Grimmauld Place
4 de enero del 2025
Albus pasó por su maleta al hotel por la mañana, la tenían en recepción, Scorpius se había marchado mandando una lechuza a Grimmauld Place para avisar por pura cortesía dónde podía buscarla.
James, desde lo alto de la escalera observó en silencio cómo su hermano metía la maleta en la casa. Kreacher ya no vivía ahí, sino en Valle de Godric así que nadie se ofreció a ayudarlo, principalmente porque James y Albus no se llevaban, no habían cruzado palabra desde que Albus llegó la noche anterior hecho un mar de lágrimas.
No era que no se quisieran, era que no podían hablarse sin agredirse mutuamente y a Albus no le gustaba que vieran sus debilidades así que tampoco buscaba compasión, apoyo o empatía así que si James le decía "Estoy aquí para tí" lo tomaría como una ofensa.
Albus estaba tenso y con los dedos de mano presionando la correa de la maleta subió las escaleras lo más entero que pudo pasando junto a James sin decir nada. Se metió a su habitación y cerró la puerta tras de sí con un fuerte azoté que agitó todos los nervios de James.
Permaneció en silencio en esa casa todo el día y se fue a la mañana siguiente a Valle de Godric, James no preguntó por qué pero parecía que era para que sus padres no se dieran cuenta del cambio de planes, y él definitivamente no iba a meterse en asuntos Albus-Scorpius.
Casa Potter
5 de enero del 2025
Albus puso la mejor cara a sus padres y hermana y les habló del bonito departamento del séptimo piso que pensaban pintar de color verde esmeralda. Aún no había hablado con Scorpius, no sabía que iba a pasar entre ellos en ese momento pero sus padres no tenían por qué saberlo o por qué preocuparse, todavía tenían oportunidad de hablar las cosas, por mucho que el rubio quisiera evitarlo compartían habitación y medio año de clases por delante. Trató de darse ánimos mientras su madre servía el desayuno.
Lily salió ese día. Y su madre se quejó en cuanto ésta salió de la casa sobre que estaba saliendo mucho y sin decir a dónde. Tal vez tenía un nuevo novio.
Hogwarts
6 de enero del 2025
Scorpius no había tomado el tren, ni él, ni su padre, pero cuando Albus entró en su habitación el rubio ya estaba escribiendo algunas cosas sobre el escritorio. No lo saludó, ni siquiera se volteó a verlo, Albus se sentía culpable y tenía mucho miedo de lo que podía pasar. Sólo sacó de su baúl un libro y se sentó en la cama para leer. Había estado leyendo Orgullo y Prejuicio el día anterior, más que nada para calmar la consciencia y Scorpius no se lo estaba haciendo fácil, quería hablar con él pero al parecer su amigo seguía echando humo hasta por las orejas.
11 de enero del 2025
Era sábado y todavía no se dirigían la palabra. Ya no se duchaban juntos, no se sentaban juntos en clase, Albus ya no iba al campo de quidditch para verlo entrenar, Scorpius dejó de ir al servicio de cuidado de criaturas mágicas. Durante las comidas se sentaban en polos opuestos, Scorpius rodeado de los chicos del equipo ruidosos y molestos mientras que el moreno solitario siempre se sentaba a comer con una novela muggle en la mesa.
Ese día Ginos Quebec se acercó a preguntarle si se habían peleado. Y Albus no le contestó con una razón, sólo le pidió que no se preocupara.
24 de enero del 2025
Albus estaba en su cama repasando el libro de Aritmancia, le habían llamado la atención en clase por tener bajo desempeño y ahora tenía que entregar un trabajo para obtener créditos extras.
Eso no hubiera sido tan malo si Alex Torres, el guardián del equipo de Quidditch no se hubiera reído de él.
— Vaya, Potter, pareciera que te extirparon las neuronas ¿Seguro que no eres Squib?
Había escuchado cosas peores durante sus primeros tres años en Hogwarts cuando tenía problemas de confianza y todo le salía mal, pero se sintió realmente herido cuando entre las risas del grupo se escuchó fuertemente la de Scorpius.
Cuando salió de la habitación para ir a tomar una cena se encontró con que Scorpius y Torres bebían de una botella de Whiskey de fuego ¿Beber alcohol no era algo suyo? ¿algo AlbusxScorpius? Se supone que sólo bebía con él porque era el único en el que Scorpius confiaba.
Las miradas del rubio y del moreno se encontraron un par de segundos. Scorpius desvió la mirada con molestia y siguió charlando animadamente con Torres sobre una casa de dos pisos que su abuelo había comprado para él, para cuando viviera solo en Londres mientras estudiaba derecho mágico.
