Esto solía ser un Fictober, ahora solo es un reto de 31 historias cortas.

Día 26: Canon compliance

Fandom: Pokemon

Personajes: Alain, Serena, profesor Sycamore, May

Advertencia: Crackshipping

En algún punto de su estadía en Hoenn terminó por quedarse junto a May para viajar juntas y participar en concursos. La coordinadora, quien ya había sido ganadora del Gran Festival en dos regiones, le había enseñado muchas cosas, por lo que sentía que había sido capaz de encontrar su estilo y conectar con el público con sus presentaciones, quizás pronto podría volver a Kalos e intentar nuevamente convertirse en reina.

Aun así, los concursos le gustaban mucho, le hacían feliz y había conocido personas maravillosas, no solo a la princesa de Hoenn, también a Ariana o Chloe. Se preguntaba como estaría ella, no la había visto en mucho tiempo, poco después de que Ash se convirtiera en campeón le había encontrado un par de veces, pero luego el tiempo pasó y perdieron el contacto.

Con Ash era un caso similar, a veces recibía una que otra noticia de él en su camino a convertirse en maestro pokémon, pero no se comparaba a cuando viajaron juntos. Incluso sabía más de Clemont y Bonnie, quizás eso había contribuido a que superara sus sentimientos por el entrenador eventualmente.

Pensar en el amor luego de tanto era complicado, suponía que era parte de crecer y madurar. Quería pensar que no era tan importante eso de los romances, no cuando enfocarse en su carrera como coordinadora era lo principal. Sin embargo, su amiga y compañera de viaje hacía ver fácil el balancear ambas cosas.

May y Drew eran la pareja más encantadora que conocía debía confesar y muchas veces sentía algo de envidia a su gran química. Ciertamente discutían a veces, pero era parte de su dinámica que el muchacho se metiera con ella de vez en cuando, aun así, no dejaba de apoyarla y expresarle su amor incentivándola a crecer como coordinadora pese a estar al mismo nivel.

Dejó salir un largo y silencioso suspiro, dejando de cepillar el pelaje de Delphox ¿Cómo es que había terminado pensando en amor y romances? Debería concentrarse en la sesión de fotos que tendría pronto para la revista mensual "Famosos coordinadores".

—Hola Serena.

—¿Alain? —sorprendida, alzó su rostro para ver al campeón de la Liga Kalos y miembro de los ocho maestros.

—Si me recuerdas —respondió él con característico estoicismo.

—Claro que si ¿Por qué no lo haría? —Se levantó de su lugar para verle mejor. Seguía siendo más alto y su cabello negro se mantenía igual, claro que ahora tenía un aspecto más maduro y usaba una bata blanca de laboratorio.

—Como ahora eres famosa, pensé que no…

—No es como que tú no lo seas —se adelantó, interrumpiéndole.

—Me retiré de las batallas hace un tiempo así que ya no tanto.

—¿Ahora eres investigador? —intuyó por la bata; el muchacho asintió—¿Y en que puedo ayudarte?

—La enfermera Joy tenía que dejarte un mensaje, pero se fue a una operación de emergencia así que me pidió el favor de avisarte.

—Muchas gracias, Alain.

Aquel pequeño y simple encuentro fue el inicio de mucho. Por alguna razón, en su estadía en aquella ciudad de Sinnoh, siguió encontrándose con el joven científico, al parecer ahora investigaban algo relacionado a los pokémon legendarios de la región. Ella aún tenía entrevistas y temas pendientes para la revista, lo cual permitió esos constantes encuentros entre ambos en el centro pokémon.

Alain siempre fue estoico y algo reservado, pero no dejaba de ser muy amable y gentil. Supo de él que Mairin ahora se encontraba en su propio viaje, lo cual le tomó por sorpresa y a la vez le pareció impresionante. Pudo percibir nostalgia en su tono de voz, era claro que extrañaba a esa chica que era como su hermanita, aunque sus palabras le daban a entender que se mantenían mucho en contacto.

—Me alegra que ahora seas más conversador —le comentó en una de esas ocasiones que estaban en el jardín del centro pokémon.

—Ya no tengo razones para alejar a las personas que aprecio —se encogió de hombros. Ambos entendían que se refería a todo lo ocurrido con el equipo Flare en el pasado, gracias a Arceus todo estaba enterrado—. Es agradable charlar contigo, que mal que no lo noté antes.

—Pienso lo mismo, creo que antes solo pensábamos en Ash.

Ambos dejaron salir una risita, en cierto modo era la verdad, claro que cada uno pensaba en aquel chico de forma distinta. El ahora imbatible campeón y maestro pokémon ya no habitaba sus mentes de tal manera, era curioso como todo cambiaba con el tiempo.

