Draco Malfoy y el relicario Maldito
Capítulo 2: Ridgeback noruego.
Volver a casa fue cansado pero totalmente refrescante, había pasado tanto tiempo en Japón que volver a escuchar el idioma inglés constantemente fue reconfortante; Draco durmió todo un día antes de volver a estar listo para marchar fuera de casa, quería comprar sus libros antes de que todo el callejón estuviera rebosante de personas, pero ya era bastante tarde para algunas compras. Al hablar con cartas con sus amigos, la mayoría de ellos ya hicieron las compras (excepto por la lista de libros que necesitarían) y estaban en sus respectivas vacaciones con sus familias, así que Draco gruño bastante molesto la mañana que fueron al callejón Diagon. Su madre lo arrastro para hacerse más túnicas nuevas, ya que los últimos días había dado otro pequeño gran estirón y temía que cuando fuera a Hogwarts no tuviera túnicas de su talla. Draco pensaba que solo era su madre queriendo comprar túnicas, pero Draco igualmente fue arrastrado por todos lados por ella, quien lo tenía del brazo y parecía orgullosa cuando todos comentaban lo parecidos que eran.
Draco podría recordar cuando al caminar por aquí, hace algunos años, tendría que ir de la mano de esta y ahora podía ofrecerle el brazo para que fuera a su lado.
Su madre era preciosa, Draco estaba bastante orgulloso de esta y caminar con ella era bastante relajante.
Claro que su madre vio con duda el libro de texto que había comprado para cuidado de criaturas mágicas, Draco sonrió nervioso al pensar que su madre podría replantearse la idea de dejarlo estudiar esa materia; por suerte no lo hizo. Luego hubo algo más que llamo su atención, pero para cualquier chico de su edad hubiera sido imposible de ignorar.
SAETA DE FUEGO
Este ultimísimo modelo de escoba de carreras dispone de un palo de fresno ultra fino y aerodinámico, tratado con una cera durísima, y está numerado a mano con su propia matrícula. Cada una de las ramitas de abedul de la cola ha sido especialmente seleccionada y afilada hasta conseguir la perfección aerodinámica. Todo ello otorga a la Saeta de Fuego un equilibrio insuperable y una precisión milimétrica. La Saeta de Fuego tiene una aceleración de 0 a 240 km/hora en diez segundos, e incorpora un sistema indestructible de frenado por encantamiento. Preguntar precio en el interior
No tentó su suerte pidiendo una saeta de fuego, pero le dio una mirada anhelante e hizo un exagerado suspiro que llamo la atención de su madre.
—Si obtienes unas notas excelentes este año, podría plantearme darte una de regalo—
—¿Te he dicho hoy que eres la madre más grandiosa de todo el mundo? —
—Nunca está de más escucharlo—
Draco vio la sonrisa divertida de su madre, antes de que hablaran un poco de todo y nada en realidad; Draco estaba muriéndose por preguntar de que había hablado con el señor Fujiwara en Japón respecto a Sirus Black, pero por ahora no quería sacar el tema. Esa noche su madre se había visto demasiado tensa y casi molesta, por lo cual Draco pensó que no sería buena idea sacar el tema; el día anterior hizo una pequeña mención cuando vio el rostro de Black en el periódico, lo que provocó que su madre se viera un poco terrorífica.
Si.
Por ahora estaba descartado.
Probablemente Ryu Fujiwara conocía a Sirus debido a que en algún momento había sido el heredero de la familia Black, a la cual la familia Fujiwara había estado haciendo negociaciones por años; no debería preocuparse tanto.
Esperaba.
Convence a su madre para pasar por un helado, Narcisa levanta una ceja cuando se detienen frente a Florean Fortescue y Draco sonríe de forma encantadora; su madre suspira por bajo dejándose arrastrar y Draco sabe que ella es tan amante del helado de chocolate como él mismo. Señala que si es adicto al chocolate era por su herencia, a lo cual esta le da un ligero manotazo fingiendo estar ofendida; Draco sabe que no engaña a nadie cuando el propio Florean Fortescue saluda a su madre como si fuera un viejo conocido.
Ambos están evaluando que helado pedir, antes de buscar la terraza para disfrutar de un poco de helado.
Draco pestañea cuando ve una figura ya en la terraza encorvada y escribiendo en un pergamino, le toma unos segundos enteros comprender que no está alucinando y que Harry Potter está ahí trabajando con un helado de crema y caramelo.
Su madre a su lado ladea la cabeza curiosa antes de seguir su mirada, luego voltea a verlo con una ceja levantada y Draco se encoge de hombros antes de aclararse la garganta.
—¿Potter? —una oración que debería ser acertada suena como pregunta, porque incluso aunque ve los anteojos del chico casi espera que no sea él.
Pero lo es.
El niño parece congelarse luego de haber saltado en su asiento, regando parte de su tinta sobre uno de sus ensayos, pero lejos de parecer preocupado por el desastre voltea como si hubiera dado un latigazo con su cuello. Sus estúpidos ojos verdes lo ven con sorpresa y algo más, a pesar de estar sentado Draco puede notar que al igual que él ha dado un estirón de estatura; pero está seguro que es más alto que este. Hay una gran cantidad de libros, pergamino y tinta en la mesa, lo cual parece haber estado ahí por algunas horas.
¿Qué hace aquí?
—Malfoy—habla este casi incrédulo, antes de pestañear para verlo de pies a cabeza fijamente, hay un ligero sonrojo en sus mejillas cuando repara en su madre; al voltear a verla nota una especie de mirada curiosa y una sonrisa maliciosa en sus labios.
—Madre creo que no te he presentado al heredero Potter—incluso si una parte de él piensa que es probable que sean amigos, es mejor tener modales frente a su madre; ella le ha enseñado por las malas que eso es necesario todo el tiempo.
La mano levantada de su madre le hace dudar.
—No te preocupes Draco, hace algunos meses luego de su "aventura" pude presentarme al heredero Potter; te dije que había conocido a tus amigos—hay una clara diversión en su voz que hace que Draco suspire, su madre era sin duda de temer.
—G-Gusto en verla de nuevo Señora Malfoy—hay un tartamudeo y nerviosismo, pero Narcisa finge no verlo o lo ignora; usando su varita para limpiar el desastre de Potter.
Este musita un "gracias" muy bajo, Draco se pregunta que deberían hacer ahora y su madre simplemente toma asiento en la mesa de Potter tomando la decisión por Draco. Este rápidamente se apresura para guardar sus cosas, Draco toma asiento viendo curioso a su madre, pero esta solamente parece ver a Potter que ahora está evitando la mirada de ambos de forma muy activa.
Curioso.
Draco desvía la mirada notando que hay unas cortinas nuevas en el establecimiento y algunos pájaros están asomados en el tejado, un día bastante soleado.
Por suerte hay una brisa.
—El placer de verlo nuevamente es mío, pensábamos que no veríamos a ninguno de los amigos de Draco hoy, pero es una agradable sorpresa—su madre habla luego de que sus helados han llegado, Florean parece ver curioso a Potter y este solamente sonríe torpemente antes que se vaya.
Chocolate y frambuesa con nueces picadas.
Delicioso.
—No sabía que aquí estaría Potter—admite Draco viéndolo curioso con la pregunta en el aire, que hace que Harry se vea algo incomodo.
—Me estoy quedando por aquí antes de que vaya a Hogwarts, un inconveniente en casa—sus palabras hacen que Draco vea a su madre, esta se tensa un momento y luce algo desconcertada antes de darle una mirada; Draco se supone que no debe saber nada.
Pero lo sabe.
Sabe que Harry está en una mala familia y podría explicarlo a su madre, pero eso significaría que tendría que mentir de como obtuvo esa información y por eso es mejor no decir nada. Se nota que Harry no parece feliz al respecto y que no quería hablar del tema, así que Draco simplemente no quería presionar del tema; su madre tampoco lo haría estaba seguro.