Ohh vaya, ni siquiera tuvieron que hablarlo. Scorpius ya lo había decidido todo por él.
Durante la cena Albus se sintió observado. Cuando giró para ver quién era vio que un grupo de Slytherin de sexto se reía. Se reían de él, estaba seguro ¿Pero por qué?
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Lily's POV
Su hermano estaba hecho pedazos y ella no sabía muy bien cómo actuar al respecto, Albus no quería ayuda, no quería nada salvo que le dejaran en paz.
Las cosas entre él y Scorpius habían estado tensas durante todo enero, para cuando llegó febrero parecía que su hermano había perdido toda esperanza de recuperar a su amigo (Si durmiendo en la misma habitación no habían podido subsanar su relación, casi que le gustaba el hecho de que no hubieran hecho el motivo de la pelea de conocimiento popular (aunque eso le volvía loca), al menos entre las otras casas, porque su hermano llevaba la culpabilidad tatuada en la cara y los chicos de Slytherin eran demasiado cuidadosos frente a los demás con lo que decían desde la época de la guerra. Al parecer el ser repudiados automáticamente por los otros estudiantes habían dado un sentimiento de unión entre miembros de la misma casa que los Hufflepuffs envidiaban. Tenían la política de perro no come perro y nuestros secretos son nuestros secretos y sólo en casos donde el odio salía por debajo de la piel entonces simio podía matar a simio, pero sin compañía, eran así de justos. Había visto chicos que salían de duelos por los pasillos muy mal parados.
Miró a su novio, sentado junto a Flitwick, bebiendo lo que parecía una copa de vino, pero probablemente era jugo de calabaza, a Draco no le gustaba beber, decía que un hombre que dirigía un negocio tan grande como el suyo no podía estar ebrio nunca, ya que incluso en las fiestas podía sacar adelante uno que otro negocio...si supiera las borracheras que tenía Scorpius (porque a él sí que le gustaba beber un montón y siempre le andaba robando vino a Lucius) cuando estaba en la madriguera o Valle de Godric, y que como dormían en la misma cama, siempre lo encontraba empiernado y abrazado a su hermano al día siguiente de la fiesta.
Merlín ¿Qué había pasado entre esos dos?
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Draco había tratado de hablar con Scorpius pero su hijo se cerró en banda, como si lo que hubiera pasado fuera de lo más vergonzoso. Draco ya sabía del asunto, pero su hijo tenía que hablar de ello para aclarar su mente, cuando te comes tus palabras acababas ahogándote. Eso lo sabía él bien.
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14 de febrero del 2025
Después de la cena Albus no pudo entrar a su habitación, no estaba bloqueada con magia pero al escuchar los gemidos que salían de ella el no pudo ni girar la mano en el picaporte. Se quedó ahí escuchando a Scorpius y a una chica que no era Michelle con la que el rubio había estado tan cariñoso durante la hora del té.
Albus recargó su frente en la puerta, llenándose de esos sonidos.
Metiendo a una chica a su habitación que significaba todavía menos que la novia que de por si era de papel. Claramente quería cabrearlo, quería hacerle entender que no le importaba nada romperle el corazón. Ahora sabía también que si bien ya no eran amigos tampoco lo respetaba como persona o cómo compañero de habitación.
Se quedó ahí, escuchando un rato más, llorando en silencio, temblando de rabia y luego se marchó a la sala común donde se sentó a ver el fuego esperando que la fulana terminara.
Cuando lo hizo vio que era una Hufflepuff de quinto, él se quedó un poquito más ahí, lo suficiente para darle tiempo a Scorpius a ponerse decente a él o al cuarto y en cuanto entró Scorpius lo miró. Sus ojos eran desafiantes y su sonrisa era arrogante.
"Atrévete a decirme algo" Era lo que se leía en su rostro.
Albus no dijo nada y se metió a su cama sin quitarse el uniforme. Apagó la luz de su lado de la cama y bajó las cortinas del dosel.
No quería ver a Scorpius, le escocía de manera horrible en el pecho.
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Lily's POV
Lily se levantó en puntillas para agregar ajenjo a un caldero del número diez. Draco vio que no podía así que le quitó el frasco de las manos y lo agregó.
— En serio que Potter no te heredó nada útil.
— ¿Qué?
— Te hizo bajita y miope. Por lo menos Albus sacó la altura de su madre, bendito sea Merlín.
— Eres un maldito. —Se rió ella.
Draco la miró apoyando un codo sobre la mesa.
— ¿Qué pasa? —Cuando Draco la miraba así se ponía nerviosa.
— Te quiero mucho. — Dijo sin más.
Lily se sonrojó.
— ¿Por qué eres tan cursi? — Ella volvió a mirar sus ingredientes buscando el jengibre. Él se rio.
