N/A: Disclaimer No soy dueño de la franquicia de Konosuba, esta pertenece a la talentosa Natsumi Akatsuki, yo solo hago esto como pasatiempo y para entretener. Aun así, soy dueño de la trama y de los personajes O/C que saldrán a lo largo de la misma.

Diálogos: (-) Guion largo = Conversaciones de los personajes. (~) Virgulilla = Personaje cantando. (...) Tres puntos = Personaje hablando para sus adentros. () Paréntesis = Acciones. (") Comillas = Diálogos durante un Flash Back.

Comencemos...

Prologo: Kazuma Satou

¿Cuántas veces escuchaste que el dinero no hace la felicidad? Que se puede ser feliz con poco. ¿Cuántas veces soñaste con ser alguien famoso?; Quiza un futbolista de nivel mundial, como Lionel Messi, o un científico de premio nobel, como Albert Einstein. Un artista único, como Vicent Van Gogh, una estrella del rock, como James Hetfield o quien sea. Tener una vida sin preocupaciones junto a la persona que amas. ¿Me dirías que nunca soñaste eso?

Ahora quizá te preguntes, ¿A dónde quiero llegar exactamente con todo esto? Antes déjame contarte una historia. Una historia donde el protagonista es un don nadie.

Mis recuerdos comienzan a la temprana edad de 4 años; edad en la que mis padres se divorciaron y tuve que elegir entre uno de ellos cuando discutían mi custodia y la de mis dos hermanos. Recuerdo que siempre había peleas entre ambos. Constantemente mi madre echaba a mi padre de casa, se gritaban el uno al otro, incluso llegando al punto de lazarse objetos; tales como vasos o platos.

Esto fue así durante cada domingo de la semana.

Aunque no mucho tiempo después del divorcio, mi madre murió de una enfermedad al corazón; la cual le atormentaba desde hace mucho tiempo. Luego mi padre murió en un accidente aéreo mientras viajaba a Europa por motivos de trabajo. La verdad no tengo muchos recuerdos de ellos, aun así, siento que fueron de las pocas personas que me amaron genuinamente.

Tras aquel trágico episodio, yo y mis dos hermanos, fuimos criados por mi abuelo, Hiroshi Satou, quien fue héroe de guerra durante lo que sucedió en la época de Vietnam.

Te doy la bienvenida al primer episodio de mi vida, me gusta llamarlo "Envidia".

Cuando comenzamos a vivir con mi abuelo, el cambio para mí fue neutro, mientras que, para mi hermano mayor, Devitt Satou; fue la oportunidad que necesitaba para seguir su sueño de ser un artista marcial. Eh... por cierto, mi padre es de origen japonés y mi madre de origen nórdico; lo que explicaría la diferencia cultural entre su nombre y apellido.

Recuerdo que Devitt siempre fue atractivo para las chicas, pues tenía los ojos azules y el cabello castaño pelirrojo como mi madre. Era alto y estaba en buena condición física, pues desde pequeño entrenó diferentes disciplinas de las artes marciales junto a mi abuelo.

Ahora que pienso en eso... creo que nunca le pregunté cómo se sintió tras la muerte de mis padres...

Bueno. Mi hermana menor, Hikari Satou, era muy pequeña en ese entonces, así que no recuerda nada de mis padres, así que creció siendo una niña meramente feliz.

Hikari era una chica muy hermosa, incluso cuando era solo una niña. Sus ojos eran verdes como los de mi padre y su cabello era rubio y sedoso. Su piel asemejaba la porcelana, dándole una apariencia de muñeca.

Y bueno, yo... Siempre fui el chico introvertido y tímido. El que se quedaba solo en los trabajos grupales, al que molestaban en los recreos, el que comía solo, al que elegían último en los deportes, el que no prestaba atención en clases, etc. Ese era yo. Mis notas tampoco eran la gran cosa; tampoco es que me esforzará realmente por aprender.

La realidad es que yo era un bueno para nada, mientras que mis hermanos eran talentosos por naturaleza.

Y así fue durante muchos años.

Devitt... con los años creció hasta que llegó a una altura de 1.84 cm, Su cabello castaño al igual que el mío; aunque el suyo era un poco más cercano al color pelirrojo, le gustaba peinarlo como los chicos de los grupos de k-pop. Sus ojos azules eran muy apreciados por quien lo conociese. A las mujeres le fascinaban. Lo que le consiguió muchas citas a lo largo de su vida.

Él era muy popular sabes, siempre traía a sus amigos a casa de mi abuelo y hablaban de la gran fiesta de ese fin de semana, de cómo consiguió una cita con la chica más popular de la escuela, de sus entrenamientos, de sus campeonatos y medallas que había ganado en disciplinas de las artes marciales como el Jiu Jitsu, Taekwondo y MMA.

Siempre lo odié...

Mientras él tenía un montón de amigos, yo solo conseguí uno. ¿Cuál era su nombre? Su... Suba... No lo recuerdo. Lo único que recuerdo es que desapareció un día cualquiera y jamás lo volví a ver.

Recuerdo que Devitt siempre presumía de tener las mejores notas de su generación, de ser bueno en los deportes, en los idiomas, etc. Mientras él tenía una chica nueva cada semana, yo solo me enamoré perdidamente una sola vez y jamás pude volver a sentir algo por otra mujer.

Es verdad... me había enamorado alguna vez... ¿Qué estarás haciendo ahora... Yui...?

Yui... Ella siempre fue alegre, extrovertida, algo torpe, pero cariñosa. Le gustaban los pasteles más que cualquier otra cosa. Recuerdo que en preparatoria se unió a un club y formó una banda. La primera vez que vi una de esas presentaciones junto a sus amigas, (Suspiró) quedé completamente anonadado en sus movimientos y en su gran habilidad y confianza que presumía en el escenario. Fascinado quedé con su voz y de la forma de tocar la guitarra eléctrica que tenía. Gracias a ella descubrí que yo era bueno en la música y que tenía un gusto y un talento único para cantar.

Mi error fue declararme... Sabes, si te gusta una persona, mejor busca ser su amigo, porque la amistad dura mucho más que el amor. Sobre todo, cuando no es correspondido.

Creo que sobra decir que me rechazó. Ese fue uno de los días más tristes de mi vida. Me sentía frustrado, enojado, triste, derrotado, etc. Y como no estarlo, sí había perdido a la única mujer que amaba. La única que me hacía sentir especial.

Recuero que mi relación con Yui era especial, o al menos para mí. Creo que todo comenzó gracias a Facebook. Debido a que no tenía la suficiente confianza en mí mismo, más de una vez recurrí a saludar a las personas por las redes sociales, pues era mucho más fácil que hacerlo en persona. Habré tenido unos diez años en ese entonces.

La primera vez que hablé con ella, hablamos durante horas. Al punto de ya no saber de qué más hablar. Hasta que mencioné la música. De ahí en adelante nuestra relación era de mejores amigos e incluso algo más.

Recuerdo que, un Halloween, cuando tenía 15 años, ella me había dicho que le estaba "comenzando a pegar". Cuando le pregunté a que se refería, me dijo que era su forma de decir que le gustaba una persona.

Los días posteriores a ese fueron mágicos para mí, hasta que llegó ese once de diciembre. Ese día se suponía que finalmente me había animado a besarla, pero mi timidez me impidió hacerlo, de lo cual todos los días me arrepiento.

