"Cuando es tan peligroso amar a una persona con tanta oscuridad"

La culpa dibujada en las huellas que dejaron las heridas infringidas con odio, se sentían heladas sus cicatrices, como si aquella parte de su cuerpo hubiera quedado congelada en el tiempo, podía oír el silbido que venía del pecho de Kahn cuando intentaba respirar, aquello también había sido su culpa.

Sabía que era un monstruo, pero con el tiempo que llevaba con Kahn de rehén tal vez también se había condicionado a sí mismo a mantenerlo vivo para él, pues todo el mundo lo abandonaba, nadie se quedaba con él. No había nadie que lo quisiera, todos a quienes mostraba su corazón terminaban traicionándolo o usándolo, o eran las marionetas de su padre.

la verdad era que Boss vivía una vida para complacer a su padre y no ocultaba la basura de persona que era frente a nadie, era su forma de buscar la muerte, tal vez así era más fácil encontrarla, porque aún no existía valor para hacerlo el mismo.

De pronto se despertó con el sonido de gritos, Su guardaespaldas entro a la habitación " señor, su padre está aquí", Boss se levantó de golpe y desapareció de la habitación, su rostro lo había dicho todo. Cuando llego al vestíbulo su padre estaba esperándolo, no podía mirarlo a la cara, sentía vergüenza, ¿cómo había descubierto este lugar?

"Así es que este era tu escondite" dijo su padre en un tono despectivo, Boss intento dar una explicación, pero cuando se acercó solo se encontró con la palma de su padre contra su rostro, el golpe lo lanzo al suelo y luego una patada y otra, los guardaespaldas de Boss desenfundaron sus armas, pero Boss hizo un gesto con la mano para que no intervinieran.

"Tu no mereces ser mi hijo", resonó en sus oídos, mientras escupía la sangre, se levantó, pero su padre lo empujo, entonces lo vio dirigiéndose hacia la habitación donde mantenía a Kahn , su peor pesadilla estaba por hacerse realidad. Su padre entro en la habitación y encontró a Kahn de pie en una esquina de la habitación, cerca del ventanal, se acercó y se dio cuenta de quien era, volteo hacia su hijo y lo miro aun con más desprecio "¿qué hiciste, maldito estúpido?, hazte cargo antes de que los demás se enteren"

Kahn pensó que tal vez esto lo liberaría, pero cuando escucho las palabras del padre de Boss se dio cuenta de que hacerse cargo de algo significaba hacerlo desaparecer. "Estas enfermo" dijo golpeándolo nuevamente en el rostro, Boss cayo en el suelo, mientras su padre se alejaba.

Kahn se acercó mientras Boss se incorporaba " ¿estas bien?", Boss le miro con fuego, y acto seguido lo tomo por la barbilla apretándolo fuerte, poso una navaja contra su cuello "¡cállate!, Kahn no pudo controlar sus lágrimas que comenzaron a caer por su rostro, ya no podía aguantarlo más y lo desafió " hazlo, Boss, mátame... ya no me queda nada Boss, tú te llevaste la última gota de humanidad que había en mí, ¡MATAME! de una maldita vez, Boss, por favor"

"No vas a morir... eres mi mascota, que no se te olvide" susurro a su oído mientras guardaba la navaja, empujo a Kahn hacia un lado, salió de la habitación y armo una escena en la cocina, mientras sus guardaespaldas trataban de contenerlo.

estaba claramente afectado por el hecho de que su único refugio había sido encontrado, ya no había un lugar seguro, desato su ira hasta que desde la habitación ya no se podía escuchar más nada, todo lo invadía el silencio, y cuando llego la noche, Kahn se acercó a la mesa de noche para encender la luz, luego se dirigió al baño donde volvió a cambiar sus vendas y curar sus heridas. Justo en ese instante pudo sentir la voz de Boss a lo lejos, oyó sus pasos arrastrados por el pasillo hasta que pudo verlo tumbarse sobre la cama, la puerta se cerró, Boss habia claramente estado bebiendo.

