Aquí Saint Ninja 11 reportándose.
Hemos llegado a uno de los días más celebrados el cual es Día de la Madre, siendo que se celebra en la mayoría de los países el segundo domingo de mayo.
Este día es especial para aquellas que nos hicieron felices y nos llevaron en sus vientres por 9 meses. Como dice el Himno a la Madre aquí en Honduras: "En el nombre de madre se encierra la más alta expresión del amor porque no puede haber en la Tierra una imagen más clara de Dios".
Pero ojo, digo para aquellas que realmente pueden ser madres ya que no todas son así, sabemos que siempre hay excepciones, así que no me gusta generalizar.
En este OS veremos uno de esos casos en donde lastimosamente nos podremos encontrar a una madre la cual no podría llamarse así y más con una de las musas más queridas del grupo, no digo nada más.
Sin más, comencemos…
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Japón era conocido como uno de los países que no tenían una gran cercanía con sus familias ya que el trabajo y otras cosas evitaban que esto se diera, aun así, el cariño lo demostraban mucho.
Las musas no eran su excepción y estas querían pasar un tiempo con sus familias, no obstante, una de las Idols de μ's no podía decir lo mismo ya que su familia y ella no tenían los mejores términos.
Esta era justo Tojo Nozomi quien curiosamente era considerada como la madre del grupo y quien servía como guía espiritual de las demás chicas, aun así, las cosas con ella y sus padres no era lo mejor.
Y, sin embargo, ese domingo sería un día bastante movido para la peli morada.
- ¿Viene tu madre? – preguntó Eli a su mejor amiga quien solo asintió, en su cara se notaba un poco de preocupación, así como algo de molestia.
- No me gusta la idea de que tenga que hablar con ella.
- Tú y tu madre no están en buenos términos ¿no? – esta asintió.
- Desde que ellos anduvieron por todas partes de Japón llevándome con ellos fue algo que realmente me irritó, además de que mi madre solo quería seguir así una y otra vez, pensé que no me podría acostumbrar, pero no fue así, no podía hacerme de amigos porque de repente nos íbamos porque a mi madre no le gustaba el lugar y ya cuando llegamos aquí, tuve suficiente y desde niña comencé a vivir por mi cuenta, fue difícil, pero gracias al trabajo que tengo como sacerdotisa, pude sobrevivir, así como la beca que me dio la academia – sonrió algo melancólica la peli morada, Eli solo sentía tristeza por su amiga.
- Nozomi.
- Pero no te preocupes Elicchi, estoy feliz al día de hoy, conocí a Nicocchi, te conocí a ti y a las demás, formamos un grupo de amigas que realmente atesoro en mi corazón y por nada de este mundo las cambiaria.
- Nozomi, ¿quieres que te acompañe?
- No te preocupes, solo tengo que hablar con esa mujer y ya está, como dije, me independicé desde niña, me mantengo por mí misma – a pesar de que la rubia insistió en estar con ella o llamar a alguna de las chicas, Nozomi lo haría sola.
La joven Tojo buscó el día anterior algún regalo no muy caro para su madre, no porque no tuviera tanto dinero, sino porque no consideraba gastar mucho en un presente que al final su progenitora posiblemente no lo tomaría con mucho entusiasmo, esto por antiguos recuerdos que tuvo con ella.
Y así llegó el domingo.
Las demás musas estaban con sus madres pasando el día, incluso Eli que tenía a su progenitora en Rusia, pasaron un buen día poniéndose al tanto de varias cosas.
Nozomi terminó de limpiar su apartamento justo cuando alguien tocó el timbre, la peli morada suspiró un poco y fue hacia la puerta y al abrirla se encontró justo con su progenitora.
- Madre.
- Vaya, tiempo sin verte Nozomi – esta dijo sin más y entró sentándose en uno de los sillones, así sin más.
