DISCLAIMER: Contiene algo de lenguaje soez y vulgar junto a descripciones gráficas de actos sexuales rankane f/f (MujerXMujer)

No es necesario leer la primera versión que escribí de "Fantasías Adolescentes" para entender este ONE-SHOT, al contrario. Prefiero que si van a leer uno de los dos que sea este pero eso está, por supuesto, a discreción del lector. Considerenlo una carta de amor a los que me apoyaron en ese primer fic y a este hermoso ship "Rankane" que me motiva a escribir.

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FANTASÍAS ADOLESCENTES

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Imagínate ser Ranko Saotome.

Imagina tener que estar tan mal de la cabeza y tan loca por ganar hasta el punto en que una vez que observas a la chica que te gusta darse un beso con el que es tu hermano decides tomar tu sanidad y tirarla por la ventana junto con cualquier ápice de respeto que aún te queda.

"¡No estoy loca! Maldición, lo hago por ella." Era lo que me repetía a mi misma mientras vigilaba la casa de Akane encima del árbol afuera de su habitación.

¿Cuánto puede tardar una chica en cenar? Aparentemente más de 1 hora, pensé mientras veía que el reloj que tenía en mi muñeca ya marcaba las 9.

Poco después de preguntarme si valdría la pena irme vi la luz de su habitación prenderse.

Parte de mi quería ir directo a su habitación. Ella preguntaría "¿qué mierda?" Yo la besaría y terminaríamos haciéndolo contra su escritorio. Y aunque mi plan no estaba muy alejado de eso, sí sabía que esperar un poco haría que todo se sintiera más natural, al final no era como que quisiera secuestrarla o hacer nada que no rogara porque le hiciera. Sonreí recordando mi mochila y lo que traía conmigo.

Unos minutos pasaron y escuché un suspiro. "Ranma…" decía este.

¡Maldita!

Se podría decir que me había vuelto mejor en reconocer mis "sentimientos" y eso ahí mismo eran celos, celos que me hacían arder. Quería demasiado a Akane, necesitaba que fuera mi nombre el que suspira esta noche. No soportaba más.

Dentro de la habitación se encontraba Akane en su escritorio, decir que se sorprendió al escuchar mis golpes en la ventana al frente suyo sería decir poco.

Pasado ese susto inicial decidió mover las cortinas y ver qué de mí se trataba.

—... ¿Ranko? ¿Qué haces aquí? — Trate de hacerme escuchar, sin mucho resultado pero ella pareció captar lo que le trataba de comunicar. —Oh, por supuesto, pasa.

—Gracias

Ahora que me podía ver mejor, Akane se dio cuenta de un detalle —Oh, Ranko, ¡Tu cabello!

Dejé la mochila que traía conmigo encima de su cama. —¿Recién te das cuenta?.. Creí que necesitaba un cambió.

Akane miraba mi pelo, ahora completamente rojo, como si de una transformación completa se tratara.

—¿Qué? ¿Nunca has visto a alguien con el pelo teñido?

—Oh, lo siento, es que se te ve demasiado bien. ¿Te lo hiciste tú misma? — dijo mientras se acercaba para acariciarlo, una muestra de confianza que para nada me desagradó.

—Si, en el baño. Solo yo, decolorante, tinte y mucho papel aluminio. — Ambas soltamos una risa.

—La señora Nodoka no va a estar nada feliz contigo. — dijo Akane aún con la sonrisa en su rostro, ella siempre está ahí para apoyarme en mis tanto buenas como impulsivas decisiones. —Y bueno, ¿qué haces aquí? ¿No deberías estar en tu casa?

—Oh… El viejo y yo nos peleamos. — le dije, odiaba tener que mentirle sobre algo así.

—Oh, lo siento, yo no sabía.

—Está todo bien, no te preocupes. — dije soltando una risita nerviosa —¿Oye?

Akane se sentó encima del borde de su cama, con sus manos sujetándolo respondió —¿Si? —

Ahí fue cuando recién me di cuenta de lo apetecible que se veía mi amiga. Estaba en su pijama sin embargo el diseño de patitos no estaba por ningún lado. En su lugar lucía un clásico short rosado y una "polera" de tirantes del mismo color. El estampado de fresas que usaba no bastaba para distraerme de sus tetas libres de cualquier sostén.