Esa noche gracias a eso, no hubo cena para Kahn, no es que tuviera mucha hambre, pero ninguno de los escenarios en los últimos días habia sido saludable para alguien en su estado, pero ya estaba más que acostumbrado a esa situación, arrastrando sus cadenas se sentó al borde de la cama y se arqueo un poco para acercarse a apagar la luz, pero cuando lo hizo, Boss se volteo hacia él y lo rodeo con sus brazos, estaba atrapado.

intento voltearse y liberarse del abrazo de Boss, pero solo logro darse la vuelta, sus brazos lo sujetaban de su cintura, podía sentir el aroma a whisky que despedía de todo su cuerpo.

"En algunas personas siempre gana el caos, porque es lo único que conocen"

Sentía el calor que despedía del cuerpo de Boss pegándose al suyo con fuerza, sus dedos apretándose a su estómago, y a ratos su cuerpo inquieto moviéndose contra el suyo entre sueños, también lo podía oír pequeños leves quejumbrosos sonidos, pero era diferente, esta vez no le repugnaba su contacto, y no lo podía entender, y sorprendió a su propio cuerpo reaccionando ante estas borrachas acciones de Boss. Kahn se liberó del abrazo de Boss y se envolvió en las sábanas avergonzado de sí mismo y de cómo era que su propio cuerpo le traicionaba.

Cuando Boss despertó era casi de madrugada, y todo en su cabeza le daba vueltas, se levantó y camino tambaleándose hasta el baño, se lavó la cara y paseo su mano sobre su cabello, respiro hondo y cuando regreso a la habitación vio a Kahn recostado sobre la cama, su semblante ya no era de miedo, pero pudo ver que se tomaba el estómago, fue entonces que recordó que no hubo nadie para alimentarlo durante el tiempo que él había desaparecido.

se le quedo mirando desde la entrada del baño, Kahn era la personificación de lo que su padre odiaba de él, y aun, así como era su primogénito intento romperlo en mil pedazos para convertirlo en lo que él deseaba a cualquier precio.

Kahn despertó con calambres, se puso de pie y noto en el ambiente un aroma delicioso, pero las cadenas no lo dejaron salir de la habitación, fue entonces que Boss entro con una enorme bandeja, había fruta, tostadas y leche, se sentó sobre la cama reposando la bandeja sobre el colchón y tomando una tostada se sentó en el suelo de la habitación mientras hojeaba un libro que llevaba meses leyendo, Kahn comenzó a comer.

Pasado un tiempo Boss comenzo a pasar cada vez menos tiempo en el refugio y llegaba muy tarde por la noche, Kahn solo se encontraba con su enorme espalda y el aroma a cigarros y a whisky. Todos los días un guardaespaldas llegaba a quitarle las esposas y a alimentarlo, y luego otra vez atado durante la tarde. Y todas las noches Boss llegaba diferente, unos dias oliendo a whisky, otros con vendas en alguna parte de su cuerpo, algo estaba sucediendo allí afuera, pero Kahn ya no se sentía como un guardaespaldas, era solo un prisionero. lo que sea que estuviera ocurriendo él ya era solo un recuerdo.

Pronto sus heridas se volvieron cicatrices, y su piel volvió a ser de tono pálida y ya no azul o morada por los golpes que le habían propinado, las únicas heridas que no sanaban eran las de sus muñecas, donde los grilletes se apretaban cuando intentaba escapar, mucho intento zafarse, más aún ahora que habia recuperado las fuerzas, pero todo era en vano. Seguía ahí atrapado en esas 4 paredes, desde donde colgaban sus cadenas y poleas que de vez en vez lo suspendían por horas, en aquel lugar donde se sintió hasta miserable.

Boss lo habia quebrado su cuerpo en maneras que nadie puede imaginar que una persona pudiera quebrarse, destrozo su voluntad al punto de generarle un terror acondicionado, y ahora volvía a sentirse acondicionado a esta faceta de humildad que Boss comenzaba a mostrar.

"Despertaste a cada lobo, dragón, monstruo que dormía en ti y les recordaste como es el infierno"