Draco Malfoy y el relicario Maldito

Capítulo 3: Ten cuidado con tropezar en el barro.

Draco tiene un ego bastante alto, si bien suele tener su mente concentrada en otras cosas, Draco es consciente de que es un buen partido y que otras personas pueden verlo atentamente; es bien parecido, un mago decente y el mejor de su generación (no importe cuanto le duela a Hermione, dos años seguidos como primero de su año). Si bien acostumbrado a las miradas sobre él, esta vez se siente incómodo cuando baja del tren, las miradas parecen asfixiarlo y no puede levantar la vista, mientras Padma sujeta su mano guiándolo a los carruajes. Aparte de Michael preguntando por el hechizo varias veces, su grupo de amigos no comento mucho al respecto, Anthony fue quien contesto que el año pasado había estado trabajando en el hechizo; pero incluso Anthony y Padma parecían asombrados por al patronus que había logrado conjurar.

Sus dos mejores amigos habían visto varias veces el escudo plateado y aplaudían su dedicación, pero nunca vieron al Dragón.

En defensa de Draco, tampoco él.

¿Qué animal había esperado?

Padma había comentado ociosamente cuando hablaron del tema, que podría ser un pavo real o un cisne, Anthony había saltado emocionado porque fuera algo como un hipogrifo o una serpiente; pero había sido un Dragon.

Parecía bastante claro, ya que era amante de las bestias, pero un patronus de forma de criatura mitológica no era tan común.

Nadie debería saberlo, pero de alguna forma el rumor comenzó a expandirse cuando Parvati entro abruptamente por el comportamiento seguida de otra chica de Gryffindor buscando a su hermana desesperada, todos habían estado en shock y Padma contesto confundida a su hermana señalando a Draco; todo había ido de mal en peor, tenía miradas de todas partes y Draco se sintió cohibido. No debería preocuparse, en menos de un año Potter podría hacer un patronus corpóreo si la historia seguía su rumbo, pero por ahora no lo era; Draco había pasado de ser el chico primero en su año, hasta hacer un hechizo de un nivel superior para séptimos años.

Y las miradas no eran todas positivas, porque algunas eran de envidia y confusión.

Odiaba ponerse nuevamente la mascara de heredero, pero no le estaban dejando muchas opciones aquí y odiaba que vieran su debilidad.

El viaje en carruaje fue casi silencioso para él, Michael y Anthony comenzaron hablar de nada en específico claramente esperando distraerlo, Luna hizo comentarios aleatorios e incluso Ginny se esforzó por sonreír con todos; pero las miradas de sus amigos sobre él, le hicieron saber a Draco que algo había sucedido.

Algo que no era normal y eso le alarmo, no se supone que destacaría de esta forma, su enfoque siempre fue ser el mejor de la clase; esto era como si fuera así e incluso algo más, que le hizo sentir incomodo.

No debía preocuparse, si alguien preguntara, diría que ha estudiado por un año entero y tenía muchos testigos de la hazaña.

No era alguien anormal.

Solo un estudiante dedicado.

Hagrid pareció confundido cuando lo había ignorado al subir al carruaje, pero por unos minutos solo quería silencioso para sí mismo, estaba seguro que apenas tuviera un día libre iría a verlo. Los Thestral siguen ahí y parecen reconocerlo por la forma en que se mueven al verlo, aunque solamente Luna es capaz de verlos junto con Draco, pero Ginny parece emocionada cuando Luna comenta sobre los caballos invisibles para el desconcierto de los demás. Para Ginny es más fácil creer en ellos, porque el año pasado había estado alimentándolos con los dos rubios, incluso si no pudo verlos.

Era difícil explicar la manzana que desaparece en tus manos si no hay nada ahí.

Lo mejor sería no verlos.

Ya que para verlos necesitas haber visto a alguien morir.

La diligencia olía un poco a moho y a paja. Mientras el coche avanzaba lentamente hacia unas suntuosas verjas de hierro flanqueadas por columnas de piedra coronadas por estatuillas de cerdos alados, Draco vio a lo lejos otros dos dementores encapuchados y descomunales, que montaban guardia a cada lado. Los dementores hicieron que se escalofriara, pero cuando voltearon a verlo esta vez casi huyeron alejándose de la reja lo más que pudieron y ahora si no pudo evitar la mirada incrédula de sus compañeros sobre él.

Cerro los ojos esperando no obtener ninguna pregunta.

Ya tenía suficiente con fantasmas que corrían al verlo, agregarle dementores no podría augurar nada bueno.

El carruaje cogió velocidad por el largo y empinado camino que llevaba al castillo; Ginny se asomaba por la ventanilla para ver acercarse las pequeñas torres. Cuando llegaron Draco se sintió un poco más tranquilo, se supone que los dementores no podrían entrar a Hogwarts y que solo estaban ahí para custodias cual cárcel; se comenzó a preocupar por si tendría que enviarle una carta a su madre cuando el profesor Flitwick lo llamo entre los alumnos.

Todos parecieron confundidos, pero al final Anthony fue quien tomo a Draco de la muñeca diciéndole a todos que siguieran adelante; Luna parecía preocupada con Padma, pero al final siguieron a la multitud. Le dio un agradecimiento a Anthony cuando su líder de casa comenzó a caminar rápidamente con ellos detrás de él a un paso más lento, debido a la diferencia de tamaño.

Anthony no estaba invitado, pero algo en su actitud nerviosa hizo que Flitwick no hiciera preguntas de porque necesitaba un acompañante.

—No se preocupen joven Malfoy y Goldstein, veo que han crecido un poco este año, eso es excelente y les ayudara para direccionar varios hechizos que veremos este año—aplaude el pequeño hombre antes de entrar a una habitación.

Donde no están solos.

Era el despacho (una pequeña habitación que tenía una chimenea en la que ardía un fuego abundante y acogedor) de la profesora McGonagall, donde frente a ella Harry y Hermione estaban sentados. La profesora McGonagall, que daba clase de Transformaciones y era la jefa de la casa de Gryffindor; los llamaba por encima de las cabezas de la multitud. Tenía una expresión severa y un moño en la nuca; sus penetrantes ojos se enmarcaban en unas gafas cuadradas.

Harry seguía viéndose muy similar a como recordaba fue hace algunos días, pero Hermione también había crecido un poco y su cabello seguía siendo igual de desordenado como recordó; la niña le dio una sonrisa tímida que Draco imito.

Desde el incidente con sus padres el año pasado, Hermione parecía considerarlo un buen amigo; Draco no quería admitir que gracias a ese incidente la relación con su padre se agrio, pero no se arrepintió de sus acciones.

McGonagall no había hablado tanto con Draco en los últimos dos años, excepto para aplaudir su gran talento en transformaciones como la mayoría de profesores (actualmente piensa que Terry es mejor que él, pero el niño suele ser tímido en ocultar sus logros); fue una de las que no le solicito una placa luego de lo que hizo a Binns el año pasado, por lo cual Draco la aprecio.

La mujer hizo un ademan a Anthony y Draco de que tomaran asiento, lo que hizo que Draco viera confundido a su amigo que se encogió de hombros antes de sentarse.

—El profesor Lupin ha enviado una lechuza comunicando que te sentiste indispuesto en el tren, Potter. También he escuchado rumores acerca de lo que sucedió en su compartimiento joven Malfoy—expreso la profesora con calma, haciendo que Draco viera incrédulo a Anthony, que también parecía sorprendido de la rapidez de los rumores.

Hogwarts es sin duda una maquita de chismes.

—¿Qué sucedió? —pregunto Harry rápidamente viéndolo preocupado, pero Draco solo desvió la mirada sintiéndose incomodo.

Antes de que Harry pudiera preguntar algo más; se oyó llamar suavemente a la puerta, y la señora Pomfrey, la enfermera, entró con paso raudo. Harry se sonrojó pareciendo avergonzado por algún motivo.

—Estoy bien—dijo—no necesito nada... —musito Harry con voz ahogada.

—Ah, eres tú —dijo la señora Pomfrey, sin escuchar lo que decían e inclinándose para mirarlo de cerca—. Supongo que has estado otra vez metiéndote en algo peligroso—

—Ha sido un dementor; Poppy —dijo la profesora McGonagall.

Cambiaron una mirada sombría y la señora Pomfrey chascó la lengua con reprobación. El propio Draco trago saliva al respecto viendo a Anthony, quien parecía mucho menos preocupado por las bestias que cuando estaba temblando a su lado en el compartimiento.

—Poner dementores en un colegio —murmuró echando para atrás la silla de Harry y apoyando una mano en su frente—. No será el primero que se desmaya. Sí, está empapado en sudor. Son seres terribles, y el efecto que tienen en la gente que ya de por sí es delicada... —

—¡Yo no soy delicado! —repuso Harry, ofendido viendo a Draco cada dos por tres; quien estaba luchando contra la risa involutaria.

—Por supuesto que no —admitió distraídamente la señora Pomfrey, tomándole el pulso.

Claramente sin importarle que dijera Harry, Draco había sido un paciente constante de Pomfrey el año pasado, por lo cual no se sorprendería si pronto comenzara a examinarlo.

Incluso si solo era por costumbre.

—¿Qué le prescribe? —preguntó resueltamente la profesora McGonagall—¿Guardar cama? ¿Debería pasar esta noche en la enfermería? —

—¡Estoy bien! —repuso Harry, poniéndose en pie de un brinco, parecía atormentado cuando volteo a verlo y Draco se encogió de hombros.