No esta seguro si tenga derecho o no de presionar, pero probablemente no fuera muy aceptado.
—Lamento mucho escuchar eso, espero que puedas disfrutar de tus vacaciones, aunque…siempre sería bueno tener cuidado—porque según el diario hay un puto psicópata que busca matarlo, aunque Draco sabe que Sirus sería incapaz de hacerlo.
Harry sonríe, algo torpe y tenso, todo el tiempo parece incomodo y hace el intento de no verlo; es algo curioso ya que los últimos dos años había hecho todo lo contrario.
Niños.
Quien los entiende.
—Veo que estás haciendo la tarea, yo la termine hace algunas semanas y Pansy copio mucho de mi trabajo de pociones—masculla lo último con algo de rencor recordando a su amiga, su madre sonríe ante el comentario y Harry lo ve con nueva expectativa.
Parece que no quiere hacerlo, pero luego de unos momentos de duda saca tímidamente un pergamino que Draco toma entre sus manos.
Lo abre sin expectativa, pero gruñe cuando lo ve solo unos momentos.
—No tienes ni la mitad, el profesor Snape va asesinarte—señala sin piedad, porque Snape ya lo odia suficiente como para hacerlo sin esto de por medio.
Harry juega tímidamente con la cuchara en sus manos.
—¿Tal vez podrías ayudarme? —pregunta con la voz de pito, una que le está cambiando como cualquier adolescente a su edad y de la cual Draco se burlaría cruelmente, si su madre no estuviera presente.
Lo ve mal, pero el niño sonríe torpemente y lo ve casi esperanzado; Draco maldice mientras le arrebata el tintero y una pluma, que no es buena, debería regalarle una que valga la pena. Gruñe contra el pergamino que es una vergüenza como tarea, mientras su madre parece entablar una pequeña charla con Harry; este parece tenso, pero cuando Narcisa logra guiarlo al quidditch claramente ha ganado el interés de Harry.
Su madre es experta en conversaciones y versada en muchos campos, es una mariposa social y la mujer más influyente en la sociedad de magos actual; Pansy la ve como un modelo a seguir por algo.
Harry ocupaba muchas lecciones de pociones, se preguntó como habría llegado a tercer año; Hermione supuso.
—Gracias por ser amigo de mi hijo—
—Yo bueno, no creo que seamos amigos, digo, me gustaría serlo, pero Malfoy…—
—Deja de ser tan torpe Potter, vencimos a un basilisco juntos, la idea de no ser amigos se fue por la borda—
—Oh—
—¿Oh? Ahora entiendo como tu ensayo es tan malo, necesitas ayuda en tu léxico, para tu suerte ahora que me tienes como amigo podría abrirte más la mente de forma educativa; no tienes que agradecerme por deleitarte con mi presencia—
Harry lo ve unos momentos con muchas emociones en sus ojos, pero aunque su madre le reprende con la mirada por sus palabras, Draco solo puede ver como la tímida sonrisa de Harry comienza a volverse algo demasiado grande; el niño parece ocultarla con su mano, pero sus ojos son muy brillantes.
La sonrisa de Harry es bastante bonita, pero justo cuando el pensamiento llega a Draco dejándolo un poco confundido por esa observación, nota que el niño escribió mal una palabra y lo ve de mala forma.
Tal vez la amistad sería mala idea.
Es un idiota y Draco es un Ravenclaw que respeta mucho la inteligencia, lo cual parece faltar en el cerebro de anchoa de este Gryffindor en particular.
Antes de irse le hace prometer que leería varios libros de pociones de primer año, a lo cual Harry pregunta si puede intercambiar lechuzas con él; Draco se encoge de hombros ya que no le importa mucho, si su padre hace algún comentario, tiene a su madre de su lado.
.
.
Estimado Draco Malfoy.
Quisiera saber si hay alguna posibilidad de poder verte el día de mañana en el callejón Diagon, necesito hablar contigo y no creo poder esperar hasta el inicio del año.
Harry Potter.
.
Draco observo la carta corta con curiosidad, no había pasado más de unas pocas horas desde que habían llegado de la extraña interacción de la heladería, cuando Potter uso sus nuevos privilegios para enviarle una carta con su búho; Hedwig había estado radiante de saludar a Merlín. Por un momento dudo sobre si sería buena idea volver a verlo tan pronto, había asumido que la próxima vez que lo vería seria en Hogwarts e intercambiarían saludos cordiales; incluso no le molestaba la idea de ayudarlo con el trabajo de pociones como hizo con sus compañeros de la casa Ravenclaw y sus amigos Slytherin, incluso solía ayudar a Neville Longbotton un aclamado Gryffindor. Pero por supuesto, Harry era una persona diferente y no tan sutil, esperar algo de este sin hablarlo apropiadamente no sería una gran idea; así que tendría que hablar con él.
Podría enviarle una carta con sus peticiones o sus explicaciones, pero dudaba que eso satisfaga al Gryffindor.
O tal vez sí.
Draco para su mala suerte conocía demasiado bien algunas cosas de Potter, que dudaba que él quisiera que conociera; no era su problema el rencarnar en una historia tan famosa, así que se prometió no tomar ningún tema que este no hubiera mencionado antes, lo cual necesitaría mucho cuidado. Pero, aunque conoce la historia, no conoce a Potter como tal, no tan diferente a otros Gryffindor y era un poco molesto la idea de una nueva amistad.
Ya tiene a sus amigos.
Las demás personas nuevas en su vida no son amigos, son aliados o conocidos con una relación cordial; Draco odia conocer personas nuevas todo el tiempo, o al menos, conocerlas para hacerlas amigos cercanos. Si bien su idea era ser un amigo de nivel muy secundario con Potter, tenía una leve intención que el niño puede que no quisiera una amistad vaga; el propio niño no tiene amigos por todos lados y solo cuenta con Ron o Hermione.
Pero lo molesto por dos años por la amistad.
Tal vez si era positivo, ahora que podrían ser amigos no se entusiasme mucho y la novedad se apague; o suceda, todo lo contrario.
Draco le gusta planear sus acciones, pero el factor Potter parecía ser una variante demasiado problemática e inesperada de contener; irónico porque técnicamente es el mejor personaje que conoce de su nueva vida por haber visto su vida en películas anteriormente en otra vida. Al final una carta de parte de Luna mencionando si podría verla en Hosgmeade, es la que le hace decidir; podría verlos el mismo día sin problema y su padre no le importaría, no es que se interese realmente en Draco últimamente.
Solamente tiene que sonreír y actuar de forma encantadora frente a las fiestas, es lo que este siempre ha querido y Draco puede hacerlo por ahora.
Aunque el número de fiestas con su presencia disminuyo estas vacaciones.
Draco no quería pensar en eso.
—¿Sucede algo mi pequeño Dragon? —pregunto su madre cuando lo vio pensativo a la hora de tomar té, a lo cual Draco solamente negó con la cabeza.
Su madre no había comentado nada sobre lo que sucedió en Japón y se preguntó que tanto el señor Fujiwara en realidad le explico a su madre sobre Orion Blake; sigue sin mencionar a Sirus Black y tampoco parece reaccionar bien a la mención de su tía Andrómeda.
Tanto por trabajar.
Así que a temor de que se enojara su madre, pero con una curiosidad latente, pregunto una de sus dudas existenciales necesarias para este año.
—Madre, ¿realmente es cierto que Sirus Black busca ir contra Potter? —pregunta, aunque sabe la respuesta, pero quiere saber que piensa su madre al respecto y aunque hay una mueca en su rostro; ella se recompone de forma rápida como si nunca lo hubiera hecho.
Su té sigue siendo contenido en su mano con elegancia y su mirada parece no tan lejana.
Pansy tiene tanto que aprender antes de poder ser como su madre.
Su madre no pregunta como sabe dicha información, aunque sus ojos brillan interesados, probablemente recordando cuando explico el árbol genealógico e hizo un breve resumen de Sirus Black sin mucho interés; pero explicando la conexión de este con los Potter, o al menos lo que los medios decían.
