Este Fanfic trata temas que podrian herir la sensibilidad de algunas personas


02


Se encontraba plácidamente dormido, cuando una gota resbalo por su nariz, se quejó de la sensación y por reflejo se la rasco, se mantuvo tranquilo por un momento hasta que otra gota volvió a caer en su nariz, la acción se repitió, pero nuevamente la gota cayó esta vez despertándolo, se quejó una última vez antes de abrir sus ojos, se los tallo un poco y bostezo, parecía que ya era de mañana

Volteo a ver a sus hermanos, estos se encontraban recargados unos contra el otro, aun dormidos

Los observo por un momento sin decir nada, decidió no despertarlos por ahora, se acercó a su hermano azabache y acomodo la chaqueta que le había dado la noche anterior evitando despertarlo, acomodo la gorra que llevaba el rubio antes de pararse y salir del callejón tambaleándose un poco en el proceso

Las calles seguían un poco húmedas por la lluvia, pudo darse cuenta que aún era temprano, pues algunos locales apenas se iban abriendo y el cielo aún se veía un poco gris, pero estaba soleado y hacia frio

Camino un rato por las calles abrazándose asimismo mientras estornudaba, la cabeza le daba vueltas, posiblemente habría pescado un resfriado, pero no le dio importancia, si sus hermanos estaban bien, el igual, lo demás no le importaba

Así era y así había sido desde siempre

—Oh vamos Momoko, relájate por favor—Escucho a lo lejos el pelirrojo, llamando su atención volteo a ver a un pequeño trio de chicas conversando sentadas en un banco de la calle

— ¡Nunca!, mi pastelería favorita estará cerrada y yo realmente quería un pastel—Hacia puchero una chica pelirroja abrazando su mochila, esta parecía de su edad, su pelo era realmente largo, atado en una coleta alta decorada con un listón rosa

Muy curioso en realidad

— ¿Te puedes callar ya?, Tragas azúcar todos los malditos días, no sé de qué te quejas— Le replicó una chica pelinegra ya harta de la rabieta infantil de su amiga, mirándola enojada mientras metía sus manos en sus bolsillos.

El chico se sorprendió al oír su voz, pues a primera vista pensó que se trataba de un hombre, analizándola un poco más se podía notar claramente que no lo era, tanto por su voz como su figura, pero su cabello, su forma de comportarse y vestir lograban confundir, 'Marimacho' fue lo que se cruzo por la mente en ese momento.

— ¡Es que ustedes no lo entienden!, ¡No puedo completar mi día sin comer algo dulce y rico, es parte de mi rutina!, Está claro que personas como ustedes no lo entenderían—Continuó peleando la pelirroja mientras pateaba infantilmente el suelo.

—Vamos Momoko, en mi casa tengo algunas galletas que prepare, si nos damos prisa llegaremos y te daré algunas, ¿Qué te parece?— Decía una chica rubia tratando de calmar a su amiga, su voz le molesto un poco al chico, algo chillona para su gusto

La rosada volteo al sentir una mirada sobre ella, busco al responsable de la sensación, cruzando miradas con nuestro chico quien no cambio su expresión neutral

Se miraron el uno al otro por unos segundos

— ¡Vamos Momoko, o llegaremos tarde!—La mencionada salió de su trance al escuchar la voz de su amiga

— ¡Hey, espérenme!—Grito al ver como sus dos amigas iban dejándola atrás empezando a seguirlas

El chico seguía en su lugar viendo como el trío de chicas se alejaban rápidamente, jugueteando entre ellas y no pudo evitar pensar en sus hermanos

Siguió caminando por las calles cercanas, buscando algo que pudiera comer y llevar a sus hermanos, siendo sinceros no le resultó tan fácil pues él había crecido de otras maneras, se crío con otras reglas y no estaba acostumbrado a este tipo de situaciones

Finalmente un carrito de Hot Dogs recién abierto se topó frente a él, no le pareció mala idea, el precio, el sabor, tampoco se negaría a algo que rara vez comería.