No estaba seguro porque estaba aquí presente.

—Bueno. Al menos tendría que tomar chocolate —dijo la señora Pomfrey, que intentaba examinar los ojos de Harry.

—Ya he tomado un poco. El profesor Lupin me lo dio. Nos dio a todos—

—¿Sí? —dijo con aprobación la señora Pomfrey—. ¡Así que por fin tenemos un profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras que conoce los remedios! —

Anthony pareció soltar un suspiro aliviado, Draco se preguntó de forma curiosa si se sentiría aliviado de que fuera un hombre lobo, no es que alguien aparte de él lo sepa; aunque su padrino sin duda no vería bien al hombre por la historia entre ambos. Aunque si Pomfrey conocía a Lupin desde que era estudiante, era probable que supiera lo que ocultaba.

A Draco le daba un poco igual.

—¿Estás seguro de que te sientes bien, Potter? —preguntó la profesora McGonagall.

—Sí —dijo Harry.

Draco levanto la mano atrayendo la atención de todos, Flitwick había estado en silencio mientras tomaba una taza de té, pero sus ojos lo examinaban de una forma que le hizo sentir incomodo; Anthony había tomado unos chocolates que McGonagall les había ofrecido mientras Pomfrey examinaba a Potter.

—Disculpe la interrupción, pero me preguntaba el motivo de porque estábamos aquí—musito Draco casi inquieto, la mirada de Flitwick le hizo escalofriarse.

McGonagall volteo a ver a Flitwick, que pareció verla radiante antes de aplaudir.

—Mi disculpa joven Malfoy, pero había estado charlando con Minerva sobre lo sucedido en tu vagón y creo que lo mejor es comentarle cuanto antes, Pomfrey también debería examinarte—señalo el jefe de su casa, antes que la enfermera volteara a verlo de igual forma que Potter y eso provoco que Draco gimoteara.

Anthony parecía morir de risa mientras la mujer mayor palmeaba sus mejillas, mirándolo algo preocupado antes de casi arrojar chocolate dentro de su boca a la fuerza (cuando comento que no había tenido uno antes); lo hizo sentir algo mejor.

El chocolate siempre lo hizo sentir mejor, pero era verdad que ayudaba con la situación de los dementores.

¿Podrían ser por sus componentes?

—En realidad queríamos hablar contigo, lo que hiciste fue una hazaña casi imposible de ver en un tercer año; estábamos planteando la posibilidad de que este año tuvieras algunas clases avanzadas de cuarto o quinto año—soltó McGonagall, haciendo que se ahogara con el chocolate en su boca, cuando Hermione saltaba en el banco de su asiento.

—¡¿Qué?! —los celos y la incredulidad eran notorios, lo que hizo que Draco tomara un trago del té que le tendió Anthony para no morir ahogado.

Potter también parecía sorprendido por el giro de los acontecimientos.

—No serán clases con alguna nota, solo sería como oyente y para evaluar su capacidad ante otros hechizos de alto nivel; podrá participar y lo comentaremos con su nuevo profesor de defensa, pero por ahora queremos verlo en algunas clases de transformaciones y encantamientos—hablo Flitwick luciendo emocionado, Draco se sintió algo pálido ante la idea.

Ya tenía suficientes clases este año, además de haber tomado 3 optativas en lugar de 2; también estaba el libro de Orion que estaba averiguando.

Junto sus ideas de hablar con Sirus Black.

Bueno, sin duda podría ser un mejor reto académico, los primeros dos años no fueron un verdadero reto y no puede negar que un desafío intelectual es tentador; no necesitaba dormir ese año.

Ravenclaw estaba en su sangre después de todo.

—¿Qué hiciste? —pregunto Hermione viéndolo incrédula, pero Draco no respondió.

—Hizo un patronus corpóreo en el tren—contesto Anthony con diversión, provocando que Hermione soltara un chillido incrédulo y que Harry luciera confundido.

—El encantamiento Patronus, es uno de los encantamientos defensivos más famosos y poderosos conocidos entre los magos. Se trata de un hechizo sumamente complicado y difícil, el cual canaliza las emociones positivas del usuario para conjurar una poderosa protección parcialmente tangible, capaz de evocar energía positiva, conocida como patronus o espíritu guardián. Ni siquiera es un requisito para graduarse de Hogwarts—chilla Hermione viendo a Draco, quien sigue sin verla a los ojos.

—No sabía que podía hacer uno corpóreo, hoy fue la primera vez; el año pasado practique el hechizo con unos años superiores de Ravenclaw—gruño algo a la defensiva, pero Hermione siguió viéndolo con dagas en los ojos.

La competencia entre ambos era clara los primeros dos años, al menos por las notas en estudios, pero esto hizo parecer que Draco era mejor que Hermione por mucho; incluso si lo fuera, no es algo que le gustaría restregar.

—Sin duda un gran talento en bruto, me encantaría tenerlo en mis clases avanzadas joven Malfoy; la señorita Clearwater había hablado de sus tutorías, lo cual me parece brillante—habla Flitwick viéndolo con demasiada emoción y orgullo, que lo hizo sonreír incomodo.

—¿Por qué lo usaste en el tren? —cuestiono Harry a su lado, Draco lo vio incrédulo.

—Es el mejor hechizo contra dementores—contesta viéndolo confundido de que no lo sepa, pero nuevamente, hasta el día de hoy probablemente nunca lo necesito.

Los ojos del niño brillaron de interés.

—Muy bien entonces Flitwick te entregara el horario mañana, por ahora espero que ustedes jóvenes Ravenclaw vayan al comedor. Potter haz el favor de esperar fuera mientras hablo un momento con la señorita Granger sobre su horario. Luego podremos bajar al banquete todos juntos—

Todos se vieron entre ellos, Flitwick salió seguido de los Ravenclaw, luego Harry salió al corredor con la señora Pomfrey, que se marchó hacia la enfermería murmurando algo para sí.

—Sin duda será un año excelente joven Malfoy, un gran potencial, un orgullo para su casa—hablo Flitwick mientras se iba caminando silbando en su propia nube de felicidad.

Anthony lo empujo divertido.

—Siempre atrayendo toda la atención Draco, sabes que mi trabajo duro ahora tendrá que pagarse con clases para no quedarme atrás—bromeo Anthony con una sonrisa divertida, Draco se encogió de hombros, no es que no les enseñara hechizos a sus amigos, solamente que no los practicaban casi nunca.

Este año con dementores por todos lados, podrían verse más interesados.

No puede culparlos, viven en la feliz ignorancia de que no necesitan entrenarse como si fueran soldados, si tan solo el mundo fuera tan fácil.

—Ese hechizo funciona contra dementores, eso es asombroso, yo no podía ni pensar cerca de ellos—musito Harry detrás de ellos, Anthony giro a verlo con sorpresa, que solo incremento cuando Draco asintió.

—El profesor de este año parece competente Potter, te sugiero que si quieres aprenderlo le preguntes pronto ya que me tomo todo un año dominarlo—habla Draco con tranquilidad, Harry hace una mueca al pensar en el tiempo que tomaría.

La mirada de Anthony parece de sorpresa, lo cual hace que Draco suspire.

Tanto por mantenerlo oculto.

—Cierra la boca Goldstein, ahora soy amigo de Potter, matar a un basilisco une a las personas—indica Draco señalando a Harry, que salta sorprendido y algo avergonzado.

Anthony abre la boca como para decir algo, pero luego la cierra luciendo frustrado y Draco ladea el rostro confundido.

Pensó que no le molestaría.

—Maldita sea que Padma es una bruja, apostamos por cuanto tiempo duraría que se hicieran amigos y yo aposte a quinto año; como pudo saber ella que sería este año, es una vidente—gruñe el chico yéndose molesto hacía el comedor, Draco lo ve de mala forma porque sigan apostando a su costa.

Cuando ellos dos sean pareja jura vengarse.

—Yo hubiera apostado a séptimo año—escucha susurrar a Potter, así que lo empuja y este gira a verlo molesto, pero la sonrisa en el rostro de Draco lo hace sonreír también.

—Idiota, nos vemos por ahí—es lo que dice Draco antes de sonreír, pero en dirección al chico, antes de apresurar el paso para alcanzar a Anthony.

Justo cuando van a voltear por el pasillo, Draco puede notar a Potter algo congelado en su lugar y levemente rojo; para haber sido atacado por un dementor, ya no parece tan pálido.

Eso lo anima.

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Anthony y Draco se perdieron la selección, lo cual no importaba, apenas tomo asiento Padma les obligo a contarles que sucedió; Anthony susurra rápidamente sobre que será espectador de clases avanzadas, pasando más tiempo hablando sobre la interacción que tuvo con Potter, la cual no duro ni cinco minutos, no entendió porque era más importante. Se quejo cuando vio como Terry, Michael, Anthony y Luna le pasaron monedas a Padma que asintió con una sonrisa; no quiso saber cuándo se hizo la maldita apuesta, así que volteo el rostro sintiéndose ofendido. La mesa de Slytherin estaba más llena que el año pasado, Pansy lo saludo con Blaise, Theo estaba bostezando al verlo, pero su sonrisa se volvió brillante antes de saludar con inusual emoción; Draco les regreso el saludo, pero la mirada de Pansy le indico que tendrían que hablar.