—Quizás, era un hombre impulsivo, pero dudo un poco que vaya directamente por el heredero Potter; pensé que eran amigos, llamarse por el apellido es curioso—
—Larga historia, pero ese no es el tema…escuche que había quedado en Gryffindor—
—Pareces saber más que suficiente—
—Investigue un poco, quería saber que parte de mi familia no había quedado directamente en Slytherin y algunos retratos eran muy conversadores—
Su madre levanta una ceja en su dirección, pero Draco mete una galleta en su boca viéndola expectante.
—No tienes que preocuparte por ser un Ravenclaw tesoro, eres demasiado inteligente y curioso para haber ido a otra casa; te habría amado sin importar que fueras un Hufflepuff—
—Pero padre no piensa así—
Y su madre puede ser muchas cosas, pero no es una mentirosa, no con él; que no contestara o negara su comentario, era una afirmación de hechos que hizo que Draco sonriera casi con amargura. Si tan solo hubiera quedado en Slytherin muchas cosas serían más fáciles, pero pensó con amargura la idea de no quedar con sus amigos actuales y fue bastante desgarrador.
Medita un poco sobre la situación de su padre con molestia, hasta que el suspiro de su madre atrae la atención y su mirada parece incomoda.
—Sirus Black no se parece en nada a ti mi pequeño Dragón, no pienses en él…era torpe e impulsivo en su juventud, como todo Black podría hacer magia oscura si quisiera pero…bueno…es un convicto, así que no debes pensar tanto en él; incluso si los une la sangre, es todo lo que los une y dudo que te preste demasiada atención—toma un poco de su té y Draco sigue con su mirada sus movimientos, esperando que diga algo más—pero todo lo que puedo decir, es que no, no creo que este buscando exactamente a Potter y si lo hiciera; dudo que fuera para asesinarlo—añade con mirada fija en su tasa de té.
No se dice ninguna otra palabra.
Draco se pregunta que tanto su madre conoce a Sirus Black, para poder dar una aseveración tan correcta.
.
.
Su padre no estaba presente ese día, así que Draco literalmente se despide de su madre con un beso en su mejilla y le promete que todo saldrá bien; no es la primera vez que sale solo y ya es un adolescente, así que su madre solamente rueda los ojos cuando Draco desaparece por la red flu. Tropieza muy poco al salir, incluso con toda una vida a veces logra desequilibrarse y saluda al dueño del local que usa para salir al callejón Diagon. Es bastante temprano, así que Draco espera no tener mucho público, aunque conociendo la prensa harían fiesta con cualquier cosa que hiciera Harry Potter; más si sumaban a alguien que ya había estado un poco ante el ojo público como Draco a su alrededor. Era una hora antes de su hora de ver a Luna, esperaba que la charla con Harry durara poco y en teoría no tendría que tener otro trabajo pendiente.
Así que no debería durar mucho.
Esperaba.
Draco camino en busca del Boticario del Sr. Mulpepper, tenía interés en comprar algunos ingredientes que no tenían en casa y había indicado a Potter que se vieran ahí; para su sorpresa, el chico estaba ya fuera del lugar, aunque faltaran varios minutos para su supuesto encuentro.
Había esperado poder comprar algo antes que llegara, pero bueno, al menos sabe que el chico es puntual; quizás demasiado puntual.
Harry que había estado jugando torpemente con sus manos, salta cuando lo ve llegar y su rostro parece perder todo color; Draco se pregunta el motivo de porque se ve tan enfermo, pero rápidamente se apresura porque hace viento y entra al lugar casi arrastrando a Potter con él. Se escalofría un poco dentro del lugar, antes de frotar sus manos y luego proceder a saludar al señor Mulpepper que solamente responde con un encogimiento de hombros.
No importa cuánto lo intentara, el hombre no parecía quererlo y era triste, porque le gustaba su tienda; así que se limita a señalar los ingredientes que quiere, el hombre toma notas a una velocidad alarmante e indica que espere algunos minutos.
Luego se marcha dejándolos a solas.
—Bien ahora sí, hola Potter—saluda de forma algo tardía y probablemente descortés, pero la forma en que ignoro a Potter unos minutos parece haberle hecho capaz de regresar al tono normal de sus mejillas; tal vez algo rosadas, pero Draco solo se limita a ver entre la tienda si algo más llama su atención.
—Hola Malfoy, yo…si somos amigos deberíamos llamarnos por nuestros nombres—musita lo último casi como retándolo a decir lo contrario, lo cual podría ser divertido, pero sus palabras parecen tanto a las de su madre que rueda los ojos.
—La amistad no va durar mucho si no dejas de quejarte, ahora espero que hables rápido sobre que sucede para verme a pesar que nos vimos ayer; tengo un asunto que atender en una hora—
Harry lo ve algo resentido y por un instante parece herido, antes de bufar por bajo antes de cruzarse de brazos y comenzar a seguirlo.
—Bueno ayer todo fue confuso para mí, no sabía que ahora éramos amigos—
—Lo somos, como dije, derrotar a un basilisco podría hacer a cualquiera amigo de otro; no mentí con toda la charla conmovedora antes de entrar a la cámara de los secretos—
—Pensé que dijiste que tu padre no lo aprueba—
—No lo hace, mi padre quiere que sea tu amigo para sacarte provecho; había querido evitar eso, pero a estas alturas supongo que no importa si somos amigos—
—…—
—Oh no tengo semilla de fuego, sería interesante para hacer un Antídoto para venenos poco comunes—
—Tu padre no suena como una buena persona—
Y no lo es, Draco anteriormente lo defendería diciendo que es un padre excelente, pero los últimos dos años están entre ambos; su silencio provoca que Potter lo mire intensamente cuando camina contra otro estante viendo otros ingredientes.
No cree que su padre es buena persona, no es tan estúpido, pero si es suficientemente idiota para querer luchar por él.
—Llevas año buscando mi amistad, si no la quieres simplemente puedes alejarte, no pienso detenerte—explica viéndolo de reojo, provocando que Harry se vea desconcertado un instante antes de negar con la cabeza.
—No, no quiero eso, quiero ser tu amigo; solo que no pensé que fuera así…Ron había apostado que tarde o temprano te cansaría, pero imaginamos que sería hasta el séptimo año o algo así—intenta hacer una broma y funciona, porque Draco sonríe a medias con un poco de incomodidad.
Porque el séptimo año será sin duda, algo que podría ser muy peligroso.
En lo cual no quiere pensar.
Ni siquiera quiere pensar en el próximo año donde es posible que Voldemort regrese.
—Bueno ahora somos amigos, si eso es todo lo que querías podrías ir a estudiar o lo que hagas en tu día libre—explica Draco luego de pagar por sus ingredientes, sonreír al dueño de la tienda y caminar fuera de está pensando en cómo perder el tiempo hasta que Luna llegara.
Pero la mano de Harry sujetando su muñeca, lo hace gimotear, porque la mirada de Harry no parece muy amigable.
—Somos amigos—
—Bueno, sí, ya dejamos eso claro—
—Los amigos pasan tiempo juntos—
Draco tuvo el extraño pensamiento de que, si Pansy y Harry pudieran superar sus diferencias, ambos podrían ser amigos; ambos se parecían demasiado en algunas cosas.
—¿Qué quieres hacer? —pregunto Draco con cansancio sujetándose el puente de su nariz, los ojos de Harry brillaron un momento y tuvo la sensación de que de una u otra forma hubiera terminado aceptando esto.
.
.