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— No tienes nada que temer, Draco. —Dijo ella hablándole al aire. Draco estaba ahí por supuesto pero su mente estaba viajando muy lejos mientras caminaban en el bosque oscuro recogiendo ingredientes.
— No tengo miedo...es sólo qué...los mortifagos mataron a muchos desertores que...intentaron huir por los bosques la noche de la batalla de Hogwarts.
— ¿Por qué piensas en esas cosas? — Él se sentó en la raíz de un árbol y miró sus pies con fingido interés.
— No es como si me despertara queriendo recordar todas las cosas horribles que viví. ¿Crees que es fácil? Tu padre vio a sus amigos morir, pero murieron como héroes, haciendo algo para crear un mundo mejor. A mí me obligaban a ver como torturaban a gente inocente que ni siquiera podía defenderse, los vi asesinarlos, con la magia oscura si mueres de un Avada Kedavra se considera una muerte misericordiosa. Sólo te mueres. Lo demás...es sólo depravación. Han pasado tantos años y aún siento que lo viví ayer, camino por los pasillos y recuerdo perfectamente quienes murieron. Merlín, incluso el comedor de invierno de mi casa está lleno de recuerdos, pensar que tengo que tomar ahí tres comidas al día cuando estoy en casa me estremece.
— ¿Por qué lo haces si te trae malos recuerdos?
— Porque es nuestra casa...sino lo hiciéramos sería como si Voldemort nos hubiera quitado algo más. El ganaría de nuevo, aún muerto, él seguiría viviendo ahí.
Lily acarició a Draco, porque le parecía triste, lo que había dicho tenía sentido, pero también sonaba a que los Malfoy eran demasiado orgullosos. Podrían vivir en cualquier lado, pero estaban en ese lugar, porque era suyo y no iban a ceder.
1 de marzo del 2025
Albus se decidió a hablarle a Scorpius. Más por necesidad que otra cosa, pues iba terrible en aritmancia, la única clase que aún no dominaba ni siquiera un poco y en la que más ayuda de Scorpius recibía.
Se acercó poco a poco, con el libro en las manos sudorosas y el corazón en la garganta. Si no lograba entender sabía que se jugaría aprobar el EXTASIS.
Albus se paró ahí, a unos cuatro pasos de Scorpius que se encontraba de espaldas trabajando en la misma materia sobre su escritorio y éste levanta la cabeza antes de que siquiera el moreno puediera levantar la mano para llamar su atención.
— ¿Pasa algo? —Preguntó cansado sin siquiera voltear a verlo. Las primeras palabras que le dirigía desde enero.
— De verdad no quiero molestarte, pero...Aritmancia se me complica bastante y quería pedirte que me explicaras algo...te pagaré las tutorías si quieres.
— Pregúntale a Rose, yo no tengo el tiempo para perderlo contigo. —Dijo fastidiado girando para verle directo a la cara. Albus sujetó fuerte su libro, para no arrojárselo más que otra cosa.
— Vale...perdón por molestarte. —Scorpius volteó los ojos hacia arriba y luego lo miró con una mueca de total desdén.
— ¿Para qué vas a presentar los EXTASIS, Potter? Todo el mundo sabe que cómo mago no vales nada.
Albus le miró como si no lo conociera. Le había llamado Potter cuando antes era sólo Albus, y le había llamado mediocre cuando antes le había animado.
Su estómago escoció. Sus ojos se humedecieron y el pecho le dolía, pero lo único que pudo hacer fue darse la vuelta e ir de regreso a su escritorio. Sentado, abrió el libro en uno de los tantos temas que no entendía y apoyó su cabeza sobre su mano.
Su cuerpo temblaba de furia y de tristeza y se culpaba, y se culpaba. Si no hubiera hecho nada, si lo hubiera mantenido en su corazón encerrado para siempre, entonces eso no habría pasado. Scorpius seguiría siendo el chico amable de siempre y no la perra cruel que era desde hacía unos meses. Lo miraba con odio, autentico odio.
Un par de lágrimas surcaron sus mejillas y cayeron sobre las páginas del libro.
¿Qué estaba haciendo ahí? Estaba claro que iba a fracasar. Era un mago terrible y sólo se había quedado en Hogwarts para estar con Scorpius, pero Scorpius no le quería ahí, no le necesitaba y estaba claro que Torres ya había tomado su lugar de mejor amigo.
Además él también estaba perdiendo el tiempo.
Al día siguiente escribió una lechuza a su madre.
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Draco's POV
Draco llevaba varios intentos fallidos para saber qué fue lo que había pasado entre los chicos, al final, el que se lo dijo fue Albus.
