La azabache llegaba al estacionamiento de la empresa. Se acomodó perfectamente donde antes de bajar, tomó algunas cosas junto con un par de recipientes con comida y los guardó en su bolso.

Salió del coche luciendo una corta falda plisada de piel color blanco, largas botas de cuero del mismo color, blusa sin mangas de piel color negro con cierre y bastante ajustada que resaltaba sus enorme pechos. Se colocó unos lentes negros y emprendió su camino hacia la oficina de los abuelos.

Al subir a recepción, las miradas de todos se pusieron en ella con sorpresa y maravilla ya que no era muy común ver a una de las nietas de los jefes debido a la gran cantidad de trabajo de los hombres.

La recepcionista, quien era nueva, no se percató de las miradas que iban hacia la chica ya que estaba revisando unos archivos.

-Buenos días, vengo a ver al señor Madara y al señor Hashirama-se acercó a ella

-Buenos días, ¿tiene cita con los jefes?-preguntó amablemente dejando de lado lo que hacía para atender a la joven

Al alzar la vista, vio que era una chica muy bonita con un cuerpo escultural y aura atrayente lo que provocó un sutil sonrojo en su rostro.

-Soy nieta del señor Madara-sonrió de lado al ver que ya tenía en su lista a otra persona más que caía bajo su encanto

-Oh, es verdad. Puede pasar señorita Uchiha-le dio el pase libre y salió de su escritorio para acompañarla al elevador

Llegaron a la puerta del ascensor donde la recepcionista apretó el botón para hacerlo bajar.

-Veo que eres nueva, seguramente tienes poco aquí-comentó la azabache mientras le abraza por la cintura con delicadeza provocando que la chica se sonrojara

-A...así es señorita Uchiha, es mi tercer mes aquí-comentó nerviosa mirando hacia otro lado

-Que linda eres- desabrochó los primeros botones de su blusa con maestría usando su mano libre dejando expuesta una parte de sus senos-grandes y jugosos, como me gustan-metió su mano comenzando a tocar uno de sus pechos

Bajó la otra mano hacia la parte íntima de la joven e introdujo sus dedos en la apretada vagina.

Sacó el pecho con el que estaba jugando y comenzó a chupar el pezón provocando que la chica gimiera por la sensación.

Se escucharon las puertas del elevador abrirse por lo cual dejó de jugar con la recepcionista a quien dejó completamente exitada y húmeda.

-Jugaremos luego linda- le guiñó y sonrió de lado mientras lamía sus labios

Las puertas del elevador cerraron y la chica cayó de rodillas sonrojada con ganas de más.


Al llegar a la oficina de los abuelos, entró sin pedir permiso y caminó hacia el escritorio donde se encontraban ambos revisando varios archivos.

-Espero que tengan hambre, porque les traje comida-sonrió al haber llamado su atención dejando varios recipientes con comida

-Gracias cielo, nos habíamos olvidado por completo de esto-comenzaron a comer con tranquilidad

-Sabía que estarían así ya que es en esta temporada que no les vemos ni el polvo-comenta mientras también les sirve algo de tomar

-Lo siento panquecito, pero sabes que también debemos de revisar todo para evitar lo de la última vez-suspira resignado

-Lo sé-frunce el ceño-como veo que estarán ocupados, ¿puedo "jugar" con su recepcionista?-sonríe de lado

-¿Te refieres a Hinata?-mira a su nieta con confusión

-Entiendo, querías venir a "jugar" con nosotros también cariño-le mira con una sonrisa triste-en serio nos encantaría, pero como disculpa puedes estar con ella

-Si viene Naruto, invítala también a que juegue contigo. Pueden usar la sala de juntas de este piso para ello

La azabache asiente y llama a su rubia amiga para que venga además de pedirle que se traiga varias cosas.

-Sería exitante de ver, lástima que estemos hasta el cuello de revisiones

-En serio haremos trabajar a todos por esa incompetencia que casi nos cuesta todo

-Dalo por hecho


Un rato más tarde, la rubia arribó a la empresa bajando de su coche. Usando un corto short de látex negro, top de cuero color naranja y unas largas botas de cuero negro junto con unos guantes largos, bajó de este junto a una gran bolsa que llevaba para darle una visita a los abuelos y amiga.