Ser amigos no va ser tan fácil si Harry no deja de tartamudear y tropezar mientras caminan, Draco sabe que las primeras veces charlando con alguien que quieres obtener como amigo es difícil, pero Harry lo está llevando a otro nivel y es molesto; Draco tiene que soportar el no reírse en su cara y ayudarlo cuando al final termina por caer de frente, Harry parce demasiado mortificado y acepta su ayuda con mucha pena. Usan temas fáciles para ambos, clases de Hogwarts, quidditch (ambos charlan varios minutos sobre la saeta de fuego) y Draco señala que tomaran cuidado de criaturas mágicas lo que anima a Harry; no tienen muchas clases juntos, pero Draco tiene la leve sospecha que vera mucho más a Hermione este año. Harry es bastante curioso sobre su familia, lo cual hace que Draco comente cosas de sus padres que son de conocimiento público; menos para Harry, porque no sabe nada de los magos de sangre pura.
Una vergüenza para un heredero, pero si tomas en cuenta su crianza, entendible.
Harry comenta que su madre es amable y Draco sonríe sin poder evitarlo, porque ella es muy genial también.
El niño hace las preguntas típicas sobre cosas que te gustan, Draco levanta una ceja ante las preguntas algo cliché, pero se limita a responderlas.
Su postre favorito era la tarta de manzana.
Es adicto al chocolate.
Su materia favorita es pociones (Harry se ve realmente horrorizado al respecto) y comenta que Snape es su padrino, lo que provoca que Harry luzca muy incómodo.
Confiesa que antes de entrar al equipo de quidditch el año pasado era más un buscador, pero que ser golpeador libera mucho estrés.
—Vaya si fueras buscador podríamos competir este año—expresa Harry luciendo un poco triste al respecto, Draco solamente bufa atrayendo su atención.
—Cho va ser buscadora este año, estoy seguro que disfrutaras más compitiendo con ella—
—¿Quién es Cho? —
Tu futuro interés amoroso, pero solamente sonríe misteriosamente sin decirlo en voz alta y Harry frunce el ceño al verlo; siguen su camino mientras las personas comienzan a llegar. Harry explica con mucho orgullo sobre todas las tiendas, como si no supiera que Draco ha venido aquí desde que estaba en pañales; pero le da el gusto fingiendo interés y cuando Harry lo nota le saca la lengua de forma infantil.
Ahora que caminan al lado del otro, Draco nota con ego que es más alto que Potter y que le ha ganado, no lo señala porque no es una competencia; pero se siente bien el poder ganar.
—No importa, por cierto, ahora que somos amigos me sorprende que no hayas mencionado a Sirus, especialmente porque es mi primo segundo una vez removido—charla para cambiar de tema y logra su objetivo cuando Harry casi vuelve a caer, pero esta vez logra detenerlo del brazo para que no toque el suelo.
Harry voltea para verlo incrédulo y Draco sonríe de forma encantadora, porque ama el drama.
—¿Tú sabes algo? —
—No mucho más que el público general, era el primo de mi madre, pero cuando pregunte ella no hablo mucho al respecto; solo que es probable que no te busque para asesinarte—
—¿Asesinarme? —
Tal vez no sabe toda la historia entonces, Draco silba mientras comienza a caminar más rápido, pero Harry parece un toro en busca de algo a quien golpear por respuestas; una cabellera rubia llama la atención de Draco, volteando a ver a Luna Lovegood, que por algún motivo viste como si un arcoíris hubiera vomitado sobre ella.
—Ahí está Luna, un consejo, si quieres que nuestra amistad funcione no le llames Lunática—la mirada que le da Harry indica que esa conversación no ha terminado, pero Draco ya está haciendo señas para que Luna pueda verlos.
La niña sonríe algo adormilada al verlo y camina casi dando saltos bailarines.
—No te preocupes, recuerdo como dejaste a Smith el año pasado—gruñe Harry antes de meter las manos en sus bolsillos, Draco toma un segundo para recordar como en un día especialmente malo se lanzó a golpes contra Zacarias Smith un Hufflepuff de su generación por llamar de esa forma a Luna.
Su padre no había comentado nada al respecto, pero por la forma en que actuaba cuando alguien lo mencionaba, parecía tenerlo bastante presente.
Harry también lo había apoyado, piensa tardíamente cuando Luna llega a su lado.
—Hola Draco me alegra encontrarte, es una sorpresa no tan sorpresa verte Harry Potter; es como si siempre aparecieras donde esta Draco—saluda Luna uniendo sus manos, a lo cual Harry se sonroja abochornado y Draco solo bufa por bajo.
Gana una mala mirada verde, pero no importa.
—Luna este es como sabes Harry Potter, Potter esta es mi amiga y protegida Luna Lovegood—los presenta tardíamente a lo cual Luna voltea a verlo radiante.
—Oh Draco eres tan gentil, nunca había sido la protegida de nadie, también Draco es mi primer amigo—como siempre las palabras sinceras de la niña incomodan a otros, pero luego de casi un año de escucharlas Draco es un poco más inmune.
Harry parece que alguien lo abofeteo, pero solamente asiente tenso.
—Un placer—parece que quiere hacerlo sonar como pregunta, pero se las arregla para que suene sincero y Luna sonríe como siempre.
—Quería que Draco me acompañara por una pluma, el año pasado no dejaron de desaparecer, creo que los Nargle se interesaron en ellas—
Si por Nargle se refiere algunos Ravenclaw que Draco no ha logrado intimidar todavía, sin duda tendría que tener una charla seria con estos y usar algunos maleficios este año; había estado leyendo en sus libros y tenía algunas ideas para aquellos idiotas que pensaran que podrían quitarle las cosas a Luna.
Anthony y Padma lo ayudarían sin duda.
—No te preocupes Luna iremos a la Tienda de plumas Scrivenshaft, también ya aprendí el hechizo rastreador y lo usare en tus cosas; la próxima vez que alguna desaparezca iré por ella—aunque Luna parecía encantada, parece que Harry noto el leve indicio de amenaza que destilaba en su voz y la promesa de que alguien pagaría.
—¿Si encuentras un Nargle me lo enseñaras? —
—Claro—
—Asombroso—
Cuando comenzaron su camino a la tienda, Draco sonrió ante la idea y Luna siguió sonriendo por sus propios pensamientos; Harry los siguió un poco más atrás, algo confundido, pero siendo amable cada que Luna volteaba para hacerle alguna pregunta al niño. La niña explica sobre las vacaciones con su padre, mucho sobre criaturas que no existen y lo alegre que se siente de tener amigos al fin; Draco se deja arrastrar intentando no pensar en su hermana en su vida pasada.
Selena.
Una niña que se había parecido casi como dos gotas de agua a Luna, al menos en su físico, mentalmente eran dos opuestos. Al inicio del año anterior había sido difícil para Draco soportar la presencia de Luna, pero al final la niña había necesitado ayuda y era tan similar a Selena, que Draco tuvo que ceder; ahora era un claro recordatorio de una vida que ya había terminado, pero no tan doloroso como pensó que sería en un inicio.
Era una presencia agradable.
La Tienda de plumas Scrivenshaft era un establecimiento bastante agradable estéticamente, Scrivenshaft era un hombre cercano a la edad anciana, pero sigue vistiendo túnicas bastante formales y siempre tiene un aire algo aristocrático. El hombre había sido un viejo conocido de su madre, así que cuando Draco entra al lugar este hace un asentimiento en su dirección antes de seguir con otros compradores. Draco si bien ama la elegancia de una pluma, no puede evitar pensar que un bolígrafo o lápiz sería mucho más fácil de usar; algo que extraña de su antigua vida.
Luna parece caminar emocionada donde hay plumas de diferentes colores, que Draco se sorprende que vendan en un lugar tan elegante como este; Luna muestra una pluma de colores brillantes y Draco sonríe de forma tensa intercambiando una mirada con Harry.
Pueden que sean nuevos en esto de la amistad, pero ambos claramente tienen un pensamiento similar.
Es una pluma horrible, pero algo en la mirada de Draco hace que Harry solamente desvié la mirada.
—Es una pluma…interesante—por la mirada de Harry sobre él nuevamente, está seguro que no piensa igual que él, o al menos no hubiera usado esas palabras—pero creo que podría elegir otras plumas para ti, además de esta por supuesto, también llevaremos esta pluma tan…intrigante—añade tomando la pluma multicolor, que dejaría un desfile Gay celoso.