Estaban ambos sentados en la mesa de la bibliteca mirándose largamente en un rincón muy alejado de la señorita Pince.
— ¿Entonces?
— Bueno, él no quiere ni verme...no le voy a obligar.
— ¿Lo dejarás estar? Así como así.
— Él ya me dijo que no, mas bien no me ha dicho nada, pero está implícito. No me tolera y me trata horrible.
— Eso está muy mal Albus, quiero ayudarlos. Siento que mi hijo está siendo un idiota, es obvio que siente algo por ti. No entiendo por qué huye de sus sentimientos, no me quiere decir nada, no habla conmigo.
— Pero puede que no haya sido más que amistad. Tal vez todo el mundo veía lo que quería ver. Además no tiene caso hablar nada. Le han comprado esa casa...desbaratando todos los planes que teníamos y yo...yo no perteneceré a este mundo por mucho tiempo. Es decir, ni siquiera podría llevar amigos a casa porque yo estaría rodeado de muggles y él de magos. No, no vale la pena.
— ¿Le has dicho? ¿Le has dicho lo que piensas hacer?
— Tenía pensado hacerlo, pero no creo que le importe demasiado...como dije, él no me toma en cuenta para nada. Está todo el tiempo con Alex.
— No me gusta ese tipo. Es demasiado...vamos que yo era un cabrón de niño pero él es peor. Además de que odio su acento.
Albus sonrió.
— Yo nunca me creo lo que la gente dice de usted. Usted no es malo.
— No soy malo, pero solía ser un cabrón, te lo digo en serio.
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Lily's POV
Lily estaba disgustada por la situación de su hermano y de nada sirvió confrontar a Scorpius en un pasillo solitario porque él simplemente la miró fríamente, la barrió con la mirada y después se fue, como sí no le hubiese dicho nada. Ella intentó detenerlo cogiéndolo de una manga de la túnica y él sólo tiró más fuerte llevándola casi al suelo. Era el problema de ser talla petit.
¿Cómo unos ojos que siempre habían sido tan dulces de pronto se volvían dos cubos de hielo?
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— No creo que debamos intervenir Lily. —Dijo mezclando el polvo de espinas de tiburón en la poción color purpura.
— ¿Por qué? ¿No ves que se están haciendo daño?
— Porque no quieren ayuda. Scorpius no escucha y Albus no cree que valga la pena.
— ¿Por qué eres tan frio? ¿No te importa que Albus ande caminando por ahí con el corazón hecho pedazos? ¿Sabes lo que Torres anda diciendo por ahí? Le está llamando maricón a sus espaldas. Pareciera que tienes la sangre congelada.
— Lo es Lily, aunque la palabra suene horrible, lo es y mientras Albus no deje que lo hiera todo estará bien. Las palabras solo tienen poder sobre nosotros si las escuchamos.
— ¿Y tú lo sabes por?
— Porque soy un mortifago, hijo de mortifagos, la gente creía que yo estaba criando al vástago de Voldemot. Y eso no me hería, hería a mi hijo y a mi esposa por supuesto, pero a mí me criaron para que no me importe. Lo siento si te parezco frio pero si querías dramas debiste haberte quedado con tu novio Hufflepuff, los Slytherin no somos así a menos de que saquemos algo de ello.
— Eres imposible, Draco.
— Hago lo que puedo.
Ella estaba muy enojada, se sonrojó de rabia y azotó la puerta del laboratorio al salir.
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— Le llamaste frio.
— No debí de hacerlo, lo sé.
— Le dijiste que tenía la sangre congelada.
— ¡Tom! Por favor ya no me lo repitas. — El chico Hufflepuff se rio y se sentó a su lado.
— ¿Sabes que es lo peor? Que ahora sabe que eres una niña inmadura que no puede mantener su nariz fuera de los asuntos de otros. —Ella miró a su amigo herida pero éste sólo le regresaba una sonrisa. — Claro que no puede esperar otra cosa de ti, eres una quinceañera, con un padre con fama de ser un imprudente, y con un orgullo del tamaño del Reino Unido. Él no te querrá ahora, porque ha pasado una semana y no te has disculpado. Ha visto lo peor de ti. —Dijo con saña, echándole más sal a la herida. —Ha visto que aunque seas guapa no vale la pena, él necesita a alguien de su edad, con una educación mejor de la que pueden proporcionar un huérfano criado por muggles y una pobretona traidora de la sangre.
Ella le miró indignada y le empujó con tanta fuerza como pudo pero apenas le movió un poquito porque él era muy alto y atlético.
— ¿Cómo te atreves? — Espetó y él le abrazó, ella parecía un pequeño perrito chihuahua, toda temblorosa y enojada.