Por más que le ofenda, amo molestar a mi amiga con que no necesita usar uno, con que "ni que tuvieras algo que sostener" pero ahora que la veía así sentía como que sería apropiado tragarme mis palabras. No sólo estaba segura de que se transparentaría perfectamente pero de qué ni sería necesario quitársela para dejar sus pechos a mi disposición.

Se veía tan linda, sin duda. Cualquier hombre de Furinkan mataría por una foto de Akane en esa posición, tan indefensa e inocente en su aniñado pijama, viendo hacia arriba con sus grandes ojos esperando por respuesta.

Sin embargo estaba decidida a hacerla ver aún mejor.

—Lindo pijama, ¿lo elegiste tú?

—Me lo regaló mi hermana, el que tenía se arruinó. — dijo, era claro que no estaba muy feliz con el hecho. Había tenido ese pijama desde antes de que nos conociéramos y no la había visto con ningún otro desde entonces. Sabía lo mucho que a Akane le gustaba aferrarse a recuerdos materiales como ropa o juguetes a medida que crecía así que esto no resultó como una gran sorpresa. —Fresas, ¿te gustan Ranko? —

—Te quedan bien…

Nos miramos unos segundos antes de que ella hablara.

—Y bueno, ¿qué me querías decir?

—Oh, sí. Te quería preguntar si me podía quedar a dormir aquí. Realmente no quiero volver hasta mañana.

—Oh claro, mi papá se fue y mi hermana

se quedó con Tatewaki. Te puedes quedar en su habitación, estoy segura de que no tendrá problemas.

—No, gracias. Me gustaría más quedarme contigo.

—Genial, será como una pijamada.

Que inocente era Akane, y debía admitir que ahí mi cobardía se quiso hacer presente. Si no fuera por lo testarudo que puede llegar a ser un Saotome cuando se le atraviesa una idea, probablemente hubiese desistido. ¡Pero era demasiado desistir!

¿Cuántas veces me había parado a mi misma antes de "cometer una estupidez" con respecto a Akane? ¿Cuántos besos le pude haber robado si no fuera por mi miedo al rechazo? Era ridículo y si eso no paró a mi hermano menos me pararía a mi. Estaba harta de estar detrás de él en todo, ¿Pero robar a Akane? No dejaría que eso pasará…

Se preparó mentalmente para lo que estaba a punto de decir.

—Akane. ¿Tú no me dejarías, cierto?

—¿Qué?

—Digo, cuando llegue a Furinkan con mi familia fuiste tú quien me recibió, quien me dió una sonrisa y me invitó al gimnasio a entrenar.

—Sí y fue la mejor decisión que pude tomar. — De inmediato me dedicó esa sonrisa que apagaba todos mis sentidos. —Yo nunca te dejaría porque sí. Eres muy importante para mí y lo sabes.

«Akane, eres tan linda.»

—Yo tampoco. Te quiero demasiado.

—Yo igual, eres mi mejor amiga. — Y puso sus brazos alrededor de mi cuello en un abrazo que casi me saca de cualquier quicio.

Me fue imposible no devolverle el abrazo pero nos separé y tomé su cara entre mis manos.

—Akane, no creo que hayas entendido. Te necesito.

—¿Me necesitas? Ranko… Si está es una de tus bromas te juro que-

—Me gustas. — dije usando todo mi coraje, sin nada que perder ahora, continúe. — Estoy harta de que pretendamos que no hay nada entre nosotras, nuestra relación, por lo menos de mi parte, va más allá que una amistad, Akane y lo sabes.

Me miró con esa mezcla de incredulidad y temor. Eso era lo que le temía pero no tenía pensado irme hacia atrás.

—Estas actuando muy extraño, déjame llamo a alguien…

Hubiese preferido que me golpeara, me llamará pervertida y que llorará… ¿Pero que no me creyera?

—Eres tan cruel Akane. ¡Por supuesto que actuó extraño! ¡Te ví con mi hermano!

—¿Qué? — Me miraba sin creer lo que le decía, pero no estaba loca y se lo dejaría claro.

—¡Los vi besarse, lo ví!

—¿Qué? ¿Así qué de esto se trata? ¿Es tu manera de tomar venganza contra mí o qué?