Draco iría al desfile Gay solo para molestar a su padre, pero incluso así siempre acepta las burlas a los excesivos colores llamativos.
Lo único que se le ocurre para describir a esta pluma.
—¿Elegirías una pluma para mí? Eso sería encantador—Draco sonríe ante las palabras de Luna, sintiéndose solo un poco culpable.
No es que le moleste las excentricidades de Luna, ella era de esa forma y a su manera le gustaba; pero si tan solo pudiera evitar algunas cosas que estaban a su alcance, esperaba que otros no se burlaran tanto de ella. No lo hace tanto por Luna, lo hace porque Draco tiene probablemente un pequeño margen de maniobra de que tantos estudiantes de Hogwarts pueda hechizar antes de ser expulsado.
Tomando dos pares de plumas multicolor, sin entender porque dos de esas cosas aberrantes existen, caminan al otro lado de la tienda; todas son plumas blancas, pero Draco elige unas que siempre le ha visto a su madre, que, si bien son costosas, Draco está feliz de regalar a alguien como Luna. Observando detenidamente al lado de estas, toma otro paquete de plumas donde el plumín es un poco más de estilo fino; lo toma con cuidado antes de asentir y caminar hacía Scrivenshaft.
Sonríe al hombre que solamente ve las plumas, notando con un poco de sorpresa las multicolores y supone que no espero que alguien las comprara; Draco apostaría su escoba que fue una compra errónea. Paga una pequeña fortuna, que de alguna forma le divierte porque su padre sin duda vera con malos ojos ese pequeño gasto de dinero; últimamente las cosas que solían horrorizarlo hacer a su padre, le parecen mucho más interesantes ya que son las únicas que logran alguna emoción de su parte.
Luna le da un suave beso en la mejilla agradeciendo su compra, a lo cual le palmea la cabeza como si fuera un pequeño perro; un hecho que solía hacer mucho con Selena, la sonrisa de Luna es tan similar a la de ella que duele tanto como le alegra.
Masoquista.
Le da el paquete de plumas de plumín fino a Harry, quien las toma algo confundido y viéndolo sin entender.
Definitivamente no una chispa rápida, no se extraña que no esté en Ravenclaw, cada día entiende mucho mejor porque fue un Gryffindor.
—Tus plumas apestan Potter, te aseguro que estas son de mejor calidad—dice con una sonrisa de suficiencia, pero solo provoca que los ojos de Potter se abran más viendo las plumas en sus manos.
—¿Es un regalo? —la incredulidad en su voz ofende un poco.
—Draco siempre da los mejores regalos, esta bufanda fue un regalo de él—habla Luna presumiendo su regalo de navidad con una sonrisa adormilada, Draco se siente algo abochornado de la atención.
Tose para aclarar su garganta.
—Si, sí, soy el mejor dando regalos; Potter deja de avergonzarme, son solo unas plumas—y no es el primer regalo que le ha dado, piensa casi incomodo.
Harry sigue viendo el paquete con una sonrisa tímida, sujetándolo contra su pecho mientras caminan; Luna habla algo sobre comer helado y Draco piensa que no es mala idea por dos días seguidos. Pasan frente a la Saeta de Fuego otra vez, ambos chicos suspirando y Luna ladeando la cabeza curiosa. Hay algunos comentarios sobre Harry siendo buscador en su primer año, cuando Luna pregunta por ambos siendo jugadores, de alguna forma Harry parece nervioso en admitir que las reglas se aflojaron un poco para que pudiera participar; hay un momento donde Draco se desvía un poco de pensamientos.
Dumbledore siempre terminaba aceptando que Harry destacara todos los años y de alguna forma buscándolo para que hiciera alguna locura, curioso.
Hubo un pequeño corto circuito en su mente, antes de que comenzara a tapar su boca para evitar reírse, lo que provocó la atención de los otros dos niños hacía él; ocupa unos minutos recomponerse con dignidad antes de mantener una sonrisa burlona al caminar.
—Estaba pensando que Dumbledore se parece a Gandalf, solo que Dumbledore siempre busca a Potter y Gandalf siempre busca un Hobbit—además ambos eran interpretador por el mismo actor en su vida pasada, que no viera el señor de los anillos en su primera vida no significaba que fuera alguien que escapara de la gran influencia de algunos medios.
Draco intento no reírse ante la imagen de un meme flotando en su mente, donde Gandalf ve que hay un problema en la tierra media y lo primero que piensa es que necesita un Hobbit.
Épico.
Claro que en esta vida Dumbledore no era físicamente como recordaba en su primera vida, nadie en realidad, si bien había un claro parecido en muchos aspectos, eran personas totalmente diferentes; nuevamente le hizo pensar que este mundo era como el suyo anterior, sin magia y sin la existencia como tal de Harry Potter. O tal vez eran unos años demasiado pronto para eso, lo cual dejaba a Draco curioso por qué pasaría en los años subsiguientes y que tantas teorías estarían involucradas.
—¿Gandalf? —pregunto Luna curiosa a lo cual Draco negó con la cabeza.
—Un personaje de un libro que me presto Anthony, un verdadero nerd de ellos—Anthony en realidad era un poco geek (aunque el nombre se popularizaría hasta dentro de varios años) si lo conocías, ya que tenía una madre bruja y un padre muggle (muerto actualmente) había crecido con ambos mundos.
Si bien para cualquier otro sangre pura leer un libro muggle sería una aberración, Draco se había encontrado disfrutando de estos honestamente. Desde niño había disfrutado de leer, algo que en su primera vida no pudo disfrutar tanto por las circunstancias, pero en este nuevo mundo era casi imposible verlo sin un libro en sus manos la mayor parte del año.
—Eso es…—la voz de Harry se quebró un poco, Draco y Luna voltearon a verlo, aunque Draco noto que el niño parecía bastante incomodo—es de la saga del…Hobbit—nuevamente seguía luchando para hablar y Draco levanto una ceja.
Antes que sus palabras cayeran sobre él, volteando a verlo ahora mucho más interesado.
—Efectivamente, bueno, Gandalf es un personaje recurrente en gran parte de la saga del señor de los anillos; pero efectivamente sale en el Hobbit—habla con un deje de curiosidad, mientras Harry asiente con timidez.
—Oh, sí, yo estuve leyendo el Hobbit…hay más libros, por supuesto que hay más libros—musita eso último en voz baja con algo de amargura, pero Draco lo ignora para meditar sobre el tema.
¿Harry Potter leía en el canon?
Claramente tendría que leer en algún momento para sus estudios, pero en las películas nunca pareció interesado en ningún libro hasta el sexto año; tal vez era una de esas cosas que solo pasarían en los libros, aunque parecía difícil de creer. Había asumido que el niño sería un amante del quidditch y más tirando a deportista, siempre parecía aburrido en historia de la magia, pero todos lo eran; excepto Draco cuando el año pasado el profesor Binns los ayudo un poco con el origen de Orion Blake.
Pero dejando eso de lado, tal vez ser amigo de Hermione Granger lo hizo apreciar el arte de los libros; no sabía que pudo haber cambiado del canon para que este se encontrara inclinado a leer libros de ficción muggle.
Anthony sin duda seria feliz de conocer otro posible fanático de la serie de libros.
—Realmente es un mundo demasiado amplio el que creo Tolkien, tengo mis dudas sobre si fue hijo de algún mago o un Squib porque todo es bastante interesante…esa referencia sobre los elfos hermosos y brillantes, cuando los elfos en realidad son…diferentes, me parece un extraño sarcasmo—habla Draco haciendo un ademan con la mano, Harry voltea a verlo con interés, pero sus ojos brillar emocionados como si hubiera ganado la lotería de alguna forma.
—Si, el Hobbit me gusto…fue una gran aventura, me agrado Bilbo—Harry parece algo inseguro de hablar, pero Draco lo ignora por su curiosidad al respecto.
