"Encuéntrame, búscame donde empieza el final, donde en ecos resuena tu mundo y el mío"
Aun podía sentir el sabor amargo de sus besos, sus manos como llamas quemandome la piel, arrancándome la poca humanidad que aun pensaba que tenía, su cuerpo contra el mío quería desaparecer, que la muerte llegara de una vez y me hiciera suya. Pero ya había perdido las esperanzas de que alguien llegará a rescatarme.
No existía otro consuelo más que la oscuridad, era mi única amiga, rogar por que llegara cada que Boss entraba en la habitación y la llenaba de miedo. "Eres mío ahora" repetía antes de desaparecer detrás de la puerta.
tenía frio, tenía hambre y todo dolía todo sin excepción, mi boca se descascaraba en ampollas, las heridas nuevas se mezclaban con las antiguas y ya mi cuerpo tenía tatuado no solo su nombre. cuando la tranquilla tronaba al abrirse todo mi cuerpo se azotaba en terror, cada célula se tensaba hasta que sus ojos encontraban los míos, siempre esa mirada como si fuera un animal cazando a su presa y yo ya me había vuelto débil y vulnerable, obediente ante él.
Nadie decía nada, solo podía escuchar su respiración contra mi oido agitándose cada vez más, mientras yo me convertía en una burbuja de aire viajando como un submarino hacia las profundidades del mar, como un pequeño destello de inconsciencia que me arrastraba en esas mareas submarinas para hacerme olvidar. No sentía como mi cuerpo se partía en dos con sus caricias, ni como sus dientes quedaban marcados en mi piel como el recordatorio más cruel de propiedad, todo aquello quedaba atrás, enterrado en un enorme baúl en las profundidades del mar.
Tenía frío, tenía hambre y todo sin excepcion dolía todos los dias, mi cuerpo y mi corazón ya no podían sostenerse en pie, apenas y podia arrastrarme hasta la habitacion del baño, apenas y podia levantar mis brazos para asearme.
Y Kahn ya no existía, ¿quién era?, ¿a dónde habia ido? y quien era esta marioneta de papel que se escondía acurrucándose en una esquina de aquella habitacion, era un perro, un animal muy obediente sin voluntad, sin dignidad.
Abría y cerraba los ojos intentando quedarme dormido, pero el miedo era más poderoso, a tal punto de que ya privado de sueño, de agua y alimentos me habia convertido en un pequeño monstruo, mi cuerpo nunca dejaba de temblar.
la puerta volvía a abrirse y otra vez desde una esquina de la habitacion sus ojos y los míos se volvían a encontrar, gateaba hasta la entrada dejando una estela de sangre en mi andar, estiraba las manos y Boss apretaba los grilletes, tiraba de las poleas con una fuerza abrumadora y en un instante mi cuerpo volvía a colgar sobre la cama, sentía que mis brazos pronto se saldrían de su lugar, pero no hacia ningún sonido, sentía mi cuerpo azotarse una y otra vez con las descargas eléctricas mientras otra vez mi mente volvía a escapar hacia un lugar seguro, volvía a convertirme en un pequeño insecto que volaba hacia la libertad.
Desperté de mi sueño con los azotes de su cinturón, me devolvió de regreso a la realidad, mi cuerpo temblaba más de lo usual y sentía todo arder como si realmente me estuviese quemando desde adentro hacia afuera, mis ojos encontraron la ira de los suyos, intenté pedirle que se detuviera, pero el cuero de su cinturón golpeo mi rostro silenciándome, fue entonces que mi cuerpo que ya no era mío dejo de reaccionar y la oscuridad otra vez me salvo del dolor.
no podia ver nada, pero podia escuchar su voz a lo lejos llamándome por mi nombre por primera vez en quizás cuanto tiempo, no se oía como de costumbre, sino desesperado y asustado.
...
El cuerpo de Kahn dejo de reaccionar y comenzo a convulsionar hasta que ya no se movía más, Boss lo sujeto del cabello alzándolo, pero él ya no reaccionaba, rápidamente soltó las poleas y los grilletes de sus muñecas, le dio una leve cachetada para hacerlo reaccionar, pero no despertaba, poso su oido contra su pecho, tenía pulso, pero era demasiado debil.
asustado tomo a Kahn entre sus brazos y lo saco de aquella habitacion para llevarlo a la suya, lo recostó sobre la cama y fue en busca del botiquín de primeros auxilios. primero limpio con agua y desinfectante cada parte de su cuerpo, haciendose consciente ahora de la magnitud del daño que había causado en Kahn.
lentamente cosió y vendo las heridas que habia infringido, mientras lo vestía observaba detenidamente su cuerpo, jamás había detenido a mirarlo de esta manera, solo había pensado en hacerle sentir un dolor indescriptible, su mirada se suavizo y tal vez solo tal vez algo se había encendido dentro de su helado y cruel corazon.
pero no podia dejarlo ir así de simple, sus hábitos retorcidos eran aún muy fuertes, instalo las poleas y cadenas en su propia habitacion y volvió a esposar a Kahn a la cama dejándole suficiente espacio para que pudiera moverse por toda la habitacion.