Un tiempo después la había invitado a salir nuevamente ya más que listo para confesarme. Solo recuerdo que la invité a salir como era de costumbre, y ese día se veía más hermosa que nunca... Su cabello castaño, que le llegaba hasta los hombros brillaba tanto, que solo era opacado por el brillo de sus ojos. Su sonrisa no podía ser más sincera y su vestimenta no podía excitarme menos.

Siempre fui el típico chico otaku fan de la música rock que gustaba vestir de camisetas negras con estampados de bandas X, jeans rasgados y zapatillas D/C, Converse, Vans, etc. Básicamente lo más emo que podrías imaginarte. Las muñequeras y piercings no me faltaban tampoco.

Así que imagínate un adolescente de diecisiete años, que ve a la chica de la que está perdidamente enamorado, vistiendo una camiseta negra estampada con un álbum de Pink Floyd por debajo de una chaqueta de mezclilla sin mangas de color celeste. Una falda a cuadros de color roja y negro por una mitad y negra por la otra, con unas cadenas en el cinturón que se sobreponían a la falda. Unas medias negras hasta la altura de los muslos que le quedaban super ajustadas y finalmente unas Converse rojas. También tenía unas pulseras en su muñeca derecha y un poco de delineador en sus ojos, lo que le hacían verse como un gato.

Digamos que mis hormonas estaban por las nubes. Aun así, conseguí el valor y la decencia para que juntos pasáramos muchos momentos divertidos y mucha alegría, que ahora solo recuerdo con tristeza.

Después de un largo día, nos quedamos en un parque, columpiándonos mientras hablábamos de temas musicales y del nuevo grupo que encontró el otro. Recuerdo que teníamos esta especie de juego entre ambos dónde competíamos por ver quien escuchaba más álbumes en un día o por quien aprendía una canción más rápido; ambos tocábamos la guitarra, aunque ella siempre fue mejor que yo; ya que de todas formas todo lo que sabía me lo había enseñado ella.

Ese día... Estaba tan perdido en sus ojos, tan retraído de la realidad, que me dejé llevar e intenté besarla, solo para que ella me alejara con una cara de completa estupefacción, que hasta el día de hoy solo me provoca dolor y odio por mí mismo.

Una cara que me decía "pero... ¿qué demonios estás intentando hacer?". Tras unos segundos de silencio, fui yo el que se disculpó mientras me rascaba la cabeza, para decir en voz baja lo mucho que me gusta y quería. Lo siguiente que oí, fue el cliché más genérico, pero real, que existió alguna vez.

"Lo siento... Pero solo te quiero como amigo... Y la verdad, ya estoy enamorada de alguien más...".

Quizá nunca lo dijo con la intención de lastimarme. Quizá sólo lo hizo para eliminar cualquier rastro de esperanza que pudiera quedar en mi corazón y así no ilusionarme con ella. Aun así, fue muy doloroso aceptar ese hecho.

Lo único que rescaté de mí ese día, fue mi capacidad que para no derrumbarme en llanto frente a ella.

Luego de aquel incomodo momento, la acompañé a su casa y me despedí de ella. Si bien, a pesar de la naturaleza de la situación, no me habían educado para no ser un caballero, así que tenía la obligación de asegurarme que llegara sana y salva a su hogar. Luego fui caminando sin rumbo mientras mi cabeza recreaba una y otra vez la escena de mi rechazo y los momentos felices que había vivido con ella. Que todo seguiría siendo lo mismo si no hubiera perdido el control de mi cuerpo e intentara besarla.

Es curioso como el recuerdo más feliz de tu vida, puede llegar a convertirse en el más triste de un momento a otro.

Oye, pero el día aun no terminaba.

Mientras caminaba por las solitarias calles de Japón, dos hombres encapuchados me emboscaron seguido de la paliza más grande que alguna vez he sentido. Y todo para robarme mi teléfono y los 2,250 yenes que tenía en mi billetera, algo así como quince dólares. Sabía que la situación por la noche estaba preocupando al gobierno, pero no pensé que sería tan grave.

Me quedé tirado en el suelo intentando recuperarme de los golpes que había sentido. Sangraba de la nariz y boca. Había perdido dos dientes de los golpes. Mi estomago me estaba matando y las lágrimas recorrían mis ojos. Estaba tan frustrado y enojado por la suerte que estaba teniendo que grité a todo pulmón al cielo nocturno antes de arrodillarme para llorar como un pobre infeliz.

Cuando llegué a casa, entré sin saludar a nadie y fui directo a mi cuarto, acción que llamó la atención de mi hermanita Hikari, quien inmediatamente supo que había pasado. Me abrazó mientras yo volvía a romper en llanto sobre su hombro. Lloré como un niño pequeño. Como no hacerlo, había sido rechazado por la mujer que amaba, por la niña que conocí aquel día cuando era pequeño, con la que crecí. Aquella chica que compartió muchos momentos conmigo y me hizo sentirme vivo y útil por primera vez. Me dolía más eso que cualquier otra paliza que me hayan dado alguna vez.

Mis pensamientos de ese día fueron, ¿cómo podre olvidarla? Si no sé qué haría sin ella. Mi mundo no tendría color sin mi princesa (siempre le decía así de cariño). Por favor envíame un mensaje para que pueda descansar tranquilo... ese mensaje nunca llegó.

Mi abuelo siempre se esforzaba por subirme los ánimos, incluso con su reciente enfermedad respiratoria que lo tenía conectado a oxigeno todo día. Devitt insistía en sacarme de fiesta para que conociera nuevas personas, pero nunca me gustaron ese tipo de lugares de todos modos. Y Hikari solía preparar mi postré favorito debes en cuando; aunque eso solo me recordaba a Yui.

Luego de ese capítulo de mi vida, que yo titularía, "Amor no correspondido", mi vida se hizo monótona y aburrida. Vivía en una rutina. Una de ir a la escuela, volver a casa, ir a la escuela, estudiar, volver a casa, etc.

Jamás pude volver a salir o hablar con ella, pues ella prefirió no volver a hablar conmigo y quedar como completos desconocidos, porque ella me decía que le hacía sentir mal. Aun así, seguí yendo a ver sus presentaciones musicales. Y fue durante una de estas presentaciones que presentó a su novio.

Se había ido con un delincuente cualquiera. Aun así, no tuve tanto tiempo para pensar en eso la verdad, pues matarían a mi hermano Devitt por esos días. ¿No que japón tiene el sistema de seguridad más privilegiado del mundo? no lo veo así.

Según la investigación policíaca, el asesino fue un chico con el cual mi hermano participó en un torneo de artes marciales. Parece ser que mi hermano le derrotó en la pelea más importante para su familia y el infeliz no pudo vivir con la vergüenza.

¿Por qué somos así los seres humanos? Recurrir a la violencia como primera opción, a matarnos como animales. Siempre fui un pacifista que odiaba las peleas, una de las cualidades que le gustaban a Yui de mí, pues ella las odiaba.

Ahora no solo tenía que pasar por el rechazo de la mujer que amaba, sino que también por el duelo de la muerte de mi hermano mayor, que, si bien no me caía bien, seguía siendo mi familia. Habían matado a ese niño con el que jugaba con un Max Steel cada uno imitando los justos de la serie de Naruto. El que más de una vez me defendió cuando me hacían bullying. El que me quería como un hermano.

Pero mi dolor no terminaría ahí.

Pero antes de eso, tengo que hablarte de quien fue Hikari.

A diferencia de Devitt, ella era muy cariñosa y alegre; sobre todo conmigo. Le gustaba que le cantara una canción antes de irse a dormir, jugar conmigo algún videojuego o salir de compras. Siempre cuidaba del abuelo y cocinaba para todos pues, según ella, no estaríamos vivos si no fuera por ella.