—Por favor Potter todos sabemos que el verdadero protagonista del libro fue Smaug—
—¿El dragón? —
—Obviamente—
—Tienes un serio problema con dragones—
—Es un complot, todos dicen eso, pero claramente no es cierto—
Harry parece intentar luchar con la sonrisa, Draco ha intentado de esconder la suya porque siempre puede sonreír cuando hablan sobre libros que le gustan; su sonrisa parpadea un poco al notar la mirada de Luna sobre ellos con curiosidad y pensó que era increíblemente grosero hablar de un tema que esta no conocía con Harry frente a ella.
—Luna cuando vayamos a Hogwarts le pediré a Anthony que te preste una copia del libro si te da curiosidad—le propone esperando que eso alivie un poco cualquier incomodidad, pero contra todo pronóstico la niña solo sonríe sin parecer afectada.
—No te preocupes Draco, aunque me encantaría leer un libro contigo podríamos buscar otro, no quiero interrumpir a Harry ahora que ha encontrado algo de que hablar contigo—expresa Luna continuando el camino con tranquilidad, Draco la sigue con el ceño fruncido.
—Pero, ya estamos hablando desde antes—musita confundido viendo a Harry, quien se ha vuelto rojo como un tomate e ignora su mirada de forma bastante activa.
Nuevamente luciendo incomodo y tímido.
Bien, al menos ahora no preguntara sobre lo que sabe de Sirus, pero es cuestión de tiempo. Así que aprovecha el helado para poder hablar de volver a Hogwarts y temas mucho menos incomodos para todos, Potter deja de estar rojo para hablar con Luna y Draco, todo parece bastante normal y Draco piensa que fue una salida bastante interesante.
Ser amigo de Potter tal vez no sería tan malo.
.
.
King's Cross estaba un poco abarrotado cuando Draco llego al lado de su madre, porque su padre estaba muy "ocupado" y realmente no se molestó en preguntar; no pudo evitar recordar el primer año donde su padre había estado emocionado por él, pero desde que entro en Ravenclaw algunas cosas comenzaron a cambiar, no precisamente para bien. La estación 9 y ¾ era solo para Hogwarts, Draco paso por la pared sin sentirse incomodo y Merlín parecía tranquilo en su jaula; desde la última vez que vio a Harry y Luna hace algunos días, no había salido de casa, centrándose en mucho tiempo sobre su libro de Orion Blake. Tristemente no había encontrado nada muy útil, las cosas que pudo revelar eran gran parte de escritos sin sentido que lo hicieron regresar a un tren de memoria a su primer año donde pasaron algo similar.
No tenían congruencia o en el peor de los casos, Draco los tradujo mal y eso lo puso de mal humor.
Pero hoy era el día que volvería a Hogwarts y eso le había animado, lamento que su madre no pudiera ir con él ya que sería lo único que extrañaría de su casa; pero su madre fue amorosa con él, mostrando emociones como no hizo con nadie y le dio un abrazo que derritió a Draco.
Su madre aun lo ama.
Voldemort no ha vuelto.
Aún hay oportunidad, este año tiene que hacer las cosas mejor y apresurar el plan de que Narcisa hablara con su hermana; una idea de que ambos deberían irse de la mansión Malfoy había estado nadando en su mente. No quería abandonar a su padre, porque era su padre y no puede olvidar todos los momentos que vivió con este de niño; pero conforme más se acercan a un posible mago oscuro regresando de entre los muertos, el instinto de Draco gritaba que corriera y huyera de ese lugar.
¿Abandonaría a su padre para protegerse a su madre y a él?
Draco no se sorprendió dudando, en realidad, Draco estaba seguro que podría levantar la varita contra su padre si eso significara proteger a su madre; lo cual había sido una gran revelación en los últimos días.
—Te quiero mucho mi dragón, siempre serás mi más grande orgullo—susurro su madre en su oído y para Draco esto era suficiente por ahora.
Más que suficiente, porque en su primera vida nunca tuvo esto y no había sabido de que se perdía, el toque de una madre que te ama; era la mejor sensación del mundo.
—Soy encantador, es imposible no amarme—comento con diversión y su madre lo empujo un poco juguetona, antes que Draco entrara al tren.
No había visto a nadie, pero rápidamente no dio algunos pasos cuando unas manos lo empujaron a un compartimiento; por un pequeño milisegundo pensó en Potter, en el idiota que había hecho algo similar en segundo año para hablar con él a solas en un armario, lo cual sonaba mucho peor de lo que fue. Pero el pensamiento salió volando ante la sonrisa divertida de Padma, que provoco una sonrisa de regreso en Draco antes de envolverla en un mortal abrazo sacándole unas risas a su amiga.
—Padma mi querida amiga, te extrañe mucho—musito dando una pequeña vuelta con la chica sujetada por él, quien chillo incrédula.
—Joder Draco, has crecido un montón, yo también te extrañe mucho—exclamo esta antes de darle un sonoro beso en la mejilla que le saco una risa estúpida.
Porque, aunque cualquiera al verlos pensaría que eran como dos amantes que no se ven hace siglos, para Draco no podría estar más alejado de la realidad; no es que no fuera atractiva, cada año sentaba mejor a Padma y Draco era bisexual, así que podría apreciar la belleza de ambos géneros. El problema es que ambos eran como hermanos, o en el caso de Padma, como una madre para Draco y era imposible el pensar en ella de esa forma; sin contar que su mejor amigo Anthony estaba comenzando a mostrar interés en Padma.
El compartimiento estaba lleno de personas, Anthony quien apenas se separó Padma casi lo taclea en un mortal abrazo.
—Hace mucho tiempo en una galaxia—comenzó Anthony y Draco rápidamente capto la idea.
—Muy, muy lejana—continuo las palabras que solían salir en las películas de Star Wars que hizo a Anthony iluminarse encantado.
—Chistes de nerds—gruñe Michael para chocar los cinco con Draco cuando lo empuja al pasar, como si el idiota no supiera de que habla.
Terry por otro lado quien parecía haber crecido un poco más que Anthony y Michael, pero para su suerte no llegar a superar a Draco, saluda con una sonrisa suave; siempre siendo el más tranquilo de los tres. No había podido ver a sus amigos en vacaciones, parte del plan de su padre para que no se reuniera con personas no dignas y de Pansy quien había discutido con él; ganando parte de su custodia durante vacaciones para disgusto de sus Ravenclaw.
Pero ahora estaba aquí.
Tomo asiento entre Padma y Anthony, con una sonrisa relajada de volver a estar con sus amigos.
Como volver a casa luego de un largo día de muchas torturas.
Sus amigos pronto se adentraron a relatar sus vacaciones, no es que no hubieran hablado extensamente por medio de cartas, pero Draco parecía emocionado al respecto; intento no ponerse celoso cuando Anthony hablo de la visita a casa de Michael con Terry, o como Padma había salido una vez con Anthony y no entraron en muchos detalles. Draco comento el solo haber podido ver a Luna casualmente en vacaciones, sin comentar sobre su nueva amistad con Potter; porque sus amigos ya lo molestaban lo suficiente sin darles municiones.
Aunque en clases sería imposible que no notaran el cambio de dinámica, esperaba poder extenderlo todo lo posible.
No era un idiota.
Por algo estaba en la casa de las águilas.
Padma estaba comentando sobre el viaje con Parvati a la India, cuando el vagón se abrió para revelar a Luna quien parecía somnolienta como siempre; a su lado estaba Ginny Weasley luciendo algo incomoda cuando Luna la empujo dentro del compartimiento. Todos estaban creciendo, porque en su primer año pudieron entrar perfectamente con espacio, pero ahora era un juego de Tetris para poder acomodarse; Ginny parecía desconcertada, pero Luna solamente se encogió de hombros antes de saltar sobre su regazo como si fuera una niña pequeña.
Lo cual era.
