Advertencia: Esta historia está enfocada a un tipo de publico en especifico. Si no te gusta escenas de sexo o algún tema controversial que esta historia pudiera contener, favor de abstenerse de leerla. Gracias.
El trabajo de Run
Por TomasAlpha98
Capitulo 1: Siempre leer las letras pequeñas.
—Tienes un buen perfil —dijo un hombre revisando las imágenes de la Idol Run. El hombre se fascinó por la belleza de la muchacha—. Serias perfecta para el papel. Solo firma este contrato y empezarás a trabajar como actriz para esta productora.
El hombre sacaba una documentación que reglamentaba los términos y condiciones para el trabajo. Run, una chica de cabello largo y color verde menta, se emocionó y firmó el contrato sin leer a detalle la naturaleza del proyecto de audio-visión.
Run estaba buscando más trabajos de interprete para nutrir su carrera como Idol en japón y así impresionar a un chico del cual ella estaba enamorada. El nombre del muchacho era Yuuki Rito.
Meses más tarde después de haber firmado, Run es citada a unos estudios de grabación para conocer al director del largometraje con el cual iba a trabajar. Iban a discutir y designar el papel y guion de la Idol, sin embargo, una amarga sorpresa la conmocionaría.
—¡Que! —dijo roja a más no poder y cubriéndose inconscientemente su busto y parte intima de forma sutil— ¡Deben estar bromeando! ¡No hay forma en que yo tenga sexo mientras me graban!
—Señorita —dijo el director fumando un cigarillo que tuvo que quitárselo para ser lo más claro posible—. En el contrato decía que era una película pornografía, una película para adultos.
—Pero… —dijo Run oponiéndose, pero no quería excusarse diciendo que no había leído el contrato, pero el director lo sospechó.
—¿No lo leíste, verdad? Que remedio —dijo mientras pensaba la manera exacta para plantearle la situación— Estamos rentando este estudio a sabiendas que usted aceptó el trabajo, si te niegas, habremos venido en vano. Ya sabes, trayendo todo el equipo y el material para que al final la actriz principal se retracte. A los directivos no les gustará escucharlo y puede que a modo de castigo decidan hundir su carrera.
—Es que usted no entiende, es que yo... estaba tan emocionada de conseguir más trabajo para ser más popular y así gustarle a un amigo —dijo Run alterada por que no quería tener relaciones sexuales con nadie a excepción de Rito—. Estoy reservando mi virginidad solo para él…
—Que dilema —se expresó el director. En su carrera ha visto varias cosas y ha vivido varias anécdotas y empatizó con Run—. Yo igual había firmado para un papel, bueno, en este caso sabía que se trataba para adultos y por no leer el maldito contrato terminé en un rodaje con una doominatrix. Ya te imaginarás que genero porno se trataba, el caso es que el contrato te tiene que respetar como persona, "en teoría".
Run escuchó al director, en un inicio no le importaba la vida de ese sujeto, solo quería irse y pretender que no había cometido semejante estupidez. Pero comprendió que eso sería un problema legal, cosa que aprendió de su amiga y mentora Kyoko. El director siguió hablando:
—Voy a pedir una copia del contrato. Mientras quiero que te comuniques con ese amigo y dile que si está interesado en ganar algo de dinero extra —dijo el director intentando ayudar a Run. Aquella frase contenía la solución que Run necesitaba y entendió lo que el director quiso decir en realidad, a lo cual ella respondió:
—¿¡En serio?! ¡¿Puede integrar a Rito en la película?! —exclamó impresionada Run puesto que no se esperaba que el director ideara un posible plan para compensar el descuido de ella—. Pero… ¿por qué lo hace? ¿Por que hace esto por mi?
—Este negocio puede ser muy cruel y despiadado. Muchas mujeres terminan en la mierda si no logran el éxito —dijo con melanconia mientras en sus vagos recuerdos se mostraban pocas actrices con las cuales ha compaginado—. Lo bueno de ser el director de una productora barata es que puedo hacer los cambios que me plazca.
En otro lugar, se encontraba un chico de cabello marrón quien estaba cómodamente sentado en la sala de su casa viendo la televisión. Cuando de repente se escucha su celular y decide atenderlo.
—Habla Rito —dijo contestando la llamada. Aquello alegraría a la persona detrás del altavoz.
—Rito, soy yo, Run. Te hablo para que vengas a realizar una película conmigo —explicó Run omitiendo varios detalles y eso hizo que Rito se confundiera por la falta de información.
—Eso es tan repentino, Run —dijo mientras veía la televisión—. No se actuar y honestamente prefiero ver la televisión en lugar de aparecer en ella.
—Pero... —dijo Run oponiéndose a la idea de Rito de no ayudarla, pero Rito es claro con su postura.
—Lo siento, no puedo hacerlo...
—¡Me van a violar si no aceptas! —explotó Run en desesperación y tristeza. Incluso algo de llanto nació en sus ojos y quebrantó un poco su voz. Rito se sorprendió por lo que escuchó y dio una solución natural y de sentido común.
—¡Entonces renuncia!—dijo con exaltación por lo preocupado que estaba. No podía creer lo que decía Run, pero con lo poco que ha escuchado se estaba haciendo ideas que pudiera ser que estuviera en lo cierto o, por lo contrario, equivocado.
—¡No puedo! —dijo elevando un poco más su voz para luego atenuarla en lo siguiente—: Firmé un contrato y si me retracto podrían acabar con mi carrera. Por favor, Rito, ayúdame y acepta el papel.
—Espera... —dijo Rito percatándose del tipo de película de la cual Run hablaba— ¿No estarás insinuando que se trata de una película para...?
