Aquí traigo un nuevo OS de Akebi-chan. En efecto, para mí este anime es más que solo moda, y a más de un año de la culminación de su anime sigo esperando por la segunda temporada. Ahora disfruten de este OS.

Un álbum propio

Komichi veía página tras página del álbum de fotos que le había hecho Kei luego de haber atendido sus estudios y haber hablado un rato con Erika por teléfono. Era notorio que la delegada de la clase tenía muy buena técnica con la fotografía, pues ya Komichi le había dado como cinco repasos a todas las páginas ese día y no se cansaba. Siempre que daba una nueva mirada parecía que daba con algún detalle que no había tomado en cuenta la vez anterior. Ganas no le faltaban de ver que Kei se desempeñara sacando otro tipo de fotos, bien sea de las montañas que rodeaban la escuela, o los caminos de tierra que separaban las parcelas de los cultivos del pueblo, o los pasillos de la escuela vistos desde arriba cuando están más atestados de estudiantes, o las estatuas shinza que habían cerca de la escuela, a mitad de camino hacia el pueblo. Hay varias cosas que serían excelentes para hacer un nuevo álbum, y Komichi estaba plenamente segura de que a Kei le saldría un gran trabajo.

Sólo el hambre hace que Komichi decidiera guardar el álbum. Era ya la hora de la cena, lo que significaba que Komichi había dedicado los últimos veinte minutos a estar pasando página tras página de su álbum. No podía esperar a encontrarse nuevamente con Kei y hacerle la propuesta. Con un nuevo álbum seguro que ella y Kao lo pasarían bastante bien perdiendo el tiempo viendo las fotos.

Onee-chan, okaa-san dice que la cena ya está lista ─ aparece Kao abriendo la puerta.

─ ¿Ya? ─ Komichi se estira un poco y se pone de pie para irse bajando al trote hasta el comedor, dejando el álbum por el momento.


Al día siguiente

Komichi y Kao estaban libres ese día, cosa que les venía perfectamente para salir a pasear en el campo y jugar un rato. Siempre les resultaba emocionante ver el comportamiento de los peces y los saltamontes cuando iban en sus expediciones en el bosque, aunque en todo momento procuraban no alejarse demasiado del camino para así estar seguras de regresar a casa a tiempo. No querían preocupar de manera innecesaria a su madre, especialmente por la reprimenda que se llevarían una vez que se le pase el susto.

─ ¡Mira esta mariposa, onee-chan! Es pequeña y tiene unos colores algo raros.

─ A ver… ¡Woah! Esta sí que no la habíamos visto antes desde hace tiempo ─ Komichi revisa en su libro para ver qué mariposa era ─. Efectivamente, esta especie no suele pasarse por aquí sino nada más unos pocos días al año. Estamos de suerte.

─ Quiero tomarle una foto, onee-chan ─ Kao saca el teléfono y pone la cámara para así capturar la imagen de la mariposa, pero el insecto empieza a volar, frustrando el intento de la pequeña ─ ¿Are? Onee-chan, la mariposa se va volando.

─ Parece que es tímida y no quiere que le tomen fotos ─ opina Komichi mientras veía que la mariposa estaba por perderse entre las hojas de los árboles ─. Debemos decirle adiós, para que así se sienta más en confianza con nosotras cuando nos la volvamos a encontrar.

─ Sí, onee-chan.

Komichi y Kao se juntan para así despedir a la mariposa, cuando el sonido de un clic les llama repentinamente la atención. Al voltear se encuentran a Kei, que justamente le había tomado la foto a la mariposa desde un ángulo algo apartado.

─ ¡Lo tengo! No pensé que podría fotografiar a esa especie tan pronto. Me siento tan afortunada ─ dice Kei mientras revisaba la imagen en la pantalla de su cámara.

─ ¡Tanigawa-san! ─ Komichi va corriendo hacia Kei, y Kao va tras ella.

─ ¿Eh? ¿Akebi-san? ─ Kei estaba boquiabierta al ver a su compañera llegar hasta ella ─ No sabía que estabas paseando por estos lados.

─ Yo vivo cerca de aquí, Tanigawa-san. Acostumbro pasarme por aquí cada vez que puedo ─ responde Komichi con soltura, sorprendiendo más todavía a Kei.

─ ¿Vives cerca de aquí? Akebi-san, debo decir que eres muy afortunada.

─ ¿Eh? ¿Y eso por qué?