—¡No! Escucha, sé que soy terrible con las palabras pero si me dejaras explicarte…

—¿De qué estás hablando-

Y la besé, nuestro primer beso real si no cuentas aquella vez en la obra de teatro. Sus labios eran tan suaves y femeninos pero se notaba que no sabía si o como responder.

Trate de transmitirle toda la pasión que yo sentía por ella, y cuando me correspondió de vuelta de forma tímida me sentí morir.

Nos separamos por aire y le dije —Prefiero no hablar, sabes que apesto en eso. ¿Por qué no mejor no dejas que te muestre?

—Ranko… yo nunca espere que-

—Shh, no es necesario que me des una respuesta ahora. — y nos tire sobre la cama. —Solo déjame quererte, aunque sea por esta noche.

Y volví a presionar nuestros labios juntos, era tan femenino sentir sus pechos debajo de los míos, su respiración entre beso y beso y nuestra desesperación mutua por la otra era algo que nunca olvidaré.

Sin embargo no estaba ahí solo para besarla, necesitaba mostrarle todo lo que su dulzura me hacía sentir.

Rápidamente descendí mis besos por su cuello, succionando y lamiendo toda la piel a mi disposición, siendo compensada por los eróticos suspiros que salían de su boca. Sin embargo cuando quise llegar al inicio de sus pechos Akane me paró.

—Oh, Ranko… esto no está bien, no es correcto. — ¿Enserio pensaba eso? Porque estoy segura que cuando gemía debajo de mí se sentía más que correcto.

Le di una sonrisa de lado. —¿Estás diciendo que no te gusta? Porque si estás disfrutando aunque sea una fracción de lo que yo lo hago, eso sería una mentira.

Era obvio para las dos que cualquier otra respuesta sería una vergonzosa mentira así que Akane trato de esquivarlo lo mejor que pudo. —Pero, ¡nosotras! ¡Somos las dos chicas!

—Lo sé. — planteé un beso sobre su mejilla. —Llámame pervertida pero no lo preferiría de cualquier otra forma.

Y eso pareció sorprenderla pero de ahí en adelante no puso ni una oposición similar.

Seguí con mi labor de mimar su cuerpo. Use mis manos para sujetarla de la cadera tanto como de su trasero, mientras con mi boca continuaba en su pecho. Decir que estaba excitada sería poco, Akane no se callaba, por Dios, si pudiera me quedaría sorda con tal de que sus gimoteos sean lo último que escuche…

Creí que era un tiempo adecuado y tome su polera de unos de los bordes. La miré hacia arriba pidiendo su permiso a lo que ella respondió con una sonrisa, asintiendo frenéticamente a medida que yo bajaba ese top solo lo suficiente como para dejar sus senos totalmente expuestos

Era preciosa, ¿recuerdan lo de tragarme mis palabras? Eso cobraba un nuevo significado completamente, no es que yo nunca hubiera visto un par de tetas antes, pero ahora mismo era como si ese fuera el caso. Eran un hermoso par, sin duda, sus pezones rosados estaban ahí, suplicando algo de mi atención.

Ella estaba suplicando por ello y no le iba a dar menos. Saque la mano que mantenía en su cadera para amasar su pecho a gusto, usando esa mano para ayudarme a lamerlo. ¿Ella? Ninguna queja de su parte. Solo un gemido reflejando el placer que sentía mientras jugaba con ella. Estaba esquivando chupar el pezón completamente a propósito y ella pareció darse cuenta

—Mghj, ¿Ranko?

—¿Sí, Akane?

—¿Podrías… podrías… tú sabes?

—Vamos Akane, solo dilo. ¿Quieres que te chupe?

—Ranko, vamos…

—Vamos, solo dilo y lo haré. — le di una media sonrisa al ver como la duda pasaba por su mente.

—Todo esto te gusta, ¿no es así?

—¿A ti no? La perfecta Akane Tendo, suplicando porque su mejor amiga la tomé y la-

—¡Sí! ¿Está bien? No tienes porqué decirlo así, presumida.

—A sus órdenes princesa. — Y junté nuestros labios en un suave beso antes de dedicarme por completo a su duro pezón. Lami, chupe, incluso mordí. Me movía entre ambos pechos mientras la sentía encogerse debajo mío.

