Luego del altercado, fueron a limpiarse y a curar algunas heridas que esos bastardos lograron hacerles. Afortunadamente eran leves por lo que no eran peligrosas ni dejarían marca.
-¿Desde cuándo tienen este problema?-miró fijamente a ambas mientras les colocaba algunas curitas
-Hace dos meses, un idiota llamado Pein nos ha estado exigiendo por medio de sus monigotes el "derecho a piso"-frunce el ceño la rubia al sentir la herida de su mejilla escocer por la curación
-Hoy parece que vino el que es su mano derecha, un tal Sasori-bufa molesta viendo que terminaron de ponerle la última curita
Ambos hombres se miran con el ceño fruncido, ¿por qué diablos las estarían atacando?
-He de suponer que ustedes son las únicas que no han "pagado" porque abrieron su negocio-algo raro estaba pasando aquí
-Todo empezó cuando un tipo llamado Zetsu vino a inspeccionar el lugar y nos exigió pago por dejar tranquilo el negocio. Ni siquiera nos preguntó nada antes de amenazarnos, pero logramos darle un par de golpes
-Desde ese momento ha mandado gente casi a diario para obligarnos a darles dinero-terminó de comentar la azabache cuando unas camionetas blindadas
De ellas bajaron varios hombres de negro y en particular un hombre de cabello entre rojo y naranja con unas gafas oscuras. Vio el local y entró a este sin problemas.
-¿Quiénes son las dueñas del lugar?-comentó con voz amenazante mirando hacia donde estaban cuatro personas
-Nosotras somos pedazo de...¿Tío Nagato?-comentó sorprendida y confundida la rubia
-¿Pastelito? ¿A ti y a Sasu es a quienes han estado amenazando?-preguntó molesto viendo a sus hombres con frialdad lo que provocó que se encogieran en su lugar
-Creí que lo sabías y la verdad no sabíamos que eras tú quien nos estaba amenazando-también se encontraba bastante shockeada por la situación
-¿En serio no te dignaste a preguntar los nombres de las dueñas?-comentó irónicamente el castaño viéndole con el ceño fruncido-pudiste lastimar gravemente a las niñas Nagato
-Hm, eso fue un gran error de novato-Madara le miraba con burla
-Zetsu me dijo que las dueñas se llamaban Zuki y Najimi-ahí fue donde conectó las cosas y su furia se desató-traiganme a ese perro traidor
-Que bastardo-los mayores estaban furiosos. Ese malnacido quería eliminar a sus niñas y sabía perfectamente quienes eran
En poco tiempo encontraron al traidor y lo sometieron a una dolorosa y lenta tortura para que les contara la razón por la cual estaba haciendo esto.
-Muy bien Zetsu, una vez más: ¿por qué querías que dañara a mis pequeñas sobrinas?-golpeó con fuerza el estómago del sujeto provocando que escupiera sangre
-Me...me contactaron dos chicas, una de ellas era de cabello rosa y me ofrecieron pagarme mucho por deshacerme de ellas-recibió otro golpe pero ahora en el rostro que dio paso a un enorme hematoma en el ojo
-Esas perras-siseó molesta la azabache
-Veo que las conocen-comentó el castaño chasqueando los dedos para que se deshagan del tipejo
-No dejen rastro de este infeliz bastardo-demandó el moreno viendo cómo se lo llevaban a rastras
-Van a la misma escuela-dijo la rubia quien ya tenía un pretexto para deshacerse de ese par de zorras
-Entonces los dejo en sus manos y de nueva cuenta les pido una disculpa-se despidió de ambas y de los mayores para retirarse junto con el resto de los hombres
-Le diré a mamá lo que hizo el tío Nagato-sonrió divertida al saber que su madre era mucho más peligrosa que él ya que nadie se metía con su niña
-Eres cruel, pero justa-sonríe la azabache de lado-eso le enseñará a no fiarse de cualquier persona
-En fin, terminemos de disfrutar la noche
-Apoyo la moción amigo mío
Entre copas y risas, las cosas se tornaron más tranquilas para los presentes. Las chicas estaban recargadas en el pecho de los mayores pasando el tiempo ameno.
-Ahora que lo pienso, veo que sus senos son bastantes grandes-lleva su mano a uno de ellos y lo masajea con ganas-grandes y jugosos como me gustan
-Además de que están preciosas y son bastante exitosas-toma ambos senos de su nena presionando y estirando sus pezones
-Ustedes están en forma
-Y son bastante apuestos y atractivos a pesar de su edad
Los besan de manera fogosa siendo completamente correspondidas. Las caricias y toqueteos subieron de tono sin previo aviso. Ambas chicas se levantaron y guiaron a los mayores a la zona vip donde tenían cuartos especiales para los clientes. Se encerraron en un mismo cuarto para dar rienda suelta a sus bajas pasiones.
Embestián salvajemente las vaginas de sus nenas las cuales se deshacían en gritos y gemidos. Las enormes pollas de sus abuelos entraban sin piedad en ellas una y otra vez sin descanso.
Varias penetraciones después se corrieron dentro de ellas.
-Es el turno de tener el pene del abuelo Hashi dentro mío-dijo la azabache cambiando lugares con la rubia
-Entonces el abuelo Madara será mi consolador personal-ambas alinearon los miembros de los mayores en sus anos y se dejaron caer provocando un largo y satisfactorio gemido entre todos
Cabalgaron rudamente en los penes de sus amantes sintiéndolos en lo más profundo de su ser.
Siguieron en el delicioso acto sexual por varias horas y en distintas posiciones hasta que ya no pudieron más cayendo rendidos pero sobre todo satisfechos.
Al día siguiente despertaron sonrientes y cariñosos. Se ducharon y cambiaron para dejar a las chicas a la escuela ya que éstas tenían asuntos que atender con cierto par.
Al pasar la primera hora, la pelirrosa y la rubia fueron al baño a retocar su maquillaje.
En eso estaban cuando sintieron un horrible jalón en el cabello para luego estrellarlas contra los espejos del lavamanos haciéndolas sangrar.
Volvieron a jalarlas con violencia pero ahira esttellaron sus cabezas en el lavamanos provocando aún más sangre.
Las arrojaron al piso y fueron golpeadas brutalmente una y otra vez hasta casi desfigurarlas.
No conformes sus agresoras con eso, las arrastraron casi inconscientes a las tazas de baño, les metieron la cara a las misma y las ahogaron varias veces.
-Despídete zorra, esto te pasa por querer matarme-la azota con fuerza a la taza
-Adiós querida, no fue un placer conocerte-la estrelló en la taza con tal brusquedad que ya no quedó consciente de nada
Viendo que ese par ya no respiraba, las dejaron ahí tiradas a su suerte.
Nadie trataba de matarlas o de usar a sus familiares para hacerles daño.
Luego de lo ocurrido, los padres de ambas chicas no levantaron cargos ya que claramente no deseaban tener más problemas de los que ya tenían con esas familias.
La escuela y los estudiantes al fin pudieron darse un respiro de ese par que tanto tiempo los estuvo atormentando.