- Tsk, ni siquiera unos buenos días o algo así, no nos hemos visto en años y no dice nada – la peli morada cerró la puerta volviendo al interior, esta sin más notó como la mujer que la trajo a la vida parecía ver todo lo que su hija tenía en su apartamento.
- La decoración no es de gala, además veo que sigues teniendo esa estúpida afición con las cartas y las cosas que creen muchas personas – esta río, cosa que le molestó a Nozomi, pero no dijo nada para evitar alguna pelea.
- No es una afición, es algo que he hecho y me ha ido bien desde que me metí como sacerdotisa y…
- Sí, sí, está bien, pero hablemos de mí – y así como fue que Nozomi comenzó a escuchar muchas cosas de su madre, no paraba de hablar sobre las cosas que hizo todo ese tiempo y otras cosas.
La oji verde sabía que su madre era un caso especial, pero no creyó que fuera tanto como para no querer tan siquiera algo sobre ella, solo eran charlas sobre donde estuvo. Nozomi aguantó como pudo, no obstante, la señora Tojo llegó a un punto irreversible.
- Ah, recordé algo y es que te hiciste bailarina o algo por el estilo.
- Se llama School Idol.
- Como sea que se llame, no pensé que llegarías a eso, o sea, hacerte de un grupo de bailarinas que lo único que hacen es mover el culo – eso le hizo abrir grande los ojos a Nozomi – pero bueno, al final lo dejarás junto con ese grupo de…
- Vete de mi casa.
- ¿Qué?
- ¡Qué te largues de mi casa! – la voz de Nozomi cabreó rápidamente a su madre.
- ¡Más respetos que soy tu madre!
- ¿Mi madre? ¿Solo por el hecho de haberme parido? ¡Pues gracias por eso! Me he sabido cuidar sola y no te he ocupado ¿o acaso dime cuando me mandaste una felicitación de cumpleaños? ¡¿Cuándo viniste a mi graduación de secundaria?! ¡Tengo una beca y un trabajo!
- ¡Soy tu madre y…!
- Por mucho que seas mi madre, eso no quiere decir que siempre tendrás control sobre alguna cosa y si vas a hablar mal de las cosas que amo y de mis amigas a quienes amo con todo mi corazón, entonces prefiero ser huérfana antes que tener una madre como tú.
- Si paso por esa puerta, no me volverás a ver nunca en tu vida ya que no quiero una hija que le falte el respeto a su madre.
- Pues entonces ahí está la salida, ya sabes qué hacer entonces – eso sorprendió aún más a la peli morada mayor.
- Bien, entonces me voy y no me verás más, ni me invites a tu graduación porque ni mierda iré.
- No me felicitaste para ningún cumpleaños mío, ni siquiera mirabas mis mensajes cuando te felicitaba cuando era tu cumpleaños o el día de la madre, así que no hay ninguna diferencia – cuando la mujer salió, Nozomi cerró la puerta y fue a su cuarto en donde se encerró y esta no pudo más y lloró bastante.
¿Cómo una madre como la suya podía ser tan narcisista?
¿Cómo alguien podría importarle tan poco su hijo?
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Tiempo después…
- ¡Felicidades Senpais! – como presidenta del Consejo, Honoka daba las gracias a las de tercero, todas celebraron eso, con el trio de las mayores de μ's, Nozomi estaba mirando hacia afuera de la academia.
- ¿Qué pasa? – Nico preguntó, Eli también se acercó a ella.
- No, no es nada, pensando en que alguien vendría, pero veo que no.
- Nozomi, ¿se trata de…?
- No importa Elicchi, estoy bien – esta sonrió y solo siguieron con la celebración que se llevaría a cabo en el club, no obstante, de lejos en un carro, la madre de Nozomi estaba viendo desde allí.
- No hace falta que esté ahí – simplemente arrancó y se fue, posiblemente madre e hija no se verían en mucho tiempo, pero Nozomi estaba bien con eso.
No se podía decir feliz día de la madre.