Sin dejar mi tarea saque mi otra mano y la deslicé por debajo de su diminuto short, estaba usando ropa interior así que lo aproveche para revisar que tan húmeda mi Akane estaba.

Frote contra su braga y para sorpresa de nadie estaba tan húmeda que se le sentía como una segunda piel. A ella pareció gustarle demasiado porque su mano, que todo este tiempo se encontraba sujetando contra la cama, la utilizó para, de forma torpe, tratar de desatar el nudo de mi pantalón.

Eso me emocionó de sobremanera así que pare lo que estaba haciendo para ayudarla y que comenzará a masturbarme como yo la masturbaba a ella.

Decir que ambas estábamos empapadas no era una exageración, a diferencia de yo que la frotaba contra la tela ella me tocaba directamente, que sus dedos entrarán en mi fue demasiado fácil con todo el líquido presente.

—Mierda, Akane, maldita sea.

—Oh, Ranko…

—¿Te gusta? ¿Te gusta que te acaricien, no es así?

—Oh, sí, Ranko, me encanta…

—Te gustará más cuando te folle con los dedos.

Y con eso dicho saque mi mano de su short para quitarselo, con ropa interior incluida. Una vez con ella desnuda meter dos de mis dedos adentro del empapado coño fue tarea fácil.

La sensación que sentíamos era eléctrica, sobre todo para Akane con su pequeño y bello cuerpo, tan receptivo, tan sensible. Solo quedaba esperar a lo que venía después. Sus gemidos me inspiraron a penetrarla más duro, sentía que mi formación como artista marcial servía más que nunca. Akane arqueo su espalda y empujó sus caderas, estaba al borde del límite y de alguna forma me seguía masturbando, no tan duro ni tan rápido como yo, pero no lo necesitaba.

Cuando sentí que sería adecuado, ósea cuando sentí que Akane estaba cerca del orgasmo, saque mis dedos de su estrecho interior y con esa mano aparte los suyos también, no nos dimos tiempo para confusiones porque ya estábamos besándonos y frotandonos salvajemente contra el coño de la otra.

—Mghj… ah… ah… ¡Ah!, ¡Ah!, ¡Ah, Ranko!!

Sí que Akane gritaba pero en ese momentos era como una bendición de oír, y supongo que desde su punto de vista yo no estaba mucho mejor…

Sentí mi coño siendo empapado por algo más que mis propios jugos, eran los de Akane, ¡Eran los de Akane! Observe su cara con atención, su mueca, su sonrojo, el brillo de sus ojos, toda ella era perfecta y fue esa visión que me acompañó (y aceleró) mi clímax propio, que vino minutos después.

Akane se recostó sobre mi pecho, nuestras respiraciones necesitaban un relajo después de semejante sexo. Yo quería a Akane, la quería mucho. ¿Han tenido esos momentos con alguien especial y en vez de congelarlo solo quieren hacer todo en su poder por repetirlo? Yo me sentía así en cuanto sentí sus delicadas manos rodearme, no veía su rostro pero apostaría a que una sonrisa tan grande como la mía la adornaba.

—Eso fue increíble. — acompañó con una risita. —Siempre quise decir eso.

—Por supuesto que sí.

—¿Qué quieres decir con eso?

—Nada, solo que siempre supe que en el fondo había una Akane ansiosa por ser llenada.

— ¡Maldita!

—¿Qué? ¿Acaso mentí? Apuesto a que si yo fuera un hombre ya estarías rogando por tener una polla en tu interior.

Akane se sonrojó furiosamente, acabába de tener el sexo lésbico de su vida pero hablar de pollas era cruzar una línea. Que suerte que traía algo perfecto para doblegar hasta su último pelo.

—Akane, preciosa.

—¿Sí?

No pude evitar reírme antes de decir — ¿Qué dirías si te tuviera una sorpresa?

—¿Sorpresa? ¿Qué? ¿Me vas a dominar? — ella se rió pero cuando no escucho respuesta me miró confundida. —Acaso… ¿Tú?..

—¡No, tonta! — Me liberé de nuestra cercanía para buscar en mi mochila.

—Oh por dios Ranko, ¿es eso un consolador?

—¿Tú qué crees?