Se dirigió al mismo banco donde había visto a las chicas un momento atrás, comió un par y realmente se sintió bien, de los pocos sabores que deseaba no haberse perdido por tanto tiempo

Definitivamente su vida cambiaria en todo aspecto empezando por la comida

Se dio un momento para reflexionar mientras disfrutaba los bocados

Trataba de idear un plan para poder vivir de buena forma con sus hermanos, definitivamente necesitaban un lugar para quedarse

Una casa, un departamento, aunque si encontraban una cueva se ahorrarían lo de la casa y tendrían más para el resto, sin olvidar lo complicado que sería encontrar un lugar donde dejarán vivir solo a chicos menores de 15 años

Debería haber visto todo eso venir...

Cuando finalmente acabo con su desayuno se dirigió de nuevo hacia donde sus hermanos aún se hallaban dormidos, durante la noche se encargó de que los pedazos de cartón y bolsas de basura cubrieran a sus hermanos de verse a plena vista

Llegó y reviso a los menores, seguían dormidos pero está vez el pequeño pecoso se encontraba abrazado al pelinegro que lo cubría con su brazo

Una sonrisa se formó en sus labios, no importaba lo difícil que fuera o lo que tuviera que hacer

Daría lo que fuera para ver a sus hermanos dormir tranquilamente en un lugar donde se sientan seguros

Dónde estén seguros

Lo que fuera por verlos reír y libres de cualquier sufrimiento

Realmente, lo que fuera...

Se sentó al lado de su hermano pelinegro, acomodó el mechón de cabello rebelde detrás de su oreja

—Hey, arriba— Su voz era tranquila y un tanto cariñosa — ¿Butch?—Acarició la mejilla de su hermano que ante el frío tacto fue abriendo lentamente los ojos

—Hola...—Lo saludo

—Buenos días hermano, ¿Cómo te sientes?—Preguntó mientras pasaba su brazo tras los hombros de su hermano

—Como la mierda— Sin ánimos mientras tallaba su nariz — ¿Tú cómo te encuentras?— regresó la pregunta

—Podría estar peor— Respondió formando una sonrisa en su cansado rostro—Toma, talvez les guste—Acercó la bolsa donde estaba la comida que había traído, Butch se sorprendió al ver el contenido de este, sabía lo mucho que su pequeño hermanito se emocionaría con esto

—Oye, pecas—Con sus dedos dió un golpe en la frente a su hermano quien reaccionó al instante

— ¡Hey!—Empezó a sobarse

—Despierta o me comeré tu desayuno—

El menor se sentó para estirarse mientras bostezaba para después dirigir una mirada de enojó a su hermano, quien solo se rió

—Ya anda, come—Le aventó la bolsa, cosa que provocó que la mirada de enojo se intensificará aún más, pero no duró mucho, rápidamente cambió por una de emoción al ver el desayuno que tenía ahí

—No es cierto...—Sacó rápidamente la comida y se sentó junto a sus hermanos con mucha emoción— ¡Gracias, Brick!—

El mencionado veía al par comiendo felizmente, tal vez no era el mejor contexto, ni el mejor lugar, pero sus hermanos estaban tranquilos con una sonrisa en sus rostros, y eso le daba vida

Paso un rato en que ambos menores empezaron a molestarse entre sí, normalmente Butch se dedicaba a hacerle pequeñas burlas a su hermanito sobre como dormía y este le respondía lanzándole una mirada que no hacía más que darle risa a su hermano

— ¿Y cuál es el plan?—Preguntó Butch dirigiéndose al mayor

—Sigo trabajando en eso...—

Bueno, será difícil—Soltó en un suspiro pesado

—Pues yo quiero una casa con muuuchos árboles—Dijo el menor acostándose en las piernas de sus hermanos

— ¿Arboles, Boomer?—Preguntó el mayor sonriendo ante las palabras del pequeño

—Sí, para jugar en ellos—

—Bueno no creo que haya muchos así, ¿Pero qué te parece un patio grande?, tal vez puedas plantar tus propios árboles ahí— Empezó a acariciar el cabello del menor

— ¿De verdad?—Un brillo en sus ojos resplandecía ante las promesas de su hermano

—Así es—

Boomer reía fuertemente, las palabras de su hermano lo hacían feliz, una casa, jugar entre los árboles, no podía estar mejor

Brick volteo a ver a su hermano Butch, quien sonrió mientras negaba con la cabeza, inmediatamente lo abrazo

No importaba lo difícil que fuera, si sus hermanos soñaban con eso, lo cumpliría a toda costa...


Zkootart / ZetaTech