—Si... es de ese tipo de películas —dijo Run sonrojada y avergonzada mientras movía su cuerpo juguetonamente para distraerse de lo avergonzada que estaba.
—Dime donde es y veré si te puedo sacar de esta —dijo Rito sin acceder a la petición original de Run. Ahora que Rito sabía lo de la película simplemente no queria participar, ya que él pensaba que se viralizaría y se expondría. No solo él, sino que tambien Run, sus vidas personales se verían comprometidas por ese asunto y más si tenemos en cuenta de que a Rito le gustaba Sairenji y Lala. ¿Que pensarían ellas si es que descubrieran aquella película por casualidad?
Regresando con el director de la película, estaba hablando por teléfono con el representante con el cual Run había firmado el contrato.
—Vaya, así que conseguiste a alguien buena —dijo el director fumando otro cigarrillo, le gustaba fumar casi tanto como atleta al ejercicio—. Lo suficientemente buena para poder engañarla, ¿no?
—No me cuestiones —dijo el representante—. Cuando me dijo esa idiotez de que solo quería impresionar a un chico, supe de inmediato que era virgen. Podemos hacer dinero y del bueno.
—Claro —dijo sarcásticamente el director— todas nuestras actrices son "vírgenes", ¿cual sería la diferencia? "Estudiante virgen es follada sin piedad", "Por usar falda corta se la cogen intensamente". Todo nuestro contenido es genérico, no hace falta conseguir "vírgenes" reales.
—Tal vez no, pero piensa en su carrera. Contenido exclusivo de su propio cuerpo, no cualquiera lo puede ver, ni siquiera tener. Esa zorra siendo penetrada y suplicando para que el hombre se detenga. ¿A poco no le daría un toque más realista?
—Y por esa razón no eres director —rió satisfactoriamente el fumador por la broma que había hecho al señor rubio con el que hablaba.
—A la mierda contigo —dijo molesto por que no le pareció divertido, pero no era de esperarse. Conocía el sentido del humor de su socio de negocios.
—En una cosa tienes razón —dijo el director con un tono agrio—. Podemos generar jugosas ganancias, pero solo si se hace bien.
—¿Y que piensas hacer? —dijo el hombre de traje magenta ya un poco harto por tener que lidiar con el director.
—Cambiar las cosas, ¿en serio dejaría a una virgen en manos de unos imbéciles? —se refirió en un sentido general, tal vez en actores o escritores del cine pornográfico.
—Tu eres el director Sr. Presuntuoso —dijo el representante ya cansado por la conversación—. Haz lo que tienes que hacer y más te vale romper con mis expectativas y darme mi respectiva comisión.
Con esas ultimas palabras se finalizó la conversación. En ese momento llega una asistente quien le avisa de la llegada de Run con su amigo. El director sabía muy bien que solo tenia una oportunidad, así que no lo debía aprovechar. Rito también tenía esa sola oportunidad. Tal vez ellos no lo sabían, pero ambos querían objetivos opuestos. El director con toda la maña que su larga carrera le ha enseñado habló primero:
—Ya sé por que has venido y déjame decirte que estaré encantado de aceptar —Rito escuchó atentamente y esto en parte se lo esperaba. Pensó que el director se refería a que él también estaría interesado en participar en el rodaje, pero no podría estar más equivocado. Antes de que Rito hablara, el director continuó—: Gustosamente dejaré que Run no participe, si ella no quiere.
—No voy a... —tanto Run como Rito quedaron sorprendidos. No esperaban que fuera así de sencillo y se limitaron a responder con una pregunta—: ¿En serio?
—Hablo en serio... —dijo el director sonrientemente. Parecía que Run y Rito se habían librado del problema—... Solo si me concesionan los cientos de miles de dolares que el rodaje pudo haber generado para cubrir los gastos; el tiempo perdido; y por ultimo, pero no menos importante, la comisión de un avaricioso representante.
—¡¿Que?! —exclamaron los dos jóvenes— No tenemos tanto dinero.
—Bienvenidos al mundo real —dijo el director volviendo a sonar agrio como limón podrido—. Un lugar donde te responsabilizas por tus errores, ¿verdad, Run?
La mencionada solo tragó saliva y Rito se quedó sin palabras. ¿En verdad este director era así de desgraciado? Antes de que Rito o Run pudieran hacer o decir algo, el director volvió a intervenir:
—Supongo que ya lo has comprendido... pero antes dime tu nombre —dijo el director pidiendo el nombre del chico
—Soy Rito... —dijo débilmente y con desconfianza. No le estaba cayendo bien el hombre.
—Muy bien. Rito. Entonces responde: ¿Ayudarás a tu amiga. Si o no? —dijo con firmeza dando a entender que no estaba jugando. La seriedad se le podía ver en los ojos.
—Si la ayudaré, pero no voy a parti... —dijo intentado oponerse a la idea de trabajar en lo que él pensaba, pero nuevamente fue interceptado por las palabras del director.
—No, no, no. —dijo mientras con su mano derecha movia su dedo indice en direcciones opuestas, casi como en sincronía con los múltiple "no" y volvió a repetir con más crueldad—: ¿Si o no? Dije.
En aquel momento Rito se sintió acorralado por aquel hombre. Miró a Run quien se hundía lentamente en la desesperación, ese rostro aterrado no era algo muy común en ella. Rito recordaba las veces en que ella era feliz o que su alegría de solo verlo era la belleza que la caracterizaba. Sin embargo, la Run que tenía en frente denotaba debilidad a la espera de la respuesta de su querido Rito.
Fin del capitulo.