Nuevamente las miradas se posaron en la otra nieta de los jefes acercándose a la recepcionista quien al verla se sonrojó ya que ella también era muy hermosa.

-Hola linda, tu debes de ser Hinata-sonrió la rubia a la chica quien asintió tímidamente

-S...si señorita Namikaze, los jefes me pidieron llevarla a la sala de juntas-la guió hacia el elevador que se encontraba abajo y al abrirse las puertas entraron

La pelinegra presionó el botón indicado y subieron sin problema.

-Vaya, en serio que eres bonita-halagó la rubia a la chica quien se sonrojó con el cumplido

Se acercó a ella y con gracia abrió la blusa de la joven dejándola completamente sorprendida.

-Buenas tetas, se ve que son naturales-comentó mientras la arrincona en una de las paredes del elevador-nos vamos a divertir mucho

-¿Qué?

Las puertas del elevador se abrieron y tomó la mano de la chica dirigiéndose a la sala de juntas.

Al estar ahí, cerró las puertas tras de si mientras la azabache las estaba esperando en una de las sillas.

-Hola linda, como verás, te estamos dando la bienvenida a la empresa-se acercó a ella tomando su mentón-a todos aquí se las hemos dado

-Hoy jugarás con nosotras cariño, así que relájate y disfruta-le abrazó por detrás y junto con su amiga le dieron un fogoso beso de tres


Penetraban salvajemente con unos enormes dildos sujetos a su parte baja a la pelinegra quien se deshacía en gritos y gemidos mientras las otras chicas saboreaban y maltrataban su vagina y ano sin piedad.

-Eso es linda, grita como la perra en celo que eres

-Eres tan apretada, te romperemos hasta que no puedas más

La chica no podía articular ninguna palabra debido a la exitación que estaba sintiendo.

Mosdisquearon y chuparon sus senos dejándolos complete rojos y amoratados.

La tortura continuó hasta que terminaron en un gran orgasmo que terminó manchando toda la mesa de reuniones y parte de las sillas.

La pelinegra completamente rendida con la respiración agitada. Sintió algo caliente recorrer su rostro y cuerpo cuando se dio cuenta que ambas estaban orinando su cara y cuerpo a lo que sin reservas, terminó también liberando su orina.

Entre fluidos y sudor continuaron con su faena hasta el anochecer.


Al terminar con Hinata, se limpiaron dejando todo en su lugar y metiéndose a unas duchas personales que había en el piso.

Estando listas, se fueron dejando ver a la pelinegra salir corriendo completamente roja y avergonzada.

-Maldita mustia. Mira que dejarse tocar un poco cuando llegué y se pone a llorar estando en el sexo

-Al menos sirvió de algo, me enfermó tanta timidez y llanto

-Seguramente se pondrá toda traumada y cohibida cada que nos vea

-Je, pobre idiota. Ahora va a pensar que nadie va a quererla por dejar de ser virgen

-En fin, creo que tendremos que bloquearle su acceso a que tenga nuevos empleos

-Hay que avisarles a los abuelos

Tal como predijeron, la chica renunció e intentó entablar una demanda hacia ellas, sin embargo, por falta de pruebas y por ser menores de edad, no se llevó a cabo y bloquearon toda oportunidad para que pudiera conseguir trabajo en otra empresa o incluso en otros lugares.

La joven buscó ayuda de su familia, pero estos le dieron la espalda al hacerles el feo a las nietas del Uchiha y Namikaze.

Meses de desesperación y sin ningún apoyo, la hicieron acabar con su propia vida.


-Recuérdenos contratar a gente más capacitada panquecitos

-Queremos que se sientan a gusto cada vez que vengan

-Claro que si abuelo

-Será mejor que antes

Acto seguido, procedieron a perderse entre las sábanas y continuar poseyendo a sus pequeñas nietas.