Universo BDDd-234
Vampiros
El cumpleaños 666.
BillDip
-¡Bienvenidos al Samhain!, mis demonios y espíritus del más allá- Comenzó a hablar en lo alto mientras sostenía una copa de vino en su mano izquierda. Era una joven de cabellos rubios, delgada y ojos rojizos - Desde que el plano astral nos permitió el paso a esta tierra fértil llena de magia y energía, no hicimos más que fertilizarla y protegerla. Los humanos agradecidos hicieron un pacto con nuestras razas, afinando una era de paz y prosperidad entre nuestras especies. Nosotros hemos protegido sus débiles cuerpo y ellos, a cambio, nos celebran y adoran. - comenzó a narrar en voz alta, con la intención de que los diversos monstruos y entidades espirituales que se encontraban reunidos alrededor de una enorme fogata la escucharán - Desde entonces, año con año, los humanos de esta dimensión nos compensan con sus ofrendas materiales, satisfaciendo nuestra presencia ante el mundo terrenal - Los presentes aludieron de forma enérgica ante el comentario en forma de aprobación - Pero este año es especial. Este año, uno de nuestros demonios favoritos, cumple sus Seiscientos sesenta y seis años de existencia. Aplaudan a nuestro vampiro favorito ¡Bill Cipher!
La multitud aplaudió y celebro el nombre del demonio nombrado. Entre ellos se abrieron paso, con la intención de que el cumpleañero pasará al frente de todos, justo en el centro, cerca de la fogata.
El demonio alto, rubio, de tez blanquecina y orbes ambarinos, apareció con una sonrisa de oreja a oreja, mostrando sus alargados colmillos. Vestía una túnica blanca con diversas joyerías decorando su cuerpo y saludaba jovialmente a todos los seres que palmeaban su espalda al caminar entre ellos. Todos lo felicitaban con jovialidad.
-Como cada año, los humanos no se hacen menos con el regalo de tu natalicio - Le dijo en un tono juguetón la anfitriona de la fiesta, quien extendió su mano derecha hacia el rubio. Del centro de la palma de la mujer salió una esfera de luz que comenzó a flotar en su mano - Ellos dicen que feliz cumpleaños, Bill Cipher. - La esfera brilló con algo de intensidad. - y también dicen que disfrutes tu regalo.
Los sobrenaturales se abrieron paso con curiosidad, dejando pasar a un humano de cabellos castaños, alto, de tez clara, semidesnudo, con la piel marcada con varias runas antiguas, con los ojos nublados y la mirada perdida pero seria. Todos los presentes aplaudieron el "obsequio" del Cipher, alegando la belleza y la ofrenda del chico, el cual cargaba un plato de oro con diversas frutas y joyería fina. El caminar del castaño sé detuvo justo enfrente del vampiro. El rubio observó interesado al castaño que tenía enfrente, notando la no tan grande diferencia de altura entre ellos.
-Como te gustan Cipher. - Mencionó la rubia de ojos rojizos -Puros, vírgenes y castos.
La esfera brillante en la mano de la chica brilló ligeramente y el humano se tambaleó un poco en su lugar. Los monstruos rieron en lo bajo, causando una risa contagiosa en el Cipher.
-Vamos Pomona, no juegues con la comida de otros- Canturreó el rubio.
Los demás invitados rieron ante lo mencionado por el Cipher, mientras que la nombrada carcajeó ante la "queja", a lo que le lanzó la esfera brillante al cumpleañero, siendo atrapada con indiferencia, haciéndola flotar en su mano derecha. Pomona se acercó a Bill.
- ¿Y qué opinas cumpleañero? ¿No te parece cautivador? -Mencionó refiriéndose al castaño que aún se encontraba en estupor.
Bill se acercó sin soltar aquella esfera y lo miro de pies a cabeza, observando cada fracción del pequeño humano.
-Es… Interesante - Susurró.
La rubia extendió sus manos y asintió repetidamente, causando una risilla en el rubio, quien rodó sus ojos con fastidio y diversión.
-Aceptó la ofrenda - Dijo finalmente.
Los seres sobrenaturales festejaron la frase dicha, y el sonido rítmico de los tambores comenzó a invadir el ambiente. Las marcas dibujadas en el cuerpo del humano comenzaron a desprenderse de su piel y a dirigirse ante el plato de ofrendas que aún sostenía. Cuando la última gota de pintura se metió entre las cosas de la ofrenda, el castaño aventó el plato hacia el fuego, el cual ardió intensamente en una fuerte ráfaga de llamas calientes. La ofrenda igual había sido aceptada por los dioses. En ese momento, en la muñeca derecha del rubio apareció el símbolo de un pino, mientras que en el castaño apareció el símbolo de un triángulo.