— Sólo ve y pídele disculpas, cuando se ama el orgullo sólo causa distancia. También creo que deberías trabajar en esas inseguridades tuyas, te has enojado porque crees que es cierto...él tiene razón cuando dice que las palabras sólo te destruyen cuando dejas que lo hagan, te sientes insegura porque crees que eres inferior. He visto cómo te mira, él no cree nada de eso, te está tomando en serio a pesar de sus diferencias, deberías darle un poco más de mérito. Es un hombre gentil.
Ella abrazó a su amigo, el único que le quedaba y se puso a llorar. Tenía tanto miedo de que Draco le rechazara.
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— Lo siento. —Dijo ella una noche entrando en la habitación de Draco.
— ¿Ya me hablas? — Dijo él desde la cama hojeando un viejo libro de pasta roja.
— Por favor Draco, sé que me equivoqué, no debí insultarte de esa manera, tu indiferencia me duele porque es mi hermano y es muy triste verlo así, pero sé que tú haces lo que puedes y que no quieres interferir ni tener problemas con tu hijo. Lo siento de verdad.
— Eres tú la que no me ha hablado en una semana.
— Por eso me estoy disculpando.
Draco suspiró.
— Ustedes las mujeres son increíbles aun siendo culpables se hacen las victimas...— Dejó el libro de lado y la pelirroja se arrojó a sus brazos. Él acomodó la barbilla en el cabello de su pelirroja. — Hagamos un trato...No hay que discutir por lo que hagan o dejen de hacer ¿vale? No dejemos que estas cosas nos afecten.
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2 de marzo del 2025
Sus padres no sabían lo que pasó entre él y Scorpius, así que su decisión no la atribuían al rubio.
Al día siguiente de que mandó la carta, el domingo más precisamente ambos le esperaban en el despacho de McGonagall, ninguno de los cuatro sabía muy bien que decir al principio, los adultos sólo se miraban entre ellos.
— ¿Es lo que quieres de verdad? —Le preguntó su madre tomándole de la mano.
— Ya lo habíamos hablado mamá, tampoco debería sorprenderte tanto. — Ginny miraba al suelo, estaba llorando. Su padre se levantó a dar vueltas por la oficina, tenía los puños cerrados y la mandíbula tensa.
Las mujeres salieron, querían darles su espacio.
— Papá...—Albus se acercó a su padre, quién tenía los ojos llorosos.
— Será lo que tú quieras Albus, siempre ha sido así, no puedo obligarte, ya no eres menor de edad, tú sabes lo que haces. Pero la verdad es que esperaba que al menos te graduaras de Hogwarts, sólo faltan cuatro meses...
— Cuatro meses en los que seré muy infeliz. Te lo juro, esa escuela es muy buena, todavía no sé si me acepten, pero tengo algunos meses para prepararme y lo haré lo mejor que pueda.
— Ya dije que no es mi decisión, es tuya y tendrás que vivir con ella Albus, no tienes permitido arrepentirte porque dejar Hogwarts no es cualquier cosa y lo que quieres hacer tampoco, tendrás que vivir entre muggles y vivir cómo uno.
— Gracias...por apoyarme.
Padre e hijo se miraron, no se entendían pero se querían. Se abrazaron.
— McGonagal dice que por las nuevas reformas no puedes dar de baja inmediata, el trámite dura una semana así que el viernes tu madre vendrá por ti ¿Vale? Yo estaré ocupado a esa hora pero nos veremos en casa.
El pequeño Potter, más alto que su padre, asintió entre los brazos de Harry y después de unas palmas en la espalda corrió a buscar a su madre para infórmale que papá no estaba molesto. No mucho.
7 de marzo del 2025
No había nadie en su casa, no había nadie en su habitación. Media escuela estaba esperando en el gran comedor a que fuera la hora para ir al campo de quidditch, ese día se jugaba el clásico Gryffindor-Slytherin.
Albus buscaba entre las cosas de Scorpius un álbum de fotos que habían estado llenando desde primer año. Scorpius lo tenía porque era el más cuidadoso y casi siempre lo tenía sobre el escritorio pero en ese momento estaba hasta el fondo del baúl. Se sorprendió incluso de que estuviera ahí. Por cómo se comportaba con él, no le habría extrañado que lo hubiese tirado o quemado o que lo hubiera dejado en casa. Acomodó las cosas como estaban antes, colocando cada cosa con cuidado para que él rubio no se diera cuenta tan pronto de que había hurgado entre sus pertenencias.
Su madre entró junto con un elfo de Hogwarts cuando él recogía sus novelas románticas del escritorio, era lo último.
— ¿Y Scorpius?
— Hoy juega. — Dijo sin mentir pero haciéndolo de todos modos.
— ¿No vas a despedirte de él?
