" yo era frágil y tú te quebraste"

Había vuelto a ser un animalito salvaje, no era solo miedo lo que lo perseguía incesantemente, sino terror, todo dolía. Dolía sentir la puerta abrirse a cada instante y verlo aparecer con los ojos brillantes y oscuros fijos en los suyos, como un depredador buscando a su presa. Dolía sentir sus manos tocándolo y se sentía podrido por dentro y por fuera. Dolía que sus brazos lo rodearan para sujetarlo como cadenas anclándose contra su pecho. Todo dolía.

se sentía como un juguete en un cajón, como un pájaro atrapado en una jaula, pero ya no tenía deseos de escapar, no sabía cuánto tiempo había pasado, ni cuantos días, meses, horas llevaba en su poder. Ya no luchaba, dejaba que hiciera con él aquello que quisiese hasta que en algún momento fuera aburrirse. Pensó que así tal vez lo dejaría ir eventualmente. quería creer que existía esa posibilidad. Entonces como cualquier otro día la manilla de la puerta sonó al girarse y Boss apareció, detrás de él la silueta indiscutible de uno de sus guardaespaldas, mirándole fijo y con una expresión desoladora, volteo y susurro algo a sus espaldas, una orden tal vez, pero Kahn no podía distinguirlo. Traía una caja con una cruz roja sobre la tapa, era un kit de primeros auxilios, lo dejo al borde de la mesa frente al espejo y antes de desaparecer por la puerta, su brazo rozo la caja haciendo que esta cayera y golpeara el suelo estrepitosamente, la caja se abrio desparramando por todo el suelo vendas, medicamentos y jeringas, el sonido fue tal que Kahn reacciono ante este de una forma que sorprendió a Boss. Dio un brinco sobre la cama y corrió a un rincón de la habitación, Boss miro a su guardaespaldas y este salió de inmediato. Intento acercarse lentamente hacia donde estaba Kahn, pero cuando se acercó se dio cuenta del nivel de terror al que habia condicionado a su prisionero, se habia orinado del miedo y sus ojos inocentes y brillantes le miraban con terror y vergüenza, todo su cuerpo temblaba, fisicamente temblaba, no era solo una sensación, podía ver como su cuerpo vibraba frente a él y por primera vez se sintió avergonzado de ser quien era.

Estiro una mano hacia él, y su reaccion obvia fue volverse contra la pared, ¿quién en su sano juicio iba a confiar en él?, volteo hacia el desorden que habia dejado y comenzó a recoger todo para volver a dejar la caja sobre el mesón y se sentó sobre el suelo apoyándose contra la cama, espero a que Kahn cayera dormido. Lo tomo entre sus brazos y lo llevo hasta el baño, soltó los grilletes y lleno de agua caliente la bañera, y se metió con él, cuando sus cuerpos tocaron el agua caliente, Kahn abrio los ojos asustados intentando liberarse de sus brazos pataleo y se sacudió hasta que algunas de sus heridas se abrieron y los vendajes se mancharon de sangre, Boss apretó su cuerpo contra el suyo y le susurro "no hare nada, lo prometo".

" Y me enamore de tus heridas"

El cuerpo de Kahn intento relajarse, mientras las sucias manos de su captor paseaban una toalla húmeda contra su cuerpo, quito los vendajes manchados de sangre y luego desapareció dejándolo solo y libre. Kahn estiro su cuerpo en la bañera, quemaban las heridas contra el agua caliente, pero sus huesos y articulaciones ya no dolían tanto, aun sí le costaba respirar y sentía un sonido extraño cada vez que exhalaba, probablemente una o varias costillas rotas. paseó sus dedos temblorosos por su piel con una pequeña esponja mientras lloraba.

No sabía que habia después del baño, si una nueva sesión de dolor inexplicable, la única certeza era que Boss estaba esperándolo en la habitacion, no habia escuchado la puerta cerrarse, y deseaba poder quedarse por siempre en aquella bañera donde habia dolor ni frio, donde nadie le hacía daño, donde nadie le corrompía la humanidad una y otra vez hasta sentir que su cuerpo estaba casi entumecido.

salio de la bañera y enredo su pequeño cuerpo herido en las ropas que Boss habia dejado sobre una silla, camino arrastrando su pierna izquierda y apoyando su brazo derecho sobre su cintura justo donde más le dolía, apoyo su mano contra la orilla de la puerta y vio a Boss de pie hurgando en el kit de emergencia, volteo a verlo y cuando sus ojos intentaron encontrar su pupila este simplemente miro a través de él, como si fuera transparente. Boss le pidió que se sentara sobre la cama, obedientemente Kahn se sentó sobre la cama Boss se hincó frente a él, y con un algodón impregnado de alcohol comenzó a limpiar las heridas, una a una. Primero el cuerpo de Kahn temblaba ante cada movimiento que él hacía, pero luego su cuerpo dejo de temer.