Ahora el humano era esclavo del vampiro.
-No devores tan rápido o te vas a empachar - Le susurró Pomona a Bill, quien solo respondió con una risilla divertida.
La rubia palmeó la espalda de Bill y le deseo un feliz cumpleaños, para luego perderse entre la multitud alegre de sobrenaturales, bailando al rededor del fuego y al compás del sonido febril de los rústicos instrumentos musicales.
Bill activo la esfera de luz y el castaño camino en dirección opuesta de la multitud. Bill lo siguió sin dejar de observar los movimientos del castaño. Ambos se dirigieron a su tienda, lejos de la fiesta de los entes.
Cuando el castaño entró, se detuvo justo en medio del lugar. Bill ingresó detrás de él y volvió a ver al castaño de pies a cabeza. Tomó una cantimplora de piel de cerdo, el cual estaba lleno de un dulce vino que solo los vampiros podían tolerar. Se sentó en un enorme mueble hecho de pieles de animales que se encontraba justo enfrente del humano y, sin dejar de observar al castaño, tomo directamente del contenedor de vino.
-Dime tu nombre - Le ordenó al castaño. La esfera brilló ligeramente y el castaño respondió.
-Mason Dipper Pines.
- ¿Cuántos años tienes?
-26
-¿Te ofreciste o te obligaron?
-Me ofrecí.
Suspiro con pesar. Aunque sea divertido manejar humanos a voluntad, no era divertido que parecieran zombis sin pensamientos propios. El Cipher cerró su mano bruscamente, haciendo desaparecer la esfera de luz que flotaba en ella. Los ojos de Dipper se aclararon, dejando notar sus orbes castaños como su cabello. Sacudió su cabeza ligeramente, saliendo de su estupor y parpadeando frenéticamente para acostumbrarse a la luz del entorno.
-Bienvenido al pandemonio, "Pino" - Habló primero el vampiro - Me gustaría saber por qué te llamas Dipper, no veo una constelación en ti.
El castaño dio un respingo al darse cuenta quien le había hablado, e inmediatamente se hincó enfrente del rubio, colocando ambas manos y formando con sus dedos un triángulo en señal de respeto. Su señal levantó un poco los mechones de cabello que tenía en su frente, dejando ver una marca de nacimiento en forma de la constelación de la osa menor.
El mayor se sorprendió ante la revelación y quitó ambas manos del castaño para poder alzar mejor el rebelde cabello y poder observar con sumo cuidado dicha marca. Dipper solo se dejó hacer con pequeño rubor en sus mejillas debido a la cercanía del vampiro.
-M-Mi pueblo y yo agradecemos tu protección - Finalmente hablo el castaño quien se tensó al sentir como los dedos del rubio comenzaron a delinear la marca en su frente.
-Es raro que el pueblo del Norte me ofrezcan un joven de tu sexo - Le replicó el mayor sin dejar de observar la marca del más bajo. Estiró su mano derecha mostrándole el tatuaje en forma de pino que cargaba en su muñeca -usualmente son mujeres las que recibo de ellos.
El castaño trago saliva ruidosamente, sintiéndose aún más apenado y sin saber qué decir. El rubio sintió la tensión del humano y rio en lo bajo, esta vez su mirada bajó a los ojos castaños del contrario.
-No es queja, Dipper- Y de forma inmediata juntó sus labios en un acalorado beso que sorprendió aún más al humano. El rubor aumentó su tonalidad, pero se dejó llevar ante las acciones del rubio.
Se separaron por la falta de aliento.
-Ven, hazme pasar un buen aniversario - Se reclinó en el mueble, abrió sus piernas de forma insinuante y sonrió de forma coqueta. El castaño lo observó apenado, pero entendió la indirecta.
Se acercó aún más al mayor, y con cuidado removió las prendas de vestir del más alto, encontrándose con el miembro semierecto del sobrenatural y sorprendiéndose un poco por el tamaño de este a pesar de no estar completamente activo. No dudo mucho cuando lo metió a su boca y comenzó su labor de deleitar al mayor. Bill gimió ronco ante la acción que le provocaban suaves espasmos por su columna vertebral. Muy virgen y todo, pero eficiente en su labor sexual.
Cuando el miembro erecto por completo, el más bajo se separó y sin dejar de masturbar el miembro ajeno, comenzó a desvestirse. Después de todo, su simple existencia era para complacer al demonio que protegía a su pueblo.