—Bueno, vaya, no creí que las pollas realmente te interesarán, nunca habría imaginado…

—Es para ti tonta, ¿vez? Ni siquiera lo he usado.

Akane se veía abatida, como si no supiera qué responder a continuación, Akane, tenía que entender que mi única intención era hacerla estallar de placer.

Para disipar cualquier duda que tuviera comencé a besarla, lento pero candente, seduciendola a hacer lo que quería.

—Mghj, ¿nunca has usado uno, cierto?

—No creo ni haber visto uno tan de cerca…

Linda. Esa noche iba a hacer mucho más que verlo de cerca. Akane retomó el beso y yo aproveche para restregarle un poco el juguete, no solo en su entrada sino en toda la húmeda vulva.

Acaricie su clítoris con este y ella no pudo evitar que un gemido de puro placer saliera de sus labios.

—¿Lo quieres no? — pregunté encima de sus labios.

—¡Mghj!

—Akane, dime. ¿Lo quieres, no es así?

—¡Ah-ha!

Pues si Akane quería que le insertará la polla que sostenía en las manos en su pequeño coño yo no le iba a dar nada menos.

—Está bien, acuéstate. — Obedeció como un perrito. —Separa las piernas. — dije y ese sonrojó furioso en ella volvió, se notaba cohibida así que decidí jugar a molestarla un poco.

Me la quedé mirando, o más bien me quedé mirando su coño, fijamente, hasta que lo noto.

—Amm… ¿Pasa algo?

— Sí, esperaba que estuvieras más húmeda. — Mentira, pero una mentira divertida por lo menos.

—¿Qué?

Tome el dildo de su sólida base y lo pase lentamente por sus labios vaginales, el sonrojo de Akane de alguna manera incrementó.

Lo subí hasta ponerlo al frente de su cara y la mire a los ojos.

—Lamelo.

—¿Como?

—¿Quieres que lo haga yo por ti, acaso? — los labios de Akane se curvaron en una tímida sonrisa antes de sacar la lengua y empezar a lamer la punta. Amaba ser mujer pero en ese momento deseé ser mía la polla en los labios de ella. Era hipnótico.

En un acto de seducción saque el juguete de su cara y me lo puse dentro de mi boca. Akane veía fijamente la felación captando completamente lo que quería comunicar.

—¿Lista? —Akane solo asintió de forma frenética y pasó a morderse el labio. Más clara no podía ser. Presione la punta del consolador en la entrada de Akane y la presione hacia dentro. La húmeda abertura aceptó el juguete y poco a poco se fue acostumbrando a este. Una vez estaba segura hice uso de la humedad de Akane para deslizarlo de dentro a fuera en penetraciones repetidas.

Me mordí el labio y levanté la mirada para ver la cara de Akane, su sonrojo no había bajado, en ese momento parecía la cara de la excitación.

—No te contengas, quiero escucharte. — le dije con una calma que no sabía que tenía, tal vez era la sensación de control sobre Akane la que mantenía mi cordura. —¿Se siente bien no es así? Dilo.

—Mmgh, ¡es cierto! Se siente… muy bien. — Akane gimió, completamente entregada y se veía en su cara —¡Oh! Ranko… sí, justo ahí… Ranma… Ra-Ranko… Necesito que me follen. ¡Lo necesito!

—¡Mira quien es la pervertida ahora! — reí mientras paraba momentáneamente con las duras penetraciones. —No te preocupes, que ni lo he encendido aún…

—¿Encendido? Que mierd- ¡Ah! — Akane gimió y gritó, pude ver el shock en sus ojos al sentir las duras vibraciones dentro de ella. Estaba que derramaba éxtasis por sus poros, era increíble. —¡¡No me dijiste que era un vibrador!! Oh por dios, Oh Ranko ¡No podría ser mejor!

—Sí, ¡Estás chorreando! — No era una exageración, Akane no podría haber estado más empapada, los jugos salían de su coño como si de una fuente se tratara y yo quería parte del pastel.

Retire el juguete de ella, 'Kane se veía confundida, su lamento cambió por lujuria a medida que me vio empujando el ahora apagado consolador contra mi propia entrada.