─ Pues porque tienes bastante fácil llegar hasta lugar tan bonitos como este. En mi casa es un poco más complicado en comparación, además que estoy algo lejos. Ya sabes que tengo que tomar el autobús para llegar cada día a la escuela.

─ Ya veo. En ese caso debería llevarte y presentarte otros sitios bonitos para que tomes todas las fotos que quieras, Tanigawa-san.

─ Muchas gracias, Akebi-san.

Kao estaba detrás de su hermana mayor, viendo la conversación que ésta estaba teniendo con Kei. Ya la había visto antes, aunque la compañera de Komichi que más facilidad tenía para recordar era sin duda Hitomi, con todas las veces que la complacía alzándola en el aire. También podía recordar bastante bien a Touko, a Riona, a Ai, y ni se diga con Erika, que seguía siendo hasta el momento la única amiga a la que Komichi había traído a casa. Ya quería ver qué situaciones divertidas podían ella y Komichi llegar a tener al lado de Kei Tanigawa, y más cuando ésta acepta acompañarlas en el interior del bosque.


Una hora después

El tour que lideraron las hermanas Akebi para mostrar el lugar a Kei había resultado en una experiencia bastante placentera para la delegada. En el camino tuvo la suerte de encontrarse con toda clase de arbustos, árboles e insectos interesantes ante los que no se contuvo en lo más mínimo para tomarles varias fotos. Estaba segura de que si Minoru viese lo que había capturado con su cámara se pondría verde de envidia, pero igual estaba dispuesta a compartir con ella las fotos si se las pedía. También tuvo la chance de ver algunos paisajes que le parecieron espectaculares. En su cámara contaba con imágenes que, a su parecer, podían ser unos maravillosos protectores de pantalla para una PC o para un teléfono. Sólo faltaría un poco de música de ambiente y ya sería una vista apta para una total relajación.

Y también tuvo la oportunidad de tomar una foto en secreto de Komichi y Kao con algunas mariposas bailando a su alrededor. Era sencillamente hipnótico el momento que había logrado capturar. Estaba segura de que a las hermanas les gustaría ver la foto, aunque ya se las mostraría más tarde.

─ Tanigawa-san.

─ ¿Qué ocurre, Akebi-san?

─ ¿Qué otras cosas te gustaría fotografiar? ─ a Komichi le brillaban los ojos al momento de formular la pregunta ─ Conozco más lugares bastante bonitos a los que podrías tomarle fotos y hacer como mil álbumes.

─ No creo que pueda tomar tantas fotos en este momento, Akebi-san ─ dice Kei con una pequeña sonrisa ─. Pero creo que me hago una idea de qué clase de fotos me gustaría tomar ahora.

─ ¿De verdad? ¿Y qué clase de fotos son?

─ Ya verás… ─ Kei se aleja un poco de Komichi, y luego de eso le apunta con la cámara ─ No te muevas. Así como estás vas bien.

Suena el clic de la cámara, y ya Kei contaba con un nueva foto de su compañera con el paisaje de fondo, con un par de árboles bastante antiguos a los lados y los rayos del sol asomándose entre el follaje y alumbrando tanto el cabello de Komichi como las partículas que flotaban en el aire, adornando la vista obtenida por la cámara de Kei.

─ No me ha quedado nada mal. Mira, Akebi-san.

─ A ver… ─ Komichi se acerca a la cámara y contempla el resultado ─ ¡Oh! Esa sí que es buena. Es como esas fotos que sólo se ven en internet.

─ Algunas son retocadas para dar esa impresión. No es fácil obtener buenas imágenes así, pues tanto el momento, el ambiente como la técnica deben estar a punto para hacer esto posible, aunque igual creo que hay cosas en las que debo mejorar todavía.

Komichi y Kei siguen conversando acerca de la foto y de cómo suelen hacer aquellas fotos que parecieran mostrar un paisaje y evento de fantasía, y en eso Kao se acerca y ve la foto de su hermana. Se veía bastante hermosa, y en eso Kao tiene una idea, como si de una revelación se tratase.

─ También quiero fotos ─ dice la pequeña de pronto.

─ ¿Eh?

─ Quiero tener un álbum de fotos bonito como el que le hiciste a onee-chan ─ dice Kao con un tono lleno de ilusión.

─ ¿No será mucha molestia, Tanigawa-san? ─ Komichi mira con interés a su amiga.

