Los personajes, trama y detalles originales de Hazbin Hotel son propiedad de Vivienne "VivziePop" Medrano.

En portada: ilustración por Abel Ciffer, con fondo de captura del piloto. Tipografía: Archeologicaps.

La clasificación indica temas que no son propiamente para menores o personas sensibles a asuntos relacionados con la violencia física, psicológica, y contenido de índole sexual en determinado momento, además de uso de lenguaje vulgar. Queda a discreción del lector el contenido.

A notar, esto sale DEL PILOTO de 2019, de ahí que descripciones y nombres no coincidan con el proyecto de A24.

Este trabajo, es una ADAPTACIÓN LIBRE del relato corto, El horror de Dunwich, de H. P. Lovecraft, escrito en 1928.

Advertencia: abandonen toda esperanza los que entren aquí.


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El horror de Hazbin Hotel

Blasfemo, maldito, nacido del pecado. La aberración que no debía existir, y, sin embargo, existió, llevándose consigo todo lo que pudo ser.


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Preámbulo

Las ruinas de un sueño

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El antiguo hotel de la princesa Charlotte, era algo así como un punto obligado de conocimiento general para todos los pecadores, incluso los recién llegados, ya fuera que alguien se tomara la molestia de advertirles o tuvieran la desventura de descubrirlo por su cuenta.

En un principio, se consideraba una especie de mito, aunque luego de una curiosa intervención en el segmento de noticias del 666 News, más de uno finalmente supo qué era el colosal edificio a las orillas de ciudad Pentagrama.

No obstante, luego de los eventos acontecidos antes de la exterminación anual, pasó de la indiferencia y la broma, al desprecio total.

La fetidez que emanaba, más acentuada que en las fosas de azufre de las tierras salvajes, y el ambiente malsano que dificultaba incluso respirar, poco tenían que ver.

Quedaban algunos revoltosos de la más baja calaña que iban a buscar algún vidrio que aun quedara para volarlo con una piedra y demostrar lo "malvados" que podían ser, pero ni siquiera los más desesperados aspirantes a Overlord se animaban a reclamar el territorio como suyo, y si se les increpaba algo al respecto de esa cobardía, se limitaban a decir que se trataba del territorio de Alastor, el Demonio de la Radio, figura ante la que era comprensible sentirse amedrentado.

De cualquier forma, no era completamente mentira. Más de uno creía fervientemente haberle visto a través de los muros derruidos en la sala de estar, o en lo alto de las habitaciones superiores, mirando por la ventana. También había quien decía escuchar el peculiar ruido característico de las radios intentando sintonizar una estación, algo como un pitido agudo alternando con estática, a veces música, y los más imaginativos, que le oían recitar cánticos, hechizos o a saber si invocaba otra aberración.

Fuera de eso, en realidad nunca se le veía en público, pero absolutamente nada hacía creer, ni al más ingenuo, que su poder había mermado, por el contrario, toda sospecha a lo ocurrido, se inclinaba no solo a acusarlo de beneficiarse de él, sino de directamente provocarlo.

Algo de verdad habría, pues para el día del exterminio, los ángeles evitaron por completo esa zona, y lo mismo al siguiente año, y el siguiente, y el siguiente.

Con el paso del tiempo, aquellos pecadores demasiado pobres o débiles como para garantizarse un refugio, valoraban la posibilidad de conseguir asilo. De algunos no se volvía a saber, pero los que sobrevivían, eran los que propagaban esas historias.

Las historias sobre el horror de Hazbin Hotel.


Comentarios y aclaraciones:

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¡Síganla! Tendré material adicional y algunas noticias sobre el provenir de esta y otras historias.

Y más que nada, quiero desearles ¡Felices fiestas!

Este año logré alcanzar el centenar de historias publicadas y nada de esto tendría sentido sin ustedes los lectores.

¡Mis mejores deseos para todos! Especialmente en estos tiempos tan difíciles, espero poder cooperar en algo, aunque sea un minúsculo aporte para hacer más llevadero el asunto

¡Gracias por leer!