Conociéndola ya sabe lo del tren.

El profesor Dumbledore se limpió la garganta atrayendo su atención, aunque viejo, siempre daba la impresión de tener mucha energía. Su pelo plateado y su barba tenían más de medio metro de longitud; llevaba gafas de media luna; y tenía una nariz extremadamente curva. Solían referirse a él como al mayor mago de la época, pero no era algo que Draco compartiera sinceramente.

Había tantas cosas buenas como malas con el director, incluso tenía la teoría de que más cosas malas que buenas.

Una teoría no tan popular por ahora.

—¡Bienvenidos! —dijo Dumbledore, con la luz de la vela reflejándose en su barba—. ¡Bienvenidos a un nuevo curso en Hogwarts! Tengo algunas cosas que deciros a todos, y como una es muy seria, la explicaré antes de que nuestro excelente banquete os deje aturdidos. —Dumbledore se aclaró la garganta y continuó—: Como todos sabéis después del registro que ha tenido lugar en el expreso de Hogwarts, tenemos actualmente en nuestro colegio a algunos dementores de Azkaban, que están aquí por asuntos relacionados con el Ministerio de Magia—Se hizo una pausa y Draco se sintió incomodo al respecto—Están apostados en las entradas a los terrenos del colegio —continuó Dumbledore—, y tengo que dejar muy claro que mientras estén aquí nadie saldrá del colegio sin permiso. A los dementores no se les puede engañar con trucos o disfraces, ni siquiera con capas invisibles —añadió como quien no quiere la cosa, Draco tenía una idea de quien era el portador de una capa de invisibilidad—No está en la naturaleza de un dementor comprender ruegos o excusas. Por lo tanto, os advierto a todos y cada uno de vosotros que no debéis darles ningún motivo para que os hagan daño. Confío en los prefectos y en los últimos ganadores de los Premios Anuales para que se aseguren de que ningún alumno intenta burlarse de los dementores—

Penélope le dio una mirada antes de sonreír orgullosa de alguna forma, Draco sonrió un poco tímido al pensar que ella sería la más encantada al saber que fue gracias a ella lo que sucedió el día de hoy.

Dumbledore hizo otra pausa. Recorrió la sala con una mirada muy seria y nadie movió un dedo ni dijo nada.

—Por hablar de algo más alegre —continuó—, este año estoy encantado de dar la bienvenida a nuestro colegio a dos nuevos profesores. En primer lugar, el profesor Lupin, que amablemente ha accedido a enseñar Defensa Contra las Artes Oscuras—

Hubo algún aplauso aislado y carente de entusiasmo. Sólo los que habían estado con él en el tren aplaudieron con ganas, Harry entre ellos. El profesor Lupin parecía un adán en medio de los demás profesores, que iban vestidos con sus mejores togas.

Ocupaba mejores túnicas.

Draco dio un aplauso sin mucha emoción, pero tampoco tan plano, tenía la idea de que sería probablemente el mejor profesor de defensa que tendrían por ahora; debería aprovechar para mejorar cualquier hechizo con dudas en su haber.

Quiso preguntar por las cadenas de plata, pero ya que era un hombre lobo, dudo que le diera mucha gracia.

—En cuanto al otro último nombramiento —prosiguió Dumbledore cuando se apagó el tibio aplauso para el profesor Lupin—, siento deciros que el profesor Kettleburn, nuestro profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, se retiró al final del pasado curso para poder aprovechar en la intimidad los miembros que le quedan. Sin embargo, estoy encantado de anunciar que su lugar lo ocupará nada menos que Rubeus Hagrid, que ha accedido a compaginar estas clases con sus obligaciones de guardabosques—

Hubo varios aplausos, especialmente de la mesa de Gryffindor, aunque Draco rápidamente intento unirse a ellos de intensidad para diversión de sus amigos; Hagrid era un amante de dragones y era suficiente para que Draco se sintiera cálidamente unido a este por eso.

—Bien, creo que ya he dicho todo lo importante —dijo Dumbledore—. ¡Que comience el banquete! —

Las fuentes doradas y las copas que tenían delante se llenaron de pronto de comida y bebida. Draco sintió algo de pena que no fuera Coca-Cola, a lo cual Anthony soltó risas divertidas, antes de que Padma preguntara sobre qué harían este año en Hosgmeade; Luna pareció algo triste de no participar, pero Draco anuncio que le traería dulces deliciosos que la hicieron sonreír. Terry menciono la librería del pueblo, a lo cual todos los Ravenclaw lo vieron divertido, porque sin duda sería el lugar donde más pasaría este grupo de personas.

Quiso acercarse a Hagrid cuando termino el banquete, pero lo vio con el trio dorado así que solo levanto el pulgar cuando paso a lo lejos; el gigante lo vio y sonrió encantadoramente antes de subir también su pulgar emocionado de verlo.

Debería estarlo, con Draco sin ser como el original, estaba seguro que este año no tendría problemas en sus clases.

Al llegar a la torre de Ravenclaw hubo una adivinanza como siempre.

—Está en todas partes, pero no se puede atrapar. Se baña en el río y nunca se moja—hablo la estatua y algunos estudiantes de primer año lucieron confundidos.

—La luz del sol—responde Terry primero que los demás, lo que provoca que la estatua deje el paso abierto, mientras Penélope explica a los de primer año sobre las cosas que deben saber.

Padma se va con Luna a su habitación, la niña de segundo año pareciendo encantadora de tener una amiga y Padma tan maternal como solo puede ser ella. Este año tampoco tienen ningún estudiante extra en su habitación, así que Draco se arroja con poca gracia sobre su cama; está agotado mentalmente, pero mañana será un nuevo día.

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Querida madre.

El viaje a Hogwarts fue bastante…interesante e inesperado…no se a estas alturas cuales rumores te han llegado, pero si alguno fue creado por Pansy definitivamente fue exagerado. Entre otros temas la primera vez que pude conjurar un patronus corpóreo, claramente tendría que ser un dragón, aunque no he podido repetir la hazaña trabajare en este durante el resto del año.

Tener dementores por todos lados es un gran incentivo.

Por cierto, espero que te encuentres bien y agradecerte por los chocolates que enviaste, son una delicia como siempre.

Con amor, Draco.

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Dora.

¿Cómo rayos te enteraste del rumor del primer día?

Si el maldito de Cedric te fue con chismes, sin duda no puedo confiar en nadie del puto castillo.

Pero para tu deleite, tu inteligente y sorprendente primo puede conjurar un patronus con 13 años, ve a presumirle a todos tus compañeros aurores de lo asombroso que soy.

Saludos a tus padres, tía Andrómeda dice que no le escribes suficiente.

Vergüenza.

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Como cada año las asignaciones que tenían siempre eran mayormente compartidas con los Hufflepuff, por lo cual Draco tuvo la mala noticia de que tendría que ver al odioso de Zacharias Smith constantemente este año también. El chico era hijo de uno de los magos que fueron destituidos del ministerio por influencia de su padre, por lo cual era el enemigo número 1 de Draco; por suerte ahora que Potter era su amigo, este idiota de Zacharias podría obtener el puesto de su rival si tan solo fuera inteligente para obtenerlo. En general solo era alguien que lo odiaba abiertamente, la mayoría de estudiantes que no les agradaba Draco, tenían la decencia al menos de no decirlo en su rostro.

Flitwick le entrego el horario a todos sus estudiantes antes del desayuno, aunque no fue tan sutil al entregarle una hoja con horarios adicionales de estudios de cuarto y quinto año que esperaba pudiera tomar ocasionalmente; varios estudiantes de años superiores vieron mal a Draco, la mayoría de esos estudiantes no habían recibido su ayuda en pociones y por eso no les agradaba.

Otros compañeros de Quidditch y estudiantes que había ayudado (intercambiada información como buen negociante) lo vieron con cierto grado de interés.

Cho Chang fue una que comento que esperaba verlo en alguna de sus clases y podría tomar asiento con ella, este año sin duda seria la buscadora principal de su equipo; aunque ambos tendrían que hacer las pruebas como cada año.

Roger Davis sería el capitán este año.

Este año Anthony y Padma estarían con él en las asignaciones adicionales de runas antiguas y aritmancia. Michael había decidido tomar cuidado de criaturas (Draco se alivió de tener algún compañero ahí con él) y aritmancia. Por otra parte, Terry había decidido tomar estudios muggles (ya que era de una familia de sangre pura, el conocimiento de esta área no era tan amplio) y aritmancia.

Serían los 5 en aritmancia.

Luna pareció algo deprimida de no tener clases con ellos, pero cuando Draco señalo a Ginny que la había esperado fuera del comedor para ir a clases juntas, la niña se vio visiblemente más animada antes de correr con su nueva amiga.

Durante el desayuno pudo notar la presencia de una cabellera oscura en la mesa Slytherin, que detecto como la hermana menor de Daphne Greengrass; pero, aunque tiene una vaga idea de la chica, realmente no pudo prestarle atención cuando debieron ir para la clase de runas mágicas con muchas expectativas.

Este año tendrían las materias optativas, además del curriculum de tercer año; Draco podría sumar el quidditch si ingresaba y las posibles clases extra de años superiores como observador. Este año sería sin duda uno bastante desafiante académicamente y estaba seguro que sus horas de sueño serian reducidas, pero con suerte lo aprendido en las clases de runas antiguas pudieran ayudarlo a su mayor logro.