Cuando cumplió los quince años, ya no era más una niña. Había crecido y presumía de una modesta belleza. Su cabello rubio sedoso y brillante le gustaba tenerlo corto hasta altura de los hombros. Sus ojos verdes podrían recordarte al brillo de la luna sobre el calmado mar de verano. No era muy alta. Tenía una altura de 1.58 cm y un busto algo pequeño también, aunque nunca me fijé mucho en eso; era mi hermana después de todo.

Si bien no se parecía en nada a mí, compartíamos gustos similares, aunque a ella le encantaba dibujar y pintar más que cualquier otra cosa, siendo talentosa en ello por naturaleza. Siempre pintaba algún cuadro que vendía a algún cliente en las ferias de arte en las que se presentaba. O iba a escuelas públicas a dar clases de como pintar a los niños pequeños.

O al menos así solía ser. Un año después de la muerte de mi hermano, Hikari enfermó gravemente de su corazón al igual que mi madre, lo que le hacía que necesitar un trasplante lo más rápido posible. O moriría.

Mi abuelo había ofrecido el suyo sin dudar, aunque no podía hacerlo, pues su corazón ya era muy viejo y el mío no era compatible. Y qué decir de la lista de espera, fácilmente puedes llegar a morir esperando que te llamen en los hospitales públicos.

Me da tristeza pensar que mi hermanita vivió la última etapa de su vida en un hospital, todo porque no teníamos dinero. ¿En serio la vida humana tiene precio? Si no tienes el dinero suficiente para vivir, el gobierno te deja esperando hasta que te mueras porque no le importas.

Ese año completo estábamos teniendo problemas financieros, no podíamos pagar el agua, pagar la luz y comprar un gas era un lujo, las deudas del hospital golpeaban muy fuerte y apenas teníamos para comer. Yo no tenía un trabajo, prácticamente vivíamos de la pequeña pensión de mi abuelo, con la cual a duras penas podíamos hacer algo.

Ya lo recordé, fue ahí cuando la vida había perdido su color. Te doy la bienvenida al capítulo tres de mi vida, "depresión".

Un día cualquiera salí a comprar unos medicamentos para mi abuelo, quien poco a poco empeoraba más y más de su enfardad respetaría. Es curioso pensar que en la guerra los que ganan quedan en este estado. ¿Por qué la gente le tiene tanto miedo a la muerte? ¿Dicen que toda vida es digna no?, ¿pero... llamarías a esto vida?

No pude dejar de pensar en la vida que tienen las personas de arriba, aquellas que nunca han pasado hambre, nunca han pasado frío. ¿Cómo era posible que ambos vivamos en el mismo planeta?

Entonces antes de llegar a la farmacia por los medicamentos, aparecieron unos traficantes y me ofrecieron marihuana. Ya la había probado algunas veces cuando tenía dieciseises años, pero nunca pensé que comenzaría a hacerlo todos los días.

Amigo, la marihuana era el cielo. Había comenzado a fumarla constantemente para olvidar los problemas que me atormentaban cada día. Me sentía mejor, me sentía libre.

El problema era cuando no tenía el dinero suficiente para comprarla y mi cuerpo me exigía fumar para olvidar todas las cosas que sentía.

Así fue como comencé a robar. El Parkour era la mejor herramienta que tenía para robar a las personas de manera eficaz y de que fuera lo suficientemente rápido como para que no me reconocieran. No me culpen, lo hacía por necesidad y solo robaba a los ricos. Era algo así como un Robin Hood moderno.

¿De verdad tuve que recurrir a eso? Qué vida más patética... yo soy patético.

Gracias a que mi abuelo fue héroe de guerra y que mi hermano fuera artista marcial, significó que me podía faltar de todo, menos condición física. Mi cuerpo estuvo contantemente en forma, pues desde los ocho años que entrenaba y debes en cuando acompañaba a mi abuelo a trabajar, esto fue mucho antes de que enfermara.

Fue un veintisiete de septiembre, verdad yo estaba descansando de un robo sobre la copa de un árbol, cuando me llamaron del hospital para informarme que mi hermana habría empeorado su condición.

No recuerdo haber corrido más rápido que ese día en mi vida.

Cuando llegué al hospital, más especialmente a la habitación en donde estaba mi hermana, ella estaba abrazado una pequeña cajita envuelta en papel de regalo de color azulado con un pequeño lazo de color rosa cerrándola. Al llegar a su lado, ella me sonrió a través de la mascarilla de oxígeno que tenía conectada. Ver esas sondas y múltiples tubos conectados a ella me hacían apretar los puños con mucha indignación y tristeza.

Entonces su voz me sacó de mis pensamientos. Sonaba cansada, débil, agonizante.

Recuerdo que me dijo que se disculpaba, que no podría estar en mi siguiente cumpleaños, que este sería su ultimo regalo en su vida, para luego darme la cajita, la cual, tras recibir su aprobación con la mirada, abrí; para ver una camisa a cuadros de color roja dentro.

Luego de eso la miré a los ojos antes de abrazarla cuidadosamente, después de un breve silencio, me dijo unas palabras que hasta el día de hoy están grabadas en mi corazón.

"Muchas gracias por todo hermano... Cuando llegué al cielo, le voy a contar a mamá lo bien que cuidaste de mí... Te amo hermano... siempre te amaré y cuidaré. Muchas gracias por todo".

Ella sujetaba mi mano fuertemente mientras decía esas palabras, para que luego su mano perdiera fuerza y sus ojos se cerraban, había muerto.

Ese día sufrí de sobremanera. Si ya de por sí que mi hermanita muriera fue extremadamente doloroso, no consolaba en nada que ese mismo día mi abuelo sufrió una caída de salud grave dado el estrés y la constante preocupación, lo que lo llevo a su muerte también.

¡¿Como puedo tener tanta mala suerte?! ¿De verdad? Si acaso existe un dios, por qué permite que en la tierra pasen estas cosas. ¿Por qué existe tanto sufrimiento? ¿No merezco ser feliz también?

Los años pasan y pasan y no puedes hacer nada para evitarlo. El tiempo es el arma más letal de todas, aquella que nos llevara a todos, ricos y pobres, a nuestro inevitable final. A la muerte no le importa tu clase social, tu género, si fuiste pecador o no, ella no te discrimina. Solo te lleva.

¿Qué esperaban que hiciera ahora? No tenía trabajo, no tenía amigos o mínimo un perro que me ladre, estaba complemente solo. Sin metas, sin sueños, algo que encienda esa chispa como dicen algunos. Realmente odio los hospitales. Siento que he estado toda mi vida en él, a pesar de que yo no ser el paciente.

Había días en los que quería y pedía al viento nocturno, que se llevara mis pensamientos y sentimientos y todo lo que siento de mi cabeza; y es que solía perder la razón siempre al escuchar mi interior.

Tenía depresión, ansiedad, bipolaridad, ya todo lo que podrías imaginar en mi cabeza. La verdad no me sorprendería que hubiera tenido esquizofrenia también. Pero oye, la salud mental es un lujo que solo se pueden permitir los ricos.

Estos diecinueve años que he vivido no pueden ser más agobiantes. para empezar mis padres murieron, mi hermano también, perdí a la mujer que amaba, a mi mejor amigo, a mi hermana y a mi abuelo.

