kit de distancia, estaba segura –

- ¡Esa si estuvo buena! –

- ¿Cuántos Kit me quedan? –

- ¡jajajajajajaja! – 251228 apretó los dientes – ¿Crees que un metal sagrado se produciría en un planeta tan primitivo? –

- ¿De donde crees que sacaron el material para sus últimas naves? Los gusanos celebraron por todo lo alto cuando lograron traspasar las defensas de un planeta perteneciente al sistema solar k-20 que estaba bajo la protección del planeta Valhalla –

- Eso fue solo suerte, no habíamos visitado ese planeta en muchos ciclos. Los niveles de energía estaban bajos –

-La suerte en la guerra no existe – Miro atentamente, en busca de cualquier nave cercana – ¿Cuántos Kit? –

-Diez – Apretó el volante – Esa es una nave muy vieja, ni siquiera podrás traspasar el escudo de defensa. No tienes ninguna posibilidad –

- ¿Entonces porque sigues intentando distraerme? –

-Más te vale ser un buen entretenimiento –

O-O-O-O-O-O-

Naruto Namikaze, se encuentra en la cabina de Kyubi, una nave espacial de última generación equipada con tecnología más avanzada del universo. Su rostro muestra confianza mientras ve como se aleja a gran velocidad un carguero del planeta Saporima, una nave vieja y rudimentaria pero resistente. Las luces suaves del panel de control iluminan su determinación.

-No te escaparás – Sonrió zorrunamente. Encendiendo los motores. Sabía que necesitaría un par de minutos para alcanzarla, solo quería que 251228 saboreara un poco de esperanza antes de arrebatársela. El radar muestra la posición de la GUSANO-como las llamaba a todo lo que venía de Saporima- alejándose. Naruto ajustó los controles y aumentó la velocidad, esquivando con gracia, solo para mejor entretenimiento, los restos espaciales que se interponían en su camino. Tardo diez segundos en alcanzar la velocidad de la luz, tardaría otros diez antes de duplicarla, pero prefirió dejarla así. De lo contrario todo terminaría muy rápido. Kyubi inicio la persecución casi que, con vida propia, dejando una estela de propulsión – ¿Cómo deseas morir? – Naruto observó con calma a GUSANO mientras evaluaba sus opciones. Sus dedos se deslizan sobre los controles, buscando la mejor estrategia para destruir a su objetivo

-Sin dolor – Sonrió encantado al notar el miedo en el piloto enemigo –

-Vamos a tener que ser creativos en esto- Naruto activó el sistema de seguimiento avanzado de Kyubi, lo que le permitía calcular con precisión las trayectorias de ambas naves -Quien lo diría – Fingió sorpresa en su tono de voz tras descubrir que el misterioso piloto de GUSANO estaba piloteando sin ninguna ruta preestablecida. A pesar de todo el piloto demostraba habilidad y determinación, era algo que respetaría… por ahora. Siguió avanzando sin aumentar la velocidad – Dime la verdad del metal sagrado y tal vez considere darte una pequeña ventaja –

- Se que tu nave puede alcanzar a la mía en cuestión de segundos – El rubio sonrió encantado – El tiempo ahora es insignificante –

- ¿Entonces porque lo intentas? – La sonrisa de Naruto aumento cuando descubrió una pequeña oportunidad. Con un movimiento rápido de los controles, envía el primer disparo de advertencia. Sabía que le daría en un alerón, sin embargo, GUSANO hizo un movimiento extraño y logro esquivarlo sin siquiera haberla rozado – Eres hábil – Reconoció – Veamos como te va con diez más – Naruto disparó una serie de proyectiles no letales, para su sorpresa el pequeño contenedor logro esquivarlo casi sin problemas, solo uno pudo traspasar de extremo a extremo el carguero – ¿Ya te moriste? –

O-O-O-O-O-O-O

251228 escupió sangre, Naruto había disparado once rayos de energía, uno iba casi a la misma velocidad que otro y en la misma dirección; por eso la única forma que encontró para que no destruyera el núcleo de la nave fue permitiendo que este la atravesara por la única ruta segura para todo lo demás; la silla del comando central. No sentía dolor, pero si debilidad. Tenia que aumentar toda su potencia antes de lo previsto si quería que su plan funcionara, únicamente necesitaba aguantar unos kits más.

