Maravillosa Sensación

Un par de años después de la boda de Taiju y Yuzuriha, Luna estaba de nuevo en Japón, más dispuesta que nunca a finalmente conquistar el corazón de cierto científico.

Desgraciadamente, ya llevaba varias semanas en Japón y nada, no hizo ningún avance, y para colmo a los pocos días de llegar Senku se fue a atender algunos asuntos en la Isla del Tesoro y estuvo varias semanas fuera, por lo que todo su entusiasmo no le servía para nada.

Al menos él regresaba hoy de su viaje, así que Luna tenía esperanzas de finalmente poder hacer un avance.

Fue a recibir al barco junto con Minami, Mirai, Ruri y varias otras personas que no habían viajado a la isla también.

Senku y los demás llegaron y personas como Tsukasa y Chrome fueron directamente con sus familias, amigos y parejas, pero Senku los pasó a todos de largo, arrastrando los pies, con los hombros hundidos, ojeras y cara de total fastidio.

—¡Senku! —Luna se le puso adelante extendiéndole los brazos, pero él también la pasó de largo—. ¡Se-Senku, que bueno verte! ¡Bienvenido!

Ugh, se veía tan guapo con esa cara de cansancio y el cabello todavía más alborotado que de costumbre, se notaba que había estado trabajando duro, y a Luna le gustaría poder escuchar esas largas conversaciones intelectuales que él daba cuando estaba de buen humor.

Pero no quería que diera la charla frente a todos como siempre hacía, quería una charla intelectual en privado, solo ellos dos, quería que la mirara fijamente mientras le contaba datos difíciles de entender, quería ser la única con la que pudiera compartir un momento lleno de emoción, un momento íntimo, que le demostrara lo especial que era compartir en pareja.

Apretando los puños y repitiéndose que ella era una chica capaz, continuó siguiendo a Senku, intentando sacarle conversación hasta que llegaron a la puerta del departamento donde vivía y ella le pregunto si podían seguir "conversando" adentro.

—Luna, ahora no puedo hablar —dijo él, frotando sus sienes—. Necesito darme una maldita ducha y comer algo, Ryusui llevó a Sai a la isla y no a Francois por estar preparando el menú de una maldita boda, he estado comiendo basura estas últimas semanas —masculló más bien para sí mismo mientras cerraba la puerta.

Al ver la puerta cerrada frente a su cara, Luna frunció los labios, antes de sonreír cuando una brillante idea se le vino a la mente.

¡Eso es! Le prepararía a Senku una buena cena romántica y eso lo pondría feliz y así podrían conversar a solas, ¡solo ellos compartiendo un momento íntimo y mágico!

Se marchó a la cocina casi brincando de alegría, cruzándose con Kohaku en el camino.

—Oh, hola, Luna.

—¡Hola, Kohaku, con permiso! —la saludó alegremente antes de seguir su camino.

Llegó a la cocina pavoneándose, viendo a Ryusui esperar babeando que Francois le cocinara algo gourmet mientras Sai estaba detrás de él con una sonrisa resignada y muchas gotitas cayendo por su frente.

—¡Francois! Se ve que estás muy ocupada, pero… ¿no podrías ayudarme a cocinar algo especial? ¡Por favor, solo necesito un poco de ayuda!

—En un momento, señorita Luna, necesito terminar esta salsa para el amo Ryusui y luego preparar desde cero la comida del amo Sai.

—Oh, está bien, yo no quiero nada todavía. —Sai sonrió amablemente—. Ya comí, teníamos comida, solo que Ryusui prefirió esperar a probar la comida de Francois. —Miró resignado a su hermano menor.

—¡Oh, muchas gracias! —Luna le sonrió—. Bien, puedes terminar lo de Ryusui y luego podemos seguir con lo mío, de hecho, ya que estoy puedo hacer algo para ti también, Sai.

—Eh, no hace falta, comeré luego. —Alzó las manos despreocupadamente y luego sacó su nueva computadora portátil y empezó a trabajar en lo que parecía ser un nuevo videojuego.

Luna encogió los hombros y empezó a preparar algunas cosas mientras Francois terminaba lo de Ryusui.

Se hizo de noche mientras preparaba algo elaborado, y mientras esperaba que se cociera el arroz ayudó a Francois a servir la cena común que ya tenía preparada de antemano para los demás inquilinos del hotel, ya que era el hotel donde se celebraría la boda y ella estaba a cargo del servicio por el momento.

Curiosamente Kohaku pidió cena para dos, y Luna, pensando que quizás tenía una cita con alguno de esos chicos musculosos del equipo de la fuerza con los que trabajaba, incluyó una de las rosas que había conseguido para su propia cena romántica con Senku.

—¿Una rosa? —Kohaku ladeo la cabeza—. ¿Es parte de la decoración?