—¿Cuánto tiempo estarás aquí? —Preguntó Alain mientras pasaba sus dedos por su durmiente Charizard.

—Un par de días más —respondió con cierto pesar—. Tengo otros compromisos pendientes en otras ciudades antes de volver a Hoenn.

—Ya veo —guardó silencio unos segundos antes de hacer otra pregunta—¿Piensas volver a Kalos pronto?

—De hecho, sí, quiero intentarlo una vez más, ser la reina de Kalos.

Alain pudo notar una gran determinación en aquellos ojos azules. Era impresionante como todos tenían metas tan distintas, pero que estaban muy dispuestos a esforzarse con tal de alcanzarlas. Le vio acomodarse su sombrero y guardar a sus pokémon, su hora de marcharse había llegado.

—Me alegra haberte encontrado luego de tanto.

—A mi igual. Si quieres, podemos seguir hablando.

Serena asintió e intercambiaron números por su SmartRotom. Se despidió de Alain y se marchó de vuelta a la agencia de modelaje. Él por su parte, se quedó otro rato recostado contra su pokémon de fuego.

—No tenía idea de que tú y Serena fueran tan buenos amigos —aquella voz interrumpió su descanso—. Quería saludarla, aunque no quería interrumpir su conversación.

—Es más una conocida —corrigió—, pero admito que es muy agradable ¿Ya volveremos al trabajo, profesor?

—Me alegra que te estés abriendo más a relacionarte con otros —Sycamore sonrió ampliamente antes de asentir—, y sí, volvamos al trabajo, tenemos mucho que hacer.

Alain se levantó de su lugar y guardó a Charizard en su pokeball. Miró un momento su SmartRotom, fijándose en el número que había guardado, era la primera vez en mucho tiempo que hacía algo como intercambiar contacto con alguien, si lo pensaba, solo usaba su teléfono para hablar con Mairin y saber cómo iba en su viaje. Tal vez no le haría daño mantenerse al tanto con Serena.

Quizás el conversar con la coordinadora le llevó a querer estar al tanto de sus presentaciones una vez ella volvió a Kalos para competir por ser la nueva reina. Debía admitir que cada espectáculo que daba le parecía más impresionante que el anterior y con cada llave de la princesa que ganaba, le enviaba un mensaje de felicitaciones deseándole mucho éxito para cuando llegara la clase maestra.

Llegado el día, el profesor Sycamore tuvo la idea de que fueran a Kalos a ver en vivo el gran espectáculo. Sabía de sus conversaciones habituales con Serena así que, en un modo de incentivar tan creciente amistad, decidió que lo mejor era apoyarla en cuerpo presente.

Y ahí estaban, viéndola llegar a la final, haciendo una presentación digna de una reina con Delphox, Sylveon, Pancham y la Ponyta que capturó tiempo atrás de la región Galar. Aquella danza y combinación de ataques era impresionante, era evidente que Serena si había aprendido mucho en sus viajes junto a May y Ariana como coordinadora, finalmente conectó como ninguna con el corazón del público.

Alain se sentía pasmado ante tanta belleza, ciertamente lo suyo fueron las batallas y ahora la investigación, mas eso no le impedía apreciar la hermosura de las presentaciones. Entendía bien que tenían su propio encanto y niveles propios de dificultad.

Finalmente, todo terminó y Serena pudo destronar a quien fue su amiga y rival años atrás. Aria había perdido su título varios años antes a manos de Shauna, quien ahora lo perdía contra Serena. Esta última no cabía en su felicidad, por fin lo había logrado, no dejaba de llorar y abrazar a sus pokémon, todos esos años de esfuerzo habían valido la pena.

Estuviste maravillosa, muchas felicidades reina de Kalos —escuchaba decir a May por la video llamada con gran emoción.

—Muchas gracias May, de verdad que no me lo puedo creer aún —respondió al borde de las lágrimas.

Pues debes salir del asombro, ahora tienes mucho trabajo por delante como reina —esta vez le habló Drew, quien estaba junto a la castaña en la llamada.

¡Es cierto! Tal vez ya no te veamos por un tiempo, seguro estarás muy ocupada ahora —se lamentó la princesa de Hoenn con pesar—. Aun así, estoy muy feliz por ti, te mereces este logro con todo lo que te esforzaste.

—Te debo mucho a ti May, por enseñarme tanto con los concursos, también a Ariana —Serena se limpió las lágrimas con sus dedos, respirando profundo para no llorar—. Ay por Arceus, no dejo de llorar, lo siento, es porque hablé con mi mamá hace poco.

Descuida, así me sentí cuando gané la copa listón por primera vez —May dejó salir una risita al recordarlo.

