Ninjago en la temporada dos. El regreso del gran tirano.
Parodia
General Kozu x Nya
Aquí en vez de entregar a Nya antes el Señor Garmadon y el Overlord, la encierran manteniendola cautiva.
Tenía a la mujer en sus brazos mientras ambos veían como los ninjas caían al barranco. Esos imbéciles no podían contra ellos. Sonríe victorioso mientras sujetaba firme a la humana.
– ¡Suéltame! ¡Maldito cara de piedra! – Decía molesta forcejeando pero los cuatros brazos de esté General la sujetan más firme mientras la ignoraba y daba ordenes a los soldados de piedra.
–Chicos. Espero que estén bien. –Pensaba preocupada mientras es alejada del barranco.
Fue llevada a una celda mientras era atada por cadenas frías, estaba segura que vendrían a rescatarla, así que no tiene porque preocuparse.
Lo que le sorprende es que aún la tengan cautiva y no la hayan matado o convertido en una zombie, tal vez pretenden tenerla de rehén, es lo más lógico si lo pensaba, siempre que uno de sus compañeros o ella es capturado estúpidamente en modo de alivio para su suerte, los mantenían vivos.
Se pone de pie mientras veía entre las rejas como algunos transportaban un liquido extrañó. Tuvo suerte de que no le ataran las piernas, estaría incomoda sin poder moverse un poco.
– ¿Qué es esa cosa? –Le pregunto curiosa a uno de los soldados de piedra que la custodiaba que estaba al lado de la celda. Pero el soldado no le respondía pero solo la miro un segundo y luego la ignoro sin decir nada.
Infla sus mofletes molesta ante ser ignorada. Algo que no paso desapercibido ante un General que veía a lo lejos entre unas estructuras.
Le pareció curioso dando una mirada de diversión ante esa mujer, era intrigante e incluso curioso que no sintiera miedo, que no suplicará misericordia. Los mira sin temerles ni apartar su mirada fulminante, era una chica valiente y audaz, e incrédula, era muy atrevida al dirigirse a ellos en especial a él retándolo con una mirada desafiante.
–Es una mujer muy interesante. –Pensó observando con sus ojos verdes brillantes como la mujer seguía hablándole al que la custodiaba.
Pronto partirían a conquistar Ninjago, así que se acerca a la mujer, su mirada se dirigió a él, mirándolo con un ceño fruncido e indiferente, pero podía detectar desconfió e inseguridad. Era ligero pero ella no se aparto de los barrotes cuándo se acercó a verla. Es muy valiente al ser una humana tan delicada, aunque sabe que no lo es, ella tiene mucha fortaleza e inteligencia, una que siempre ahí que tener en cuenta de lo ágil y astuta que podría ser si llega a ver una brecha para escapar o atacar.
– ¿Por qué finges no tener miedo? –Pregunto bajo e ronco viendo que ella no apartaba esos ojos negros de los de él. Por un motivo no aparente se sintió molesto y extraño ante esa mirada profunda e determinada.
–No tengo miedo, porque se que ganaremos está batalla. –Dice seria acercándose más a las rejas viendo con desafió e segura de lo que decía sin apartar su mirada de esos ojos verdes brillantes.
– ¿Por qué crees estar segura de que ganaran? –Pregunto con un gruñido ligero en molestia acercándose más a la prisionera que lo miro desafiante.
–Tengo fe. –Dice seria sonriéndole.
El General frunce el ceño viéndola serio ante tal estupidez que menciono ¿Fe? Que tonterías decía está mujer. La fe es para débiles, de gente de mente débil.
– ¿Sabes qué eso es una estupidez? – Dice molesto e incrédulo viendo como ella rodaba sus ojos en fastidio. El gestó lo ofendió pero aún así mantuvo su compostura.
–No es estupidez en creer en mis compañeros. Se que lo lograran. –Dice calmada.
–Es un cretino. –Pensaba Nya observando al General, era bastante alto aunque no le sorprende es un ser sobrenatural después de todo.
Ahora que lo pensaba, no sabía cuál era el nombre de esté hombre piedra. Se quedaron observándose en silenció hasta que le pregunta.
– ¿Cómo te llamas? –Pregunto curiosa dejando de lado su molestia.
– ¿Pensé qué ya lo sabias? Mujer. –Dice frunciendo el ceño.
–Lo siento pero no tenía tiempo de aprenderme los nombres porque ayudaba a mí equipo en sus entrenamientos y por cierto, me llamo Nya, no me llames mujer. – Dice un poco seria.
–Me llamo Kozu. Señorita Nya. –Decía serio con voz modelada e baja, sorprendiendo a la mujer de haberle respondido cortes, tampoco era un grosero al presentarse.
–Bueno…hum… Me gusta tu nombre. –Dice un poco sonrojada mientras intuitivamente se corría un mechón de cabello oscuro detrás de su oreja, no esperaba que él le respondiera amable y dijera su nombre. ¿Por qué se siente avergonzada? Esos ojos verdes la veían sin apartarse ni un segundo. Siente su rostro calentarse. ¿Se estaba ruborizando? Bueno tiene que admitir que es algo lindo pero… ¡Pero es el malo!
–Maldición ¿Qué estoy haciendo?. – Piensa desviando su rostro con vergüenza.
Frunce el ceño, extrañado ante la mirada repentina e tímida y avergonzada de la mujer ¿Se sentirá mal? La observa en silenció de nuevo, ella había apartado su mirada de él, algo que le sorprende siendo que ella era bastante desafiante, se sintió extrañó que no lo mirara, ¿Por qué no lo mira?
–Mírame. –Ordeno serio esperando que ella obedeciera pero ve molesto como la mujer retrocedía ignorándolo y volviendo a sentarse en su lugar lejos de los barrotes. ¿Por qué tan repentino cambio de actitud? Sin más voltea e se aleja de la celda molesto, tenía cosas más importantes que hacer que perder el tiempo con esa mujer.
Nya voltea e ve como el General se alejaba, sentía su rostro caliente ¿Por qué demonios se sintió cautivada por él?
– Es el enemigo, no puedo sentir nada por él, apenas lo conozco además estoy con Jay. –Murmuro molesta desviando su mirada, realmente esto era una locura.
En el otro lado el General Kozu pensaba lo mismo que ella y le irritaba porque se sentía así. Era su enemigo, no tiene porque sentirse cautivado ante esa mujer pero aún así ahora le era inquietante verla encerrada. ¿Por qué le preocupaba tan de repente?
¿Algo le ha hecho esa mujer? Voltea un momento observándola de reojo, realmente era extraño sentirse así. En especial siendo alguien que supuestamente no tendría que sentir sentimientos e empatia.