-Creo que voy a morir desangrada – Le confió – Me diste cerca del corazón –

-Una pena – Se burlo – La próxima vez no fallare – Prometió volviendo a disparar una ráfaga de rayos de energía. Ella permitió que atravesaran la popa de la nave en lugares insignificantes – ¿Dejaras que destruya tu nave? Eso es muy aburrido –

-Volando motor número uno – Presiono uno de los diez botones en su mando –

- ¿Qué demo-? – La comunicación se cortó, debido a que la velocidad a la que iba incrementó en un cien por ciento. Si sus cálculos estaban en lo correcto, necesitaría volar once de sus doce motores para llegar a la barrera del Valhalla. Toda la mierda funcionaria mejor si pudiera estallar todos los motores al mismo tiempo, pero no, los malditos gusanos habían diseñado la nave para destruir en cadena los motores esperando un lapso de tiempo de diez minutos entre cada explosión. – Ma- No se sorprendió al oír la voz del Viks, necesitaba aguantar antes de volar el segundo, por eso no dudo un segundo en ingresar en una zona de oscuridad absoluta en cuanto la vio. Eso solo la desviaría un poco de su trayectoria original –

-Te oyes lejos – Comentó, guiándose mas por instinto que por otra cosa. No podía ver absolutamente nada, solo su reflejo en la panorámica principal de la nave. Conto mentalmente los segundos que faltaban para salir y tomo una decisión arriesgada; bajo la proa al tope y maniobro hasta salir de la penumbra por un costado. Maldijo con impotencia al ver por primera vez la nave nodriza que la estaba persiguiendo, era diez veces más grande que su carguero y no tenía pinta de tener puntos débiles. Estaba ubicada en la salida de la negrura, seguramente esperando a por ella. Apago los motores de golpe, permitiendo que la nave se desplazara solo por inercia; era consciente de que eso la volvía casi invisible. Trago saliva cuando paso justo debajo de ella –

-La perdí Teme, esta en el maldito agujero negro – La voz del Viks llego a su aparato – ¡La destruiré en cuanto salga! Si es que logra salir – 251228 esperó lo suficiente, solo cuando flotó a una buena distancia encendió los motores y voló el segundo - ¿¡que demo-!?- El casco exterior protesto, pero eso no la detuvo, todo lo contrario; maniobro a la máxima velocidad posible hasta que descubrió una segunda negrura –

- ¿Cómo es posible? – Era aun mas grande que la anterior. Frenéticamente encendió lo que quedaba del panel de control y descubrió una enorme mancha negra que rodeaba la galaxia que, a la vez, protegía el planeta Valhalla – Mierda – Sintió el zumbido en su oreja derecha, señal inequívoca de la proximidad del aterrador Viks. Apago los motores e ingreso de nuevo a la negrura –

O-O-O-O-O-O-O-O

Naruto Maldijo en voz alta por enésima vez. Ya habían pasado cerca de dos horas desde que el maldito Kurama permitió el paso de esa cosa justo por debajo de él. Aquello lo haría ver como un tonto delante de todos. Ni hablar del echo de que la muy estúpida ingreso en el agujero de gusano que rodeaba la galaxia Xeon con los motores apagados. Esa era la ruta más rápida para llegar al Valhalla, pero solo los pilotos más experimentados podían salir vivos de allí.

- ¿Qué sucede Dobe? ¿En serio lo perdiste? – La voz de Sasuke lo irritó, sintió deseos de estrangularlo con sus propias manos –

-Kurama permitió que pasaran justo por debajo nuestro'tebayo – Se había instalado en la salida y se mantenía en alerta mirando en todas las direcciones posibles. Los juegos se habían acabado, en cuanto la viera volvería cenizas su nave y recuperaría las capsulas que, según esa mujer, contenían el metal sagrado del Valhala –

- Abre bien los ojos, tu madre se pondrá histérica si un GUSANO aterriza en el Valhalla –