Se subió a las caderas del más alto y frotó la punta del miembro a su orto, guiando el pedazo de carne a su cavidad baja. Los brazos del mayor rodearon las caderas del castaño al sentir su estrechez. Inhalo el aroma de la piel tersa del humano mientras le decía palabras lujuriosas, quien solo reposaba su frente en el hombro ajeno, tratando de aguantarse el dolor de perder su sagrada virginidad.
Cuando finalmente metió todo dentro de él, el vampiro se incorporó y juntó de nuevo sus labios en un beso pasional. Sus lenguas exploraban las bocas ajenas y se deleitaban con los sabores de los contrarios en esa lujuriosa acción.
No tardó mucho cuando Dipper movió sus caderas lentamente, causando un gemido ronco en el mayor.
-¿T-te lastimé? - Preguntó un poco asustado. El rubio negó sin dejar de observar los ojos castaños que comenzaban a hipnotizarle. Dipper sonrió repitiendo la acción obteniendo la misma respuesta.
Pronto los suaves movimientos, se volvieron más rítmicos y constantes, causando gemidos y gruñidos de placer en ambos cuerpos. Dipper enredó sus brazos en el cuello del rubio para poder apoyarse, mientras que el mayor sostenía las caderas del más bajo, guiando los movimientos eróticos de su pareja.
El vampiro tomó la muñeca derecha del más bajo y con sus afilados colmillos, ocasionó una pequeña laceración justo en el tatuaje de triángulo que tenía impregnado en su piel, causando un pequeño gemido de dolor al castaño, que a pesar del dolor, no dejó de moverse ni por un segundo.
-L-lo siento - se disculpó - Lo necesito.
Los orbes castaños lo miraron fijamente sin dejar de mover sus caderas y asintió suavemente entre sus gemidos, como si aceptará su disculpa. Bill tomó esa acción como una señal para continuar.
Su boca se sumergió en la piel del humano, bebiendo y deleitándose con el delicioso sabor ferroso de la sangre del Pines. Su sabor era inigualable, tan dulce y adictiva que no pensó en algún momento sentirse así por una comida tan habitual como lo es de un vampiro.
Sin dejar de beber el líquido vital del menor, con su mano contraria abrazó las caderas del contrario y comenzó a embestir con fuerza contra la cavidad del humano, quien, sorprendido, se aferró al cuello del vampiro y dejo fluir sus gemidos en el oído del mayor.
El éxtasis llegó a los dos de inmediato y al mismo tiempo. Bill se eyaculó dentro de Dipper, mientras que Dipper se corrió entre ambos vientres. Ambos se detuvieron por un momento jadeantes y tratando de recuperar el aliento.
El humano se separó con cuidado y observo directamente los ojos ambarinos del vampiro, los cuales se entrecerraban por el cansancio de su acción. El Pines tomo las mejillas del contrario y susurró: -Feliz cumpleaños, amo Cipher. - Una sonrisa coqueta decoró su rostro e inmediatamente inició un tercer beso apasionado, sorprendiendo por completo al contrario.
Las caderas del castaño comenzaron a moverse de nuevo.
El mejor cumpleaños de su vida.
-Curiosidades del episodio-
Total de palabras: 1942.
Datos interesantes: [Samhain es una fiesta gaélica que se celebra del 31 de octubre al 1 de noviembre y marca el final de la temporada de cosechas y el comienzo del invierno o la «mitad más oscura» del año. La celebración se debe a que la línea que separa los dos Mundos se hace más estrecha, permitiendo la entrada de espíritus buenos y malos. Uno de los motivos de la fiesta, según la tradición celta, es ahuyentar o aliar a esos malos espíritus para su beneficio personal, como protección, salud e incluso fertilidad en su próximo año de cosechas o ganado.] [Pomona es el nombre de la diosa de la fruta y de los cultivos fértiles. Viene de la tradición romana que celebra un Hallowen, pero más relacionado con las cosechas] [Estupor es una Disminución de la actividad de las funciones intelectuales, acompañada de cierto aire o aspecto de asombro o de indiferencia. Es característica principal de cuando alguien está hechizado o hipnotizado] [En tiempos prehispánicos, Se creía que los dioses preferían cosas pequeñas y delicadas, por lo que se les proporcionaba niños o jóvenes (tanto mujeres como hombres) para que ellos pudieran comunicarse directamente con los dioses y pudieran realizarse sus peticiones. En México, los sacrificios eran, en su mayoría, niños y hombres jóvenes].
Mi pequeño sinner, espero lo hayas disfrutado, Te deseo un muy bonito y productivo inicio de semana. - Anain18.