Es tan injusto. Pero ¿qué puedo hacer? Mucho tiempo busqué soluciones que no llevaron a nada. No podía seguir robando porque aumentaron la seguridad de sobremanera en mi ciudad. Y nadie contrataría a un chico que no tiene estudios y que vive prácticamente en la calle.

Debí hacerle caso a mi abuelo cuando me decía que debía estudiar, que el aprendizaje y los estudios lo son todo.

Mi hermana y mi abuelo habían muerto, pero yo también morí ese día. Este día. Te presentó el capítulo final de mi vida, me gusta titularlo "Suicidio".

El suicidio vago mucho tiempo por mi cabeza, y es que, si te lo pones a pensar, no es tan malo.

Mucha gente te dice que es un acto de cobardes, que es una solución permanente a un problema temporal. Pero ¿y si el problema es que no quiero vivir? ¿Qué más puedo hacer si el mundo y la vida ya no me importan? ¿De verdad me vas a obligar a seguir vivo solo para que muera en la calle?

Este mundo es tan hipócrita a veces.

Solía subir a lo más alto de los edificios para ver los autos de la gente. Desde ahí arriba podía verlos. Las personas con vidas mucho más interesantes e importantes que la mía. Yo solo era un personaje incidental en sus vidas, un personaje que se irá en la sombra del cierre del telón del fin del acto del protagonista. Ese personaje que nadie nota que se fue.

¿No deje ninguna nota o carta de despedida verdad? Después de todo, ¿a quién se la dejaría?

Estaba solo.

Diría adiós mundo cruel, pero de verdad odio los clichés más que cualquier otra cosa.

¿Te dije mi nombre? Bueno tampoco es que importe, solo soy un don nadie, soy una historia que nadie nunca contara.

Supongo que puedes llamarme Kazuma Satou.

Y así los pensamientos de Kazuma se callaron al fin. Dando por bienvenida un completo silencio, silencio que solo era perturbado por un pequeño sonido de goteo. Sonido que encontraría su origen en las muñecas del pobre chico; que habría recurrido a cortarse las venas para ponerle fin a todo su sufrimiento. En los dos cortes verticales en cada muñeca encontró respuesta para que poco a poco la vida fuera abandonando su cuerpo.

Sentado ahí, junto a la bañera, estaba el chico sobre un charco de su propia sangre. Sus ojos ya no reflejaban vida, se habían apagado. Su piel se ponía pálida y solo una pequeña lágrima recorría su rostro.

Había muerto.

Lo que Kazuma no sabía, es que a los dioses no somos más que un mero entretenimiento, el cual debe continuar. Bienvenido a un nuevo capítulo, me gusta titularlo "Más allá". Seguiría narrándote yo, pero es mejor que lo escuches del propio Kazuma.

-Veo que por fin reaccionas-. Escuché una voz que me llamó desde el frente.

Entonces pude abrir mis ojos y miré a mi alrededor. Estaba en una especie de cuarto completamente oscuro, salvo por las luces que me iluminan. Había una densa neblina sobre un piso de baldosas imitando un patrón de ajedrez. Miré al frente solo para ver dos chicas frente a mí, las cuales estaban sentadas en una especie de trono.

Eran unas chicas bastante extrañas, pero realmente hermosas.

La primera mujer, usaba lamayor parte de su cabello, el cual era muy largo, suelto; solo siendo atado enuna pequeña coleta por sobre su cabeza. Sus ojos eran azules, del mismo colorde su cabello cosa que me pareció muy extraña, nunca había visto a nadie concabello azulado nunca, al menos de forma natural. Aun así, ese azul era tanintenso que meció mi alma de solo verlo, su piel de porcelana resplandecía en el cuarto en el que estábamos.

Su cuerpo,se podía apreciar a la perfección a través de ese minivestido azul que usaba,similar a una cosplayer. Su cuerpo no tenía nada que envidiar a las esculturashechas por Miguel Ángel. Usaba también unos largos brazaletes de color blancocon sus bordes de color dorado, unas largas botas del mismo color de su vestidoy además una especie de bufanda de color rosado. Era realmente hermosa y noaparentaba tener más de dieciocho años.

La segunda mujer ahí presente, tenía una mirada de tristeza y melancolía en sus ojos, como lo sé, conozco muy bien esa mirada.

Sus ojos eran de un violeta muy intenso, al mirarlos sentía como los miedos y el dolor de mi alma se esfumarán. Su cabello era muy largo, atado en dos coletas con un broche circular de color dorado; que contrastaba a la perfección con el lila del mismo. Estaba usando un largo vestido purpura que terminaba con una falda de color blanco, la cual hacía juego con las alas de ángel que cubrían sus hombros. También cubría su cabeza con un velo del mismo color de su vestido con sus bordes de plateado. Ella parecía ser más joven, quizás unos quince años, pero era mucho más hermosa que la primera.

Había quedado tan fascinado con la belleza de ambas chicas, que no me percaté en qué momento la muchacha de cabello azul se puso frente a mí.

-Sabes... -dijo con un tono de voz dulce para luego darme un fuerte golpe en la cabeza-. ¡Acabo de desobedecer el reglamento de los dioses con tal de traerte aquí y en vez de darme las gracias, me profanas con la mirada! ¡estúpido nini hikkikomori pervertido! -gritó mientras comenzaba a sacudirme de los hombros a lo que la otra chica corrió de su asiento para tratar de quitármela de encima.

-Aqua-sama, por favor deténgase -dijo con un tono desesperado para añadir-: Si los demás dioses la escuchan y se enteran de que trajo a un pecador a la ciudad de Olimpia, estará en grandes problemas.

-Lo sé muy bien Eris, gracias por recordármelo -respondió Aqua de mala gana para finalmente soltarme-, Tenía pensado ofrecerle ir a "ese mundo" a enfrentar al rey demonio y así perdonar su pecado, pero... -guardó silencio-, ¡no esperé que fuera un completo nini hikkikomori pervertido!

-¡No! ¡por favor pare Aqua-sama! -Gritó la diosa de cabello plateado antes de que Aqua volviera a golpearme. Hubo un breve silencio el cual no aguanté más y pregunté.

-Eh... -llamé la atención de ambas diosas-, ¿Qué está pasando? ¿en dónde se supone que estoy?

Al hacer esa pregunta, la mujer conocida como Aqua volvió a ponerse seria, a lo que se cruzaba de brazos.

-Primero siéntate -añadió mientras una silla aparecía por arte de magia detrás de mí. Al sentarme, Aqua volvió a sentarse en su trono junto a la mujer conocida como Eris. Suspiró antes de agregar-: Verás, en un principio. Tenías que irte al infierno para pasar el resto de tu eternidad colgado de un árbol como adorno en navidad o con tu sangre creando ríos y cataratas por siempre -dijo de una forma muy seca y cortante-, Pero... no pude permitirlo, no otra alma como la tuya.

... ¿Soy yo o eso lo dijo con algo de tristeza?

-Aqua-sama... -susurró Eris mientras miraba a Aqua con compasión, luego levantó la mirada para verme directamente a los ojos. y agregar-: Verás, Kazuma-san, al cometer suicidio te condenaste a ti mismo a irte a uno de los peores lugares posibles para un alma. Los gritos de sufrimiento, las plegarias hacia nosotros y el dolor de esas almas llegan hasta aquí, hasta nuestro reino. Cuando Aqua-sama se enteró que tu alma se iría a ese lugar, no pudo evitar traerte aquí.

Cuando Eris terminó su explicación, parpadeé y miré a Aqua.