Draco muchas veces tuvo a Selena en esta misma posición, así que acomodo a Luna en su regazo.
—Puedes sentarte en mi regazo—hablo Michael de forma divertida, aunque con el cabello creciendo de forma horrorosa según el punto de vista de todos.
Ginny lo vio horrorizada, antes de tomar asiento junto a Terry que le dio campo amablemente.
Draco tuvo el pequeño presentimiento sobre las hormonas este año, que no le agradaba en lo más mínimo; así que aprovecho para presentar al resto de sus amigos a la niña Weasley.
—Ron es un idiota que se deshizo de mí de inmediato—gruñe la niña cuando preguntan sobre que sucedió con sus hermanos mayores.
Tiene la teoría que, debido al incidente del año pasado con la cámara de los secretos, la niña puede que no tenga muchos amigos de su edad; o de otras edades. Luna comenta como si fuera una niña pequeña, sobre que Ginny siempre fue amable con ella el año pasado; pero duda que fuera amable más que metida en sus propios problemas como para poder molestarla.
Tomará lo que tiene, Ginny podría ser de ayuda para vigilar a Luna en las clases que tienen juntas y evitar que otros la molesten.
La voltea a ver con interés renovado, haciendo que esta se sonroje ligeramente incomoda, al tiempo que Padma y Anthony suspiran.
—¿Qué tengo? —pregunta con timidez, pero Michael y Terry se ven como si acabaran de comprender algo.
Ven a Ginny con lastima, como todos en el compartimiento menos por Luna y Draco.
—Probablemente ha encontrado algo para que le ayudes, Draco busca estas amistades que sean reciprocas—señala muy asertivamente Terry, haciendo que Ginny voltee a verlo incrédula pero no parece en lo mínimo avergonzado por eso.
Es verdad.
Todos sus amigos son importantes para él, pero la mayoría de ellos de una u otra forma son útiles para su persona; triste costumbre que obtuvo de su padre, pero al final le ha funcionado bien estos primeros dos años. Si la historia no se equivoca la niña frente a él iba a ser una jugadora de Quidditch y también se casaría con Potter en algunos años, así que de alguna forma tampoco estaría mal estar de su lado bueno; sin contar que le había salvado la vida el año anterior.
La culpa de haberla dejado casi todo un año sufriendo sola, le hizo pensar que lo mínimo que podría hacer es ayudarle a no sentirse sola por el momento; está seguro que conforme pase el año se hará amiga de más chicos de su casa y de su año.
Con suerte le guste la lectura, o pueda usarla como esclava para diferentes libros que le ayuden a descifrar el libro de Orion.
—No soy tan malo chicos, no deberían dejarme mal frente a otra posible amiga—dice Draco de forma divertida, aunque sus ojos brillantes hacen que Ginny se encoja un poco en su lugar—no te preocupes pequeña Weasley, tu amigo Draco va ayudarte en todo lo que necesites; solamente pido a cambio que me ayudes con algunos libros de lectura—expresa con tranquilidad, haciendo que todos menos Luna gimoteen en ese lugar.
—Ya volvió el Draco el tirano—hablo Michael de forma dramática, Draco volteo a ver ofendido cuando nadie lo defendió.
Ni siquiera Luna.
Tanto por tener buenos amigos.
—Trato bien a mis esclavos—
—Eso no ayuda a nuestra imagen Draco—
—Cállate Anthony, ¿de cual imagen hablas? —
—Tu pregunta se antepone a tu orden de silencio—
—Lo que Anthony quiere decir Draco, es que todos te ven como el loco psicópata amante de libros y a nosotros como tus adorables amigos que son obligados a pasar horas leyendo—
Draco voltea a ver mal a Padma, porque aun con sus palabras, ella es una amante de los libros también; Para su información no obliga a nadie a ayudarle, excepto a Michael, pero era como pago de un ensayo que tuvo que revisarle. Aunque usualmente también cobraba algún tipo de recompensa cuando ayudaba a otros estudiantes de su casa con sus ensayos de pociones; generalmente era algún hechizo de su año.
Pero eso a tacharlo de psicópata.
Las personas no tienen imaginación.
—No me dejen mal sobre nuestra última adicción al grupo, dejen al menos una semana para que la pequeña Weasley se confié—dice de forma burlona, provocando que la niña lo vea entre abochornada con las mejillas de rojo al verlo.
Probablemente incomoda por su presencia, Draco debe verse intimidante por haberla salvado y debe estar esperando que le cobre de alguna forma; o tal vez solamente esta deslumbrada por su maravillosa presencia, Draco es un encanto para aquellos simples mortales.
—Tengo la sensación de que estás pensando algo estúpido—musita Anthony y Draco le da un puntapié en el tobillo que hace que este se queje ruidosamente.
Luna comienza hablar sobre su padre con la revista quisquilloso, sacando uno para cada uno de los presentes de su mochila, todos parecen con duda, pero cuando la niña desvía la mirada, Draco les da una mirada que provoca que todos lo acepten rápidamente; Michael fue el primero que la acepto tranquilamente, silbando interesado viendo parte de la revista con genuina curiosidad, los demás no tanto.
Draco comento sobre hacer una entrevista porque prácticamente era un patrimonio nacional, a lo cual ahora fue Padma quien lo empujo.
Ginny pareció incomoda gran parte del viaje, pero luego de un tiempo pareció incluso sonreír a las personas e incluso hacer unos chistes; claro que al hacer un chiste se volvió roja como un tomate, pero fue cuando Michael y Padma se rieron, que la niña sonrió de forma radiante.
No debe tener muchos amigos, pero exceptuando que parcia tener dificultades para verlo a la cara, Draco se encontró satisfecho.
Entonces llego la lluvia y el frio.
Tomando el tiempo que duraron de viaje, deberían estar cerca de Hogwarts, pero Draco comenzó a sentirse incomodo. Luna se había sentado entre Padma y Draco al verlo rascarse el cuello ansiosamente, pero cuando alguien pregunto por su estado mintió diciendo que no era nada.
Algo estaba mal.
La lluvia arreciaba a medida que el tren avanzaba hacia el norte; las ventanillas eran ahora de un gris brillante que se oscurecía poco a poco, hasta que encendieron las luces que había a lo largo del pasillo y en el techo de los compartimentos. El tren traqueteaba, la lluvia golpeaba contra las ventanas, el viento rugía, y Draco comenzó a sentirse enfermo.
Muy enfermo.
—No podemos haber llegado—susurro Terry con seriedad, justo antes que las voces de estudiantes curiosos llegaran del pasillo.
Entonces.
La luz se apagó.
Hubo un jadeo grupal en el compartimiento, mientras todos comenzaban a mecerse de forma incontrolada y hubo voces entre ellos; pero Draco se quedó paralizado sintiendo que algo estaba muy mal. Ginny comentaba algo sobre sus hermanos, mientras que Padma le sujetaba la mano a la niña diciendo que era mejor no salir, Terry fue quien comento sobre una posible avería al tiempo que Anthony se sujetaba a Draco algo alarmado.
No era una avería.
Draco sabía que era.
Había subestimado la situación, incluso aunque se preparó todo un año para esto, había pensado estúpidamente que no sucedería nada al menos hasta Hogwarts; la escena del tren parecía solo haber afectado a Harry y compañía, pero ahora estaba notando lo equivocado que había estado antes.
—¿Draco? —fue la suave voz de Luna con una mano sobre su mejilla, pero apenas si pudo escucharla.
Porque vio una silueta pasar volando por fuera de su compartimiento, como un pequeño fantasma o manta flotante, que se había detenido un momento antes de seguir su camino.
Estaban aquí.
Dementores.
La respiración comenzó agitarse para Draco, sabe que no vienen por él, que buscan a Sirus y que solamente afectarían a Potter; eso es lo que había sucedido en el canon, pero conforme su propio rostro comenzaba a sudar frio se le hizo terriblemente preocupante que esto cambiara.
Intento concentrar su mente rápidamente, sobre lo que sabía de los dementores.