"Tienes los ojos tan llenos de dolor, que yo te miro y odio al mundo por haberte clavado espinas en el corazón"
Para cuando volví a recobrar la conciencia estaba boca arriba y el techo de la habitacion era diferente, olía diferente y la cama tambien se sentia diferente, mis manos palparon las sábanas eran más suaves, el techo no era de madera y al voltear hacia un lado las paredes y las ventanas ya no estaban donde debían, todo era diferente, me volví a sentir mi cuerpo, alguien habia vendado mis heridas y tenía puesto algo de ropas, intenté incorporarme hasta poder sentarme al borde de la cama. Y claramente esta no era la misma habitacion, donde debia estar la ventana y su terraza solo habia una ventana pequeña que sobresalía entre las cortinas rojas, frente a la cama habia un sillón enorme y un espejo con una mesa de noche llena de libros y al lado la entrada a un enorme baño. Me levante lentamente, y todo comenzo a darme vueltas, me apoye contra la pared y al fin pude ver mi realidad, mi cara y todo mi cuerpo estaba cubierto por vendajes y moretones. habia bajado increíblemente de peso que casi podia ver mis costillas sobresaliendo, preguntándome hacia cuanto tiempo que llevaba comiendo de una manera tan poco humana.
Mi respiracion se agito un poco ante la sorpresa de verme al espejo que todo comenzo a darme vueltas, volví a recostarme sobre la cama y sin saber cómo o ni porque mis murallas defensivas cayeron y cerré los ojos.
cuando volví a despertar era de mañanas y sentí la puerta abrirse, pero esta no tenía tranquilla, detras apareció Boss con una bandeja instintivamente retrocedí cubriéndome con las sábanas hasta el cuello mirándolo con desdén. reposo la bandeja sobre la mesa de noche y se sentó al borde de la cama estiro la mano mostrándome un par de píldoras y un vaso con agua "Ten, debes tomar estas medicinas" dijo sin mirarme, pero yo frunciendo el ceño negué con la mirada.
No iba a confiar en alguien como él, lanzo una risa burlona antes de llevarse una de las píldoras a la boca y se acercó a gatas sobre la cama hacia mí, hasta que invadió mi espacio personal y me fulmino con la mirada, no podia moverme, cada celula de mi cuerpo estaba congelada ante sus ojos color fuego, sentí su boca contra la mía y su lengua desplazar la píldora hacia mí, entonces sentí la presión del vaso contra mi boca " bebe, no te hare daño".
luego se levantó y dispuso la bandeja con comida sobre la cama, mientras él tomaba uno de los libros de la mesa y se recostaba en el sillón frente a la cama, la comida olía tan bien, podia sentir que estaba recién hecha, desconfiando de sus intenciones acerque la bandeja más hacia mí y procedí a tomar el cuenco de sopa con las manos, sentia su mirada dominante sobre mí, pero no me importo, lleve el cuenco hacia mi boca para sorbetear la sopa, pero mis labios estaban tan heridos que el calor del caldo me hizo reaccionar de dolor, Boss salto del sillón preguntandome si estaba bien, pero su reacción fue tan brusca que solo hizo que derramara la sopa y volviera a mi esquina temblando de miedo, y él lo vio, vio mi cuerpo temblar y mis ojos volverse terror, pero me sorprendía que su semblante cambiara tanto, no hubo un ataque, no me hizo comer del suelo como la última vez ni lamer las botas Louis Vuitton, solo recogió el cuenco y limpio el desastre que había hecho, desapareció tras la puerta para volver a aparecer con otro cuenco de sopa y una crema de labios que dejo sobre la mesa, esta vez desapareció de la habitacion dejándome solo.
¿que significaban estos actos de amabilidad de una persona que solo sabia ser cruel?, acaso esta era una nueva forma de tortura que estaba implementando, o ya no queria hacerme desaparecer. cualquiera que fuera su plan no me gustaba, el miedo seguía latente, anidando en mi corazon.
cuando la puerta se cerró, me concentre en la bandeja de comida, habia arroz con algo de curry, la sopa y agua, también un trozo de pan intente comer lo más despacio que podia pero era la primera vez que tenía tanto alimento, el pan lo guarde bajo una de las almohadas, no sabía si volvería a comer asi otra vez, debía prepararme también.
"Había una vez un ángel y un demonio decidieron ponerse la mano en el corazon y asi empezó el apocalipsis"