— Está algo enfadado, no le hizo gracia mi decisión. —Cerró su baúl. —No quiere saber nada.
— No se verán hasta el verano, creo que deberías pelear un poco con ese orgullo Malfoy, son los mejores amigos. A veces tu padre y tu tío Ron se peleaban también, pero cuando lo hablaban lo solucionaban, porque se quieren y saben que hay cosas más importantes en la vida que estar enojados.
Albus no creía que se fueran a ver otra vez. Así que lo meditó...a esa hora debían estar repasando las jugadas en el vestuario, más de una vez había estado ahí para darle un abrazo de apoyo antes de salir. Sonrió triste pensando en los viejos tiempos y asintió. Faltaba todavía una hora para el partido y quería hablar con él por lo menos unos minutos.
— Si quieres puedes adelantarte, espérame en la oficina de McGonagall, iré a verlo. Adiós Wompy, despídeme de los demás elfos.
— Adiós joven amo Potter.— El elfo se inclinó, era uno de los 16 elfos fijos que servían a los dormitorios de Slytherin. — Que le vaya bien en su vida.
— Gracias, lo mismo digo. —Salió de la habitación con su madre y el elfo pero se separaron al salir de las mazmorras.
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Albus entró a los vestidores donde, como lo supuso, estaban repasando estrategias pero en un plan relajado, estaban ahí mas para calmar los nervios que otra cosa. El capitán, o más bien capitana, Ginos Quebec se le quedó viendo y luego le saludo amablemente.
— Hola, Potter.
— Hola, Quebec ¿Me puedes permitir a Scorpius un momento? —Dijo con un tono calmado. Scorpius lo miró desde su lugar, no parecía que quisiera moverse, de hecho le miraba totalmente inexpresivo. A su lado Torres comenzó a reírse.
— ¿Vienes a darle un abrazo y un beso antes del partido, Potty? —Se burló. Albus se quedó clavado en su lugar, eso definitivamente no se lo esperaba. Miró a Scorpius a los ojos y éste parecía no darle importancia. Sólo le dio un golpesillo en el hombro a Torres por andar diciendo sandeces.
— Lo siento Potter, tengo cosas que hacer, puedes dejar tus mariconadas para más al rato ¿No? —Torres sacó otra de sus risas burlonas. Albus giró un poco la cabeza, parecía que quisiera ver la escena desde otro ángulo. Ver si esa no era otra persona disfrazada o algo.
— Sí, Potter, a Scorp no le importa que le pasees el culo por la cara, no quiere nada contigo.
Todos estaban incomodos, especialmente los Quebec, ellos le miraban con pena.
Albus tragó saliva y tragó lágrimas que no alcanzaron a salir, no dejaría que nadie le viera llorar. En cambio le miró con resentimiento, con odio, del bueno, puro jodido odio. Todo ese tiempo él se había estado comiendo las entrañas a base de culpa y ese estúpido había estado hablando de él a sus espaldas. Era un secreto, una cosa importante para él. La más importante de todas.
Scorpius cambió su posición corporal, incomodo, desvió la mirada, sabía que lo había traicionado, que se había pasado.
¿Cómo se había atrevido? ¿Cómo pudo decirle a Torres? Esa rata convenenciera que le trató mal los primeros cuatro años de Hogwarts. Torres era uno de los grandes Bullys de Slytherin, se había burlado tanto de ellos y les había hecho tantas putadas. Scorpius era un cabrón ¿Cómo pudo traicionarle? Puede que ahora lo odiara y le diera asco, pero después de tantos años de amistad...
Sonrió, débil pero lo hizo y miró a los Quebec.
— Espero que les vaya bien chicos. Han jugado excelente esta temporada.
— Gracias, Albus. —Dijo Andros haciendo el gesto con la mano de despedirse aun sabiendo que Albus no había ido a ningún partido.
Albus se encaminó hacia la oficina de McGonall llevando el corazón en brazos completamente hecho polvo. Las lágrimas corrían y agradecía que el trecho entre el campo y el colegio era grande y que no había nadie en camino todavía.
Lo decidió, decidió que todo le importaría una mierda ahora, lo único que importaba ahora era entrar a la academia y seguir adelante. Nada más.
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Los chicos quisieron ir a calentar y mientras él se terminaba de poner el uniforme Ginos lo miraba de manera insistente, parecía estar a punto de vomitarle veneno sobre la ropa.
— ¿Pasa algo?
— Te he visto...hacerle muchas putadas desde que volvimos de las navidades de navidad y la verdad es que me siento algo decepcionada.
— No es tu asunto.