—Bueno, puedes decirlo así. —Rio emocionada, antes de mirarla con curiosidad—. Pero dime, ¿acaso vas a cenar con un chico que te gusta?

Kohaku la miró sorprendida y apartó un poco la mirada, con algo de rosa coloreando su rostro.

—Ja, supongo que algo así. —Rio por lo bajo—. Bueno, gracias por la comida.

Luego de media hora, Luna tuvo su cena especial preparada, pero se tomó otra media hora preparando la decoración y una velita para darle un toque más romántico y especial, luego se dirigió corriendo a la habitación de Senku, sin querer que la comida se enfriara demasiado.

Tomó aire al llegar delante de la puerta de Senku y balanceó la bandeja entre sus brazos para tocar a la puerta con una sonrisa.

Su sonrisa se deshizo al ver que la que le abrió la puerta fue Kohaku, envuelta en una pequeña toalla, con el cabello húmedo y los hombros brillantes.

—Eh… ¡Oh, lo siento! Pensé que esta era la habitación de Senku. Creo que me confundí…

—¡Ja, pero si esta sí es su habitación! —Le sonrió, aunque algo confundida—. Bueno, también mía, la compartimos. ¿Necesitas algo?

Luna casi se desmaya.

Recordó que Kohaku le dijo que cenaría con un chico que le gustaba, y al ver cómo la recibió era muy obvio que no solo cenaron… y que ella ya había perdido su oportunidad…

—N-no… No necesito nada… Me iré ahora. —Le dio la espalda y empezó a marcharse muy lentamente.

Kohaku la miró confundida, antes de encoger los hombros y regresar a la habitación cerrando la puerta.

Senku, que justo salía del baño también, envolvió los brazos alrededor de su cintura desde atrás, mirando con aburrimiento a la puerta.

—¿Y quién era?

—Luna, pero no me dijo qué es lo que quería. Creo que se equivocó de habitación…

—Ajá, sí, mejor comamos quieres, me saltaste encima antes de poder cenar y necesito reponer toda esa energía perdida —susurró en su oído, haciéndola reír y volver a saltarle encima.

Oh, bien, pensó Senku. La comida puede esperar.

Mientras tanto, Luna todavía no salía del shock mientras seguía alejándose a paso lento de la habitación de la nueva pareja del reino científico.

Tenía la mirada fija en su bandeja decorada con flores, unos cuantos caracolitos de colores y servilletas dobladas en formas de corazones, aparte de la comida bien elaborada y el vino y las copas.

Se sentía muy estúpida, ahora que lo pensaba. Senku y Kohaku siempre fueron muy cercanos, debió imaginar que había algo entre ellos… Todo este tiempo creyó que el desafío era que él no se interesaba por nadie, pero resulta que el desafío era quitárselo a Kohaku, y eso siempre fue una batalla perdida.

—Ay, pero que ciega soy… —lloriqueó mientras se paseaba por los pasillos con la bandeja, soltando unas lagrimitas—. Perdí el tiempo desde el principio… Y ahora toda esta comida se va a desperdiciar…

Justo en ese momento, una puerta se abrió y Luna casi se tropieza cuando Sai salió de su habitación, mirándola con sorpresa.

Ella entró en pánico y quiso secarse las lágrimas con su hombro, pero casi tira su bandeja, así que Sai se adelantó a ayudarla a sujetarla bien.

—O-oye, ¿sucede algo? —preguntó nerviosamente, ya que no se consideraba bueno al tratar con mujeres llorando.

—N-no… O bueno, sí. —Como él le quitó la bandeja de las manos, Luna aprovechó para secarse las lágrimas—. Es que… prepare todo esto para cenar con Senku y… resulta que él ya tiene con quien cenar. —Bajó la mirada.

—A-ah, creo que entiendo. —Sintió algo de lastima por ella—. Bueno… ya que esto es para dos personas… ¿Por qué no cenamos juntos? Estaba a punto de ir a buscar algo para comer ahora, de todos modos.

—¿E-en serio? —Eso la hizo sentir un poco mejor y Sai asintió nerviosamente y la invitó a pasar a su habitación para darle algunos pañuelos.

Luego de que Luna usara como diez pañuelos limpiándose las lágrimas y la nariz, finalmente se dispusieron a cena, aunque ambos estaban bastante incómodos.

Ella todavía se sentía muy estúpida y él no era muy bueno socializando.

Agh, desearía simplemente tomar su computadora y releer las líneas de código en busca de algún error mientras cenaba tranquilo…

Luego de unos minutos, Luna lo vio mirar a su computadora con anhelo y se sintió una molestia, otra vez, como de seguro todo ese tiempo fue solo una molestia para Senku.