Descifrar el libro de Orion Blake.

No había muchos estudiantes en el salón, El aula 6A es donde se enseña Estudio de Runas Antiguas y Estudios Antiguos en Hogwarts. Se ubica en el sexto piso del Castillo Hogwarts, junto al aula 6B, hay algunos pupitres, un estante para libros y un atril para el profesor. Bathsheda Babbling enseñó Estudio de Runas Antiguas en esta aula.

Aunque aún no llegaba.

Draco noto como algunos estudiantes como Hannah Abbott y Susane Bones estaban algunas mesas alejadas, Hermione Granger estaba presente con una gran cantidad de libros y noto que había varios estudiantes Slytherin en el lugar. Theo y Blaise le dieron saludos desde la distancia, Pansy prácticamente revoloteo al verlo al lado de Daphne Greengrass; de Ravenclaw aparte de sus amigos solamente reconoció a Lisa que estaba escribiendo diligentemente en su pergamino.

No era un grupo muy extenso, pero todos ellos parecían diligentes y Draco espero poder obtener algo bueno de esta clase.

Tomo asiento al lado de Hermione, quien le saludo con una sonrisa antes de ver con duda atrás; sus ojos parecieron brillar divertidos al notar a Anthony sentado con Padma charlando animadamente, luego volteo a verlo sorprendida de la sonrisa astuta en su rostro.

—Si fue planeado, puedo decir que me sorprende, no pareces de la clase de chicos que pillan el amor—susurro Hermione con diversión, a lo cual Draco se encogió de hombros e intento ignorar la mirada fulminante de Pansy al otro lado del salón.

—Que puedo decir, el fantástico Draco vive para el amor—

—No pareces de los que ven el amor, al menos no de las personas enamoradas a tu alrededor—

—¿Es una declaración Granger? —

—Quisieras—

—No escuche un no—

—Lamento no alimentar tu ego, pero no me gustas de esa forma, tristemente no puedo decir lo mismo de otros—

Draco iba a preguntar de que se refería, cuando la profesora Bathsheda Babbling entro tranquilamente con sus túnicas de color vino oscuro y una mirada plana en su rostro; era una señora mayor con el rostro alargado y pómulos grandes, no parecía irradiar ninguna especie de calor, pero tampoco de desprecio.

—Buenos días estudiantes, mi nombre es Bathsheda Babbling y durante los siguientes años seré su profesora de runas antiguas—no parecía especialmente cálida mientras hizo que su varita moviera la pizarra que se posiciono a su lado—desde ahora les indico que en cualquier momento pueden abandonar la clase y no recibirán castigo, esta asignación es para aquellos que quieran aprender y espero el respeto de cada uno de ustedes; no estoy a favor de la división de casas, así que no piensen que tengo preferencia por alguna—añade casi con aburrimiento,

Bueno, hasta ahora todo va bien, Draco acomoda su rostro sobre el brazo que tiene apoyado en el escritorio para ver a su profesora.

—Las runas antiguas eran una forma de escritura que las brujas y los magos usaban hace cientos de años. Espero que cuando termine este año, cada uno de ustedes pueda practicar una óptima traducción de las runas básicas, así como de su escritura, el silabario de Spellman será sin duda su nuevo mejor amigo durante mi clase—al hablar Draco saco el libro que había estado usando durante los últimos dos años con el libro de Orion Blake.

Draco se sintió optimista, hasta que la profesora Bathsheda comenzó a explicar la creación de algunas runas y comenzó a explicar el motivo de las runas básicas de números.

Volteo a ver a Anthony y Padma con horror, ambos imitando sus rostros, porque ellos ya sabían todo eso; de hecho, si bien no memorizado, el silabario Spellman a estas alturas era casi totalmente de su conocimiento ya que lo estudiaron continuamente para el libro de Orion Blake.

Maldición.

Sin duda esta clase seria aburrida.

Una hora más tarde Draco estaba concentrado en no dormirse, mientras Hermione no dejaba de hacer preguntas que Draco ya sabía de memoria y anotar de forma furiosa en su pergamino. La profesora Bathsheda le pregunto en algunas ocasiones a Draco, pareciendo sorprendida cuando contesto sin dudarlo y solamente lo dejo irse con una mirada curiosa en sus ojos.

—Ya sabemos todo lo que vimos—musito Anthony frustrado apenas se alejaron del aula con expresión frustrada, Padma suspiro al igual que Draco.

—Parece ser que lograste arruinarnos una clase Draco—hablo Padma con una clara intención de burla, que hizo al chico empujarla divertido.

—Deberías darme gracias de que probablemente obtendremos un O en nuestro TIMOS—le regresa la burla y Padma parece lista para continuar, pero se detiene al ver que al final del pasillo estaban tanto Blaise como Theo esperándolo.

Suspiro.

Odiaba un poco como se sentía dividido entre sus amigos Ravenclaw y los Slytherin, si era sincero tanto Padma como Anthony no parecían importarles rondar a los Gryffindor, pero cuando era algún Slytherin estos se irían tranquilamente para darles un espacio. Le gustaría que pudieran quedarse, pero tampoco quería obligarlos y por eso se sorprendió cuando el propio Blaise saludo tanto a Padma como Anthony; ambos quedándose congelados en su lugar y viendo a su amigo con sorpresa. Theo pareció algo recio de saludarlos, pero una mirada de Blaise hizo que imitara su saludo; no era necesario las presentaciones, pero igualmente Draco hizo las presentaciones de ambos lados como si no tuvieran ya dos años de conocerse vagamente.

—¿Sucede algo? —pregunto con duda viendo a Padma y Anthony, quienes le regresaron la mirada desconcertada.

Blaise negó con la cabeza.

—No realmente, note que parecías tener un conocimiento avanzado de la clase y estaba pensando en hacer un pequeño club de estudio; sé que hay un horario apretado este año, pero tal vez podríamos reunirnos los sábados temprano para estudiar—ofrece Blaise casualmente y la boca de Draco se abre ligeramente con sorpresa.

Ve una chispa en los ojos de Blaise que reconoce por años de conocerlo, alegre de poder identificarla a pesar que no son los mejores amigos ahora.

Una tregua.

—¿Quiénes están dentro? —pregunta curioso, para darse una idea de cómo podrían ir las cosas.

—Por ahora solo Pansy y tal vez Daphne, pero me gustaría que te unieras y tus amigos también pueden presentarse—Blaise habla cordialmente dándole una vaga mirada a Anthony y Padma, quienes se ven de reojo entre ellos, antes de ver a Draco con incredulidad.

Draco apenas puede contener la sonrisa, pero su mirada cálida hace que Blaise sonría un poco.

—También vamos a llevar Aritmancia, si mal no recuerdo ustedes también; creo que Terry y Michael podrían asistir al club de estudio, aunque se haría un poco ruidoso—comenta Draco pensando en que Terry podría aceptar, por otro lado, Michael era una incógnita.

Además. Tanto Michael como Anthony eran mestizos, ver a los Slytherin rodeados de mestizos podría hacer hablar a las personas; sinceramente la propuesta solo pudo venir de alguien que no toma un bando como la familia Zabini, nadie más podría hacerlo sin levantar sospechas.

Buena jugada.

Por la sonrisa de suficiencia de Theo, parece ser algo que habían estado planteando y eso hace que el pecho de Draco se sienta cálido.

—Siempre y cuando sean competentes—señala Blaise como una despedida de su parte, le da un vago movimiento de cabeza tanto a Padma como Anthony antes de irse; Theo hace una despedida más general.

Draco no puede ocultar la sonrisa al verlos marchar.

—¿Qué rayos acaba de pasar? —pregunto Anthony con genuina sorpresa, lo que hace que Draco camine con silbando la nana que lleva meses en su cabeza.

Lo que paso es simple.

Tal vez la división de casas podría tener un fin en algún punto en el futuro no tan lejano, lo cual pudo o no pudo haber empezado gracias a él; ahora solo ocupa que los demás den sus propios pasos, maldita sea Zabini le debía una grande.

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Draco sinceramente se había olvidado del tema de Sirus Black cuando regreso a Hogwarts, todo había sido un giro demasiado rápido de velocidad cuando llego el primer día, con tantos deberes y planes, que simplemente dejo el tema de lado para intentar acomodarse en su nueva rutina; le habría dado mucho crédito a Harry Potter si pensaba que de alguna manera lo olvidaría tan fácil como él. Había estado caminando para la cena, meditando sobre un horario mental que tendría que llevar alguna forma algún papel, que estaría superpuesto a su horario de clases para que esto funcionara; noto con horror que su tiempo con el libro de Orion había sido drásticamente reducido este año por todos sus deberes.

Su mentalidad había sido demasiada concentrada, que cuando la mano apareció para sujetarlo y arrastrarlo dentro de una habitación vacía, había tomado alrededor de 5 segundos comprender que estaba pasando.

El rostro de Harry Potter mortalmente serio, no fue un indicador de que algo estaba mal, porque en ese momento Draco aún se encontraba ajeno de las preocupaciones del chico.

Porque lo olvido.

—Ahora estamos solos, vamos hablar de Black—su voz había tartamudeado un poco, se veía algo inseguro, pero como todo buen adolescente intentaba aparentar lo contrario.

