Capítulo 2

' ¿Enamorada yo? Es imposible' Pensaba mientras esperaba que su prima llegara de la universidad.

Rose era consciente de que ya no era una adolescente en un mundo de fantasías amorosas, por lo que el amor a primera vista ya era algo que había superado. De hecho, eso sonaba más como un cuento de hadas inventado por Disney que la realidad. Aun con estos pensamientos, no podía dejar de pensar en el chico de cabellos largos. Es más, mientras más pasaban los minutos más ideas extrañas venían a su mente: ahora no solo deseaba tocar su cabello, también quería acariciar su rostro juvenil.

Agarró su frente con ambas manos. Esto debía ser una jodida broma. Ella había decidido darle una oportunidad a la vida y ahora se encontraba totalmente obsesionada por una persona que solo vio por dos minutos.

'El destino, la vida y el universo me odian' Pensó con frustración.

Respiró y se levantó del sillón. Tenía que calmarse y pensar con lógica. Analizó la situación con tranquilidad. Llegó a la conclusión de que todo se debía a que la belleza del chico la había sorprendido. Tenía sentido, no era común cruzarse con gente tan hermosa en plena calle.

Volvió a sentarse y sonrió.

Estaba a punto de dar por terminado aquel tema cuando la puerta se abrió de par en par. La rubia apareció, cerró la puerta y tiró su bolso en el suelo. Antes de que pudiera hablarle, corrió y se sentó junto a ella.

Habla ahora, necesito saber todo_ Exigió con entusiasmo.

Le contó la historia con lujo de detalles. A su vez, le explicó el porque había reaccionado así cuando lo vió.

Ella la miró de arriba abajo y le dió un golpe en la frente.

Si que eres una tonta.

Se frotó la frente, confundida.

¿Eh?

Es obvio que estás enamorada de ese tipo_ Afirmó con mucha seguridad.

No, solo me sorprendió su físico_ Aclaró_ Nada más.

Alice se levantó del sillón y agarró su bolso.

Si fuese así, no querrías tocarlo con tanta urgencia_ Le informó_ Además, ya te habrías olvidado de él.

Rose se paralizó ante esas palabras. Su prima estaba en lo cierto. Pero aun así se negó a creerlo.

Alice, no existe el amor a primera vista.

Eso dicen todos. Pero yo he visto varios casos que demuestran lo contrario_ Dijo con orgullo_ Incluyendo el tuyo.

'Mierda'

Supongamos que estás en lo correcto ¿Que sugerís?

¡Búscalo, háblale y conquista su corazón! _Gritó con alegría.

Rose se horrorizó.

¿Estás loca? No puedo ir con un desconocido y cortejarlo. Además es menor de edad_ Refutó.

Alice dejó su bolso en el sillón y se quitó el abrigo.

Primero no sabes si es menor de edad, puede ser un chico que está en su último año. Segundo, ya sabes que va a esa casa de té_ Argumentó mientras colgaba su abrigo_ Podrías ir en estos días al mismo horario y ver si lo encuentras.

¡Eso es acoso!

No, se llama investigar vida ajena.

Rose hizo una mueca de disgusto. Definitivamente no estaba dispuesta a hacer tal cosa. No era una mujer desesperada que se lanzaba a perseguir al primer chico guapo que se le apareció, mucho menos si se trataba de un adolescente. Lo único que le faltaba era terminar en la comisaría por acoso a menores.

Se levantó del sillón y caminó a su habitación.

Rose...

No voy a hacerlo_ Declaró con indignación_ …y nada de lo que digas me hará cambiar de opinión.

Dicho esto, cerró la puerta y se dispuso a cambiarse.

Te vas a arrepentir_ Dijo con voz traviesa Alice.

Decidió ignorarla y comenzó a desvestirse. Primero se quitó sus zapatos de tacón bajo y luego empezó a desabrochar su falda tubo. La dejó sobre la cama y con rapidez, busco su prenda favorita: falda circular hasta los tobillos de color azul.

Se la colocó con una sonrisa. Dió un pequeño giro para estirarla y contemplar su caída. Rose amaba usar faldas largas. No importaba si era ajustada, suelta, colorida, estampada o lisa, cualquier falda que terminase por debajo de su rodilla era perfecta para ella.

Finalmente se colocó un par de pantuflas y salió de la habitación.

Notó a su prima dirigiéndose al living con un par de tazas humeantes en las manos. Acto seguido la oyó gritar.

¡Rose, hice café!

Ella fue al living y se sentó junto a ella en el sillón. La miró con desconfianza, conocía a Alice lo suficiente como para saber qué estaba tramando algo. No obstante, también sabía que ésta última no le diría nada. A menos que ella le diera algo a cambio.

Alice_ Dijo mientras agarraba su taza_ Haré lo que quieras. Pero, por favor, no hablemos más del asunto.

La rubia se rió y tomó un sorbo de café.

Tranquila, no voy a decir ni hacer nada.

Ella la miró sorprendida.

Es en serio_ Afirmó_ No voy a hablar más de tu problema amoroso. Lo prometo.

Bebió su taza un poco aliviada. No obstante, había algo en su interior que la inquietaba.

'Solo espero que ésta mujer realmente no intente hacer nada' Rezó internamente.