— No, no lo es, pero me gustaba Potter ¿Sabes? Me gustaba la forma en que se preocupaba por ti, la forma en que te miraba...admitámoslo, él de quidditch no sabía nada y siempre estaba al pie del cañón para apoyarte, estaba ahí cuando nadie creía en ti...te dice que te quiere y tú vas y tiras tu amistad a la mierda porque tienes prejuicios. Créeme Malfoy, que para decirle a alguien lo que sientes se necesita un par de cojones tan grandes que no te imaginas siquiera. Y lo peor, vas y te buscas amistad con ese cerdo de Torres.
— Te viene valiendo mierda Quebec, es mi asunto, y por mucho que quieras no puedes obligarme a sentir algo que no me nace.
— ¿Y por no quererlo tienes que tratarlo así? Eran mejores amigos... ¿Has visto cómo te ha mirado?...Esa era la mirada de alguien que no piensa perdonarte jamás. Espero ahora estés feliz. No te perseguirá más.
— Eso realmente no me importa.
— Entonces me alegro por ti y por él, es hora de que Albus siga adelante.
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Slytherin ganó el partido por muy poco, el buscador de Gryffindor era bueno y había atrapado la Snitch pero por los puntos de los cazadores quedaron 230 a 240, favor Slytherin.
Las serpientes de arremolinaron en la sala común festejando a lo grande.
Scorpius no vio a Albus y no le extrañó. Debía estar en la habitación como siempre. No le quiso dar importancia, al menos no lo suficiente para que se reflejara en su cara o Alex empezaría a joderlo, era un sujeto muy pesado. Bebió directo de una botella de Whiskey de fuego. Necesitaba desconectar un poco, ordenar sus ideas. La pelea con Quebec le sacó tanto de sí que no pudo evitar sentirse un idiota durante el juego pensando en que tenía razón. Tenía que hablar con él, decirle que lo sentía, que no sabía que Alex iba a decirle a todo el mundo. Porque sí, Alex lo había hecho de dominio público entre las serpientes meses atrás, pero todas eran muy discretas, aunque fuera la burla de la casa en cuanto a pociones y aritmancia seguía siendo diestro en los duelos, además de que Albus nunca hablaba con nadie, ni se metía con nadie. Nadie tenía motivos para hacerle daño.
Cuando regresó medio bebido a su habitación no pudo evitar caer dormido en la cama.
Esa misma madrugada su estómago se retorció por la enorme cantidad de alcohol ingerido, fue después de que regresó de vomitar en el baño que notó que la cama de Albus seguía tendida.
¿Dónde estaba Albus? ¿Dónde estaba su pizarrón de corcho con Posters de Kings of Lions y Panic at the disco? Se levantó y fue a su escritorio tanteando los estantes ¿Y sus libros? Revisó los cajones ¿Y sus plumas y tinteros? Miró hacia la cama ¿Dónde estaban su baúl y su ropa?
¿Dónde estaba Albus?
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Lily's POV
— Se ha ido esta tarde. —Dijo ella mezclando una poción desintoxicante color rojo ladrillo a base de veneno de cobra.
— ¿Le has ido a despedir? —Preguntó el profesor haciendo anotaciones a su lado.
— Sí, parecía haber llorado un poco pero estaba tranquilo, me dio un abrazo y me dijo que me portara bien. Mamá estaba ahí pero papá le verá después del trabajo.
— Vale.
— ¿Y Scorpius?— Le preguntó la chica a Draco.
— Bueno él...—Dejó las anotaciones de lado. —Él ganará la copa, estoy seguro.
— Eso oí.
— No se veía distraído en el juego, quizá no se lo dijo.
— Es un idiota. Los dos son idiotas.
— Lo sé, y es triste pero uno no puede evitarles los tropiezos a los hijos aunque duela ver como se equivocan. Ellos tienen que tomar sus propias decisiones y aceptar las consecuencias.
— Ya...
— Lily...
— Hmm...—Ella le dio la espalda buscando su piel de salamandra cortada en tiras de dos cm. Le enojaba que él fuera tan frio con esas cosas pero habían acordado no discutir por culpa de Albus y Scorpius.
— No voy a regresar a Hogwarts después del verano.
Ella dejó lo que estaba haciendo. Él apagó el caldero con la varita. Tenían que tener una conversación importante y no podían estar cuidando pociones. Arruinarían cualquiera de las dos cosas.
— ¿Por qué? —Ella susurró.
— Bueno, Scorpius ya va a graduarse, sólo le pedí permiso a mi padre por un año porque quería facilitarle las cosas a mi hijo en su año de EXTASIS, prepararse para el examen de admisión no es fácil, por eso pedí el trabajo en primer lugar, además la profesora Taylor volverá de su expedición en Sudán y querrá su puesto de vuelta. No hay razones para quedarme.