Por un pequeño segundo aterrador pensó que estaba hablando de Orion Blake su primera vida, pero el segundo aterrador paso cuando Harry levanto un periódico con el rostro de su primo segundo una vez removido.

Casi sonríe de alivio, antes de recordar que le había dicho algo al tema a Harry en vacaciones, lo cual parecía haber alterado un poquito la línea del tiempo de este año; en su defensa, realmente había olvidado la mayoría de cosas que sucedían este año, excepto por los dementores y su primo loco según el mundo.

No recordaba exactamente cuándo Harry se enteraría de la verdad, pero algo que siempre recrimino de la historia fue como este se enteraba de todo cuando era casi demasiado tarde.

Era su vida.

Eran sus elecciones.

Debería estar armado con conocimiento antes de tomarlas, fuera para bien o para mal, odiaba como los adultos no confiaban suficiente en Harry para eso; pero también los entendía un poco, porque era un Gryffindor y ser un Gryffindor significa ser un idiota impulsivo.

—Te contare todo lo que se con una condición—habla Draco apartando la mano de Harry que aún tenía sobre la muñeca, haciendo que este se sonrojara incomodo; más que sonrojo era que su piel se volviera algo colorada ya que era más oscura que la suya—no debes ir por Sirus Black, no importa que te diga, no debes buscarlo es mi única condición—porque Sirus se revelaría cuando fuera necesario, lo último que ocupaban era un idiota Gryffindor de tercer año intentando jugar de héroe.

Otra vez.

Por la expresión del rostro de Harry, pensó que no era la primera vez que escuchaba una petición como esta.

Estúpido.

Si alguien le pidió eso y no le explico todo, bueno, para la mayoría Sirus seguía siendo un criminal y tal vez Draco tenía algo de ventaja en el conocimiento.

—Bien—casi escupió, pero no fue suficiente.

—Voy a confiar en ti Potter, si rompes esta promesa sin duda lo recordare, así que cuida de tus palabras—porque si no estaría bien jodido, pero al menos sus palabras hicieron que Harry se viera incomodo antes de asentir nuevamente un poco menos seguro.

Pero como si fuera consciente del peso de la próxima información.

Lo tomaría por ahora.

—¿Quién es Sirus Black? —pregunto Harry con firmeza y una parte de Draco se preguntó porque nadie le habría dicho la siguiente oración.

—Sirus Black es tu padrino—comenzó con la verdad menos dolorosa, o tal vez la más estúpida, porque los ojos de Harry fueron como si alguien le diera un latigazo en la cara.

—¿Qué? —su voz sonaba ahogada, lo que tal vez fue un poco insensible de su parte.

Bien.

Nuevo plan.

—Sirus Black es pariente de mi madre, eran primos antes que fuera eliminado del árbol familiar; la familia Black es una ancestral familia de sangre pura y Sirus no era exactamente lo que se esperaba del próximo heredero—debió haber empezado por ahí—fue un Gryffindor de hecho, era de la misma edad de tus padres y se conocieron, según me explico madre eran buenos amigos—era una media mentira, ya que su madre no le explico eso; la mirada de Harry Potter era demasiado incomoda en este momento—luego estallo la guerra, se dice que Sirus Black traiciono a tus padres y asesino algunos muggles, así que fue enviado a azkaban sin un juicio—

—Era un asesino—

Bien, esto no está funcionando, si la voz teñida de odio e incredulidad decía algo en Potter.

Tal vez decir traiciono a sus padres no fue la mejor idea, pero si revelaba toda la verdad, saldrían demasiadas preguntas de donde apareció o como apareció.

Para las cuales tenía menos respuestas.

—Eso dice el ministerio—

—¿Cómo qué traiciono a mis padres? —

Bien ahora había dolor y tal vez solo hasta entonces, Draco pudo comprender porque nadie había querido decirle la verdad; pero nuevamente, tenía la intención de que la información pudiera dar un cambio de acontecimientos.

Draco se sujetó el puente de la nariz algo exasperado.

Este año escolar estaba comenzando con fuerza.

—Se dice que traiciono a los Potter, pero yo no sé bien que sucedió, nadie sabe bien que sucedió, ¿Sabes por qué? —

—…—

Estaba hablando contra una pared, veía los engranajes volar rápidamente en el cerebro del mismo mocoso que era rápido para saltar en acusaciones; si mal no recuerda el trio dorado había apuntado a Snape en primer año, sin saber que el verdadero villano era Quirrell. No está seguro si es un rasgo Gryffindor, o solamente tres torpes niños que piensan que son más inteligentes que el resto, pero eran algo prejuiciosos cuando eran tercos y Draco no quería que esto fuera un escalón mayor.

Este año no tenía tiempo para jugar con ellos.

—Porque no hubo juicio Potter, todo lo que dicen son especulaciones y una acusación sin pruebas; nadie tomo la varita de Black para probarla, porque era justo cuando termino la guerra contra el que no debe ser nombrado…podría ser un inocente y nadie lo sabría—quiere que tenga una perspectiva amplia, así que incluso si sus ojos parecen furiosos, hay una chispa de duda por sus palabras.

Eso lo hace sonreír por dentro, al ver que hay algo de pensamiento propio en la cabeza de chorlito.

—Si fuera inocente, ¿por qué estaba en azkaban? —la pregunta tiene sentido, pero para Draco es triste tener que explicarle esto a un chico de 13 años.

—Porque el sistema judicial es una mierda, especialmente en los días de quien ya tú sabes. Es probable que se hubiera culpado a más de un inocente y que muchos no tan inocentes estén libres, no puedo darte una explicación más que la vida a veces es una mierda injusta—no por nada cuando estaba en su vida pasada, no importa cuánto sus vecinos se quejaran de su padre, las autoridades al final no habían movido ni una mano por ayudarlos.

Muchas veces lo dejaron trabajar, aunque era menor de edad, pero mientras no se metiera en problemas serios, los policías no le darían ni una segunda mirada.

¿No pasaba lo mismo con Harry?

Draco no quería pensar en esa similitud y la había estado ignorando con creces, pero Harry al igual que Draco estaba con una familia problemática que lo trataba mal; pero él no tenía una Selena en su vida para aliviar o darle un propósito. Ahora Draco tenía al menos una madre que lo quería y aunque su padre tenía sus fallos, había estado ahí en la mayor parte de su infancia.

¿Qué tenía Harry?

Un padrino demente enviado a una cárcel para magos oscuros, cuando era inocente.

Alguien que lo quería a su manera, pero si las cosas salían como debían salir, era probable que muriera en su quinto año escolar. Odiaba pensar en la muerte de esa forma, porque si seguía esa línea del tiempo Dora moriría al final de su séptimo año y Draco había querido evitar eso; enviarla fuera a otro país durante la guerra, borrarle la memoria de ser necesario, alejarla de los daños posibles.

Porque era egoísta con los suyos y tal vez muy dentro de él, no quería que Harry fuera alguien importante para él, porque el chico realmente no merecía sufrir y encariñarse con este seria muchos problemas al saco de Draco que ya tenía sus problemas.

—¿Crees que es inocente? —la pregunta casi sonaba como acusación, pero no pensó en eso.

—¿No te acusaron de ser el heredero Slytherin en segundo año? —su pregunta de regreso descoloca de su posición a Harry un instante—te acusaron de ser heredero, pero no lo eras, porque no toda la historia estaba fuera en la luz; me acusan por ser hijo de mi padre sin conocerme, es lo que hacen las personas, juzgan primero para protegerse—era incomodo tener que explicar esto, pero quería que Harry entendiera algo importante en la vida—¿Acaso no pensaron primero que Snape era el villano en su primer año?, nosotros juzgamos también y nos juzgan; pero no cometas el error de pensar que no te puedes equivocar y que los demás no lo hacen, yo podría estar equivocado ahora mismo—

—¿Entonces que debo hacer? —y parecía tan frustrado que le dio risa, pero una risa cansada.

Al final del día, solo quedaba una opción.

—Investigar cerebro de maní, investiga realmente y descubre la verdad antes de juzgar a alguien; pero si me preguntas, no, no creo que Sirus Black sea culpable ya que mi padre nunca me dijo que fuera un mortifago…estoy casi seguro que fue inculpado, pero no está en mi poder hacer nada para cambiarlo—ahora Draco también parece frustrado, porque es difícil recordar que Harry no sabe la verdad.

El Gryffindor parece adolorido en su posición, a solo pocos metros de Draco y para el rubio es difícil no poder decir algo para ayudarle.

Pero no puede.

Esto es todo lo que va hacer, darle al menos la duda, para que al final del día cuando todo se aclare pueda hacer algo por su cuenta.

Decidir.

Y con suerte la historia cambie para él.

Se va a marchar porque dijo lo que tenía que decir, pero se detiene al recordar una cosa.

—Me prometiste no ir por él, no te pedí esa promesa porque crea que es inocente, sino porque antes de hablar con Sirus Black si lo piensas bien…hay muchas personas que podrían darte información que no están escapando de la ley; si Sirus Black quiere decirte la verdad, se presentara ante ti—habla viendo a la puerta, antes de salir por ella sin que nadie lo siguiera.

Sintiéndose terriblemente agotado para ser el primer día.

Joder.

.