– Sabes que es imposible –

-Dobe, cuando destruyas la nave permíteme ver la capsula 15 personalmente –

- ¿La 15? –

-Si, tengo un presentimiento extraño con ese número –

O-O-O-O-O-O

251228 ingresó al interior de la nave de nuevo. Había salido para preparar su ultima carta y verificar el estado de la proa en el casco exterior. Estaban en un agujero negro, le había oído decir al Viks. Sabia que su arriesgado plan no funcionaria dos veces, tal vez hubiera cientos de naves esperando a que ella saliera para pulverizarla, sin embargo, valía la pena intentarlo. Miró la herida en su pecho. Todavía goteaba sangre fresca, probablemente le quedaba una hora mas antes de desvanecerse por la perdida de sangre, pero necesitaba más. Miro el catéter perdido en el piso y tuvo una idea, se puso de pie en la silla y golpeo el techo de la nave hasta que el compartimiento que guardaba la medicina salió. Cocaína, la necesitaba. El polvo blanco en el primer compartimiento la hizo sonreír. Extendió la mano y lo abrazo en su pecho tras lograr sacarlo del sistema que la convertía de polvo en estado liquido que se inyectaba en su cuerpo cada vez que se pasaba con el OxyContin. Puso una línea cerca del destruido tablero y se quito parcialmente el traje espacial. Cuando ingreso en su sistema todo su cuerpo se puso en alerta, si antes tenia dudas ahora todo le parecía insignificante si con eso podía tener la tan ansiada libertad. Estaba a un Kit de distancia de la salida y aún tenía dos motores más. Se amarro los cinturones de seguridad y encendió de nuevo la nave.

-Hagámoslo –

-O-O-O-O-O-O-O

-Probablemente está muerta – Naruto miro en la pantalla a Shikamaru – ¿Qué posibilidades hay de que un piloto de mierda logre encontrar la salida de ese agujero? – Deposito en la cuenta conjunta una cantidad considerable de Monks – Apuesto a que murió congelada y su cargamento esta en las mismas condiciones – El rubio suspiro, llevaba tres horas esperando en la misma posición. El aburrimiento lo estaba matando –

- Yo digo que se suicido luego de no poder escapar – Chōji le dio un bocado a un bistk que se le antojo de delicioso a Naruto – Apostare doscientos Monks a eso –

- ¿Sasuke? –

- Hmm yo destruiré la nave una vez logre traspasar la barrera protectora – Naruto bufo, pero abrió los ojos sorprendidos por la cantidad que acababa de apostar; eso obligaba a todos los presentes a subir –

- ¿Sai? –

- Aunque Sasuke destruya la nave, parte de ella logrará aterrizar. La piloto vivirá y proveerá al Valhalla del guerrero mas poderoso que el universo haya visto jamás y a su hermana, la hembra más hermosa que derretirá los c-

En ese instante una estela de luz cruzo a toda velocidad por un costado de Kyubi. Como en cámara lenta Naruto logró visualizar a la hembra que piloteaba. Ella también lo miro; su rostro presentaba quemaduras y sus ojos estaban extrañamente rojos alrededor de las pupilas blancas. Antes de que pudiera reaccionar, en una fracción de segundo hizo algo imperdonable; le levanto el dedo medio.

- ¿Esa es? – Corto toda comunicación. Encendió la nave, y la puso en marcha a toda velocidad, en menos de un parpadeo estuvo en frente de ella; sonrió con maldad, terminaría chocando y destruyéndose –

- ¡¿Qué mierda?! – ¡Logro esquivarlo! ¿Pero cómo? Era imposible rodear una nave tan grande con tan poca distancia –

- ¡Jajajajajajajajaja! – La risa maniaca se escucho en la cabina – ¡Dispara Hijo de perra! ¡Dispara! –

- ¡Maldita sea! – Incrédulo vio como la nave se perdía de vista, miro el radar y se dio cuenta de que GUSANO estaba más cerca de lo que cualquier otra nave enemiga hubiera llegado a estar. Maldijo para sus adentros, tendría que rendir explicaciones después, pero lo importante ahora era detenerla, dudo un segundo, antes de disparar un rayo perseguidor – Fue un placer conocerte 251228 –