—Yo… creo que mejor debería irme a cenar a mi habitación. —Rio nerviosamente, intentando aparentar que ya estaba bien—. Debes tener muchas cosas que hacer en tu computadora y yo… y yo…

—¡Oh, no, no, está bien! —Sacudió los brazos rápidamente—. Por favor, quédate, e-es bueno cenar con alguien. —Tosió incómodamente—. B-bueno, si estaba mirando mi computadora, pero es porque me gustaría revisar mi código, pero lo haré después de todas maneras —dijo sinceramente, sonriendo con nerviosismo—. E-es que bueno… la programación es muy demandante. Puede parecer simple a primera vista, pero un solo error puede arruinar todo tu progreso de forma catastrófica, y en este nuevo juego que estoy haciendo para la nueva empresa de videojuegos que planeamos con Ryusui, quiero asegurarme de que todo salga bien y… y eso… —Miró un poco apenado el rostro aturdido de Luna—. Eh… ¿estoy hablando mucho?

Luna pestañeó.

—No, no, para nada. Continua. —Sonrió, tomando otro bocado de comida—. Sabes, yo tenía una amiga que estudiaba programación y siempre se quejaba de que un solo error podía arruinar su progreso, pero yo nunca entendí qué quería decir.

—¡Oh, déjame explicarte! —Los ojos de Sai se iluminaron—. Veras, en realidad no es tan complicado, se siguen reglas sencillas, pero al manejar tanto código los errores muchas veces pueden salir a la luz en las variables, en las asignaciones o en cosas como…

Él siguió hablando de lo que tanto amaba con un brillo en los ojos, y Luna lo escuchó atentamente, sorprendiéndose de toda su pasión e ingenio.

No le había prestado atención antes, pero Sai era un chico realmente brillante…

—¿Y qué hay de ti? —preguntó Sai luego de como dos horas de hablar de su trabajo, sintiéndose un poco avergonzado de haber hablado tanto, aunque no se sentía incómodo, ya que Luna parecía verdaderamente interesada—. E-eres doctora, ¿verdad?

—¡Ah, sí! Acabo de graduarme oficialmente y conseguí mi título, pero todavía debo hacer un postgrado, planeaba seguir estudiando en Japón, pero… —Miró su plato vacío y suspiró—. No estoy segura de sí quedarme o marcharme de regreso a Estados Unidos… —Tomó la botella de vino y llenó una copa hasta el tope, para luego beber todo de golpe.

—Oh, sería una lástima que te fueras de Japón ahora… —Luna lo miró sorprendida y Sai de inmediato comenzó a agitar los brazos, negando con la cabeza, con la cara roja—. ¡Q-quiero decir…! E-eres muy agradable, y fue divertido hablar contigo, m-me gustaría mostrarte mi videojuego en cuanto lo termine, así que… por eso digo que… sería una lástima que… Y-ya sabes. —Tosió ruidosamente.

Luna se sirvió más vino, sintiéndose algo nerviosa de repente.

—Bueno, a mí me gustaría ver tu videojuego, nunca fui mucho de jugar, pero desde que me hablaste de esa personaje curandera me llama mucho la atención.

—¡Sí, yo creo que realmente te gustara! —aseguró él, asintiendo emocionado—. Además, las mecánicas son muy simples, sin dejar de ser entretenidas. Y para que les guste más a las chicas será una hada, de hecho… podría usarte como su modelo…

—¿Usarme cómo qué?

—Sí, podría, podría. —Sai ni la oyó, hablando más para sí mismo mientras la observaba fijamente, ignorante a como su rostro se enrojecía más y más mientras más la miraba—. Rubia, de apariencia delicada y bonita… es justo lo que buscaba para la princesa curandera.

—¡¿E-eh?! —Ahora el corazón le latía muy rápido en el pecho.

—¡Dame un minuto! ¡Necesito hacer el modelo! —Rápidamente corrió a tomar su computadora, dejándola casi echando humo y al borde del desmayo.

Y fue así como Luna se pasó las siguientes dos horas metida en el cuarto de Sai mientras él hacía el modelo de curandera para su nuevo juego, explicándole más de las mecánicas, la historia del juego y cosas de programación mientras tanto.

Ella le pidió un momento para ir a buscar más vino y volvió con cuatro botellas, y Sai decidió beber un poco también.

Realmente hacer el modelo inicial no era tan difícil, pero Sai le estaba poniendo mucho empeño para que incluso con los gráficos dignos de Super Mario RPG de 1996 la curandera se viera bonita, tal como Luna.

Se congeló en medio de ese pensamiento, solo cuando se dio cuenta de que estaba exagerando al ponerle brillos y pestañas espesas y seductoras a los ojos del modelo, y entonces se sonrojó profundamente al voltear a ver a Luna, que estaba mirándolo fijamente también, igual de sonrojada.

Ambos apartaron la vista de inmediato.