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La clase de pociones con Hufflepuff fue mucho mejor de lo que espero, incluso con la molestia llamada Zacharias Smith, Draco estaba demasiado entusiasmado por lo que sucedió con sus Slytherin que estaba por crearles una placa por ser los mejores; si su padrino Severus Snape noto algo, solamente le dio una mirada de soslayo y asintió cuando creo la pocion sin mucha dificultad. No se esperaba nada menos de Draco, pero cuando comento casualmente sobre su posibilidad de asistir a clases avanzadas, Severus lo saco de su salón al terminar porque no pensaba ser tan indulgente como otros profesores. No es que Draco fuera un total maestro de pociones, pero era el mejor de su clase por algo, el talento y la instrucción de Severus a Draco era extraordinaria; una anomalía que no solía salir para otro estudiante que no fuera de Slytherin.

Ventajas de tenerlo como padrino.

Cuando llegaron al almuerzo, el rumor de que Harry Potter iba a morir ya se extendió por todas las mesas, lo que hace a Draco encogerse de hombros cuando Michael lo menciona en voz baja.

No es una sorpresa, cada año parece que Potter está destinado a morir.

El niño como si sintiera su mirada voltea a verlo casi con impotencia y hay una cantidad de emociones que deben ser el resultado de la charla del día anterior, pero Draco se encoge de hombros y este solo gimotea algo entre sus manos; tanto Ron como Hermione voltean a saludarlo (se pregunta que tanto sabrán de la charla de ayer), un poco más alejado Neville le da un saludo tímido que corresponde. Neville es una gran persona, ha sido un compañero de estudio casual desde primer año y lo había besado por un reto ese mismo año.

Debe convencer a sus amigos primero, pero sería interesante llevar a Neville al club de estudio con los Slytherin, era un sangre pura…con suerte no sería tan malo.

Con mucha suerte.

—Ohh me encantaría tener criaturas mágicas con ustedes—musita Luna de forma soñadora cuando toma asiento al lado de Draco, ignorando que la mayoría de criaturas de las cuales hablaba no existían, Draco se encontró compartiendo el sentimiento.

—Yo apreciaría el tener alguien con mente creativa a mi lado—

—Ey—

—Lo siento Michael, Luna es mi favorita—

Su amigo se cruzó de brazos luciendo claramente fastidiado, ganando risas de sus amigos, Cho paso a su lado comentando que el sábado en la tarde miembros del equipo de Quidditch se reunirían para charlar sobre la temporada siguiente y quiénes serían los posibles nuevos integrantes. Draco volteo a ver a sus amigos de forma esperanzadora, pero ninguno de ellos parecía especialmente interesado en jugar quidditch, Luna estaría dispuesta a unirse…aunque acepto que no sabía jugar el juego.

Fue decepcionante.

Quería alguno de sus amigos en el equipo, lo cual provoco que comenzara a casi suplicarle a Padma todo el camino fuera del comedor.

—Por favor Padma, eres mi amiga, te enseñe a volar y seguramente puedo enseñarte a ser una gran cazadora—decía con las manos juntas y la niña solamente lo empujo.

—No es que no pueda cabeza de chorlito, pero mientras vas a tu tercera optativa me gustaría averiguar algo del libro; sé que me agradecerás más que investigue sobre Orion que tu quidditch—se burla la niña, haciendo que Draco gruña un asentimiento.

Porque en realidad se supone que el quidditch lo inicio para la aceptación de su padre, por lo cual a estas alturas podría dispensar de él.

El problema es que le gustaba bastante, estar en el aire siendo libre unos minutos, es todo lo que necesita para mantener su coordura.

Michael fue el encargado de empujarlo para apresurarse fuera del castillo. La lluvia del día anterior había terminado; el cielo era de un gris pálido, y la hierba estaba mullida y húmeda bajo sus pies cuando se pusieron en camino hacia su primera clase de Cuidado de Criaturas Mágicas. Si bien Hagrid le agradaba como persona, comenzaba a tener sus dudas de como seria como profesor; especialmente porque eran de tercer año, pero Draco esperaba verse optimista.

Su amigo lo empujo durante el camino, ya había sido molestado por su nueva amistad con Potter, no se extrañaba que Michael desperdiciara la oportunidad.

Así que se extrañó cuando al caminar un poco más cerca noto como Ron y Hermione no se dirigían la palabra. Harry caminaba a su lado, en silencio.

Se pregunto si podría mantener una charla casual, luego de la charla terriblemente seria sobre padrinos ex convictos; quiso comentar un poco que Sirus no podría ser peor que su tía Bellatrix, pero tal vez seria a futuro.

Michael y Draco intercambiaron una mirada curiosa, antes de encogerse de hombros.

Una parte mezquina le hizo acercarse silenciosamente, antes de poner las manos en los hombros de Potter mientras decía paralelamente.

—¡Cuidado Potter! —casi un grito, que hizo que Harry se desestabilizara de forma comida, de no ser por las manos sobre sus hombros se hubiera caído contra el suelo húmedo.

Pero no lo hizo.

Michael reía divertido, mientras Harry le daba una mirada de muerte cuando se estabilizo. Pero por un segundo, aunque con la duda brillando en sus ojos, este asiente con una leve sonrisa tensa, esperando que Draco pudiera leer esa señal como que la charla anterior no daño nada demasiado.

Fue su punto de vista, Potter debería formar el suyo propio.

—Vaya algunos son sensibles con temas de muerte, no es como si los últimos años no hubieras estado cerca de ella—bromea Draco con diversión, provocando que Harry bufe por bajo colocando las manos dentro de su túnica.

—No es divertido—gruñe este, pero parece levemente sonrojado.

Draco levanta una ceja incrédulo, sorprendido por el cambio de perspectiva, pero sin darle mucha importancia.

—Por favor, que estes cerca de la muerte no es algo de adivinar, simplemente llego tarde; yo les dije que adivinación no sería una clase divertida—habla ahora viendo a Hermione y Ron, quienes parecen sorprendidos por su intercambio de palabras.

—Pensé que Harry mentía cuando dijo que eran amigos—acepto Ron viendo a Michael, quien se encogió de hombros.

—Únete al club—responde este antes de seguir su camino, Draco se hace falsamente ofendido caminando al lado de Potter; a pesar de su anterior actitud, parecía un poco menos enojado ahora.

—Por esa clase de comentarios es que soy ahora amigo de Potter, los esclavos ya no tienen respeto—dice Draco luego de un suspiro dramático, ganando la atención de todos; Michael voltea a ver a Hermione y Ron con cansancio.

—Lo peor es que no sé dónde inicia y termina la broma—

—¿Nunca vas a llamarme por mi nombre? —pregunta Harry levemente irritado, pero Draco solo sonríe de forma divertida.

—Por supuesto que no te llamare por tu nombre, pareces irritado cuando te llamo por tu apellido y algo que debes aprender de la amistad con Draco Malfoy es a soportar las burlas—contesta apresurando un poco el paso, Michael hace un asentimiento cansado y Harry suspira derrotado.

Draco nota de reojo a Hermione que parece un poco cansada, además de casi esperar ver un destello en su cuello que hable sobre un gira tiempos; pero la niña debe tenerlo bien oculto; Draco podría necesitar uno con la cantidad de trabajo escolar que tiene, pero nunca se lo ofrecieron. Cuando ve a Neville más adelante lo saluda y este sonríe en respuesta.

Mientras descendían por el césped hacia la cabaña de Hagrid, en el límite del bosque prohibido. Hagrid aguardaba a sus alumnos en la puerta de la cabaña. Estaba impaciente por empezar; cubierto con su abrigo de ratina, y con Fang, el perro jabalinero, a sus pies.

—¡Vamos, daos prisa! —gritó a medida que se aproximaban sus alumnos—. ¡Hoy tengo algo especial para vosotros! ¡Una gran lección! ¿Ya está todo el mundo? ¡Bien, seguidme! —

Draco voltea a ver a Michael, cuya sonrisa parece algo tensa y Draco no puede decirle ninguna palabra de aliento, porque probablemente la clase en realidad no sea lo que esperaban.

Aunque nadie parece esperar mucho de Hagrid hoy.

Hagrid anduvo por el límite de los árboles y cinco minutos después se hallaron ante un prado donde no había nada. Neville aprovecho para acercarse a ellos, tomando el antiguo lugar de Harry, provocando que el chico que vivió lo viera mal y este se sintiera incomodo; Draco empujo al niño que era menos rechoncho que años pasados con un brazo sobre su hombro, que parecía poner de peor humor a Harry.

Le hizo señas para que recordara que Neville era su Gryffindor favorito, que hicieron que este gruñera y sus dos amigos suspiraran a su alrededor.

—¡Acercaos todos a la cerca! —gritó—. Aseguraos de que tenéis buena visión. Lo primero que tenéis que hacer es abrir los libros...—

—¿De qué modo? —dijo la voz tímida de Neville, cuando nadie había abierto la boca.

—¿Qué? —dijo Hagrid.

—¿De qué modo abrimos los libros? —repitió Draco tranquilamente, porque Neville parecía incomodo de hablar.

Sacó su ejemplar de El monstruoso libro de los monstruos, que había atado con una cuerda. Otros lo imitaron. Unos, como Harry, habían atado el libro con un cinturón; otros lo habían metido muy apretado en la mochila o lo habían sujetado con pinzas.

—¿Nadie ha sido capaz de abrir el libro? —preguntó Hagrid decepcionado.

La clase entera negó con la cabeza.