Kahn le observo atentamente, siguiéndolo con la mirada fija, casi como esperando que en cualquier momento volviera a convertirse en un monstruo, pero nada de eso ocurrió como esperaba, para su sorpresa cuando Boss se incorporó volteo hacia el nuevamente y levanto su polera para encontrarse con el torso oscurecido en moretones, palpo su abdomen bajo y kahn reacciono frunciendo el ceño en dolor, Boss alzo la mirada y sus ojos chocaron "traeré un doctor"

Boss desaparecio de la habitacion, dejandolo solo y sin amarras, los grilletes y cadenas yacían sin vida en el suelo de la habitacion, Kahn se quedó inmóvil un par de minutos que parecieron años, miro sus muñecas y las heridas que los grilletes apretados habían dejado tatuados en su carne, se puso de pie y camino hacia la mesa frente al espejo y vio su cuerpo, su pálida piel manchándose de colores oscuros, morados, verdes, rosado, fucsia, colores característicos en las etapas de un moretón, pero al menos ya no sangraba tanto, toco sus brazos y se sentia áspero por las cicatrices unas sobre otras, tomo una crema humectante que encontró y procedió a pasear sus manos sobre sus brazos, cuellos, pecho, rostro, piernas.

"Las almas gemelas no se van"

Luego se recostó sobre la cama, sus ojos comenzaron a pesar hasta cerrarse por completo y se dejó llevar por la marea del sueño, y su mente regreso a un tiempo en el que solía ser feliz, donde no habia huesos rotos ni piel entumecida, ni brazos robándole la dignidad. Despertó con el silbido del viento colándose por las ventanas, la tenue luz del sol escondiéndose hizo que frunciera el ceño, se incorporó sobre la cama y oyó pasos. Cuando la puerta se abrio, Boss aparecio, con la mirada serena y ya no se veía tan temible como antes, pero su cuerpo aun reaccionaba con miedo. detras de Boss aparecio un grupo de personas, kahn asumió que eran un grupo de médicos, Boss se sentó en el sillón vigilando al equipo que revisaba su estado de salud.

El diagnóstico: dos costillas rotas, contusión leve en su cabeza, deshidratación y bajo peso. los medicos de cabecera dejaron los medicamentos sobre el meson y las indicaciones médicas y de alimentación que debían seguir. Boss desaparecio dejando la puerta abierta, pero Kahn no salio, se quedó parado frente a la libertad siéndole ofrecida y sin embargo dio media vuelta y se recostó sobre la cama.

Estaba ahí frente a él y la miraba siendole ofrecida la libertad, era la posibilidad de volver a la normalidad, Kahn espero con los ojos abiertos fijos en la puerta de la habitacion, pero Boss no regresó, espero solo unos minutos y lentamente se incorporo sobre la cama, se puso de pie y camino hacia la puerta, cuando llego a ella su corazon palpitaba como si fuera a desbocarse, tragó saliba y dio su primer paso y luego otro, camino por un pasillo con una enorme ventana que daba hacia un jardin cerrado que parecia ser parte de la misma casa, siguio por aquel pasillo hasta llegar al living comedor, boss estaba sentado en la mesa volteo a mirarlo cuando boss hizo un gesto invitandolo a la mesa, sobre esta habia una infinidad de platos, sushi, comida italiana, hamburguesas, spaghetti y postres de todo tipo, Kahn fijo su mirada en la pupila de Boss y este asintiendo con una leve sonrisa le invito a sentarse asintiendo con la cabeza.

Kahn estaba incredulo, avanzo hacia la mesa cuando Boss se puso de pie para acomodarlo en la silla, pero aun su cuerpo temblaba al hacer contacto con él, volvia a recordar su aliento a whisky sobre su boca, su lengua viajando por lugares de su cuerpo donde nunca nadie se habia aventurado. Boss puso en sus manos los servicios de la mesa y le ofrecio diferentes alimentos, Kahn con sus ojos grandes y redondos, brillantes y acorazados lleno su boca de sabores, hasta que sin darse cuenta sus piernas debajo de la mesa bailaban al vaiven de su felicidad por la comida, Boss apoyo su codo sobre la mesa y su menton sobre su mano para mirarlo fijamente casi esbozando una leve sonrisa.