-De verdad tu vida fue pésima... -la voz de Aqua era de compasión pura-, Pasaste por muchas situaciones difíciles, pasaste mucha tristeza y dolor, puedo verlo al ver tus ojos.

-Joven Kazuma, ambas lamentamos mucho tu muerte. ¿No viste otra salida verdad? ¿Qué clase de diosa soy? soy una diosa patética -Decía Eris mientras se sujetaba el pecho en la zona del corazón.

-Aun así, también mencionar que más de una vez robaste a personas iguales a ti, que luchaban por salir adelante. ¿Acaso los problemas de ellos son más leves que los tuyos? -Aqua cruzó los dedos mientras se recostaba en su trono.

¿De qué demonios están hablando estás tipas? Comenzaba a molestarme, sentía que todo esto era una broma. Al punto que no pude evitar estallar.

-Ya lo sé... -susurré con un hilo de voz ya más que irritado-. ¡Ya sé que soy un holgazán!, ¡ya sé que soy un fracasado!, ¿¡crees que de verdad quiero escuchar eso, incluso cuando ya estoy muerto!? ¿Crees que te pedí rescatarme? ¿Qué me da miedo el infierno? Por favor... ya viví mi propio infierno en vida... ya no hay nada que pueda lastimarme... ya no hay nada me importe.

Ambas diosas quedaron asombradas sin esperar aquello que dije, y es que Eris se llevó una mano al corazón y Aqua abrió muy grande sus ojos

-¿Dices que eres una diosa verdad?... entonces -miré a Aqua a los ojos-. ¿Por qué no escuchaste mis plegarias? ¿Por qué no ayudaste a mi hermana cuando más lo necesito? ¡¿Por qué no hiciste nada?! -le grité mientras golpeaba la silla.

Aqua no sabía que hacer o decir. Había quedado completamente sin respuesta. Hasta que pudo finalmente encontrar su voz.

-No podía interferir -Aqua habló con un hilo de voz mientras se ponía de pie y caminaba por la habitación-. Aunque soy una diosa, mi rango no es lo suficientemente grande para ese tipo de hazañas... Busco arreglar las cosas... No quiero quedarme de brazos cruzados mientras sé que las personas en la tierra sufren.

-Cómo te dijo Eris -comenzó a explicar Aqua mientras se detenía junto a mi-, estoy cansada de ver como almas se van al infierno, de escuchar gritos de dolor. Quiero ayudarte.

-¿Y que se supone que me espera ahora? ¿antes mencionaste algo de otro mundo? -le pregunté a la diosa un poco más tranquilo.

Aqua suspiró antes de mirar a Eris y decirle con la mirada "lo haré" o eso pude interpretar.

-Kazuma-san -comenzó a explicar Eris-, la muerte no es como la describen en tu mundo, a pesar de que, si existe un cielo y un infierno, el cielo no es tan grandioso como lo describen -la miré con una cara de confusión en mis ojos-. En el cielo no hay mucho que hacer, ahora que lo pienso realmente no puedes hacer nada; bueno además de contemplar el sol y hablar con las demás almas por el resto de la eternidad.

-Es por eso -Aqua interrumpió a Eris mientras caminaba al centro de la habitación-, que tú, Kazuma Satou, serás la primera alma pecadora que tendrá la oportunidad de ir a Belzerg.

Aqua por primera vez sonrió mientras Eris se rascaba la mejilla con una cara de vergüenza ajena.

-¡Existe un mundo que podría perder su paz en manos del ejército del rey demonio! -Aqua había comenzado un soliloquio mientras hacía poses extrañas que tanto Eris como yo miramos con cara de incredulidad-. ¡Las vidas de sus valientes habitantes han sido reducidas por monstruos! ¡los saqueos y matanzas del ejercito del rey demonio siembran el terror! -en ese momento alzó sus brazos al cielo mientras una luz, que quien sabrá de donde vino, la iluminó-. ¡Y muerte! -Tanto Eris como yo no sabíamos que decir, aunque Aqua lo solucionó ella misma.

... Es una payasa...

-Nadie de ese mundo quiere renacer, así que su población va en descenso. Es por eso que se nos ocurrió enviar a personas que murieron en otros mundos con sus recuerdos intactos. Aunque nunca antes hemos enviado a un pecador.

-¿Existen más mundos? -pregunté por curiosidad, la verdad siempre miraba al cielo preguntándome si de verdad estábamos solos, como sería la vida en otros mundos.

-Es un poco complejo de explicar, pero te daré un resumen. -Dijo Aqua de mala gana-. Existen un total de nueve mundos, o universos. Ahora mismo estas en el universo de Asgard, la tierra de los dioses, más concretamente en la ciudad de Olimpia. Tú provienes de Midgard, la tierra de los humanos. Y para no darte más explicaciones, los demás mundos son: Helheim, Niflheim, Svartalheim, Muspellheim, Jotunheim, Alfheim y Vanaheim. El rey demonio está atormentando el reino de Belzerg, el cual está en el mundo de Vanaheim.

-¿La mitología nórdica tenía razón entonces? -pregunté mientras pensaba en las diferentes religiones de la tierra que morían al saber esto.

-Bueno. no. -Dijo Aqua mientras recostaba su cabeza por sobre sus brazos mientras movía uno de sus pies-. A los dioses nos gustaba leer los mitos que los humanos escribían en antaño, y decidimos bautizar nuestra tierra con esos nombres. Nos referimos de esa manera porque es más facil.

-Vaya... no me esperé eso... ¡Espera! Acabo de percatarme. ¿No crees que no tendría sentido enviarme a morir a ese mundo?, sé que no puedo opinar mucho acerca de ese tema, pero... no piensas que alguien como "el rey diablo" -dije alzando mi voz haciendo unas comillas en el aire-, me mataría sin mucho esfuerzo.

-En eso tienes razón Kazuma -Añadió Eris-. En ese mundo existe la magia y los talentos. Para darte una explicación breve, la magia es como la recuerdas de tu mundo, hechizos impresionantes, festivales de luces y cualquier otra cosa que tenga que ver con fantasía -Eris me dijo mientras guiñaba un ojo y levantaba su dedo índice para que una chispa de luz iluminara la habitación-. En cambio, los talentos, son habilidades únicas que pueden tener ciertas personas de ese mundo. Pueden ser bastante diferentes los unos de los otros, así que no sabría como describirlos.

-Disculpa Eris -la interrumpí-. ¿De qué me sirve saber todo eso? -quizás soné muy grosero, pero no sabía que sería de mí en estos momentos la verdad.

-Lo que la "pecho-con-relleno" quiere decir -Aqua volvió a hablar mientras Eris se sonrojaba y se cubría el pecho mientras divagaba frases como "no es verdad"-, es que los dioses pueden otorgarle un talento al azar o un arma poderosa a quien decide ir a ese mundo para que intenten derrotar al rey diablo.

-O sea... ¿Cómo un personaje de videojuegos o un protagonista de anime isekai? -pregunté realmente interesado, siempre me gustaron ese tipo de juegos como Dark Souls o Sekiro.

-Algo así... Pero no hagas comparaciones, cualquier realidad es peor que la ficción. -Aqua dijo con fastidio mientras volvía a sentarse y apoyar su cabeza en su puño-. Pero tú eres un pecador, así que no sé si debería enviarte, existen reglas muy explicitas que evitan que un pecador vaya ahí.