Draco había tenido una vaga idea de que hacer, pero la verdad es que cuando el libro hizo por morderlo, supuso que podría bien esperar a las clases; tenía un encantamiento petrificado, que suponía no alegraría al libro cuando lo sacara del estado.

—Tenéis que acariciarlo —dijo Hagrid, como si fuera lo más obvio del mundo—Mirad... —

Cogió el ejemplar de Hermione y desprendió el celo mágico que lo sujetaba. El libro intentó morderle, pero Hagrid le pasó por el lomo su enorme dedo índice, y el libro se estremeció, se abrió y quedó tranquilo en su mano.

Nadie comento nada, pero había varios rostros que parecían entre incrédulos y con dudas sobre la clase; Draco especialmente porque al des petrificar el libro, recibió una ligera mordida antes que el libro pudiera calmarse.

Con la mirada de Michael, supuso que esta clase podría ser diferente a las expectativas que tenían.

—Yo... yo pensé que os haría gracia —le dijo Hagrid a Hermione, dubitativo.

Nadie contesto y Draco hizo una mueca, hizo una seña rápida contra su cuello cuando Hagrid lo vio para que cortara el tema, lo que provocó que el gigante se viera un poco incomodo antes de tomar aire.

—Bien, pues —dijo Hagrid, que parecía haber perdido el hilo—. Así que... ya tenéis los libros y... y... ahora os hacen falta las criaturas mágicas. Sí, así que iré a por ellas. Esperad un momento... —

Se alejó de ellos, penetró en el bosque y se perdió de vista.

Draco sabe que esto puede salir muy mal en poco tiempo, así que espera estar alerta para cualquier posible situación; le agradaba Hagrid y quiere ayudarlo.

—Padma va a reírse de nosotros cuando le contemos sobre esto—susurro Michael hacía Draco, quien solamente se mantuvo tranquilo.

Recordaba partes de la película, así que sabría que la clase de Hagrid sin duda seria memorable; especialmente porque no era una mierda para fingir ser herido por un Hipogrifo en esta ocasión. Había investigado un poco al respecto en vacaciones, quería estar preparado y detener a cualquier idiota que intentara hacer esta clase un fallo.

La presencia de Zacharias Smith al lado de Susane Bones, lo hizo sentir inseguro.

No debería preocuparse, pero nunca se es demasiado cauteloso.

—¡Uuuuuh! —gritó Lavender Brown, señalando hacia la otra parte del prado.

Trotando en dirección a ellos se acercaba una docena de criaturas, de aspecto sin duda extravagante, pero entendía un poco por qué su padre las había encontrado tan emocionantes; un hecho que le fue compartido el año pasado cuando había una relación rescatable entre ambos. Tenían el cuerpo, las patas traseras y la cola de caballo, pero las patas delanteras, las alas y la cabeza de águila gigante. El pico era del color del acero y los ojos de un naranja brillante. Las garras de las patas delanteras eran de quince centímetros cada una y parecían armas mortales. Cada bestia llevaba un collar de cuero grueso alrededor del cuello, atado a una larga cadena. Hagrid sostenía en sus grandes manos el extremo de todas las cadenas. Se acercaba corriendo por el prado, detrás de las criaturas.

Sin duda un posible atentado, pero Draco se encontró levemente emocionado al respecto; no eran dragones, pero eran criaturas hermosas.

Tal vez le gustaba un poco el peligro en las criaturas mágicas.

—¡Id para allá! —les gritaba, sacudiendo las cadenas y forzando a las bestias a ir hacia la cerca, donde estaban los alumnos.

Todos se echaron un poco hacia atrás cuando Hagrid llegó donde estaban ellos y ató los animales a la cerca.

—¡Hipogrifos! —gritó Hagrid alegremente, haciendo a sus alumnos una señal con la mano—. ¿A que son hermosos? —

Por supuesto que eran hermosos, ¿Cómo no lo serian? En cuanto la mayoría de sus compañeros se recuperaba del susto que producía ver algo que era mitad pájaro y mitad caballo, podían empezar a apreciar el brillo externo del animal, que cambiaba paulatinamente de la pluma al pelo.

Todos tenían colores diferentes: gris fuerte, bronce, ruano rosáceo, castaño brillante y negro tinta.

Michael dejo de ocultarse en su espalda con Neville, para asomar sus cabezas curiosas.

—Venga —dijo Hagrid frotándose las manos y sonriéndoles—, si queréis acercaros un poco... —

Nadie parecía querer acercarse.

Draco de alguna forma sospecho que tal vez podría ser un poco Gryffindor, al menos en lo referente a criaturas mágicas ya que fue el primero en dar un paso al frente; Neville soltó un chillido sin seguirlo, Michael casi fue arrastrado por su culpa.

Harry, Ron y Hermione, sin embargo, se aproximaron con cautela detrás de él.

Hagrid pareció complacido.

—Lo primero que tenéis que saber de los hipogrifos es que son orgullosos —dijo Hagrid—Se molestan con mucha facilidad. Nunca ofendáis a ninguno, porque podría ser lo último que hicierais—

Draco pensó en los dragones y como podrían asesinar a alguien si no estaban preparados para acercarse, le gusto la comparación y respeto a los hipogrifos más por eso.

—Tenéis que esperar siempre a que el hipogrifo haga el primer movimiento—continuó Hagrid—. Es educado, ¿os dais cuenta? Vais hacia él, os inclináis y esperáis. Si él responde con una inclinación, querrá decir que os permite tocarlo. Si no hace la inclinación, entonces es mejor que os alejéis de él enseguida, porque puede hacer mucho daño con sus garras. Bien, ¿quién quiere ser el primero? —

Como respuesta, la mayoría de la clase se alejó aún más. Incluso Harry, Ron y Hermione recelaban. Los hipogrifos sacudían sus feroces cabezas y desplegaban sus poderosas alas; parecía que no les gustaba estar atados.

Draco miraba a uno especialmente, que parecía bastante orgulloso y Draco pensó si su padre se habría acercado de estar aquí.

Había dicho que le gustaban, tal vez incluso monto alguno.

—¿Nadie? —preguntó Hagrid con voz suplicante.

La mano de Draco se disparó al cielo, provocando que todos voltearan a verlo y que Hagrid lo viera con ojos iluminados. Con unos pasos se acercó a él dando palmadas a su espalda, que casi le sacan el aire, pero parecía casi aliviado de su ofrecimiento.

—Perfecto pequeño dragón, ya sabía yo que estando aquí te ofrecerías—afirmo Hagrid encantado empujándolo hacía uno de los hipogrifos.

De cerca parecían incluso más imponentes.

Draco supuso que no era normal porque le pareció emocionante.

Detrás de él se oyó un jadeo, y escucho a Michael susurrar:

—Padma me va a matar por no cuidarlo—

—Veamos cómo te llevas con Buckbeak— señalo Hagrid rápidamente al hermoso hipogrifo que Draco había visto desde el inicio.

Soltó la cadena, separó al hipogrifo gris de sus compañeros y le desprendió el collar de cuero. Los alumnos, al otro lado de la cerca, contenían la respiración.

Draco medito sobre qué tal vez esta primera clase era demasiada emoción y que Hagrid debería venir mejor preparado, pero podría comentarle eso después; según recordaba Harry había sido capaz de montar un hipogrifo por su cuenta y si bien le estaba robando el lugar.

No importaba.

Porque Draco quería montar un hipogrifo, quería hablar al respecto con su padre y seguramente se emocionaría al recordar que tendrían algo en común.

Tal vez era demasiado optimista.

—Tranquilo ahora, Draco—dijo Hagrid en voz baja—Primero mírale a los ojos. Procura no parpadear. Los hipogrifos no confían en ti si parpadeas demasiado...—

En eso se parecían a los dragones, siempre y cuando los tratara con el mismo respeto, no debería tener demasiados problemas. Buckbeak había vuelto la cabeza grande y afilada, y miraba a Draco fijamente con un ojo terrible de color naranja.

Era hermoso.

No pestañear, listo.

Ojos resecos, también listo.

—Eso es —dijo Hagrid animándolo—Eso es, Draco. Ahora inclina la cabeza... —

Draco quien estaba acostumbrado a mostrarse vulnerable ante un dragón, presento la cabeza hacía Buckbeak confiando de que si no le agradaba Hagrid lo sacaría de ahí; pero tal vez era demasiado optimista nuevamente.

Se inclinó brevemente y levantó la mirada.

El hipogrifo seguía mirándolo fijamente y con altivez. No se movió.

Le recordó a un gato en cierta forma, arisco y solo aceptando a quienes quería, los ojos de Draco debieron mostrar algo ya que el Hipogrifo para sorpresa de todos doblo las arrugadas rodillas delanteras y se inclinó profundamente.

Si no fuera porque era peligroso, hubiera levantado el puño en símbolo de victoria.

—¡Bien hecho, Draco! —dijo Hagrid, eufórico—. ¡Bien, puedes tocarlo! Dale unas palmadas en el pico, vamos—

No lo dudo dos veces antes de acercarse al Hipogrifo como una abeja a la miel, siempre con cuidado y miradas pensando en futuros escapes; pero se sintió tan reconfortante acariciar suavemente el pico al hipogrifo, este lo veía atentamente antes de cerrar los ojos para dar a entender que le gustaba.

La clase rompió en aplausos. Todos excepto Zacharias Smith, que parecían muy decepcionado.