Me sentía en el cielo y la mirada fija de Akane no ayudaba mucho a bajarme de este. Akane quería levantarse, para besarnos asumo yo, pero su diversión no había terminado. Me di unas buenas embestidas con él y más de un gemido se me escapó de los labios pero eso no evitó que lo volviera a sacar, encender y empujarlo contra el pequeño coño de una suplicante Akane.

Volví a morderme el labio, ¿cómo no? Si tenía a la preciosidad de Akane Tendo retorcerse de placer ante mis embestidas.

—Ranko… Me… me voy a venir. ¡Si me sigues follando con el dildo voy a estallar!

—Akane, ese es el punto. — le digo con una sonrisa de sincero orgullo en mi rostro, Akane acabaría pronto y no podía esperar así que le digo —¡Tocate!

—¿Ah?

—¡Los pezones! Tócate los pezones y yo me encargo del resto.

Lo que hizo a continuación se vió mejor de lo que esperaba. Asintió y se puso dos dedos de ambas manos en la boca, los bajo y el masaje que le daba a sus sensibles botones hipnotizaria a cualquiera. Yo cumplí con lo prometido y mientras con una mano controlaba el juguete con la otra atendía su clítoris, hinchado y sensible como nunca.

—Ah, Sí, ¡Sí! ¡SÌ! ¡Dios, Ranko, no pares!!

Solo en mi peor batalla de artes marciales podría haber sentido una fracción que lo que sentía ahora. Esto no era solo sexo, era una muestra de devoción a la preciosa que me quitaba el sueño, a la chica que me ponía bajo el infierno y me podía sacar a su gusto. Era hermoso, yo estaba feliz como la mayor hijo de puta que había por acá.

Akane comenzó a correrse con el dildo adentro de ella. Lo retire, apague y remplace por la mano que seguía acariciando su botón. Los matices de su orgasmo se pierden en el choque de labios que gustosa yo comencé.

—Oh, oh Ranko… no sabes lo bien que me siento. — dijo una vez que terminó.

—Puedo… tener una idea… de lo que sientes. — dije mirándola a los ojos. Captando la pasión que ella provocaba en mi interior, la locura se apoderó de mis palabras. —Akane, yo te amo preciosa. ¡Te amo tanto! Como nunca creí poder amar a alguien más.

Akane lucía llena de alegría en su pequeño corazón. Me abraza y así entre susurros y besos las aclaraciones parecían de más. Lo importante era el presente, las consecuencias no tenían lugar en esta veneración que yo le propinaba.

«Cuando a un Saotome se le planta algo en la cabeza no hay forma de hacerlo cambiar. »

Y así con mi corazón satisfecho, dejó a la belleza durmiendo en su habitación, salgo por la ventana pero solo con la promesa de que nos volveremos a ver…

FIN

Notas de autora: ¡Hola! No saben cómo disculpo mi ausencia de publicar, a pesar de que mi afición a leer fanfiction no ha parado (sobre todo si es Ranma X Akane, mi ship favorito) si es cierto que tome una pausa NO INTENCIONAL bastante larga de publicar.

Aún tengo otras obras de fanfiction planeadas y otras que se suponía publicaría hace más de 6 meses pero decidí que aún necesitan edición.

Entre ellas se encuentran:

-"Will you break my legs tonight" - un relato sobre lo que es vivir con anorexia nerviosa contada a través de una historia protagonizada por Akane. Elementos y escenas Ranma X Akane convencionales incluidos.

-"KAWAII METAL IDOL (3)" el capítulo siguiente del fanfic donde Akane es una Idol encontrando el amor con nadie menos que su más avergonzado y apasionado fanático.

- "¡ESTÁS EN LA BANDA!" Un relato de tres capítulos ya escritos sobre la evolución de la relación de Akane con Ranma pero más importante, de su proceso para ayudar a su amigo Ryu Kumon y su banda de heavy metal a triunfar.

También existen otros proyectos que nunca termine como una historia UkyoXAkane donde Ranma no existía y completamente centrada en un mundo de fantasía, pero prefiero mientras tanto en terminar aquello que veo más factible.

¡Cualquier feedback, mensaje, corazón o crítica es sumamente apreciada! No se si escribir algún otro one-shot de este estilo o de mi otro fanfic "Cerdo". Mucho amor desde acá de cualquier forma!