Un Dementor era una criatura Oscura que se deslizaba como un espectro, ampliamente considerada como una de las criaturas Oscuras más repugnantes que habitan el mundo mágico. Los dementores se alimentaban literalmente de la felicidad humana y, por lo tanto, generaban sentimientos de depresión y desesperación en cualquier persona cercana a ellos. También podían consumir el alma de una persona, dejando a sus víctimas en un estado vegetativo permanente, por lo que a menudo se los denominaba " demonios chupadores de almas ", y se consideraba que las personas a las que dejaban sin alma se habían convertido en una "cáscara vacía".
Los dementores estaban estrechamente asociados con Azkaban, ya que fueron empleados por el Ministerio Británico de Magia como guardias de la prisión, y no se sabía que habitaran permanentemente en ningún otro lugar.
Eso lo había aprendido de memoria, había aprendido a usar el encantamiento patronus, nunca fue un animal y se mantenía como una manta plateada en su varita; Penélope había comentado que era mejor con ella con algo de resentimiento, pero nunca lo habían practicado frente a un dementor.
Draco no pensó que fuera muy diferente.
Fue un completo idiota.
Se pregunto cuando fue que los otros sintieron lo mismo que él o si eran capaces de sentir el frio que te deja helado hasta los huesos, pero el silencio comenzó a predominar cuando una mano esquelética se colocó frente a la puerta del compartimiento; hubo un pequeño chillido de parte de alguien, pero el dolor en su interior lo hizo encogerse con Luna entre sus brazos.
Su mano temblaba cuando vio la capa frente al compartimiento, pero tomo la varita intentando espantar los recuerdos tristes que llegaban a su mente.
Recuerdos de su padre primordialmente, de lo decepcionado que estaba de él, cuando lo abofeteo por defender a Hermione, su claro desapruebo por ser un Ravenclaw; la forma en que lo veía más ahora como un bien material que lucir que como su hijo. Las memorias de su vida pasada no eran tan fuertes, era más difícil de ignorar a Lucius Malfoy y su respiración comenzó agitarse.
Fue una lucha mental el recordar el movimiento de varita correcto, nunca había tenido una memoria suficientemente fuerte, una memoria completamente feliz y Penélope le había indicado muchas veces la importancia de ese factor.
Como si alguien pudiera tener pensamientos felices contra un dementor.
Draco miró hacia abajo y lo que vio le hizo contraer el estómago. De la capa surgía una mano gris, viscosa y con pústulas. Como algo que estuviera muerto y se hubiera corrompido bajo el agua. Sólo estuvo a la vista una fracción de segundo. Como si el ser que se ocultaba bajo la capa hubiera notado la mirada de Draco, la mano se metió entre los pliegues de la tela negra.
Pero lo estaba viendo, no podía ver su rostro, pero la capucha estaba en dirección hacia él y una canción comenzó a sonar en su mente.
Una melodía lejana de una mujer.
Y entonces la figura aspiró larga, lenta, ruidosamente, como si quisiera succionar algo más que aire.
Un frío intenso se extendió por encima de todos, Draco estaba seguro de eso, ya que fue consciente del aire que retenía en el pecho. El frío penetró más allá de su piel, le penetró en el pecho, en el corazón...
Luego sucedió.
Fue como una patada en el pecho, una patada que hizo que algo dentro de él se moviera y que, por un instante, solo un pequeño segundo todo fuera más claro; fue como si el frio se eliminara de golpe y el miedo se evaporara solamente un momento. La claridad le hizo sentir la mano temblorosa de Anthony contra su brazo y como Luna se había sujetado con increíble fuerza de su pecho casi temblando.
Un recuerdo feliz, pensó desesperadamente.
Ocupa un recuerdo feliz ahora que podía pensar con claridad.
Cuando practico con Penélope tenía muchos recuerdos de su familia, de viajes con sus padres que, si bien eran felices, estaban bañados un poco con amargura por la situación de su padre; entonces pensó en sus amigos y generalmente era bastante similar. Intento recordar y concentrarse en la última navidad, recordando estar en la feria con Anthony y Padma, recordando haber estado con Dora hablando hasta el amanecer sintiéndose parte de una familia como tanto busco ser toda su vida pasada.
Pensó en su madre reconciliándose con su tía Andrómeda, que, si bien no había pasado, casi podía verlas juntas y hablando como hermanas que eran; se imaginó teniendo navidades con la familia Tonks y salir con sus amigos sin que nadie pensara mal. La imagen de la feria en su mente, la feria del año pasado fue en la que más se concentró, en la risa de Anthony y Padma a su alrededor; Draco sintiéndose que pertenece a algo, a alguien, a ellos.
El compartimiento por fin se abrió.
Era ahora o nunca.
—Expecto Patronum—su grito sonó bastante mal, porque su voz estaba cambiando y pareció quebrarse al final, fue un grito desgarrador, pero con potencia mientras hizo el movimiento de varita.
No fue la cortina plateada que esperaba alejara al dementor, su brazo recibió un latigazo y está seguro que casi desmonto su hombro por la forma en que violentamente se hizo para atrás cuando una luz cegadora salió de su varita con fuerza; Draco se quedó paralizado cuando el dragón de luz plateada se materializó en medio del vagón, sin duda una especie de ridgeback noruego.
Como Norberta, el Dragón que Hagrid le dio a Charlie durante su primer año.
El dementor pareció tan paralizado como el propio Draco, cuando su patronus en forma de Dragón en medio del compartimiento y que iluminaba el lugar, soltó un rugido ensordecedor. Todos se cubrieron los oídos cuando parecía que la luz plateada exploto alrededor del dragón, pero este se mantuvo firma haciendo que el dementor saliera huyendo con la luz; varios chillidos salieron de diferentes partes a lo lejos, pero su patronus simplemente se mantuvo frente a ellos luciendo verdaderamente intimidador a pesar de ser del tamaño de un metro.
El patronus soltó otro chillido antes de verlo de reojo unos cuantos segundos y que se disolviera en el aire.
La boca de Draco estaba abierta a más no poder, con una expresión similar estupefacta al resto de pasajeros del compartimiento; excepto por Luna.
Pero Luna siempre era la excepción.
—Oh Draco ese fue un hechizo hermoso—alabo la niña que se veía algo pálida, pero luciendo bastante feliz de repente.
Draco apenas reacciono, sintiendo el dolor en el hombro de la mano que lanzo el hechizo, mirando hacía su varita con incredulidad; era la primera vez que lanzaba un patronus corpóreo, pero incluso así, estaba seguro de que su apariencia no era normal, algo no era normal.
—¿Qué rayos? —la expresión de Michael, era algo que parecía más en sintonía con el resto de personas aparte de Luna.
Draco no pudo estar más de acuerdo con Michael en este momento.
Continuara…
Entonces mis criaturitas apenas van para Hogwarts, tomaron 3 capítulos esta vez y como pueden notar, algunas cosas se irán alargando. Draco en realidad paso todo el libro anterior practicando el Patronus, pero no es hasta este capítulo que pudo lanzar uno de forma corpórea y esta tan sorprendido como todos por el hecho. Que sea un dragón tiene una explicación que se verá más adelante, también que pudiera lanzarlo en esa condición de extraña claridad.
Espero disfrutaran del capítulo, creo que fue un poco duro que pasaran dos libros donde Draco apenas si habla con Harry, pero a partir de este libro y ahora que son "amigos", Harry se verá un poco más involucrado en nuestras aventuras.
Además, aún tenemos muchos personajes por conocer un poco más.
Espero disfrutaran de este capítulo como yo escribiéndolo, no fue hasta que me detuve a buscar sobre lo que es un dementor como tal, que se me había ido la cantidad de hojas que tenía completas hasta ahora. Tenía pensado cortarlo cuando llegaran a Hogwarts, pero ya se estaba alargando demasiado y por eso lo deje aquí, además me pareció una situación perfecta.