O-O-O-O-O-O-O-O

Sus ojos aletearon por abrirse. El silencio del espacio infinito le parecía aterrador, fue una suerte tener puesto el traje espacial porque gran parte de la cabina estaba destruida. Sabia que el frio del espacio la congelaría en cuestión de minutos, sin embargo, eso no fue lo que la dejo sin aliento; delante de ella estaba el planeta más impresionante del universo; era veinte veces mas grande que Terra 64 e infinitamente mas hermoso. Logro levantar la cabeza, a estas alturas era imposible saber si las mujeres estaban con vida, rogaba porque así fuera. Tenia algunos trozos de nave atravesando su traje, su cuerpo no resistiría mucho más. Estaba a punto de cerrar sus ojos para siempre cuando de la nada apareció la nave del maldito Viks, a unos cuantos metros de distancia. Miro el ultimo botón por apretar.

-Hey… - Murmuró una vez más – Lo lamento… por todo –

- Si tu carga sobrevivió trataremos de recuperarla de devolvérsela a los Saps –

-Viks mentiroso – Una carcajada ronca resonó en su oído– Tu… nave… ¿Vale mucho? –

- Su valor es incalculable –

- Mierda – Vomito un poco de sangre – Entonces… realmente… lo… siento – y oprimió el ultimo botón –

O-O-O-O-O-O

Naruto no tuvo tiempo de nada. La pequeña nave salió disparada hacia adelante con una potencia nunca antes vista, estrellándose en su costado. Creyó que se destruiría nada mas al tocarlo, pero no paso; quedo enganchada y empezó a mover a Kyubi hacia la barrera protectora. Era un punto ciego de donde estaba enganchada así que deshacerse de ella pulverizándola no era una opción. Mascullo una maldición, intento encender sus motores, pero fue demasiado tarde; la barrera fue abriéndose lentamente al sentir la cercanía de Kyubi. Puso en marcha los propulsores, sin embargo, de la nada su nave salió volando diez Kit de distancia.

Ante la mirada impotente de Naruto, una nave Gusano estaba atravesando la barrera impenetrable milenaria de los Viks.

O-O-O-O-O-O-O-O

El traje a penas la protegió de traspasar la atmosfera. La parte que quedaba del casco termino de desprenderse y lo único que impedía que saliera desprendida era el volante que lentamente se derretía en sus manos. Una brisa, la mas fresca que hubiera sentido, golpeo sus sentidos y alivio un poco la angustia que sentía en esos momentos por no poder mover la parte inferior de su cuerpo. Miro la inmensidad del mar azul que parecía extenderse hasta el infinito, haciendo acopio de sus ultimas fuerzas se enderezo y e intento maniobrar lo que quedaba de su carguero. Cuando logro enderezarlo, suspiró. Por suerte el planeta era lo suficientemente grande para no estrellarse de lleno contra la superficie, a la velocidad a la que iban seria un milagro si quedaba alguna parte buena que se pudiera reutilizar.

- ¿Cómo lograste pasar? – Esa no era la voz de Naruto. Era una voz siniestra –

- Naruto… me… ayudo –

- Es un idiota, pero no llegaras muy lejos – Ella era consciente de eso; miro el mar por ultima vez. Saboreo la libertad por unos breves instantes –

-Dispara a la cabina… déjalas… vivir – Una nave negra se atravesó en su trayectoria. Tenia sus armas cargadas y apuntaban directamente hacia su persona –

- ¿Últimas palabras? –

-Saluda… a Naruto… de mi parte –

- Detente pequeño Sasuke – Una segunda voz femenina sonó en su oído. De inmediato los proyectiles dejaron de parpadear – Captura la nave antes de que se estrelle y termine de destruir al único ser capaz de hacer quedar como idiota a nuestro mejor guerrero te-ba-ne~