Es cierto, no dejó de llorar en un largo rato —secundó el coordinador.

¡Drew!

Serena rio antes de despedirse de sus amigos, tenía muchas llamadas en espera todavía, al menos había podido hablar ya con su madre y sus mejores amigas. Estaba por atender otra llamada cuando la puerta de su camerino se abrió. Por un momento creyó que sería Palermo para anunciar que debían partir a su primer desfile en auto como reina, no obstante, se llevó una gran sorpresa al ver de quien se trataba.

—¿¡Alain!? ¿¡Qué haces aquí!? ¡Pensé que estabas en Sinnoh! —Se levantó de su asiento, demasiado sorprendida de su presencia—¿Cuándo llegaste a Kalos?

—Hace un par de días, lamento no avisarte, sabía que estarías muy concentrada con lo de la clase maestra.

Hubo un silencio que pareció incómodo por los segundos que duró. Alain respiró profundo y le tendió un ramo de flores que traía consigo, no era muy ostentoso como otros que seguro le llegarían pronto, pero a Serena le pareció sencillamente hermoso, tenía flores que coincidían con los colores de sus pokémon.

—Felicidades por tu victoria, Serena, quiero decir, reina de Kalos.

La chica sonrió ampliamente al ser llamada así por él. No podían asegurar si alguna vez habrían sentido esa clase magnetismo al ver a alguien a los ojos, al menos no como lo sentían en ese momento. Era como si una fuerza les impulsara a acercarse más. Alain se inclinó hacia el rostro contrario, Serena seguía siendo bastante más bajita, ambos fueron cerrando sus párpados y sus labios estuvieron a nada juntarse.

La puerta se abrió y Palermo entró antes de que algo fuera posible.

Retomar lo de ese momento les llevó algunos días de espera, especialmente por todo el trabajo que Serena ahora tenía como nueva reina de Kalos: desfiles, entrevistas, presentaciones. Un horario de todo un año casi enteramente copado de actividades, claro que todo le emocionaba muchísimo.

Tener un momento libre le llevó al menos una semana, tendría un par de días de descanso antes de que su gira por todo Kalos iniciara. Después de visitar a su madre, pudo reunirse de nuevo con Alain en el laboratorio del profesor Sycamore y esta vez, no hubo nada que impidiera aquel beso que llevaban días postergando.

Era impresionante los cambios que el tiempo podía hacer, nunca antes habría imaginado que terminaría enamorándose de aquel muchacho, quizás por lo enfocados que estaban su mente y su corazón en el pasado por el entrenador de Pueblo Paleta. Los años definitivamente cambiaban mucho a las personas y traían toda clase de sorpresas.

—Espero que te vaya bien en todo esto de ser reina, igual estaré lo más pendiente que pueda —le aseguró Alain tras distanciarse, notando las mejillas de la chica bastante enrojecidas.

—Gracias, yo también espero te vaya bien en tu trabajo de investigador.

Pese a que se sentía algo abochornada, porque pensándolo bien, no había besado a un chico desde aquella vez en el aeropuerto que se despidió de Ash. Terminó por cubrirse el rostro con sus manos, abochornada. Oh Giratina, había vuelto a hacerlo, besar a un chico de forma tan impulsiva, no podía creer que solo había llegado y le había besado así nada más.

Alain pudo percibir su vergüenza y tuvo que admitir que le pareció muy adorable, como si fuera una especie de efecto tardío. Se acercó de nuevo y esta vez besó su frente con mucha suavidad, gesto que relajó bastante a Serena y le permitió relajarse.

—Deberíamos aprovechar antes de que te vayas y, bueno, tener una cita —propuso, esta vez siendo él quien llegó a sentirse un tanto abochornado.

—Me parece una gran idea.

Serena sonrió, tomando las manos de Alain con cierta emoción. Estaba feliz, moría de ganas de contarle a sus amigas y a su madre sobre su naciente relación con el investigador, aunque primero se permitiría disfrutar toda la experiencia que iniciar un romance implicaba. Esperaba saber balancearlo tan bien como lo hacía May, claro que Alain no era coordinador ni se parecía nada en personalidad a Drew, pero consideraba que tenían lo necesario en común para que funcionara igual de bien.

—¿Te parece si vamos por un helado? —propuso la reciente reina. Alain sonrió y asintió.

—Vamos.

FIN

¡Holas! He vuelto con un nuevo one shot de una ship que me solicitaron. Debo admitir que fue un poco difícil, pero entre investigación de la pareja terminó por gustarme jaja. LucianitaKokoro espero que te haya gustado la historia, te agradezco por presentarme este ship porque termine tomándole gusto jaja y me disculpo si hay algo que no te convenciera de la trama.

Nos leemos muy pronto en otra historia.