-Kazuma -me llamó la atención Eris, mientras se acercó a mi oído donde susurró-. Sé que Aqua-sama parece enojada y fastidiada, pero fue idea de ella traerte a este mundo a espaldas de nuestros compañeros. Hubieras visto lo preocupada y triste que se puso mientras te quitabas la vida. Incluso a mí me sorprendió esa acción. Normalmente es muy despreocupada y desinteresada con las almas provenientes de Midgard.

-Aun así, la mayoría de las personas que enviamos son una manga de holgazanes que prefieren beber y comer antes que luchar con el rey diablo. Dime Kazuma, ¿si te envío a ese mundo, me prometes que no harás lo mismo? -Aqua me preguntó mientras me miraba a los ojos

-¿Crees que es la decisión correcta? -mi pregunta le llamó la atención ambas-. Solo soy un pobre miserable que nunca ha logrado anda en su vida. Un perdedor por naturaleza.

Parecía que iban a discutir, pero una nueva voz hizo acto de presencia.

-Esto sí que es interesante -Una voz algo infantil sonó en el lugar, mientras un torbellino de fuego con algunas mariposas apareció frente a mí, lo que me obligó a cubrirme los ojos. Cuando los abrí de nuevo, vi a una chica de cabello castaño atado en dos coletas muy largas que casi llegaban al suelo, con unos enormes ojos de color rojo con una especie de flor anaranjada en ellos. Su piel era igual de brillante y bien cuidada que la de Aqua o Eris. Pero a diferencia de ellas dos, ella estaba muy plana...

Su rostro era muy lindo, casi parecía una muñeca y que me estuviera mirando con una enorme sonrisa tampoco me ayudaba, su cabello ayudaba a marcar aún más lo hermoso de su rostro, aunque a diferencia de sus coletas, las puntas de su flequillo terminaban en un ligero tono rojizo.

Su vestimenta consistía en un sombrero de color negro, con unas ramas con flores de cerezo del lado izquierdo de su cabeza, una camisa de color rojo por debajo de un abrigo de color negro con detalles en dorado, un short de color negro. Calcetas blancas hasta por debajo de sus rodillas y unos zapatos cafés. También podría destacar que usaba un total de 7 anillos repartidos en sus diferentes dedos, los cuales tenían las uñas pintadas de color negro.

-¿I-Inari-sama? -Dijo entre dientes Eris mientras poco a poco salía de su asombro.

-¡Eris! ¿Por qué no me invitaron? son muy crueles~ -dijo a modo de puchero, pero sin apartar la mirada de mis ojos-. Bueno, da igual... ¿Quién pensaría que la pura diosa de la fortuna sería la primera en romper el reglamento divino?

-Inari... -dijo Aqua con un ligero tono de molestia-. ¿Vas a delatarnos verdad?

-Aqua-neechan -Por fin había apartado su mirada de mis ojos para mirar directamente a Aqua-, ¿de verdad crees que me gustan las reglas? La verdad es lo más interesante que ha pasado en décadas.

-No te importa -dijo Aqua enojada-. Solo lárgate de Aquí.

-Que hiriente~ -se había tapado la cara mientras fingía actuar herida-.

La chica, que era mucho más pequeña que yo; quizás tenía una altura de 1.56 centímetros, procedió a levantar la mirada sin apartar sus manos del rostro para luego abrir sus dedos y verme a través de ellos con unos ojos rojos de puro deseo.

-¡Pero qué demonios está sucediendo aquí! -Nuevamente una voz femenina resonó en el lugar. Esta vez se trataba de una chica de cabellera castaña corta, ojos naranjas, busto mediano y piel pálida. Su vestimenta era compuesta por una especie de kimono de color blanco, falda negra y botas cafés. Tanto su pierna derecha como izquierda eran cubiertas por un vendaje y sus hombros y brazos por los que parecía ser una armadura de color roja. Lo más resaltante era una especie de tiara dorada y roja que cubría su frente y parte de su rostro. Al igual que Inari, era más pequeña que yo, debía medir aproximadamente 1.57 centímetros.

-Uzume-sama -Eris habló mientras alejaba a Inari de mí.

-¿Eris? ¿tú también eres cómplice? -miró a la chica de cabellera lila quien se limitó a desviar la mirada avergonzada-. Como sea... Aqua, ¿Qué está pasando aquí?

-Según escuché -Habló Inari de manera juguetona mientras se alejaba de Eris y comenzaba a dar vueltas saltando a mi alrededor-, tenía planeado enviar un pecador hacia el mundo del rey demonio para que lo derrotara. ¿Puedes creerlo? podría ser algo interesante de ver-la chica procedió a reírse a carcajadas mientras daba ligeros golpes en mi hombro.

-¿Lo que dijo es cierto? - Uzume le preguntó a Aqua quien la miró directo a los ojos y añadió.

-Que te importa gorda-dijo con enojo.

-¡¿Cómo me llamaste?! -Gritó dando un pisotón en la habitación lo que provocó un leve terremoto en el lugar-. ¡Conoces de sobra el reglamento divino, sabes que los pecadores van al infierno!

-Es fácil para ti decirlo-Gruñó Aqua apretando los dientes antes de gritar-: ¡Tu reino está muy alejado del infierno y nunca tienes que escuchar los gritos de las almas en pena!

-¿¡Y por qué de repente te importa?! -Uzume le miró seria e incluso con enojo-. ¡Tú siempre estás de perezosa!, ¡nunca quieres cumplir tus deberes!, ¡te la pasas holgazaneando y de todas formas Apolo es demasiado amable contigo!

-¡No metas a mi padre en esta discusión! -Aqua ya estaba tan enojada que se podía ver su poder mágico en sus puños.

Cuando Aqua dejó de gritar, tanto Inari como Uzume, cambiaron su expresión a una de seriedad mientras la segunda se cruzaba de brazos. Eris seguía callada cubriéndose el rostro sin valor de entrar en la conversación de los dioses primordiales de la tierra.

-Saben Uzume, Inari... Estoy cansada~ -susurró Aqua-. ¡Estoy cansada de escuchar gritos de agonía!, ¡estoy cansada de escuchar plegarías de perdón! -Aqua seguía gritando mientras leves lágrimas caían de sus ojos.

-¿Somos los malos?, ¿No se supone que como dioses debemos ser buenos? ¿Qué debemos proteger a la humanidad?

-Aqua-neechan -habló Inari con un tono de voz de consuelo antes de caminar hasta ella para darle un ligero abrazo.-. No puedo imaginar el dolor que sientes en este momento.

Para mí ver aquella escena me resulto familiar. Me trajó recuerdos de mi rota familia. De las discusiones que podíamos tener debes en cuando, discusiones que siempre terminaban con un abrazo pidiendo perdón el otro. Cuanto necesito un abrazo en este momento.

Entonces sin siquiera pensar en hacerlo, me moví en piloto automático para cantar la canción que le cantaba a mi hermana mientras estaba en el hospital.

Life's Beautiful by lil peep

~I know that it hurts somentimes

But it's beautiful~.

Aqua, Eris, Inari y Uzume las cuatro diosas ahí presentes me miraron complemente extrañadas de lo hacía, pero seguí en mi transé.

~Working everyday now you're Bleeding through your cuticles

Passing through a portal as You're sittin in your cubicle~

~It's life's Beautiful?

I think that life is beautiful~.

N/A: Para mejorar la experiencia del relato, finjamos que la canción original es solo eso.

Caí sobre mis rodillas mientras cambiaba un poco la letra de la canción.