- ¿Esas son sus órdenes? –

-Si – Ella espero, el tal Sasuke estaba distraído, una nube de gravedad cero salió desde un compartimiento. 251228 se quitó el casco protector y, antes de que pudieran capturarla, dejo caer el ancla. Aquello hizo que la nave se precipitara al piso a una gran velocidad – jajajajaja, esto es extremadamente bueno – Ahora que sabia que tenia una ventaja desprendió el ancla para que no la arrastrara al fondo del mar – ¡No la lastimes pequeño Sasuke! –

-Voy… aterrizar – Le juró a la nueva voz –

-Sobre mi cadáver dattebayo – Miro hacia el cielo y no le sorprendió ver la monstruosa nave de Naruto prácticamente sobre ella –

- ¡Detente Naruto! ¡Es una orden directa! –

- ¡Es un GUSANO! –

- ¿Y que con eso Dattebane? Entro en nuestro planeta, te hizo quedar como un tonto. Un poco de humildad no te sienta mal –

- ¡Madre! –

- ¡He dicho! – 251228 no sabia lo que estaba pasando, solo aprovecho la oportunidad para seguir planeando en busca de tierra firme – ¿Pequeño Sasuke? –

-Hmm-

- Ayúdala a llegar a tierra firme, ya que parece tan empeñada en hacerlo –

-Está bien, pero desde ya reclamo lo que sea que venga en la capsula número quince – Impotentemente noto como la nave negra se engancho de lo que quedaba de la proa. – Ese numero me persigue desde hace días –

- ¿Cómo te llamas? – Miro al cielo notando como Naruto la seguía de cerca –

- No tengo un nombre – Respondió luego de varios segundos –

-Eso es triste –

- Lo… se – Luego de unos buenos diez minutos de vuelo sus ojos empezaron a cerrarse. Probablemente debido a la perdida de sangre, intento mover los pies varias veces sin lograr conseguirlo. Lentamente iba perdiendo el conocimiento –

- ¡Puedes llevarte a esta! – Una imagen de un hombre violento y borracho llego a su mente. Ella lo miraba desde abajo, temerosa porque la sujetaba del brazo zarandeándola con mucha fuerza – ¡Es la inútil de la familia! ¡Llévatela y no la regreses nunca! – sus pies se movieron en el aire cuando fue tomada por una figura negra y aterradora – ¡¿Me oíste?! ¡No regreses nunca! –

-Tus implantes fueron colocados con éxito – La imagen había cambiado, ahora estaba en la sala de operaciones del planeta Saporima. Su pequeño cuerpo ya no respondía y solo podía sentir una penumbra que le inundaba todos y cada uno de sus sentidos – Ya no eres xxxx, ahora eres la unidad 251228, propiedad de la Gran Unión Interplanetaria. Vivirás para servir a la unión ¿Te quedó claro? – Ella cerro intento guardar silencio, sin embargo, su boca se abrió por si sola –

- Me quedó claro, poderoso comandante TOOTSK –

-Bien – Una sonrisa macabra se dibujo en el rostro que permanecía oscuro en sus recuerdos –

- ¿Ya te moriste? – Su boca estaba muy débil para responder a la provocación de Naruto – Es tu ultima prueba, Sasuke libero tu nave para que llegue suavemente a las orillas de la playa Guld. – Sus ojos no respondieron, simplemente permanecieron cerrados. –¡Si te atreves a morir ahora te matare con mis propias manos! – Eso no tenía sentido, intento decírselo, pero no lo consiguió – ¿Me oíste bruja? ¡Eres mía, para matar! ¡No te atrevas a morir! – Una pequeña explosión en la parte de atrás de la nave hizo que todo se volviera negro –

-Es… toy… tan… can…sa…da –

Y fue todo lo que supo del mundo antes de perderse en la penumbra eterna.

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

¿Y esta rosa?

Jajajaja ¿que esta pasandaaaa? ¿De donde viene tanta inspiración?

¡Gracias por leer este fic y darle tanto amor! De verdad que no me lo esperaba, los amo un montón.

Estoy intentando hacer los capítulos de por lo menos 4000 palabras cada uno para no agobiarme y quedarme estancada. No prometo nada, pero daré mi máximo esfuerzo para traerlos como pan caliente todos los días.

Hubo dos personas que casi que adivinaron el numero de Hinata, adivinaron la parte final pero no el 25.