— ¿Y yo qué? — Ella le miró ofendida incapaz de creer lo que acababa de escuchar.
— Razones lógicas, razones que mi padre entienda, quiero decir. Tenemos demasiados negocios y mi padre ya no está en edad de llevarlos todos, sólo me dio este año porque la educación de Scorpius siempre ha sido su prioridad. Lo mío es estar al frente de las fábricas de pociones farmacéuticas y cosméticas.
— ¿Y uno que otro negocio de dudosa legalidad no?
— Esos también pero...—Él le sonrió. — Estaremos bien, yo iré a verte a Hongsmeade los fines de semana. Podremos vernos durante el verano como durante las vacaciones de navidad.
Ella comenzó a llorar. Draco tampoco estaba muy feliz además de que le destrozaba ver a su pelirroja de esa manera así que le abrazó.
— Lo siento...si pudiera quedarme lo haría, pero no soy libre de hacer lo que quiera, no mientras mi apellido sea Malfoy, tengo obligaciones que no pueden esperar.
— Pero ahora no podremos vernos, y menos ahora que ellos se odian.
— Sólo será hasta que cumplas 17, después podrás hacer lo que quieras. Podremos ser novios en público...un completo escándalo, pero por lo menos sería legal. —Él se rio pero Lily no estaba feliz con eso. Cualquier cosa podría pasar en dos años, él podría encontrar a otra mujer allá afuera, una que fuera de su edad, que fuera más hermosa o rica.
Los Slytherin eran conocidos por buscar matrimonios arreglados incluso entre viudos de edad madura, todo se trataba de perpetuar, en esos tiempos si bien no la pureza de la sangre, la cantidad de oro en la cámara del banco.
Le aterró la idea de perderlo.
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Dracos's POV
Draco miraba a su hijo desde la mesa de profesores, atentamente. Le vio reír, le vio bromear con esa basura de Torres a quien en más de una ocasión le había pillado metiéndose con los niños de tercero para abajo, vio cómo su hijo fruncía el ceño levemente y luego sonreía, como si se hubiera dado cuenta de que fruncir el ceño no era socialmente aceptado.
Cuando se terminó el desayuno y la gente comenzó a levantarse él se acercó a su hijo y le puso una mano en el hombro atrasándolo. La bola de chicos Quidditch y sus admiradores los miraron expectantes pero Scorpius les hizo un gesto con la mano para que se fueran. Su padre tenía en la cara una sonrisa extraña.
— ¿Por qué te sientas junto a él si no le aguantas? — Dijo con reproche.
Su hijo se estremeció.
— No tiene que caerme bien, sólo tengo que acostumbrarme, a ustedes no les agradan los Lovegood y tú financiaste la expedición al Amazonas de los Scamander.
— Los Scamander son gente importante y los Lovegood queriéndolo o no también. Pero Torres es basura.
— La familia de Torres tiene una empresa de importación de ingredientes de Sudamérica.
— Son más importantes los Blackqueen en ese rubro. Ellos y los Mitenz abarcan América del norte también.
— ¿Y piensas casarte con Rebeca Blackqueen? —Dijo refiriéndose a la hermana mayor de Clarissa Blackqueen. Tenía 28 años y era guapa con bastantes sesos, sus padres le estaban buscando marido desde hace una década pero eran intentos fallidos pero lo que le sacaba de quicio era que desde que había muerto su madre los Blackqueen pensaran que su padre era una opción.
— ¡¿Qué?! No, es Lesbiana. —Dijo como si le hubiesen dicho algo ofensivo pero luego de ver como Scorpius frunció el ceño y abrió la boca para decir algo pero la cerró, supo que había metido la pata. — No es como si fuera malo ser homosexual, Scorpius, no me malinterpretes, pero la gente debe casarse por amor, simplemente eso.
— ¿Y eso a mí que me interesa? — Dijo molesto quitándose la mano de encima de su padre y yéndose rápido a clase.
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N/A:
El titulo lo saqué de una parte de una canción del grupo pop argentino llamado Miranda feat Fangoria. La canción se llama "Vete de aquí" Igual no está muy movida pero la metra me encanta y le queda a los sentimientos de Albus.
De hecho anexo un pedazo.
Vete de aquí,
que ya no aguanto el dolor.
De ver tu cara con media sonrisa,
que odio me da tu expresión
Vete de aquí
Fuiste tan bestia al hablar.
Que poco tacto has tenido sabiendo
que no te he dejado de amar
Vete de aquí.
Si te vas yo creo que sería mejor
que la despedida sea rápida y definitiva.
Ya viví ensayos de separación (ensayos de dolor)
Esta vez estoy dispuesta a todo para acabar con vos