─ No pasa nada. Creo que lo que tu hermanita me pide es razonable ─ Kei revisa por un momento la calibración de la mira de su cámara ─. Desde luego que podría hacer un álbum bastante adorable. Sólo necesito unos cuantos escenarios y algunas poses en las que pueda verse el mejor ángulo de Kao-chan.

─ ¿Qué dijo? ─ Kao claramente no había comprendido lo que había dicho Kei.

─ Básicamente Tanigawa-san dice que vamos a buscar algunos lugares geniales para tomarte las fotos, Kao ─ ante la respuesta de Komichi, Kao sonríe ampliamente.

─ ¿De verdad?

Kei sonríe en respuesta. Era todo lo que necesitaba saber Kao para ponerse contenta, y la verdad es que la misma Kei también lo estaba. Ya había tenido la suerte de tomarle un sinfín de fotos a la Akebi mayor y le había parecido una experiencia bastante disfrutable, y ahora lo tocaba hacer lo mismo con la Akebi menor. Ya anticipaba que se iba a divertir.


Poco después, en otro lado

El primer lugar que Komichi le muestra a Kei para proceder a tomar las fotos es un pequeño riachuelo en el que estaban nadando unos cuantos peces bastante pequeños. Kao se para sobre una roca de la orilla y se pone en un pie como si intentara balancearse, y Kei toma la foto en el momento correcto. Una vez hecho aquello, Komichi y Kao se acercan para ver el resultado.

No estaba nada mal. El ángulo de iluminación, los colores y el gesto de Kao al balancearse sobre la roca habían quedado bastante bien, y Kei sentía que su sonrisa se le salía sola por el simple hecho de ver la foto que acababa de tomar.

─ La primera foto ha quedado bastante bonita, ¿no lo crees, Kao? ─ dice Komichi, recibiendo un animoso asentimiento de parte de la pequeña.

─ Quiero más fotos en los que me vea bastante genial ─ Kao hace énfasis en sus palabras estirando los brazos para dar a entender lo mucho que quería verse bien.

─ Entonces no se diga más ─ Kei se aleja y cambia de ángulo para así enfocar a Kao ─. Ahora prueba a correr tras las mariposas.

La pequeña asiente y hace lo que Kei le pide. Una foto, dos fotos, tres fotos. Kei no tuvo problemas para encontrar buenos momentos en los cuales presionar el obturador y así inmortalizar cada uno de esos instantes en los que Kao corría cerca de la orilla del riachuelo. El resultado había sido bastante del agrado de las hermanas, así que la sesión continúa sin ningún problema. Komichi y Kao ahora posan juntas, como si estuviesen bailando en la orilla, y Kei no podía evitar sonreír al momento de tomar la foto. Komichi era una fuente inagotable de inspiración artística a los ojos de Kei, pero Kao también tenía su propio encanto y daba gusto tomarle algunas fotos.

Luego de la sesión, y en vista de que todavía contaban con bastante tiempo antes de que tuviesen que regresar a sus respectivas casas, las tres se quedan a la orilla del riachuelo mientras se ponen a comer y charlaban de varias cosas, especialmente de temas que tuvieran que ver con la escuela.

─ ¿De verdad a Usagihara-san se le complica ese tema? ─ Kei parpadea un par de veces, claramente anonadada ─ Pues a mí no me parecía tan complicado, aunque supongo que tiene que ver con cómo cada quien lleva las asignaturas.

─ Puede ser ─ Komichi levanta una hoja seca del suelo y la lanza al agua ─. Pero Ai-chan y yo la hemos estado ayudando para que no le vaya tan mal, aunque Ai-chan llega a dar algo de miedo cuando siente que Touko-chan no se toma las lecciones en serio.

Kei se ríe. Tenía que esperarlo de parte de Ai, siempre tan estricta y seria. Alza la vista, viendo cómo el sol se asomaba con algo de dificultad entre las hojas. Había sido un paseo bastante valedero para ella, y Komichi evidentemente pensaba lo mismo.

Kao por su lado se había metido al riachuelo y estaba intentando capturar algunos peces valiéndose únicamente de sus manos, aunque eso era algo demasiado complicado como para ser práctico, pero eso no detenía a la pequeña, e incluso se reía cuando los peces escapaban y le hacían cosquillas en las pantorrillas.

─ Estás invitada a venir siempre que quieras, Tanigawa-san ─ dice Komichi de pronto, haciendo que Kei le mirara de reojo ─. Puedes llamarme en ese caso, para que te muestre más lugares y puedas tomar las fotos que quieras.