~Tryin' to keep your cool at your

Grandfather's funeral

Fiding out eventually the feeling

Wasn't mutual

You were not invited cause you're

Nothing like the usual

Isn't life beautiful

I think the life is beautiful~

~You wanna see your Friends

But you're stuck inside a hospital

Doctor walks in and he

Tells you that it's terminal

Tumor in your brain and

They're sayin it's inoperable

Isn't life beautiful?

I think that life is beautiful

They'll kill your Little brother

And they'll tell you he's a criminal

They'll fuking kill you too

So you better not get physical

Welcome to america

The type og shit is typical

Isn't life beautiful?

I think that life is beautiful

Wake up in the morning now

You're doing the imposible

Find out what's important

Now you're feeling philosophical

When i diw i'll pack my bags move

Somewhere more affordable

Isn't life horrible?

I think that life is horrible~.

Mis lágrimas en este punto eran más que abundantes, a pesar de no tener cuerpo físico sigo llorando, quien lo diría.

-Pero ¿qué? -me pregunté confundido desde mi posición en el suelo.

-Estos sentimientos... este dolor... no sé por qué... pero sentí que debía abrazarte...-. Habló Inari mientras seguía sin soltarme-. ¿De verdad a todos los que he enviado... sufrían de este modo? ¿pero qué he hecho?...

Le miraba más que sorprendido, estaba viendo a una diosa llorar. El abrazo no tardó en llegar por parte de Aqua y Eris.

Uzume en cambio se dio cuenta de que era lo que estaba pasando. Cuando una diosa o dios nace, debe cumplir un juramento el cual es la regla de oro de todo dios...

"Eliminar el sufrimiento del mundo".

Entonces Uzume también se unió al abrazo que una vez terminó, Kazuma solo podía ver a todas las diosas realmente confundido.

-¿No entiendo que está pasando aquí? -Preguntó Kazuma, mientras Inari seguía abrazándole del hombro.

-Kazuma -Eris le llamó-, Felicitaciones, acabas de ganarte el favor de todas las diosas aquí presentes.

-Satou Kazuma -Llamó la atención Aqua-, ponte de pie-.

Entonces una luz me cubrió y para cuando se dispersó, pude ver que tenía mi cuerpo físico de nuevo, y era tan horrible como lo recordaba...

Pude ver mi reflejo en un plato de plata que me había dado Eris. Pude ver que mi cabello castaño seguía igual de largo, llegándome un poco por debajo de los hombros, solo que a ahora estaba atado en una pequeña coleta por sobre mi cabeza. Vi que mis ojos verdes aún seguían sin recuperar el brillo que perdí tras la muerte de Hikari y mi piel estaba algo pálida por la falta de luz solar. Pero era yo, definitivamente era yo.

Prestando más atención, vi que estaba usando los dos piercings negros que me había hecho en mis orejas. Sobre mi vestimenta no había mucho que destacar. Usaba unas zapatillas D/C negras con la suela blanca, un jean negro rasgado en las rodillas, una camiseta gris de la nasa, y sobre esta una camisa a cuadros de color roja y negro que, supe en seguida, se trataba de la misma camisa que me había regalado mi hermana y de la ropa que usaba casi todos los días. Noté que usaba el collar que me había regalado Yui en mi cumpleaños quince también.

-Intenté recrear tu vestimenta según tus recuerdos -habló Aqua sin dejar de mirarme-. Supongo que esa ropa era muy especial para ti.

-Ni lo menciones -Dije aun pensando en mi hermana menor.

-Pero mira nada más~ -Uzume comenzó a tocarme la cara y todo el cuerpo-, Eres muy bien parecido, ¿no quieres pasar un rato conmigo antes de irte al nuevo mundo?

No supe que hacer o decir antes ese comentario, pero para mi suerte Inari me salvo empujando a Uzume lejos de mí.

-No tienes remedio hermana -dijo Inari mientras negaba con la cabeza agacha-, sigues siendo una pervertida -en ese momento Inari me agarró la muñeca izquierda donde un leve tornado de fuego cubrió desde mis dedos hasta mi muñeca, para luego mostrar un guante de color negro sin dedos con una apariencia algo divina.

-¿Qué es esto? -le pregunté a Inari, aunque no recibí la respuesta de ella, sino de Uzume.

-Llegamos a un acuerdo para enviarte al reino del rey demonio -Sonrió para luego añadir-, te enviaremos bajo nuestros términos.

Cuando Uzume sonrió, la tiara que le cubría la frente desapareció dejando a la vista su rostro.

-¿Qué términos? Le pregunté a Uzume mientras seguía manoseando el guante que me dio Inari.

-Verás Kazuma -me respondió Eris-, como te dije, normalmente enviábamos buenos para nada que no hacían lo que tenían que hacer -seguí mirando a Eris mientras Inari y Aqua parecían discutir sobre algo-. Es por eso que se nos ocurrió enviarte a ese mundo con la obligación de derrotar al rey demonio y sus tropas.

-¿Y qué me pasara de no hacerlo? -pregunté a modo de broma, aunque Uzume no pareció entender mi tono.

-Me encargaré de desintegrarte el corazón y yo misma enviarte al infierno donde debiste haber estado todo este tiempo. O quizá te haga mi esclavo personal.

Si lo que dijo ya era algo horrible, el que lo haya dicho con una sonrisa de oreja a oreja no ayudaba a no tener miedo.

-E-entiendo -dije con un tono de miedo al mismo tiempo que otra duda surgía en mi cabeza-, ¿ustedes pueden ver lo que pasa en cualquier mundo?

-¿Eh? ¿Cómo crees? No somos Santa Claus-, dijo Inari con fastidio.

-Eh... ¿Entonces como sabrán lo que estoy haciendo?

-Enviaremos a Aqua contigo para que te supervise -Dijo Inari mientras apoyaba sus brazos detrás de su cabeza.

-Si eso, exactamente... -dijo Aqua sin darse cuenta de lo que había escuchado-, ¿¡Qué!? -gritó al percatarse lo que había dicho su hermana -¡¿Por qué me enviaran a mí?! ¿No habíamos acordado enviar a Eris?

-Te enviamos a ti -dijo Uzume mientras tocaba el pecho de Aqua con un dedo-, porque fuiste tú lo trajo aquí en primer lugar ~nee-san~

Tras un suspiró de Aqua, caminó hasta mi lado para cruzarse de brazos fastidiada. Entonces Eris habló.

-Satou Kazuma a pesar de morir bajo tu propia mano, te ganaste el favor de la diosa del agua, la diosa de la tierra, la diosa del fuego y la diosa de la fortuna-, en ese momento Eris me cubrió con una luz dorada la cual fue adsorbida por mi cuerpo-. Te aumenté los atributos de tu suerte y te regalaré mi habilidad de "imitación". Con ella podrás imitar materiales, ropajes y armas básicas con solo pensar en ellas.

Entonces Uzume fue la siguiente en hablar.

-Al recibir el favor de la diosa de la tierra tendrás que prometernos salvar a ese mundo sin importar lo pequeña de la situación, usaras el poder otorgado para hacer el bien y perdonar tus pecados-. Una nueva luz cubrió a Kazuma antes de que Uzume siguiera hablando-. Yo solo te entregaré la habilidad de controlar ligeramente la tierra, úsala según tu imaginación, puedes crear desde clones para exploración o hacer crecer más rápido los cultivos y vegetación.

-Yo te doy mi favor también-Río Inari-, Yo te mejoré un poco tu inteligencia y tu habilidad para comerciar. Por cierto, el guante que te di te servirá más pronto de lo que crees.

Inari me guiño un ojo mientras se mordía la lengua.