—Bien, Draco—dijo Hagrid—¡Creo que el hipogrifo dejaría que lo montaras! —

Sus compañeros parecían incrédulos, pero Draco literalmente asintió emocionado dándole una mirada a Buckbeak que parecía altivo; pero cuando Draco puso un pie sobre el ala del hipogrifo subiendo como si fuera un Pegaso, este no se movió; la adrenalina comenzaba a nacer en su pecho y la emoción en su interior.

Estaba pasando, esto estaba pasando.

Volteo a ver a Hagrid, que parecía tan emocionando como Draco cuando no había salido volando de la espalda del hipogrifo.

Esto podría ser el primer indicador de que a ambos les faltaba un tornillo.

Anthony podría ser un geek de cosas muggles, pero Draco era un nerd total de criaturas mágicas peligrosas que pudieran volar.

—No le quites ninguna pluma ya que no les gusta, pero sujétate bien ¡Vamos! —gritó Hagrid, dándole una palmada al hipogrifo en los cuartos traseros.

A cada lado de Draco, sin previo aviso, se abrieron unas alas de más de tres metros de longitud. Apenas le dio tiempo a agarrarse del cuello del hipogrifo antes de remontar el vuelo. No tenía ningún parecido con una escoba y Draco se encontró amando más esta forma de vuelo.

Se sujeto con fuerza (pero no la suficiente para quitarle una pluma a la hermosa criatura), soltando un jadeo ahogado cuando se elevó sobre las nubes, antes de caer casi en picada haciendo que el vacío en su estómago apareciera.

Excelente.

Emocionante.

La mejor puta clase del mundo.

Sabe que paso cerca de la clase, pero, aunque escucho victoreos Draco simplemente empujo a Buckbeak en otra dirección con cuidado; naturalmente el hipogrifo pareció entenderlo y complacerlo alejándose del claro antes los gritos de Hagrid alarmados.

En la película había sido un largo paseo y Draco no pensaba soportar menos, era casi natural estar en el cielo revoloteando en el aire; el hipogrifo viajo rápidamente sobre el bosque prohibido, a una velocidad alarmante que Draco alentó con gritos.

Buckbeak era orgulloso, pero Draco puede ver que le gusta pavonearse.

Cree que lo entiende.

Podrían ser muy buenos amigos.

Apresuro al hipogrifo con sus piernas, lo que le hizo ganar que este hiciera una voltereta que casi lo arroja sobre el lago; lo cual sería peor si el calamar gigante estaba ahí, pero por suerte no se cayó. Suelta un chillido un poco masculino cuando el hipogrifo hace una voltereta arriesgada sobre el bosque.

—¿Es todo lo que tienes? —pregunto con demasiada adrenalina, el hipogrifo soltó un chillido volviendo sobre las nubes, pero el grito de victoria de Draco parece aplacarlo un poco.

Era diferente a una escoba, demasiado diferente, pero de una forma tan correcta.

Había algo entre sentir el aire a estas alturas, ver la vista de un bosque que parece no tener fin y la manera en que el cielo parece estar a la palma de su mano; la luz es diferente aquí, tan cerca del sol y puede ver colores como nunca los ha visto.

¿Cuántas personas han visto esta escena como Draco?

Sus mejillas deben estar rojas por el viento y su cabello debe ser un desastre, pero Draco solo puede pensar que quiere más de esto.

Sin saciarse nunca.

Si su padre alguna vez montón un hipogrifo, entiende porque se llegó a enamorar de ellos; se preguntó que sería montar un dragón de esta forma sin morir en el intento.

Seguramente sería mejor.

Pero aquí en las nubes, por unos minutos dejo todo atrás, su familia y amigos, no existía nada aquí más que Draco y el interminable cielo.

Draco quisiera quedarse sobre los aires a esta velocidad para siempre, pero el hipogrifo comienza a descender hacía el claro donde habían estado; estaba algo triste por eso, antes de notar que el hipogrifo iba tal vez demasiado rápido.

Hijo de puta, fue lo último que pensó cuando Buckbeak aterriza forzadamente contra el suelo, provocando que Draco salga disparado unos metros y rodando sobre sí mismo llenándose de tierra o barro. Hay un jadeo en conjunto de todos, pero antes que Hagrid llegue a su lado para ayudarle, Draco está saltando sobre sí mismo con una sonrisa demasiado radiante.

Ya sabe cuál va ser el recuerdo que use cuando intente lanzar un patronus nuevamente.

Fue perfecto.

Camina pasando al lado de Buckbeak, dándole una sonrisa y aunque es imposible por su pico, Draco casi podría jurar ver un brillo burlón en los ojos del hipogrifo.

—Tu cabello esta despeinado—comenta Michael viéndolo incrédulo al llegar a su lado, pero la sonrisa no puede ser borrada de su rostro.

—Fue el mejor momento de mi jodida vida—

—Padma tenía razón, estás loco—

No puede comentar nada porque Hagrid habla de repente.

—¡Muy bien, Draco! —gritó Hagrid, mientras lo vitoreaban todos menos Smith quien había rodado los ojos aburridos—¡Bueno!, ¿quién más quiere probar? —

Envalentonados por el éxito de su persona, los demás saltaron al prado con cautela. Hagrid desató uno por uno los hipogrifos y, al cabo de poco rato, los alumnos hacían timoratas reverencias por todo el prado. Neville retrocedió corriendo en varias ocasiones porque su hipogrifo no parecía querer doblar las rodillas. Ron y Hermione practicaban con el de color castaño, mientras Draco observaba.

Michael había escogido a Buckbeak con cierta duda, casi obligándose a soltar el lado de Draco; así que decidió observarlo atentamente. Había inclinado la cabeza ante Michael, que le daba palmaditas en el pico con expresión aterrada.

Pero funcionaba bien, hasta que, por algún error estúpido, el propio miedo de Michael hizo que se tropezara por sus temblores y al evitar caerse instintivamente sujetara parte del pelaje de Buckbeak.

Arrancando una pluma.

Maldición.

Draco quien era el más cercano a Michael y había estado vigilando a su amigo, se abalanzo rápidamente empujando a su amigo debajo de él; luego todo fue muy rápido y sucedió en un destello de garras de acero. Draco gimoteo desde el suelo al sentir el ardor en su espalda, pero al ver Michael estaba bien y un instante después Hagrid se esforzaba por volver a ponerle el collar a Buckbeak, que parecía bastante contrariado luego de haber cortado gran parte de su espalda.

Joder.

Eso dolía.

Dolía bastante.

Sentir calidez sobre sus túnicas no era una buena señal, pero cuando Michael logro componerse y pareció horrorizado, Draco sospecho que tal vez había más sangre de la que debería; irónico, porque recordaba que en la película no se había mostrado demasiada sangre.

¿Fue porque era para todo público?

¿Este incidente era peor de lo que fue originalmente?

¿Por qué maldita sea dolía tanto?

Todos parecían bastante horrorizados al acercarse, pero Draco lo ignoro para medio incorporarse en el suelo, gruñendo cuando el pinchazo de dolor arremetió contra él; había pensado que era bastante tolerante al dolor, no por nada cada entrenamiento de quidditch terminaba con Draco en la enfermería, pero parece ser que Buckbeak tal vez pincho más de lo que debería.

Nada que Poppy no pudiera curar.

Esperaba.

Al menos no tenía veneno, eso sin duda no habría sido bastante agradable.

—¿Draco? —llamo Michael tembloroso y luciendo terriblemente culpable, intento sonreírle para que no se preocupara, pero el dolor debió hacerlo ver como una mueca.

Maldición como dolía.

—Creo que tal vez, p-podría necesitar la enfermería—tartamudeo un poco por el dolor, conteniéndose para que no luciera tan grave como probablemente era.

Maldición, jodidamente fantástico, esto era lo que había querido evitar por todos los medios.

—Oh Draco, lo siento tanto, no fue culpa de Buckbeak—se apresuró a decir Hagrid, claramente siendo un profesor nuevo al no enfocar prioridades.

Draco soltó un jadeo mientras se puso de pie, viendo algo horrorizado el suelo cubierto de sangre.

—No fue culpa de nadie Hagrid, solo me tengo que ir a la enfermería y…espera un minuto…Igghg—Draco fue puesto en medio de su conversación sobre el hombro de Hagrid, como si fuera un costal de papas que cargar, provocando que no tocara su espalda.

Efectivo.

Pero terriblemente humillante.

Hagrid prácticamente corrió trotando, lo que hizo a Draco retumbar por todos lados, sintiendo la maldita mirada divertida de Zacharias Smith sobre él; ignorando el dolor le saco el dedo del medio al niño, antes de notar que todos parecían verlo incrédulo mientras desaparecía entre el prado.

Pomfrey no estaba feliz.

Bueno.

Draco tampoco, porque si su padre se enteraba de esto, seria malditamente problemático.

Continuara…

Bueno como pueden notar hay algunas cosas que nunca cambian a como hay otras que si cambian. Hay pequeños detalles que espero que noten, pero próximamente veremos la presencia de Sirus como de otros profesores. Por ahora espero que noten como Blaise y Theo están intentando integrar más a Draco este año, lo que lleva a integrar a sus amigos.

Me pregunto si alguien se molestara porque pase más tiempo con ellos.

Pero bueno.

La primera clase de Hagrid no fue lo que nadie esperaba, especialmente Draco.