—¿Q-quieres más vino? —Ella le ofreció otra botella.

En vez de tenderle su copa, Sai tomó la botella y empezó a beber de allí directamente.

Luna no podía evitar verlo de reojo, con su corazón todavía acelerado, y es que… de cierta forma estaba viviendo lo que siempre soñó, estaba teniendo pasando un momento intimo con un chico brillante que le hablaba de cosas intelectuales y le daba toda su atención… o toda la atención al modelo de ella, ¡pero igual su atención era para ella!

No podía evitar pensar que… de hecho, Sai era totalmente su tipo de chico.

En verdad… era casi como si fuera el chico perfecto para ella.

No sabía si era su corazón roto el que hablaba, pero después de la decepción que se llevó con Senku, era como si Sai hubiera llegado a salvarla del abismo en el que casi se hunde solita por su propia ingenuidad.

Sin embargo… no debería ser tan ingenua e ilusionarte tan rápido, así que tomó otra copa de vino de golpe para envalentonarse y decidió preguntarle directamente lo que quería saber.

—Oye, Sai… ¿Tienes novia?

—Eh… no…

—¿Tienes alguna chica que te guste?

—N-no, no lo creo…

—Ya veo… Y… ¿Quieres ser mi novio?

Sai, que justo por los nervios estaba tomándose lo último de la botella de vino, de inmediato lo escupió todo.

—¡¿Q-qué?!

—¡N-no tienes que responder ahora! —aseguró—. Solo piénsalo y luego… —Se detuvo, dándose cuenta de que le había dicho algo similar a Senku hace años.

Oh, al diablo, esta vez no iba a perder el tiempo.

Quizás fue el alcohol lo que la hizo actuar tan impulsivamente, pero no lo pensó dos veces, jaló del cuello de la camisa a Sai y lo besó.

Él se alejó de inmediato.

—¡No, no, no, no! ¡Esto es demasiado pronto! ¡Y estamos borrachos, mala idea, mala idea! —Sacudió los brazos frenéticamente.

Luna lo miró con tristeza.

—Lo siento… creo que no puedo gustarle a ningún chico que me guste…

—N-no es que no me gustes… —murmuró Sai, antes de cubrirse la boca con ambas manos justo cuando Luna lo miró esperanzada—. No, no, no quise decir… ¡Bueno, sí! Agh, es que… Ahora mismo… no es buena idea… ¿Qué tal si lo hablamos mañana?

—¿Cómo en una cita? —Luna lo miró con ojos brillantes y Sai sintió la cara roja de nuevo.

—Bueno… una cita estaría bien…

—¿Y podemos salir a pasear juntos? —Sus ojos brillaron más.

—Ugh, ¿por qué tenemos que salir fuera? ¿No puede ser una cita en la habitación?... —Luna hizo pucheros y Sai suspiró profundamente—. ¿Y qué tal… un almuerzo juntos en la azotea? Eso es técnicamente al aire libre…

—¡Oh! ¡Eso es tan romántico! —Sonrió encantada y Sai no pudo evitar reír, divertido y algo nervioso.

—No sé si sea muy romántico… Solo vamos a hablar, ¿v-verdad?

—¡Lo que tú quieras, pero es una cita! —Se lanzó a abrazar su cuello, haciéndolo tambalearse y caer sobre la cama.

—¡L-Luna! ¡E-esto realmente no es buena idea! —chilló contrariado, cubriéndose la cara con las manos al sentir su cuerpo sobre el suyo y su rostro tan cercano, con sus mejillas tocándose.

Fue luego de que tomara varias respiraciones que se dio cuenta que, de hecho, Luna se había quedado dormida, demasiado borracha para permanecer despierta.

Ella, que había estado llorando cuando la encontró, se había quedado dormida con una sonrisa.

Y esa fue razón suficiente para que Sai sonriera también.

Como el sueño también lo estaba invadiendo, y como también estaba muy borracho, decidió dormirse allí con ella, sin molestarse en apartarla.

Dudaba que esto pasara de mañana, él no era romántico en lo absoluto ni sabía nada de mujeres, Luna seguro no querría tener nada que ver con él luego de la "cita" que tendrían, pero por ahora decidió disfrutar de la sensación.

Era una maravillosa sensación.

Fin.

¿O no?

Pues no lo sé :P

Holaaaaaaaaaaaaa :D

Este fic es una comisión para mi querida HinamoriLand!

Ya sé, ya sé, está rara la ship de SaiLuna xD Pero desde Stone Life Game y desde Juego de citas le agarre cierto gusto :3

Y bueno, cuando me pidieron esta comisión me gusto la idea OwO

Ojala también les haya gustado :'D Y sino pues... ahí también tienen un poco de SenHaku XD

Bueno, yo me despido!

CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!