Es tarde por la noche, la sensación de algo vacío se hace presente en la habitación de Kevin, normalmente suele estar llena de gritos provenientes de sus dos padres discutiendo, pero en esta ocasión parecía que esa noche sería tranquila.

Kevin está acostado en su cama con los audífonos puestos y leyendo un libro (algo que no hacía desde hace tiempo) cuando el sonido de la puerta rechina y la manija fue empujada lentamente hacia fuera y la puerta fue abierta lentamente. Kevin miro hacia la derecha notando una figura pequeña alado del marco de la puerta temblando y sollozando, tenía sus manos adentro de las bolsas de su capucha; se quitó los audífonos dejándolos a un lado.

-¿Que pasa Kenny?- pregunto con un rostro serio al ver que el menor no se movía del mismo lugar. Tomo un respiro ahora notando como Kenny se acerca a él con pasos lentos y temblorosos. Kevin solo lo miro confundido aun no entendiendo que es lo que quería Kenny.

-Quería pedirte un favor- limpio sus lágrimas tomando asiento en la orilla de la cama-Ocupó un consejo amoroso-

Al fin dejó entre hipo y sollozos. Kenny arrastra su cuerpo hacia donde esta su hermano cayendo a lado de él, siente un nudo en la garganta y no sabe realmente como explicarle la situación, solo sabe que es algo vergonzoso y no se puede tomar como algo "amoroso".

-Claro dime- Al fin mostró un rostro de interés se movió un poco para que Kenny entrara a la cama con el.

-No sé cómo decírtelo-

Los sollozos cesaron por un momento. Kenny desvía la mirada vergonzosamente sus manos aprietan fuertemente su pantalón y mira a su hermano dándole una señal de lo que se trataba. Kevin sonrió dándose cuenta de lo qué pasa, no era estupido y conocía esas expresiones de su hermano, sabia cuando la plática se enfocaría en cosas de adultos.

-Quería que Craig me diera una mamada pero no lo hizo- aprieta más su pantalón, Kevin ríe ante esas palabras de su hermano.

Su pequeño hermano deseaba una y no le importaba de quien sería, sus mejillas se coloraron rápidamente y trato de ignorar lo que dejo anteriormente. Pero, ya no puede hacer nada, Kevin sigue riéndose descaradamente de él haciéndolo sentirse mal y avergonzado.

Después de tantas risas Kevin se calma y observa a su hermanito-Tranquiló suele pasar-

-El problema es que mi pene se puso duro y duele mucho- bajo la mirada apretando el bulto de su pantalón.

Kevin se sorprende y jala a su pequeño hermano a su entrepierna acomódalo ahí mismo. De alguna manera cree que puede ayudar a Kenny con esa ligera erección creada por la culpa de una calentura. Después de todo, Kenny solo tiene 11 años es un chico que apenas experimenta sobre esas cosas del sexo y esos temas que nunca pudo hablar con nadie por vergüenza o simplemente no tenía la suficiente confianza de hablarlo. En esta ocasión ocupaba la ayuda de su hermano mayor.

Kevin se quedó pensativo mirando como Kenny mueve entre sus piernas. ¿Sería bueno tocarlo? No sabe la respuesta, solo quiere ayudarlo. Bajo sus manos al pequeño bulto y lo acaricia, Kenny gime delicadamente y mira a su hermano -¿Que intentas hacer?- pregunto sintiendo como Kevin mete su mano a su pantalón.

-Pronto lo sabrás- sonrió con lujuria tomando la pequeña polla de Kenny-Es muy suave para ser el pene de un niño- susurro.

Movió su mano delicadamente empujando con su pulgar el glande con cuidado para no lastimarlo. Kenny gimió tímidamente echando su cabeza hacia atrás, Kevin sonríe y mueve su mano hacia abajo una vez más.

-Espera- Kenny se estremeció, sus dedos de los pies se curvean y relaja su cuerpo completamente dejando caer sus dos brazos a su lado.

-¿Te duele?-apoyo su cabeza en el hombro de hermano menor-Estoy tratando de ser lo más gentil posible-

Kenny siente la respiración caliente chocar contra su oreja, se tensa y tiembla. Su pequeña está siendo jalada con brusquedad siente como Kevin aumenta la velocidad del movimiento. Por otra parte, su hermano mayor se siente un poco mal por hacer eso con su hermano menor, no debería de hacerlo pero no podía parar. Beso la mejilla del menor y con un de sus manos libre bajo la cremallera de su capucha de Kenny metiendo mano en su pecho.

-E... espera- Kenny tembló cuando aquella mano ajena pellizco uno de sus suaves pezones sacándole un gemido agudo.

Al escuchar el gemido Kevin no evito sonreír. Era tan fantástico escuchar los adorables gemidos de un menor y más sin son provenientes de su hermanito. Kenny lloriquea sin saber qué hacer ante la nueva sensación que está experimentando, siente que no puede respirar ni hablar se siente sometido y sumiso. Así estuvo 5 minutos hasta que el movimiento de la mano empezó a disminuir.

Kevin deja de pellizcar su pezón, en algún momento tenía que sentirse mal.

Entonces llegó ese momento.

Bajo la mirada para notar que Kenny estaba llorando y tenía un rostro confundido y temeroso, los enormes ojos azules no dejan de mirar la mano de su hermano quien sigue tocando su como si fuera un juguete suave y lindo. Se sintió asqueado por un monto y desvió la mirada Apenado tratando de digerir lo que está ocurriendo en ese momento. De repente sintió un agarre bastante fuerte sobre su pequeña mandíbula un jalón lo fuerza a seguir mirando como su pequeña polla está siendo violada.

-Detente Kevin- lloriqueo débilmente.

Sus piernas tiemblan como gelatina constantemente.

-Espera ya casi termino- mordió fuertemente su labio-¿Se siente mejor que una mamada no lo crees?-

-¡No se, me duele mucho!-la voz de Kenny suena un poco ronca, se retuerce y aprieta las sábanas con fuerza-Algo está a punto de salir, quiero orinar-

Kevin sonríe tiernamente. El cree que es una buena estimulación para Kenny, pero, ¿Kenny realmente lo está sintiendo así?.

Se siente extraño, le duele la polla y siente un ligero asco hacia su hermano. Un escalofrío recorre su espalda y baja hasta su piernas, su polla empieza a temblar y expulsa algo blanco manchando la mano de Kevin.

-Ya salió- suspira aliviado y cae en la cama agotado.

-Buen chico-

Miro su mano notando como el samen resbala por sus dedos y cae gotas manchando sus pantalones, el lamió uno de sus dedos, el sabor fue agradable es dulce como la miel y pegajoso como un chicle, evitó sonrojarse pero no fue posiblemente. Kevin acurruca a Kenny en su cama y le da un beso para salir de ahí.

-Mierda...

Golpeo la pared con frustración sintiéndose insatisfecho y estupido.

Sintiéndose vacío.


No sé qué mierda escribí, pero no me arrepiento XD