"Y el dulce pequeño ángel no pudo quitar sus ojos del demonio"
Boss apoyo su codo sobre la mesa y su mentón sobre su mano para mirarlo fijamente casi esbozando una leve sonrisa mientras lo veía comer. Boss no era de ese tipo de personas sentimentales, sensibles. Había crecido siempre bajo la sombra de sus primos, protegiendo a su hermano más pequeño en una familia que siempre le apunto con el dedo, nunca supo razones, nunca nadie ni su padre se las quiso dar y creció siempre buscando su reconocimiento hasta en el más mínimo detalle, pero jamás pudo estar a la altura.
Los golpes e insultos de su padre fueron pan de cada día mientras crecía, agravándose durante su etapa de adolescencia, aprendió a fingir una sonrisa y a no llorar ni mostrar ningún sentimiento frente a su padre, aprendió a silenciar sus heridas y a lamerlas a escondidas. Su refugio fueron los libros, si bien Boss carecía de sensibilidad era devoto de la lectura, sabia de economía y eso le permitió manejar su propia empresa y hacer sus propios negocios, pero aun así nada de eso era suficiente para su padre, quien insistentemente alimentaba su odio hacia la familia de su primo más cercano.
Lo obligo a renunciar a sus sueños, para luchar por una sucesión que por herencia no le correspondía, mientras a escondidas de su padre leía libros que expandían su mente, pero no alimentaban su corazón. Cuando cumplió la mayoría de edad fue que compro una villa, una residencia en un sector rural rodeado por un lago, lugar que mantuvo siempre oculto de su padre. Luego compro un departamento en medio de la ciudad donde resguardo a su hermano para que creciera lejos de los golpes de su despreciable padre.
Y aun cuando lo odiaba quería que lo valorara, deseaba ser mirado con amor, con reconocimiento, pero jamás lo conseguía. los guardaespaldas de Boss fueron testigos de las insistentes palizas que recibía, un ojo morado aquí, un brazo quebrado por allá, asi aprendió Boss a ser cruel y torturador, había aprendido del mejor.
su padre le quito todo cuanto Boss amara, sueños, mascotas y las reemplazo por dolor, torturas y golpes.
hoy mostraba una faceta que jamás nunca nadie había visto, Boss no sonreía a nadie jamás, ni a su hermano, pero le había sonreído a Kahn, estaba seguro de que aquello había sido una sonrisa genuina, no una falsamente aprendida.
Kahn comió a destajo probando todo sobre la mesa, Boss se acercó y con el pulgar limpio la comisura de los labios de Kahn, pero este reacciono violentamente saltando de la silla en un instante y alejándose de él, Boss se encogió en hombros "no voy a hacerte daño, tranquilo" fueron las palabras que oyó salir de su boca, pero Kahn no le creía, bajaba su guardia sin darse cuenta y reaccionaba como un gato erizándose frente a él.
Boss le miro algo molesto, y cada célula del cuerpo de Kahn entro en pánico, recordando el dolor, y de inmediato como un animalito obediente Kahn se puso de rodillas agachando la mirada, esperaba que Boss no le castigara, mientras veía todo su cuerpo temblar en desesperación. Pero esta acción solo hizo que se enojara aún más, le había mostrado compasión, lo había dejado libre y sin embargo todavía no le creía. Boss enfurecido se puso de pie de un salto y tomándolo del cabello lo arrastro hasta la habitación lanzándolo contra la marquesa de la cama, su espalda se azoto contra la madera y un hilo de sangre broto de sus labios, Boss tomo las esposas y apretó los grilletes a sus muñecas otra vez, entonces al tocar sus manos se dio cuenta, su piel temblaba, todo su cuerpo temblaba de miedo.
Boss pateo la cama paseando sus manos sobre su cabello refunfuñando, Kahn al sonido de su zapato contra la cama de un salto escapo hacia una esquina de la habitacion y se quedó allí abrazando sus piernas, hasta que de un momento a otro termino vomitando todo aquello que habia comido por miedo. Boss alzo la mirada y su semblante inmediatamente cambio, sus ojos ya no eran oscuros ni sombríos, pero Kahn le tenía miedo, ya estaba condicionado, Boss sabía que Kahn no creía en ninguna palabra que saliera de su boca, jamás habían tenido una conversación decente.
Boss desapareció de la habitacion y volvió con materiales de aseo "puedes ir a asearte por favor" solcito, Kahn alzo la mirada hacia él y noto en su semblante algo de vergüenza, Kahn en silencio obedeció, se puso de pie y apoyándose sobre la pared camino adolorido hacia el baño.
Boss le miraba por el rabillo del ojo mientras limpiaba el piso, observaba como intentaba ver su espalda a través del espejo por el golpe que se habia dado contra la marquesa, pero no podía sacarse la polera apropiadamente, le dolía estirar los brazos. Boss dejo de lado lo que hacía y se acercó a la entrada "lo siento" dijo apoyándose contra el borde de la puerta "Kahn clavo sus ojos en los suyos, pero inmediatamente giro hacia el espejo a limpiarse la sangre, Boss insistió "me permites?" Kahn volteo a mirarlo de nuevo, pero negó con la cabeza. Boss sabía que ser una buena persona no le serviría de nada, ni si quiera él mismo entendía porque se conmovía con él.
Boss volteo y se recostó sobre la cama dando la espalda a todo lo que kahn sea que sea intentara hacer, Boss se quedó dormido, hasta que sintió que alguien lo movía por los hombros, cuando abrió los ojos vio a kahn sujetando la caja de primeros auxilios. Boss se sentó sobre la cama mientras kahn posaba la caja sobre sus piernas, Boss dejo la caja a un lado y le quito las esposas, Kahn intento estirar los brazos para sacarse la polera, pero hizo un gesto de dolor antes de poder alzar los brazos, Boss le ayudo a sacarse la polera con más cuidado y se tumbó boca abajo sobre la cama.
kahn lanzo un leve gemido cuando Boss aplico el frio ungüento sobre su espalda y se le quedo mirando, todas esas heridas las habia infringido él, poso sus manos sobre el esparciendo la crema por las heridas, no hacía mucho los médicos lo habian visitado y en un par de horas ya habia vuelto a hacerle daño. sus dedos viajaron dibujando la silueta de cada herida.
El contacto con Boss que tanto odiaba esta vez lo sentía diferente, sus dedos paseándose por su espalda de alguna manera no lo odiaba, sentía las manos enormes de Boss sobre su pequeño cuerpo, recorriéndolo, no eran ásperas, eran suaves como la seda, entonces sintió unos labios posarse sobre su hombro, sus ojos se abrieron de par en par sorprendido, pero Boss de inmediato se alejó también sorprendido ante lo que habia hecho. Kahn volteo Boss tomo la caja de primeros auxilios y la llevo devuelta al baño evitando encontrarse con la mirada de Kahn.
Cuando regreso, Kahn estaba esperándolo con las manos estiradas mostrándole sus muñecas para que volviera a colocarle las esposas, Boss se acercó y quiso tocar sus manos, pero no pudo hacerlo, simplemente en silencio volvio a hacerlo prisionero, Kahn se puso de pie y volvio a su rincón, Boss se recostó sobre la cama dándole la espalda.
Para cuando Kahn se quedó dormido, Boss habia estado fingiendo dormir, se levantó y lo encontró recostado contra la pared, se agacho y lo tomo entre sus brazos, instintivamente kahn rodeo el cuello de boss con sus brazos mientras lo llevaba devuelta a la cama, lo recostó y cubrió con las sábanas, mientras se acurrucaba.
