Las familias Uchiha y Namikaze se conocían desde hace tiempo, específicamente cuando dos de ellos fueron a la guerra coincidiendo en el mismo batallón.

Si bien al principio tuvieron sus encontronazos a causa de sus fuertes personalidades, la guerra y la pérdida de camaradas los hicieron limar asperezas para defender el frente.

Afortunadamente al terminar la guerra fueron recompensados y salieron absueltos de la milicia.

Decidieron emprender desde cero como socios de una pequeña compañía de radios y electrónicos, hasta que años de esfuerzo y trabajo duro los logró posicionar como los empresarios más importantes y millonarios del mundo al atreverse a innovar en sus productos.

Compraron la compañía de radio y la volvieron líder de electrónica e inmobiliaria a nivel mundial.

La mayoría de los hogares tenía por lo menos algún aparato o casa hecho por la compañía Uchiha-Namikaze o una casa hecha 100% por alguna de las muchas subsidiarias de la misma.

Ahora, Madara Uchiha y Hashirama Namikaze disfrutaban de un tranquilo juego de poker en la oficina principal de la empresa.

-¿Tienes un 6?

-Lo siento amigo, ve a pescar-comentó divertido el castaño al ver a su amigo chistar por tener que tomar una carta

-Escuché que estás de nuevo en las andadas-el pelinegro le sonreía socarronamente a su amigo quien fingió demencia sobre ello

-No se de qué hablas

-Vamos, después de la muerte de nuestras esposas has ido en busca de conquistas-sonrió victorioso al ver que tendría una mano ganadora

-Tal vez, ya iba siendo hora de dejarle el luto y tener algo de compañía-le muestra su mano haciéndolo suspirar derrotado

-Un empate, de nuevo-ambos se burlan ya que siempre estaban a la par

El reloj de la oficina marcaba medio día lo cual hizo que ambos hombres terminaran su partida.

-Es la hora de la reunión con los socios-acomodó su corbata y se levantó dejando todo en su lugar

-Muy bien, en la noche iremos por unas copas amigo

-Hecho


Un nuevo día había llegado, la luz del sol se escabulló por la ventana de la persona que se encontraba dormida provocando su despertar.

La joven rubia despertó somnolienta estirándose para desentumirse. Retiró las sábanas y se levantó para darse una ducha.

Atravesó de manera tranquila uno de los pasillos de su casa para luego dar vuelta y abrir una puerta que la conectaba a otro lugar.

-Oh, buenos días Naruto-comentó una mujer de cabello azabache con una sonrisa-ve a despertar a Sasuke por favor

-Buenos días, por supuesto Mikoto-san-dijo de manera amable dando una leve reverencia e ir al cuarto de la mencionada

Ambas familias tenían sus mansiones una pegada a otra por lo cual, al llevarse tambien, conectaron las casas para irse a visitar y de compartir a sus sirvientes como si fueran un solo hogar.

Caminó hacia el cuarto de su amiga y entró a este. No tuvo que despertarla ya que ella siempre estaba a tiempo.

-Buenos días perra, vine por ti

-Buenos días para ti también zorra-la rubia levantó el dedo medio mientras buscaba los uniformes de ambas

-Necesito darme una ducha, métete conmigo a bañar-la jala hacia el baño no sin antes dejar los uniformes listos en la cama

-Ya se que me tienes ganas pero por lo menos invítame algo-sonríe la rubia con burla estando ya adentro en el baño

-Quisieras mojón con patas-ambas empezaron a empujarse y pegarse mientras se reían

Se metieron a bañar ayudándose mutuamente a tallarse sin ninguna prisa ya que se habían levantado antes de tiempo.

-Vaya, te crecieron las tetas. Las tienes igual que tu abuela-comentó la azabache masajeando los grandes pechos de la rubia

-Mira quién lo dice, la señorita sandía-de igual forma los masajeó con tranquilidad-las abuelas si que nos dieron buena herencia

Ambas frotaron sus pechos provocando un delicioso roce entre sus pezones. Se abrazaron y tocaron el cuerpo de la contraria hasta llegar a sus partes íntimas.

-Estás humeda-la azabache tocó sin pudor alguno la rica panocha de su amiga la cual hacía lo mismo con la de ella

-También lo estás

Se besaron fogosamente mientras seguían jugando hasta llegar al delicioso orgasmo.

Terminaron de bañarse y salieron tranquilamente donde se secaron y prepararon para ir a la escuela.


Observaron la clase prestando atención a lo dicho por su profesor, el cual manejaba su materia con gran habilidad y tenía a los chicos enfocados en su lección de hoy.

-Bien, tenemos examen sorpresa-muchos respingaron por ello, sin embargo, a Sasuke y Naruto les daba lo mismo

Ambas chicas al ver el examen, rodaron los ojos ya que pensaron que sería difícil. Pero para el resto del salón era muy difícil ya que su profesor tenía la manía de aplicar exámenes muy acorde al tema pero demasiados complejos.

Ambas realizaron el examen en tiempo récord y el profesor las felicitó dándoles permiso de salir hasta que fuera la siguiente clase.

-Dime que trajiste los cigarros y las cervezas-frunció el ceño la azabache ya que era turno de su amiga traerlos

-Por supuesto, los abuelos me los dieron-señaló su mochila con una sonrisa

-En serio los amo, siempre nos están apoyando

Las dos se fueron directo a la azotea.


Disfrutaban de su descanso bebiendo y fumando sin preocupaciones. La conversación iba bien hasta que apareció el tema de sus tatarabuelos.

-¿Cómo estarán ahora los abuelos Madara y Hashirama?-preguntó la ojiazul mirando su lata de cerveza como si fuera algo interesante

-Desde el fallecimiento de las abuelas han estado enfrascados en el trabajo-suspira pesadamente-ya casi ni los vemos

-Oye, no te preocupes. Quizá los vemos esta noche en el bar donde trabajamos, recuerda que les hicimos la invitación de ir a relajarse

-Tienes razón, esperemos que esta vez si vayan

Con el ánimo más optimista, terminaron sus cosas y regresaron a su aula no sin antes deshacerse de su delito y darse una buena limpieza.