-Aqua será enviada contigo para asegurarse de que estés cumpliendo tu cometido -dijo Uzume mientras miraba a Aqua-. Puede que sea una idiota sin remedio, pero estará constantemente recordándote lo que tienes que hacer, pues será la más extrañará estar en este lugar.

-Háganlo rápido antes de que cambie de opinión -Gruñó Aqua apartando su mirada de mí, aunque igual dio una leve sonrisa antes de cubrirme con una luz también-. Yo te di la habilidad de respirar bajo el agua y una pequeña parte de mi poder mágico. Espero lo uses con respeto.

-Siendo así -dijo Uzume mientras Inari y Eris invocaron su magia divina, lo que hizo aparecer un gran circulo mágico debajo de mí y de Aqua-, Satou Kazuma, diescinueve años, nacido en Japón. Se te enviara a un nuevo mundo bajo la orden de derrotar al rey demonio y sus tropas.

-Esperamos que tú, Kazuma, el primer pecador, sea el héroe elegido que derrotará al rey demonio y salvar a ese mundo.

Cuando Uzume finalizó su discurso, fuimos elevados por el círculo mágico hasta que poco a poco había más y más luz. Me despedía entonces de las diosas antes de que no pudiera ver nada producto de la fuerte luz.

Fin prologo.

¡Ohayou sekai Good morning world! Esta es la voz del autor al final del capítulo que explica las referencias usadas y uno que otro dato curioso del capítulo.

Qué raro se siente volver a escribir eso xD. ¡Hola! ¿Como han estado? Soy consciente de que ha pasado mucho (MUCHO) tiempo desde la última actualización y no he dejado ningún rastro de vida.

Para las personas que leyeron mis primeras versiones e intentos de esta historia, quizá se preguntaran en dónde he estado bueno... He estado planeando esta historia y practicando mi manera de escribir para poder escribir la mejor versión de esta. Antes de pasar a los datos curiosos del capítulo, quiero hablar un poco de la historia y los cambios que tendrá en comparación de las primeras versiones.

1.- Sé que Kazuma técnicamente es un OC, no necesitan decírmelo. Aun así, mantendré aquella personalidad que tanto se ha extrañado en el anime de Megumin.

2.- Sé que este primer capítulo fue muy sombrío y casi nada cómico, pero no se preocupen, la historia en la que estoy pensando debe tener tanto momentos tristes como cómicos.

3.- La historia estará contestemente narrada en dos estilos diferentes dependiendo de la naturaleza de la escena, estos serán narrador protagonista y narrador omnisciente.

4.- Ya que la música es muy importante en mi vida, y supongo que en la de todos, intentaré que en cada capítulo aparezca una canción acorde a la naturaleza del capítulo, en este caso fue una canción de lil peep. Ojo, esto no significa que solo habrá canciones en inglés o solo de trap, habrá de todo.

5.- Las referencias serán usadas mucho, pues quiero que esta historia este lo más conectada posible con el mundo real. Además, que me gusta dar datos curiosos en mis historias xp.

6.- Todos los capítulos tendrán una pequeña escena extra al final que será un adelanto del capítulo siguiente o una escena paralela a lo que sucedía con los protagonistas.

Son los únicos dos datos importantes que mencionar en este prólogo, así que. Vengan los datos curiosos.

Datos curiosos y referencias ¿Pudiste encontrarlos todos?

Número 1: El color favorito de Lionel Messí es el color rojo.Albert Eistein tenía una afición a tocar el violín. Él mismo afirmó que de no haber sido científico, habría sido musico. Vicent Van Gogh dejaría un total de 820 cartas escritas, de las cuales 651 están dirigidas a su hermano Theo. James Hetfield es un aficonado a los deportes, siendo fan de la NFL, siendo los Doklond Raiders su equipo favorito.

Número 2: La guerra de vietnam sucedio durante los años de 1955 y 1975 y fue uina de las más sangrientas de la historia reciente, con más de 2.5 millones de muertos. una locura.

Número 3: Facebook encontraría su origen en una plataforma llamada Facemash, la cual creó Mark Zuckerberg como medio para mantener contacto con sus compañeros y entretenerlos de alguna manera. esta web te permitía calificar el aspecto físico de los demás estudiantes.

Número 4: D/C el nombre de esta marca comenzó significando Droors clothing Footwear. Converse originalmente fueron hechas como zapatillas de deporte, siendo usadas por los jugadores de baloncesto profesional. Vans Nació el 16 de marzo de 1966 en la ciudad de Anaheim, california.

Número 5: Pink Floyd cuenta con una canción en su repertorio que tiene una duración de ¡23 minutos! titulada "Echoose".

Número 6: Max Steel era una serie de Tv que se emitió originalmente del 26 de febrero del año 2000 hasta el 15 de enero del año 2002. muchos niños latinos crecimos jugando con este personaje que más de uno lo uso como novio de Barbie.

Número 7: El nombre de Naruto viene de Naturomaki, un tipo de pasta de pescado de color blanco con un espiral rosa.

Número 8: La marihuana es legal en muchos países, siendo algunos ejemples Canadá, Uruguay, USA, Tailandia, entre otros.

Número 9: El parkour se desarrolló en Francia por Raymond Belle y posteriormente por su hijo David Belle junto a sus amigos que se denominan los Yamakasi a finales de 1980.

Número 10: Robin Hood fue escrito en 1819. Teniendo su primera mención por el novelista Walter Scott en su libro Ivanhoe, aunque en este relato tenía el nombre de Robin de Locksley. No sería hasta En 1838 que apareció en un folletín en un periódico británico.

Número 11: Miguel Ángel en su obra "La creación de Adam", se dice que las personas que están junto a Dios, en realidad fueron los amantes que habría tenido a lo largo de su vida.

Número 12: Dark souls y Sekiro son juegos de la franquicia Fromsoftware, la cual se caracteriza por un Gameplay que algunas personas consideran muy difícil e injusto, pero que una vez los dominas, no hay satisfacción más grande que haber terminado esos juegos.

Número 13: La mitología nórdica tiene muchos mitos dentro de la misma, algunos ejemplos son El mito verde, El mito de la fama eterna, entre otros.

Número 14: Inari: Este personaje está inspirado en el diseño y personalidad del personaje de Genshin Impact Hu Tao. Uzume: Esta diosa está inspirada en físico en el personaje de Kabaneri de la fortaleza de hierro, siendo una increíble guerrera en esta película.

Número 15: Lil peep falleció el 15 de noviembre del año 2017, dejando a muchos fans tristes por su partida.

Fin referencias usadas en esta historia

Inserta tus preguntas o ideas aquí :D

Escena extra.

Llegar a un nuevo mundo es algo increíble. Los nuevos paisajes de fantasía, la experiencia medieval de vivir en una ciudad fortaleza y las bestias que lo habitan, te hacen arder la sangre.

Pero...

-~Kazuma~ -esa fue mi compañera divina-, ¡Por favor ayúdame!

La realidad era que, tras lo que hizo Uzume, Kazuma y Aqua aparecieron en medio de un bosque y tras una larga charla y caminata, intentaban sin éxito salir y encontrar la carretera principal. Ese era el plan original, pero no contaron con que un gigantesco sapo apareciera de la nada.

-¿Estos serán los trabajos que tendré que afrontar desde ahora? -Me pregunté mientras veía como devoran a Aqua-, ¡Oye, no dejes que te coma tan facil!

Fin escena extra

Próximo capitulo: Nuevo mundo

Praise the sun!