─ Eso estaría genial, Akebi-san. Cuenta con que eso haré.

─ Onee-chan ─ Kao sale del riachuelo y se seca rápidamente para así ponerse sus zapatos ─, quiero regresar a casa.

─ Entendido, Kao ─ Komichi se pone de pie de un salto y tiende su mano a Kei para ayudarla a levantarse ─. Parece que hasta aquí ha llegado nuestro paseo, Tanigawa-san. Kao está cansada por ahora.

─ No estoy cansada, sólo quiero volver a casa ─ protesta Kao antes de inflar los cachetes.

─ Como tú digas, Kao.

─ No me crees, ¿verdad?

─ Claro que te creo.

─ Y una cosa ─ Kao ahora mira a Kei ─ ¿Cuándo estará las fotos?

─ Creo que mañana estarán. Se las entregaré a Akebi-san cuando nos encontremos en la escuela ─ Kei agarra la cámara y revisa una vez más las fotos tomadas ─. También les podría mandar las fotos por el teléfono, que en ese caso me podría poner en eso tan pronto como regrese a casa.

─ Muchas gracias, Tanigawa-san ─ Komichi agarra la mano de su hermanita, la cual empezaba a verse algo adormilada ─. Salgamos juntas del bosque.

─ Sí.

Kao se notaba cada vez más cansada, y Komichi procede a alzarla. Aunque Kao fuese bastante más pequeña que su hermana mayor, igual se notaba que Komichi no estaba cargando a una bebita precisamente, pero no es como si a Komichi le costara mucho trabajo. Ver a Komichi cargar a su hermana menor le dio a Kei la idea de tomar una última foto antes de emprender la salida de ese bosque.

Ver esa faceta de ambas hermanas fue una hermosa manera de coronar el encuentro.


Al día siguiente

─ ¡Wow! ─ Kao veía emocionada las fotos en las que aparecía corriendo el bosque.

Komichi estaba al lado de su hermanita, y ambas estaban sonrientes al ver lo que Kei había logrado hacer con su cámara. Se veían incluso mejores que las fotos que ellas hacían con el teléfono. Komichi por un segundo esbozó la idea de que podría pedirle a Kei que le enseñe a tomar fotos.

─ He quedado genial, onee-chan ─ la cara sonrosada de Kao era prueba fidedigna de lo satisfecha que había quedado con el resultado ─. La próxima vez deberíamos traerla a casa. A okaa-san también le gustaría que le tomen una foto mientras está zurciendo.

─ No lo dudo, Kao ─ Komichi pasa la página, encontrándose con una foto que no sabía que Kei había tomado.

En la foto aparecían Komichi y Kao rodeadas de varias mariposas. Seguramente fue antes de que Kao pidiera tener su propio álbum. Aunque esa foto haya sido tomada "a espaldas" de las hermanas Akebi, no solo no les molestaba en lo más mínimo, sino que pensaban que la foto era bastante adorable. Y pensar que la propia Kei ponía en duda sus habilidades como fotógrafa.

─ Tanigawa-san es una chica bastante apasionada ─ dice Komichi para sí misma.

─ ¿Ah? ¿Y esta foto? ─ Kao pasa la página y ve la foto en la que aparece siendo cargada por Komichi.

─ Esa foto es de cuando te quedaste dormida, Kao.

Un par de segundos pasan en silencio entre ambas hermanas, cuando Kao infla los cachetes molesta. Komichi ya podía adivinar lo que se venía.

─ ¡Así no me veo genial, onee-chan! Dile que me tome otra foto.

─ Pero te ves bastante adorable, Kao.

─ ¡No me veo adorable!

Komichi se ríe mientras cierra el álbum y lo guarda junto al suyo. Ahora sí Kao tenía un álbum del cual pudiese presumir, aunque primero se le tenía que pasar su pequeño capricho.

Era hora de bañarse, así que Komichi se lleva a Kao. Estaba segura de que un buen rato en el agua y un par de mimos en el cabello la aplacarían y harían que estuviese de mejor humor.

Fin


Creo que este capítulo ha quedado un poquito corto, pero tomando en cuenta que la idea era hacer algo sencillo y bonito, pues pienso igualmente que me ha quedado bien ¿Y qué piensan ustedes? Por cierto, en mi perfil tengo abierta una encuesta para que elijan el fanfic que ustedes quieran que escriba, y tengo todas las opciones y las descripciones preliminares de dichos fics.

Hasta otra